«Regresó la fe muerta. La realidad volvió a estar en las palabras y una vez más la nada cubrió los abismos de lo humano.»

Esta que no eres tú

Esta que no eres tú

Volví a soñar con ese rostro, con aquella mirada que no es la tuya pero que eres tú, con ese hueco abisal en el que me arrojan tus ojos perdidos. Tú eres otra, no esta que tengo enfrente y me despeña las ganas de quererla, porque a veces no puedo, a veces me jode tu voluntad de desaparecer, así, tan natural, como si morir fuera simple como preparar el café de la mañana. He aprendido…

Autorretrato

Autorretrato

Cada vez, otra vez, y entre una y otra ángulos distintos. Cuántos contornos tiene un cuerpo, un ojo, una cabeza –adivina, descubre, parpadea–. Alguien inventó el juego hace años y, claro, plasmado en la visión fija de un cuadro es interesante. El cuerpo, el espejo de media luna, el reflejo desigual. Qué inteligente, suspiros de señoras y galeristas con corbatín; entre una imagen y otra hay un infinito de posibilidades, dicen, qué gran metáfora, se…

Abismo visto desde un mirador

Abismo visto desde un mirador

En cierta ciudad es bien conocida la historia de dos enamorados cuya relación era criticada con severidad por ambas familias. Tal situación, aunada al sentimiento inenarrable que debieron tener el uno por el otro, obligó a estos amantes a tomar la decisión de arrojarse, agarrados de la mano, desde el observatorio ubicado en uno de los cerros en las afueras de la ciudad hacia el pequeño abismo que se extiende delante de aquella construcción. En…

La otra Rapunzel

La otra Rapunzel

Caída desde la luna, insistía en llevar el cabello largo hasta más allá de la cintura. Más largo que el aliento y aún más que los sueños que inspiraba a soñar noche tras noche. Su cabello, sólo su cabello, prometía ya una aventura insondable, incomprensible. Como si el cabello tan largo le garantizara algo… ¿Y no era así? La piel tan lisa como uno de esos peces que no tienen escamas; y sí, era suave,…

El juego circular, las trampas

El juego circular, las trampas

Las puntas de los dedos, las palmas. El ojo fragmentado en un gesto de aguja y sólo algunos hechos. El recuerdo del tacto y la brevedad del frío. Los ojos entornándose, los movimientos lentos, los labios en los pliegues. Esa locura brusca, el cíclope. Una mirada ciega y por entre las ramas devorándose en un anuncio de muerte prematuro. Mirar detrás del ojo: espantos. Allá al fondo está el hambre: la púrpura, los hilos, insectos…

La espera

La espera

Sin saber a ciencia cierta si la muerte es algo que se lleva dentro, como una bomba de tiempo sumamente caprichosa, o si se trata de un Ser que nos acecha metódicamente desde un lugar imperceptible para nuestros sentidos o si, más bien, es una salida a la que llegamos sin más opciones para la vida que desembocar en ella con el paso de los años, Julien supuso, después de dedicarle mucho tiempo de reflexión…

POLVO

POLVO

“No te condenes a la marginación”, decía mi madre consternada. Pobre de ella sin saber que desde mi nacimiento estaba marcada por una soledad infranqueable. Cuando sus brazos ya no fueron cobijo para mi cuerpo escurridizo y ya no tuvo la fuerza para detenerme, me escapé. Corriendo subí la montaña y me quedé en la cima. Miraba el mundo con deseos de abrazarlo, tomarlo entre mis manos y hacerlo pequeño, arrullarlo y cantarle. Nadie entendió…

Y al final, terciopelo

Y al final, terciopelo

Decían que no me asomara mucho… que al llegar allí me rodearía de moho y humedad, que mi boca se sabría a manubrio de bicicleta, que mis piernas se harían hilitos jalados por una fuerza interna emanada de la tierra, esa que llaman gravedad. Pero el aroma a tierra mojada me recordó cuando por las tardes corría por la azotea luego de que mi madre echara agua a las plantas. Entonces corría descalza y sentía…

Despedida

Despedida

Le pareció verla en medio del caos que acontece entre la vigilia y el sueño. El calor de sus manos le recorrió la cara, le acarició con suavidad un hombro. Abrió los ojos (o creyó hacerlo) y siguió la figura lívida de su esposa que cruzó la habitación con celeridad hasta esfumarse en una pared. Se volvió hacia su otro costado: junto a él estaba ella, recostada también de lado. Su brazo derecho reposaba debajo…

Prometeo

Prometeo

Siempre el fuego, como promesa que aguarda en una caja y se queda al fondo para no cumplirse nunca, como una cadena que aprieta en las bisagras del cuerpo. El fuego estaba allí, alumbrando, ardiendo en el pabilo diminuto y apasionado, con esa capacidad tan suya de prenderlo todo. Así estaba también mi corazón derruido, pendiendo del hilo con que se teje la incertidumbre. Esa que se revelaba cada amanecer con un graznido, porque en…

