«Todo era cuestión de tiempo, de plazos cumplidos y nuevos desasosiegos. Siempre era así, no importaba cómo eran los sueños ni cuáles los deseos…»

Nostalgia De La Idea De Hogar

Nostalgia de la idea de hogar

Sendas de Thó Escucha el croar de la luna el bosque entero se ha cubierto de emoción. (No lea usted Khôra, lea a Kant, dígales que igual las mujeres feas son mujeres y vuelva a acostarse a dormir. Observe el cañón del revolver, alce la mirada, adivine cómo le hice para colgar a ese hombre a cuarenta metros de altura. Abra el corazón de la lluvia, afuera del tiempo el sol nos reverdece. Lo hiciste bastante bien, perfecto, ahora…

Sueño Lúcido En El Bungee

Sueño lúcido en el bungee

Fueron mi fijación por Vanilla Sky y las ganas de dejarte atrás lo que me inspiró. Era julio, hace unos años, cuando la edad aún no pintaba de canas mi cabello. Miré fijamente a través de la ventana del hotel donde se celebraba mi viaje de graduación y a lo lejos vi aquel imponente aparato, quieto en la oscuridad, rodeado de mar y al que horas más tarde escalaría. Dejé que me amaneciera y, apenas…

En La Mitad De La Plaza

En la mitad de la plaza

En la mitad de la plaza de una ciudad que parece desierto, se despierta con un niño en el regazo. Hace un esfuerzo pero no logra recordar cómo llegó a ella. No sabe si lo trajo la cigüeña, si una abeja fecundó la flor, si es un ángel, si pasó el tiempo suficiente desde esa noche de sangre, agujas y vergas o si simplemente lo encontró. Cree, mas le es imposible estar segura, que no…

Desde El Encierro

Desde el encierro

Cada día comienza igual, ni siquiera tiene sentido que exista un calendario con números y nombres inventados si cada uno empieza igual. Para las doce, la memoria se le ha ido de nuevo y llega ese caos que se desliza silenciosamente apoderándose lentamente de cada detalle, de cada cosa. Viene la enfermera con la charola: la taza de café, el jugo de naranja insípida, la gelatina de enfermo, el pan mal tostado con apenas una…

Mi Cajita De Cenizas

Mi cajita de cenizas

Aún recuerdo la primera vez que nos vimos: venías bajando la escalera, con tu suéter morado y tu collar de bolitas de colores, y lo primero que hiciste fue caminar hacia mí. Fue como si nos conociéramos de hace tiempo, como si supiéramos que a partir de entonces seríamos inseparables. Todo es difícil ahora que te has ido; todo es tan gris, tan triste, tan pálido. Cada vez que te recuerdo pienso que no hice…

Migración

Migración

Nadamos profundo envueltos en las olas de petróleo. El agua espesa nos cobijó en un inmenso mar oculto, dejando al descubierto el temor de los sentidos. ¿Hacia dónde nadas cuando no puedes ver? Miedo, incertidumbre, una presión insoportable en el pecho y desesperación por no poder respirar. Somos dos peces perdidos en un destino impreciso; la diferencia es que mis ojos son más grandes y brillantes, atentos a la más mínima señal de libertad. Los…

Sapo Verde Tu Yu

Sapo verde tu yu

A. K. hace lo mismo en cada uno de sus cumpleaños desde que tenía veintidós. Se levanta con todo el ánimo del mundo y se autodestruye en menos de seis horas. Comienza con un güisqui en ayunas y termina ebrio, intoxicado, con fiebre y ensangrentado en la cama de un hospital antes de las cinco de la tarde. Las historias de esos días ni siquiera son suyas, ni siquiera las recuerda. Con suerte, una que…

Vínculo

Vínculo

Cuando le hablaron la mañana anterior para informarle que tenían a un donante de córnea, se encaminó de inmediato al hospital. Cuando entró al quirófano pensó que lo conocido por los demás sentidos empataría con una referencia visual, como alguna vez sucedió. Cuando le dijeron, al día siguiente de la operación, que abriera los ojos con mucho cuidado porque la luz le deslumbraría, pensó con recelo en lo que sucedería una vez que lo hiciera.…

