«En el recuerdo se instala un día, una memoria, opaca y turbulenta, extendida, desordenada, como todo recuerdo.»

La estación pasada / Nunca confíes en la primavera

La estación pasada / Nunca confíes en la primavera

Nunca me gustó la primavera pero fue, precisamente, en uno de sus días cuando te conocí. No recuerdo quién fue el que dio la primera señal para emprender constantes viajes hasta la playa. Siempre contra los momentos cliché amorosos, caí. Y de amanecer a ocaso capturé las imágenes en mi mente, mientras nos abrazábamos con la promesa de reencontrarnos en otoño. Las hojas cayeron mientras yo esperaba taciturna tu regreso. Distraída, esperando, esperando… Tu ausencia llenó…

El callejón de los cabos sueltos

El callejón de los cabos sueltos

Recuerdo haber leído alguna vez sobre un sitio en la ciudad en el que, sin razón aparente, las personas iban a parar algún día. Pensé que se trataba de una metáfora o un mito... Un lunes, de esos que comúnmente todos odian (las resacas emocionales que dejó el fin de semana no se pueden curar así como así), caminé del trabajo a la casa. El cielo se hacía gris y, por temor a mojarme ante…

Cicatriz

Cicatriz

No llames a este amor destino llámalo arrebato peso calle robo llámalo amante paseo «buenas tardes, buenos días» llámalo vernos fuego manos Quien me haya amado está más triste Sé que te has sentado en muchas rodillas así que no me llames destino ni me compadezcas No me asusto, ni me importa poco a poco soy pasajero de arena la corriente de tu desnudo el árbol que mece tu locura Soy feliz porque besé a…

Sobrevivir

Sobrevivir

Sus ojos invitaban a la cercanía, a tocarle... Me permitió conocerle abriéndome las puertas de su alma. Como en un río me sumergí en su sangre y fui una de sus células. Entonces pude ver la cicatriz de la muerte, de la soledad, del fracaso, del miedo, del rencor y desamor. No había nada extraordinario en su persona, simplemente se notaban las huellas de quien ha vivido lo suficiente. Yo también quise mostrarle las mías,…

Sol

Sol

01 Yo me encargué de la herida, no sé por qué, si por estar más cerca o más borracho, no sé, el hecho es que la sangre manaba suculenta e inagotable, casi magnífica en su galope forzoso y su roja maldita importancia que asustaba a la gente y que trataba yo inútilmente de mermar, de agotar o por lo menos esconder para que todo volviera a la tranquilidad, para que Antonia me diera por fin…

Demasiado

Demasiado

Eres demasiado cosmos para mi obscuridad, demasiada luna para mi demencia, demasiado corazón para mi juvenil derrota llena de placeres dinosaurios que con los años se rodean de hombres viejos, de ancianos que ya no pueden siquiera gritar su nombre para reconocerse entre los muertos. Eres demasiado horizonte para mi ceguera, demasiado mujer para mis deseos más volátiles y más enfermos. Ya no canto en madrugadas ni amanezco amortiguado en tu selva negra tan llena…

Operación

Operación

Tres años es el tiempo que se tarda en cicatrizar una herida interna. Te abren por capas, una después de la otra hasta llegar a los intestinos. Sacar algo… quizá un órgano o, si se tiene suficiente suerte, una sombra, un monstruo incisivo que destruye poco a poco ese espacio espiritual. Los médicos intentan retejer los hilos musculares y te advierten la urgencia de esperar a que el cuerpo repare lo que un dolor rompió.…

Se nos va perdiendo el amor

Se nos va perdiendo el amor

En el recuerdo se instala un día, una memoria, opaca y turbulenta, extendida, desordenada, como todo recuerdo. Se escucha, siempre, un estribillo. Will tear us apart again. Y recuerdo la tarde en que nos sentamos a ver la tarde, a verla moverse sobre nosotros y los muros y el polvo y la ansiedad. La banca del parque abandonaba paciente el calor celosamente acumulado durante el día; el pasto recuperaba su dignidad después del tropel de…

El prisionero

El prisionero

Siempre recordaba la cicatriz del cuello. La sentía palpitar y le dolía cada vez que se asomaba por un espejo o pensaba en todo lo que había sufrido en el pasado. Estaba encerrado, no podía escapar y experimentar todos los dolores del mundo. Su piel era fina y delicada, susceptible a las heridas, el sol lastimaba sus ojos frágiles. ¿En qué se había convertido? Lo peor de todo era su carcelero, estaba ahí las veinticuatro…

Profecía

Profecía

Reventarán susurros, gritos y silencios de la madre: antiguas súplicas sin cauce serán el vientre que aborte nuestros sueños. En privilegio al destierro iremos supurando estupidez por los oídos y, de codicia, marchita la luz de los ojos. De aquella antigua cicatriz que tan despiadadamente castró a la vida manarán umbilicales mutilados justo donde el futuro habrá muerto.  