Escalada libre

Escalada libre

Las veces que estuvimos en las profundidades, en el silencio de las paredes frías. Las noches que estrellamos los gritos en cal hasta abrirnos los nudillos. Los días que nos llevaron a escoger entre caminos blancos, sintéticos, punzocortantes, ermitaños. Y los años azules: el frío siempre será el frío aunque el agua de la cubeta ya no se congelará ni se teñirá de sangre. La recurrencia de las sábanas insomnes, madrugada tras madrugada. Nuestras mentes…

Un abrazo cualquiera

Un abrazo cualquiera

Sentada a un lado de la mesa y sólo falta estirar los brazos: cruzar ese puente invisible que hace que la noche sea más fría: invernal en cualquier época del año: pero cada día se termina y empieza otro: la continuidad de la vida: salir y ver el mundo un día con otro: solo vivir: solo vivir. Él se sienta en la misma banca del parque todos los días para alimentar a las palomas. Lleva…

Después del apocalipsis

Después del apocalipsis

Fue como despertar a una larga muerte. Las noches marcaban con silencio el eclipse próximo en el que todo sería cubierto. El tiempo se perdía frente a ojos cerrados, se decía que era la verdad lo que se buscaba. Al cabo de unos años todo fue destruido: los que guardaban la memoria solían llorar en su añoranza, los pequeños no entendían la derrota y los jóvenes sólo querían reconstruir. No existía más que la promesa…

Ctónicas

Ctónicas

Atlas abandonado sostiene la calma en su espalda a nuestra espalda. Mejor es que no la deje caer, que se mantenga ­firme, que su mirada no se distraiga, que de sus cabellos se derramen siempre las nubes y no nos olvide. A lomo de caballo –a lomo de nube– continúa el viaje, y en este galope incansable nos rozamos unas a otras, nos ensortijamos ­­–por accidente y gana, por despecho y tristeza–, nos enraizamos en…

Caída libre

Caída libre

A veces en la noche cuando todos duermen y me siento solo, prendo la luz para que me acompañe mi sombra. Entonces me doy cuenta de que mi sombra tiene alas, se desprende de mi cuerpo, da vueltas en la habitación para reconocer el terreno y así, de pronto, sin avisar, sale volando por la ventana. Yo también me aviento, siento que debo buscarla, pues sin mi sombra la luz no tiene mucha importancia. En…

Dormir extraterrestre

Dormir extraterrestre

Cuando se acerca la hora de dormir, mi mente comienza a atormentarme pues siempre despierto con la sensación de haber viajado a otra dimensión. Durante un periodo del sueño estoy caminando por la calle y algo me hace tropezar, caigo libre, en un hoyo negro abismal que me transporta a otra galaxia, una muy, muy lejana, mientras mi cuerpo reposa en la Tierra para que nadie sospeche de mis viajes nocturnos. Aquí está mi coraza…

Siempre al tope

Siempre al tope

Te caes de marometa. Dos, tres, cuatro pasitos y sin más ya estás en el suelo. No hay razón para levantarte y ai vas de aferrado a que te sigan dando con todo. Como si de verdad fueras el papá de los pollitos. Y a fin de mes, suelo; entre semana, suelo; cada despido, suelo. Por más vergas que andes. Lo bueno es que de ahí no pasas. Lo malo es que el abismo no…

C L A R O

C L A R O

Y me pregunto por qué no habla. «Los dioses no hablan», dice. Sus voces de casa, abismo colgado, cabeza de sangre. Conversar usa el tiempo puro donde brotan los regresos, los cuartos, las plazas, los esqueletos, los muros. Conversar afuera al tiempo puro, con dedos, con lengua. Comenzar de noche. El abismo es un claro de tiempo desnudo, un habla de borradores. Mudos, entre nuestras claridades. Vivos, al comienzo del mundo.  

Nihilista eres y en nihilista te convertirás

Nihilista eres y en nihilista te convertirás

Al recorrer una escondida librería en el centro, me topé con un libro anónimo titulado Breve manual de sobrevivencia para el nihilista social. Pero ¿para qué querría sobrevivir un nihilista? Fue lo primero que me pregunté e inmediatamente después, dominada por la curiosidad de lo que aquel ejemplar podría decirme, lo tomé y fui a pagarlo. Resultó que ese libro no existía en el catálogo de la librería. El librero me preguntó si estaba haciendo…

Cuerpo dispuesto

Cuerpo dispuesto

Desde la silla te miro, sigues húmeda. Tomo la toalla para secarte y pienso que soy yo esa tela que te acaricia. Mis ganas siguen turgentes como tus pechos. Redescubro tu piel con una ansiada virginidad cotidiana, me gusta siempre tocarte por primera vez, tocarte como si fuéramos dos extraños que nos encontramos en una cita a ciegas sin más ojos que los dedos. Me acerco, pongo mis manos en tus rodillas y las subo…