Confiando En El Etéreo

Confiando en el etéreo

La página web era lo único que le quedaba al escritor, pero nadie lo sabía y ese era el problema: ya nada lo iba a sacar de la mucosidad negligente de su destino fatal, sólo pendía de eso sosteniéndose con dos deditos de una pequeña raíz al borde del tenebroso precipicio. Y ahora, después de sabotearse a sí mismo durante toda su vida, alguien más se metía con él. La página web no era suya,…

La Pena De Siempre

La pena de siempre

Todos creíamos que jugaba a ser ciego pero no, no era un juego. En el seminario, pronto nos contaron su historia. Se le había pedido la fe más grande, la humildad más férrea; y entonces, un día, desesperado por su duda, acosado por su escepticismo, no pudo más y se sacó los ojos. Dicen que ahora su fe es invencible, que acabó con zozobras, que mató al miedo.

Té Verde Y Café

Té verde y café

Hola. Así se sentó la Duda entre el té verde y el café, entre el río Amarillo y el Danubio, entre Buda y Dios. Hola, les dijo de nuevo. Conversen como suelen hacer en las clases de mandarín. Prometo que no diré ni una palabra y que sólo me quedaré aquí, entre ustedes, como una invitada expectante. El viento se movió entre las flores que rodeaban la mesa. Sopló en el café. Alborotó el pelo…

Mis Manos Han Vivido Más Que Yo

Mis manos han vivido más que yo

Mis manos han vivido más que yo. En ellas deposito mi confianza. ¿Si no fue con manos expertas, con qué?/El demiurgo nos moldeó. Recoges la flor hermosa de temblorosos llantos. Entre tus manos la tomas y alzándola dices: «Se abren los pétalos, dejando al descubierto el núcleo de su majestad flor/Porque confían plenamente en la bondad del sol». Si llegara a picarte una abeja el dedo, ¡muérdetelo! Que no te duela que lo tengas inerte.…

Confianza

Confianza

Uno, dos, tres pasos. Lento, muy lento. Podría gastar toda la mañana en darle una vuelta completa al patio. Descanso cada diez o quince pasos y vuelvo a comenzar y, a veces, me detengo durante mucho tiempo, pues casi olvido que estoy de pie, apoyada sobre esta andadera que desde hace más de cuatro años es la que me soporta. Lo más complicado es levantarse, incluso con ayuda. Siento como si de repente toda la…

El Rostro De Ione Robinson

El rostro de Ione Robinson

Se sienta ahí en ese lugar cada jueves, cuando el museo está por cerrar. Frente al retrato de Ione Robinson, a las 5:15 pm, una vez por semana. Piensa que irse a confesar es importante —necesario, de hecho— pero no le gustan los confesionarios: demasiado húmedos, demasiado oscuros y demasiado sin ojos, ¿qué tendría que irle a contar a un hombre escondido en las rendijas de una gran caja de madera con forma de letrina…

Buenos Amigos

Buenos amigos

Abordé el taxi y le pedí al chofer que se dirigiera al hospital lo más rápido posible. Fingí estar alterado, con esa actitud que invita a quien se encuentre cerca a preguntar sobre los motivos de su visita al médico. Él, por supuesto, me preguntó enseguida si era grave el asunto. Le inventé la muerte de un familiar. —Uno nunca se acostumbra a estas noticias. Me sugirió que tomara las cosas con calma y trató…

Vértigo

Vértigo

A veces caer no es caer, es volar. Qué más da cuando el abismo no tiene fondo, como el desgano o como el hartazgo o como la incertidumbre. Yo simplemente floto, labor ardua entre las luces que todo ocultan y la oscuridad que lo revela todo. Alguna vez estuve en el borde, me paré justo en esa línea que anticipa el vacío, miré hacia esa dimensión inconmensurable donde los ojos se pierden, donde toda ausencia…