(Fragmento. En construcción)

(Fragmento. En construcción)

Es un olor a cigarro y su voz diciendo sus palabras recurrentes –todos las tenemos como una necesidad de aferrarnos, de vestir nuestra identidad con esas pocas palabras que repetimos día a día–. A veces es la sensación de su chamarra de piel en mi mejilla cuando lo abrazaba. Lo abrazaba mucho. Y mi mano pequeñita perdiéndose en la suya antes de dormir. Bailábamos mucho, no sé si todos los días, pero mucho. Y la…

Acorde a las heridas

Acorde a las heridas

Deja que coagule la idea, ya casi lo tengo, una nota más y acabamos la melodía. ¿Sonaría mejor en fa, en do? A ver, es que quiero que suene como esta canción. Escúchala, te presto mis oídos, esa nota sostenida… Tuaaaaaararaaaaá… Mira, te enseño aquí en mi brazo, ¿lo ves?, imagina que son las cuerdas; en esta cuerda, esa nota es la que quiero sacar. ¿Sabes cuál es? Aquí la que rasco debajo del lunar,…

Mandala

Mandala

Sobre el baile descansa la niebla         sobre el manto un colibrí desliza Mano que es luna descalza Responde al fondo         un sol más claro                 Lumbre despierta         sobre las brasas Brasas                 de cuatro brazos                 que son flama                 Inflaman de cenizas Bailan                 las magnéticas                                 de cuatro brazos.

TNT

TNT

Contemplo con horror lo que alguna vez fui (si es que cabe decir fui cuando nada era). La altura que la pila de escombros me presta es suficiente para no compadecerme de ninguno de mis compañeros: el primer día de trabajo todos se me quedaron viendo, pero nadie me hizo señas de por dónde pisar. No se preocupen, ya me he hecho cargo, yo soy la pila que los lapidará. De mi jefe, ni hablar.…

Aviso oportuno

Aviso oportuno

Importante agente literario solicita crítico literario para redactar reseñas favorables y polémicas con distintos seudónimos sobre la nueva novela de un escritor de cierta fama. Debe comprobar experiencia mínima de 5 años en el ramo y contar con dos novelas publicadas. De preferencia, radicar en el extranjero. Dominio de inglés y francés. Español opcional. Sexo indistinto. Edades entre 35 y 60 años. Máxima discreción. Ofrecemos: • Sueldo competitivo a tratar, según aptitudes. • Excelente ambiente de trabajo.…

La historia de siempre

La historia de siempre

—Te amo –le dijo por primera vez. —Yo también te amo –le respondió. En el callejón a la vuelta de su casa cada mirada se fijó en la del otro. La luna en cuarto creciente husmeaba por entre las terrazas. El azul y rojo de la patrulla que cruzaba por la esquina bañó su piel con intermitencia. Sus ojos no cambiaron de objetivo. Sus labios, impávidos y ansiosos, exhalaban sobre los del otro. Cuando la…

Desventura

Desventura

Pánfilo era un tipo medio soso que trabajaba en el zoológico todos los días de la semana. Hoy lo encontraron muerto adentro de la jaula del lince rojo; estaba con el cuerpo tapizado de zarpazos y con el rostro cubierto con sus manos. De él poco se sabía. Claudia, su compañera de trabajo, con quien se sospecha llegó a tener un fracasado amorío, era una señora de estatura baja y con una pierna más corta…

Cicatrices

Cicatrices

En cuanto llegues lo primero es que dejes tus cosas y agarres tu maleta del ballet, hoy es lunes y tienes que ir de blanco y con los zapatos rosas. Es muy importante para que te vayas acostumbrando al vestuario de la presentación. Yo ahí me voy a quedar a esperarte porque no quiero que lleguemos tarde al francés. ¡Cómo de que no! ¿Y luego? ¿Qué le decimos al maestro? ¿Y cuando no puedas decir…

El Mastranto

El Mastranto

Cipriano baja hacia El Mastranto montado en su yegua. Sabe que en ese momento Fabián pastorea a las cabras y lo imagina arrastrando el pie izquierdo sobre la tierra. Mientras amarra a la rosilla, Fabián aparece. Fabián, dice Cipriano. Segundos después y detrás del sonido opaco que genera el pie rengo, se escucha: apá. Y juntos enfilan hacia la casa. Cuando Cipriano sumerge la cuchara en el caldo, piensa en su hijo. Sabe que la…

La mujer pájaro

La mujer pájaro

Lo que va detrás no lo sabe nadie, quizá el espejo le diga algo cuando ella se asoma a verse. Pero detrás de eso, detrás de una simple imagen está el misterio que termina por envolver todo lo que ella es. Si se esconde o se defiende tras esa máscara no se sabe. O si guarda una marca irremediable sufrida años atrás. O si no tiene sonrisa porque se la arrebataron o si nació sin…

Las cosas que son

Las cosas que son

No es que no me duela, no es que no me acuerde, no es que no hubiera pasado nada, es simplemente que así nací. Esa fue mi condición desde siempre. La gente me describe como el que no tiene pie, no ven más que eso que creen que me falta, no saben que no me falta un pie: nunca lo tuve.  