El laberinto de Ariadna

El laberinto de Ariadna

Yo sé que prometimos caer juntos. En el momento de dar el paso a la nada mi cuerpo se escurrió, miedoso y titubeante, del tuyo. Tú, con tus certezas de ser entregado al amor, con tu semblante de tragedia griega, me deslumbraste desde el primer día. ¡Este amor de tiempos sagrados no tendría asesino! Pero en aquel instante de incertidumbre para el que caminamos toda una vida, en el que sólo me pediste tomar tu…

K62f

K62f

Sentado en la vitrina, el General mira el techo. Recuerda el día en que le informaron que la posibilidad de vida inteligente en Kepler-62f era una certeza y lo invitaron a ser parte de una misión espacial histórica. Recuerda el despegue, la bola de agua, tierra y nubes que dejaban atrás y los tres años de viaje rutinario junto a sus seis colegas. Recuerda el avistamiento de K62f, la adrenalina del acercamiento y el suspiro…

Sobreviviente

Sobreviviente

No entiendo por qué te alteraste tanto. Ya sé que no era la primera vez que me advertías pero ¿qué querías que hiciera? ¿Que te dejara así nada más? No, no soy de esos, supongo que te has encontrado con más de un idiota que a la primera mala cara te dejaba con la palabra en la boca. Con tu cabello rizado al aire, así te recuerdo, como cuando allá afuera hacía frío. ¿Te acuerdas?…

Entrevista

Entrevista

COVAF S.A. DE C.V.  SOLICITA ANALISTA DE RIESGOS FINANCIEROS CON CONOCIMIENTOS EN PROCESO DE VAR Y FACTORES FISCALES CON DOMINIO DEL INGLÉS Y FRANCÉS. CARRERA CONCLUIDA Y DISPONIBILIDAD DE HORARIO. EXPERIENCIA MÍNIMA DE 2 AÑOS COMPROBABLES. EDAD MÍNIMA 27 AÑOS. INTERESADOS FAVOR DE ENVIAR SU CV A SERGIO_RECHUM@COVAF.COM —Cuénteme, Luis… Granados, ¿cuáles son sus expectativas de esta empresa? —Mire, pues yo ahorita no… —Porque usted sabe que lo principal es el crecimiento mutuo –el “ganar…

Vacíos 19

Vacíos 19

Los domadores de vacíos no necesitan de minerales no necesitan de ti ni de tus dientes. Un año más limpio en qué envolverse. Antes de ser casa     los vacíos se desmoronan se soplan se comen se hacen pipa y tibieza. Huecos: antes de llover, se les puede ver dibujándose y tosiéndose los vacíos que se les dan. Se quedan, se faltan . . .  se atraviesan, se llenan. Justo antes de la vuelta despedido de…

Bubble gum

Bubble gum

Tic tac tic tac tic tac Cruces Silencios Gritos Flores Lágrimas Cuerpos Rasguños Mordidas Pezones Llaveros Zapatos Fábricas Calles Ríos Puentes Mantas Secuestros Balas Disparos Carreteras Cadáveres Roídos Colgados Mutilados Gotas Trenes Caminos Rejas Fronteras Balazos Calibres Uniformes Tráfico Precio Oro negro Oro blanco Oro verde Cárceles Fugas Motines Macanas Escudos Cámaras Fraudes Discursos Cruzadas Pactos Incendios Fragmentos Pedazos Lágrimas Lágrimas Tic tac tic tac Al abismo A la mierda Mejor nos quedamos aquí En…

Eco

Eco

Toda esta soledad es mía, el eco de la habitación me pertenece, ya he mojado mis palabras con tinta permanente y en la noche me cuelgo de la luna ausente, para que no llegue el día con la ausencia tuya que amanece. Toda esta soledad es mía toda esta soledad es mía mía mía.    

La Perra Mayor

La Perra Mayor

Salí de la preparatoria siendo aún virgen, pero me conocían como la Perra Mayor. Supuestamente me acosté con un maestro en el estacionamiento: nos vieron salir de la parte de atrás de su camioneta de vidrios polarizados y asumieron lo que había pasado. Yo estaba feliz de haber obtenido unos libros prestados. Después de eso los chicos me gritaban piropos en los pasillos y me buscaban para salir con ellos. Al poco tiempo las historias…

Clamavi ad te

Clamavi ad te

En torno, los árboles –formados en pelotón que perderá todas las batallas– se yerguen tejiendo un firmamento, uno que nos arropa. Bajo las nubes de hojas gozamos una plácida certeza: sabemos la distancia, probablemente nada más; lo que no sabemos es atroz tan sólo por suposición. Sabemos las sinestesias de las flores, los latidos en el corazón de los mirlos, el olor de los frutos maduros, la temperatura del deseo, la saliva de las aves,…

Reencarnación

Reencarnación

El pasto entre los dedos de mis patas, la luna llena que me iluminaba y el ajetreo cotidiano de mi vida silvestre me hicieron olvidarte. Convivir y formar parte de una especie distinta a la que pertenecí en aquel tiempo, cuando nos conocimos, cambió la perspectiva de mi vida pasada, como un humano. Sé que rompí la promesa de buscarte y me dejé llevar por el instinto que me rige; pero hoy todo será distinto,…