Proveerá

Proveerá

—Dame la mano. Le dio la mano. Avanzaron treinta pasos más, cuando despidió al criado. —Regrese, Eleazar. No entre al pueblo: pronto estaré de vuelta. Y el criado se fue. Sin preguntar nada se fue. Siguieron monte arriba, abriéndose camino entre los abrojos. Ya las rodillas les sangraban cuando se detuvieron en un claro, entre matorrales revueltos y árboles secos. El viejo arrastraba la mirada ansiosa, buscando los tenues movimientos que delataran al menos una…

Ética Profesional

Ética profesional

Lo único que me queda es confiar. En este ramo no se puede hacer otra cosa. Puedes estar a la expectativa de lo peor o lo mejor; yo elijo lo segundo. Es más fácil dejarlo todo a la buena fe y seguir confiando en el respeto que mi oficio aún mantiene. He visto de todo: leones llenos de caries, castores descalcificados, hormigas con encías inflamadas. Y nunca se detiene, así que la labor es ardua…

Pero… ¡¿cómo?!

Pero… ¡¿cómo?!

Me besó. Su mano recorrió mi espalda, mis glúteos, y luego subió hasta mi nuca. De la nada sentí su palma sobre mi seno izquierdo y luego sobre el otro. Me distancié ligeramente pero él me cercó la cintura con su brazo y murmuró en mi oído: confía. Y confié. Cuando mi espalda desnuda sintió la hierba y todo el cielo parecía caer sobre mis ojos, percibí su cuerpo sobre el mío, su aliento en…

De Ciertas Islas

De ciertas islas

Algún día vendrán a rescatarme, pese a que ya hay demasiados barcos en altamar que estorban el recorrido de los mensajes de auxilio que envío en botellas de vidrio desde esta isla desierta.

Yo Confío

Yo confío

Llaman a la puerta y enseguida noto que se pone nerviosa. Sabemos que es el hombre al que ama, a quien engaña conmigo. Me pide que la espere colgado fuera de la ventana, argumentando que no hay otra opción: es un tipo celoso y no dudará en buscar en todo el departamento hasta encontrarme. Me dice que me ama, que confíe en ella, que la espere y volverá por mí, que después de todo, esto…

El Hombre No Espera Su Muerte, Confía En Que Llegará

El hombre no espera su muerte, confía en que llegará

*Esperar es desear que algo suceda; confiar es más rotundo, es esperar con firmeza y seguridad. La luz del sol apenas ilumina el borde izquierdo de la plaza, dejando el patíbulo a la sombra. El hombre también reposa en la oscuridad de su celda, pero sobre un colchón hecho de borlas tan dispersas entre sí como lo está su conciencia del amanecer. Los rayos iluminan sus pies y se desplazan lentamente sobre sus rodillas, muslos y…

Sísifo O Me He De Comer Esa Tuna

Sísifo o me he de comer esa tuna

Todo era cuestión de tiempo, de plazos cumplidos y nuevos desasosiegos. Siempre era así, no importaba cómo eran los sueños ni cuáles los deseos, nunca se haría mi voluntad. Y así, la vida, simplemente la fe ciega, las preguntas muertas, las dudas desvanecidas. Por eso cierro los ojos, no importa lo que pase, ni lo que pese, esa piedra debe llegar a la cima de la montaña.

Una Cuestión Personal

Una cuestión personal

Metió la mano al bolsillo de la chamarra, sacó su escuadra Smith & Wesson de cañón recortado, le puso el silenciador y salió del baño. Ella seguía recostada en esa cama alquilada, siempre la habitación 119, cada jueves desde su primera cita hace meses. Aún adormecida del placer que le generaba este encuentro clandestino con el mejor amigo de H., su marido. En ese momento, H. debería estar regresando de la ciudad vecina; todos los…