Íncubos Y Súcubos

Íncubos y súcubos

Escucho murmullos, quejidos, gritos, y no son fantasmas, sino otras mujeres. Yo sólo espero que él venga y se lleve lo que me queda de digna. Me comporté. Fui puta. Fui su porno dama. Aquí me tiene, encerrada,…

Amor Especulativo

Amor especulativo

No se trataba de que me amaras, mis planes contigo eran otros menos nobles. Hoy me preguntas qué fue de esa mujer entercada en conquistarte, de ese cuerpo siempre húmedo y dispuesto, pero no hubo tal mujer, no…

Reptil

Reptil

Si esperabas resistencia, no la hay. Me usaste de carnada para cumplir con tus caprichos y abusando de mi torpeza me has convertido en un gusarapo. Ahora es mi deber drenarte completamente y llegar hasta lo más profundo…

Un Poco Más

Un poco más

Subí montañas, crucé océanos y conquisté las cavernas más profundas. Nadé en tinacos llenos de billetes de alta denominación y cedí todo a la humilde filantropía. Canté, bailé, escribí, toqué treinta instrumentos y esculpí dos toneladas de piedra.…

Donde Te Lleve La Noche

Donde te lleve la noche

Laura acompañó a Juan a través de doce calles oscuras, un pequeño parque que hedía a popó humano recién hecho, dos avenidas y un puente; luego cruzaron la noche hacia la izquierda bordeando una cancha de béisbol abandonada…

Mare Frigoris

Mare Frigoris

No me gustan las galletas de limón. Ni los dulces de menta. Por eso le dije que no. Pero tenía panecito de chocolate y unas paletas de fresa. Entonces me cayó bien. Iba después de la escuela. Siempre…

Chackra Mental En El Centro De La Frente

Chackra mental en el centro de la frente

La carnada estaba ahí esperando. Colgando de un hilito cualquiera, uno que encontró en la caja de costura. Un pobre hilo sin personalidad dándoselas de sedal. Pero estaba tendido. Tan sensible como ala de mosca, ahí puestito para…

Anzuelo Recurrente

Anzuelo recurrente

¿Qué tipo de marinero sería yo si aventara por la borda este trofeo? Quizás no es la mejor mujer del universo, pero mordió el anzuelo. Eso debería de bastar, ¿o no? Que me amara. Pero no. Este deseo…

Sueño En Llamas

Sueño en llamas

Deja de mirarme así. Tus ojos están atravesando mi espalda mientras camino de regreso a casa. ¿No puedes decir nada? ¿No puedes gritar? ¿Pedirme que no me vaya? Me tienes caminando con palabras en las manos, repitiendo para…

Tú Y Tus Mañas

Tú y tus mañas

Marejadas de un líquido escarlata corriendo por una línea angosta que alimentaba el interior de un cuerpo lleno de misticismo. Se despertó pensando que había estado en otra dimensión, como quien se desprende de su cuerpo y puede…

Bajo Una Estrella Negra

Bajo una estrella negra

Mi amada que no quiere amarme. Mi vida que no puede amarme. Las seduzco a ambas. —Jack Kerouac Kareli, puerta eterna de Calakmul. Te quiero como a mi hígado, como quiero a mi hipófisis, como quiero a mi…

Religiosa

Religiosa

Suceden de noche: el hambre y —sobre todo— los apetitos. Un aroma acre se agolpa en la nariz con reclamos de atención silvestre, se yergue un calor primitivo y entonces los apetitos se vuelven furia, y ah… Mis…

Claustrofobia

Claustrofobia

Alea jacta est Cuando cerró la puerta se dio cuenta de que se había orinado en los pantalones. El pequeño clóset olía a cobija vieja con ropa prehistórica y su profunda oscuridad dejaba escapar un murmullo de patitas…

Mi A.U.

Mi A.U.

En las tonalidades de la noche se alcanzaban a distinguir los movimientos de su cola. Trataba de llegar a esos pasos que sus garras detectaban. Eran ellos, los que almacenaban semillas. Y con ello aparecieron los roedores. Poco…

En La Red

En la red

Yo sé que tienes miedo, sé que me lees y guardas todo, sé que escondes cada cosa que te he regalado como un tesoro. Y yo te digo: ¿para qué? No estoy pensando en nada, a veces cuando hablas,…

Sin Alcohol

Sin alcohol

Ese día había bebido mucho. Ese día supe cómo se pone cuando toma: se le ablanda el corazón y no para de hablar. Me veía fijo, como si todo en él estuviera quieto, en calma. Sus manos eran…

Bailemos Mujer, Bailemos

Bailemos mujer, bailemos

Bailemos hasta desaparecer entre el humo de esta habitación sin ventanas. Asfixiémonos lentamente mientras esperamos la madrugada, droguémonos de besos y caricias, sintamos la humedad de nuestras ganas. Déjame ser yo quien te haga levitar, quien te haga…