«Hay que aferrarse a lo que más se quiere. Eso, y deshacerse de lo prescindible.»

La Ciudad Enferma

La ciudad enferma

Seguido se siente un calor que sube del suelo. Es un vaho invisible de las entrañas de la ciudad. Recorre las calles por debajo de los carros y por debajo aun del pavimento. Es un calor bochornoso, ese que se alebresta cuando la lluvia hace la mala pasada de llover poquito. Sólo levanta el calor, dicen las gentes. Pero no es el calor, es ese vaho insistente bajo los pies. Tengo un ojo malo de…

Afección Bucal

Afección bucal

Brotó la sangre de sus encías negras, inflamadas. Jamás creyó que las cerdas del cepillo lastimaran tanto. El agua tibia con sal no redujo la inflamación. Frente al espejo, recordó cuando él se fue y la almohada vacía. La loción impregnada en la almohada vacía que dejó junto a ella. Talló más fuerte las encías tras repasar, como una reverberación, las horas anteriores a la mañana. Los dedos unidos tras las sillas, el convencimiento con…

Furia

Furia

Hoy amanecí con la furia escondida en la memoria, esperando el momento oportuno para morderme el alma. Se despertó ese odio añejo que aguarda cualquier excusa para cegarme la razón. Amanecí reprochándole a la vida el ser una mala compañera que me deja a merced de la perversa condición humana, que no es una atinada consejera en tiempos de borrasca. Desperté con la certeza de no volver la vista atrás, amanecí con la decisión de…

El Furia

El Furia

Ayer salí del DIF, me sacó el jefe bien emputado. Además de los 8 varos que le pidieron dice que sí me vi rependejo, que por qué no les di unos cates a los puercos, pero pues no pudimos. 'Ora en lo que se le pasa no voy a poder salir pa' ni madres, puro cantón y escuela, ni la chompu me va a dejar prender.  Así es el jefe, dice que soy un pan…

Abraham

Abraham

–Debieras callártelo, ¿sabes? Como si tuvieras algo importante que decir… –Me importa un carajo y menos que eso, así que vete a la mierda. Dale: de una vez. Debí callármelo antes de que las ideas me pulularan por la boca y nos olvidáramos del rigor y pulimento. Pero la ira me revolvía el cabello y ofender era tan fácil: tan sólo despegaba los labios y salía un torrente tan cristalino y liso que no necesitaba…

Intervención

Intervención

Hay que aferrarse a lo que más se quiere. Eso, y deshacerse de lo prescindible. Miró su brazo. Lo cortó. Se hizo un torniquete: Resistió a la gangrena.    

Verse Chorus Verse

Verse Chorus Verse

Batallas de azul, en mi cielo drogado, te miro, te asfixio y me salgo. Azul Amante Amarillo Normal Noche Ninfa Gran Girante Gusano Estiro Emigro Exhalo Loco Ligero Levanto Yo te envío mis alientos no pensados, mis colores. El paso seco desvelado, viajante. Todo roto como un papalote vuelo dormido atado a tu cuello en el calor de tus senos dorados.  

Doble Cara

Doble cara

No dejes para tu boca lo que debes escupir, para tus ojos lo que debes llorar ni para tus oídos lo que acabas de escuchar. Desprende de tu ser todas aquellas injusticias que atestiguas noche y día. ¿Quién eres tú para no gritar tus malestares? ¿Quién te dijo que existe una persona que puede controlarte? ¿Quién te prohibió expresarte? No dejes que tu apatía se convierta en coraje y permite que tu libertad, tu claridad…

Cliché

Cliché

Ellos son una pareja normal, sadomasoquista como la mayoría. Ella, de familia machista, con papá y hermanos abusivos, conoció el placer de dispararle a los ratones, de rociar gatos con gasolina, de cortarle las alas a las palomas. Comparte el gusto de una buena pelea, de arreglar las cosas a golpes, de salir triunfante con una mano rota si el otro no puede pararse. Ella, la sádica, grita groserías, añora carne caliente entre sus dientes…

NAHUI OLIN

NAHUI OLIN

Cuando por fin las furias me soltaron me encontré a mí mismo caminando por la costa, aún con la piel hecha tigre y el ojo encarnado miraba los cristales de colores, crucificados por la arena. Una mariposa azul de cabellos como de ola me ofreció sus nalgas para amanecer cantando; me vi colgado de su cola, justo al cuarto giro de sus punzantes ojos verdes. Colgado como un astrónomo fracasado, tuve que compartir la cola…