Fama

Fama

Esa no soy yo. Esa nunca fui yo. Jamás lo fui porque nunca me gustaron los pájaros azules ni los guantes rojos ni la moda exagerada del cabello de colores de fantasía. Esa nunca quise ser yo. Sólo me dijeron que le ayudaría a mi carrera y que si cambiaba del pop al hard-pop me acercaría a los jóvenes necesitados de un ídolo en el que creer. Me transformé en lo que no era yo.…

Cicatriz

Cicatriz

No hagas más de lo debido ni salgas con un botón dorado ni la mejor corbata no digas la mejor mentira ni dejes de embriagarte un día antes. Mucho menos gastes los pesos que te quedan. Nunca sabes cuánto pesan los reclamos y los insultos hasta que no tienes una cuenta modesta. La cicatriz de todos es el paraíso de unos cuantos. De todos modos duele y no va a dejar de doler porque te…

Igual

Igual

La abuela nunca fatigaba su mirada ni se sumergía en esfuerzos innecesarios, es más, creo que jamás la vi de pie; siempre estaba en su sillón al lado de la ventana, siempre con su sonrisa maléfica de culebra seca. Era una sombra, un espectáculo de fatiga y de penas desmedradas, mirando siempre con el desdén que traen años de maldad trajinados por el ocaso de una vida sin sentido, con recuerdos arduos de sangre y…

Para otro día

Para otro día

Luis, desde sus seis años de experiencia en el mundo, mira un cartel pegado en la pared de su colegio. Debajo de la ilustración se puede leer el nombre de una obra de teatro y los datos sobre sus presentaciones. En realidad, Luis no entiende la imagen ni trata de asociarla con el título de la obra. Más bien le sorprenden algunos detalles, como el moño rojo que lleva el sujeto del chaleco; en la…

Topografía

Topografía

Toda cicatriz carga memoria. Accidente, necesidad, a veces intención, pero siempre porta razones: «rompí una ventana con la palma y me pusieron cinco puntos; casi pierdo el meñique», «me rompí la nariz en la playa: apenas se ve la sutura, pero quedó la marca de la piedra», «me corté: lo necesitaba». A veces, también, la cicatriz porta nombre. De este lado del pecho, Monserrat perdió el rostro, pero no su sitio; al otro lado, Elisa…

Lucía

Lucía

Lucía se mira en el espejo. Si se detiene en ello, se dará cuenta de que su piel, aunque suave, tiene una textura porosa. Levantará un brazo y lo mirará de cerca. Lo inspeccionará a contraluz y notará que algunos pelitos se erizan, como conscientes de que los observan. Recorrerá sus hombros y advertirá que donde nacen sus senos, pero también en el abdomen, pubis y muslos, el color de su piel es mucho más…

Isolde

Isolde

Los recuerdos se me extienden como cicatrices. En mi piel se revela el camino de sus misterios, lo que la mente calla por mantenerse en control. Una casa. Marsstrasse 52, Mundenheim, Ludwigshafen am Rhein, Alemania. Un sótano, un cuarto, una ventana, un comedor, un jardín con avispas entre los adoquines del piso. Fotos, millones de fotos que la mente toma para no olvidar, para intentar mantener en la tierra lo inasible. Isolde la inmortal se…

Mi casa que no es mi casa

Mi casa que no es mi casa

Es difícil olvidarse de lo que duele. Perdonas, sigues adelante con tu vida; pero esa marca, esa memoria, permanece. Miras hacia atrás y te das cuenta de lo que involuntariamente has abandonado: tu casa, tu familia, tu par de zapatos favorito. Hasta caminar por el barrio se convierte, de pronto, en una actividad envidiable. No volverás a ser igual. Te robaron la tranquilidad y el descanso para transformarlo en un montón de pasto. Apareces indefenso…

Disección de una rotura

Disección de una rotura

Encontró una lagartija sin cola. Supo que la soltó a voluntad porque la perseguía un gato, su gato, el mismo que se acostaba entre sus piernas y ronroneaba y satisfacía su curiosidad con el miembro mutilado que aún se movía en el pasto. Alguna vez leyó que esa característica se llama «autotomía caudal», un mecanismo pasivo de defensa que le permite a algunos reptiles y anfibios automutilarse para distraer a sus depredadores. Miró a la…

La cuestión de siempre

La cuestión de siempre

Tomaba un café acompañado de un cigarro cuando al observar lo resecas que estaban mis manos también me percaté de que las cicatrices de mis muñecas se habían borrado totalmente. Llevé mi mano escéptica sobre mi ceja derecha intentando comprobar que aún existía una vieja herida, pero también había desaparecido. Nada, ni una línea, ni una marca había quedado de esa tarde que con navaja en mano me sangré la sien. Eché a reír y…