Casandra

Casandra

–Se lo digo, sigo escuchando las voces como si fueran los autos que pasan en la calle y atropellan una y mil veces a un perro embarrado en el asfalto; ese perro es el silencio. Y yo el centro de aquellos gritos, detenida, sin poderme mover, escuchando cómo se burlaban. Se reían con unas carcajadas que llegaban hasta el otro lado del puente. Yo los miraba, primero con asombro, como que no entendía bien lo…

La Hoguera

La hoguera

—Enciende el fuego de una vez, ya debemos irnos —le dijo. El niño, nervioso, arrojó una rama prendida sobre el montón de paja y troncos secos que había acomodado con su padre poco antes. En un segundo el incendio se propagó alrededor del montículo de cadáveres, liberando un olor a carne y pelaje quemados que llenó el lugar por completo. El niño observó los restos por última vez y, mientras sonaba el aullido aislado del…

DOLL

DOLL

Isolde espera sentada. Es tarea de ella descubrir su propia espera. Pasan alrededor de 20 minutos. Saca de la bolsa interior de su chamarra una carta que lee en voz alta. Isolde.–Nico: No tengo derecho a ser fértil… La fábrica dice que no puede construir un útero que pueda tener bebés. Isolde. Guarda la carta y espera alrededor de 10 minutos. Se escucha una puerta que se abre. Isolde queda completamente paralizada. Parece no tener…

Un Segundo Imperio

Un segundo imperio

Cuando los vi pasar eran sólo unos cuantos. A vuelo lento y dispersos habría contado unos siete, pero me concentré en lo que decía la radio; especialistas intentaban explicar lo que sucedía desde una visión económica y social. A final de cuentas todo convergía en la disputa entre las naciones durante los últimos ocho meses: el apoderamiento de los recursos, los altos costos de importación y exportación tecnológicos, alteración de los sistemas naturales. Lo que…

De Vagones

De vagones

Sí, mire: Productos de Calidad pone a la venta –en promoción– la crema relajante para aliviar, mejorar, paliar, aminorar el cansancio y el estrés de ese camino, de esa ruta a casa. Aplique una dosis moderada bajo los lóbulos auriculares y en las sienes. Su fórmula contiene aceites esenciales de lavanda, valeriana, eucalipto, entre otros. O si lo prefiere, puede también adquirir el bastón de goma con alma de hierro, que no se quiebra, no…

Dioses

Dioses

Éramos dioses, seres orgullosos llenos de vanidad. Todos dotados de un poder tan grande y abrumador que terminamos como mortales, enfrentados a la propia furia de nuestra impotencia. Y es que nos dijeron al nacer que seríamos sólo dioses. Nos fue ofrecido y dado el miedo de los hombres, eso éramos, dioses sometidos al miedo, a la fuerza ilimitada del débil que se declara mártir. Sí, éramos dioses, tan libres como los hombres, tan siniestros,…

Taxidermia De La Furia

Taxidermia de la furia

Dos cuerpos, de sus cabezas no sabemos nada. Una mujer embolsada y el desierto hirviendo su podredumbre. No pudimos salvarlo. Un coágulo nos mira desde el fondo de la cubeta. Cáncer, sí, en el seno derecho. La sangre quema, los ojos enervados y la respiración tartamudea. En medio de la sala tu cuerpo. Mejor no digas nada. Nunca había escuchado el hueco que una bala deja en medio del ruido. Te dije que te calles,…

De Seducción Y De Vehemencia

De seducción y de vehemencia

Llegó la noche de nuestra cita pactada, aquella que premeditamos cada mes para encontrarnos solos y descubrirnos rodeados de una multitud. Decidí vestir ligeramente distinta: algo que provocara tus instintos de querer estar conmigo. Zapatos altos para estilizar mis piernas, labial carmín (ese inequívoco que no puedes resistir). Perfumé todo mi cuerpo para seducir todos tus sentidos. Llegaste a mí, te acercaste y percibí cómo caías en esa burbuja de seducción que preparé para ti.…

Chingadamadre

Chingadamadre

Él siempre quería estar solo. Cuando me escuchaba decir majaderías me tomaba de los labios, con dedos suaves me acariciaba y me decía muy de cerca: “Alondrita, aquí las groserías las dicen las putas”. Entonces me daba un beso y me dejaba con un rojo incendio en las mejillas que no sé si era de vergüenza o de puro coraje. Desde esos días me hice a la costumbre de decir todas las chingaderas que pudiera…