«Dicen los de la aldea que la han visto caminando por las noches, mientras los lobos hambrientos aúllan oliendo el humo de la fogata.»

Progreso

Progreso

Me dijeron que podía hacer lo que quisiera y no se equivocaron. Cuando las tetas y la boca de Marisol me cautivaron no hubo nada que detuviera mi ascenso de invisible a imprescindible. Notas, piropos, caricias y miradas me colocaron junto a ella en el altar. Paseamos, comimos, cogimos, nos reímos y hasta un hijo tuvimos. Por supuesto nunca dejé de trabajar, cada día que pasaba más dinero necesitaba. Hice crecer la empresa. Casa nueva,…

Carmesí

Carmesí

“El color carmesí corresponde específicamente a la coloración del polvo que resultaba de triturar los cuerpos secos […]”   Abrió la puerta de la habitación. Enmascarado y silente, como siempre, previendo que su presencia pudiera ser sentida. Con sigilo, mendigaba tiempo al destino. Pensaba que podría decidir —de lograr ganar el duelo, con un disparo rápido y penetrante de su mirada— si dejaba que la atmósfera de adentro lo atrapara o si mejor clausuraba el…

Muerte Por Algodón De Azúcar

Muerte por algodón de azúcar

Ya se había acabado enero, los días estaban tachados y los botes de las medicinas vacíos. El doctor dijo que no le daba más de un mes de vida. Pero el 31 llegó y tras él, febrero. No es que hubiera habido algún error en el diagnóstico; más bien, aquel señor, el de las verrugas, estaba manifestando una especie de recomposición; seguía con las dificultades para respirar y con los dolores en el pecho, todo…

La Navaja

La navaja

Sucedió después de rasurarse. Utilizó navaja y jabón como todos los días. Cuando pasó la toalla para limpiar los residuos vio aquella línea delgada de sangre, se había cortado y sintió lo que nunca: ganas de cortarse más, hundir aquel filo en la cara y arrancarse un trozo de carne. Soltó la navaja y se echó agua a la cara como para borrar aquella idea. Al siguiente día la sensación creció, se miraba en el…

La Lámpara

La lámpara

Era nuestra primera cita y quisiste llevarme fuera de la ciudad. Tardamos tres horas en recorrer un trayecto que, de no habernos perdido, nos hubiera tomado la mitad del tiempo. Tal vez ese desvío por la salida errónea era totalmente intencional, así tendríamos más tiempo para hablar de todo y nada. Querías sorprenderme, sí, pero también escapar, salir de lo convencional. Ahora que lo pienso, siempre lo tuviste perfectamente calculado: ¿cómo no enamorarme de ti…

El Hambre

El hambre

Sospechaba en ella un fuego feroz, una fuerza que la consumía por dentro, muy similar a una gastritis crónica, a un hueco en el centro del cuerpo que no cesa de agrandarse. Día a día aprendía un poco más a convivir con esa masa de espacio vacío que la habita. Aprende para no dejarse consumir; la fuerza es siempre una constante amenaza de perecer por dentro, como una implosión, y al mismo tiempo es la…

Escala

Escala

Tiene 34 años y trabaja en casa. Casi nunca sale más que al súper a una cuadra, o para alguna cita porque el cliente necesita verlo. Hoy estaba en una reunión y volvió más temprano de lo que pensaba. Camino a la casa se detuvo frente a un bar al que nunca había entrado. Miró el reloj, vio el cartel de cerveza junto a la puerta y entró. Pidió una cerveza en la barra y…

Carmín

Carmín

Rojo, cabello largo, piernas entumidas y enredadas como un caracol. Dicen los de la aldea que la han visto caminando por las noches, mientras los lobos hambrientos aúllan oliendo el humo de la fogata que se esparce por el viento como buscando alguna presa que comer. Es tan bella como blanca; hipnótica, perfecta combinación de humano y animal. Si logras mirarla a los ojos, cual Medusa se mete en tu cerebro, te paraliza y acaba…

La Vasija

La vasija

Después de dar tanto, de dar hasta que duele, generalmente sólo queda un corazón cansado de dar y ofrendar; un corazón seco, una vasija vacía que en cualquier momento puede resquebrajarse si no recibe un poco de calor que disipe el frío que lo marchita, una esperanza de que alguien lo acoja y lo cuide, lo proteja, lo cure y lo renueve. Tomé su corazón la noche que las estrellas cayeron, esa noche en la…

No Es Hambre, Es Amor

No es hambre, es amor

A mi cariño que todos las mañanas me levanta con un beso. Pareciera que no he comido en meses. Todas las mañanas me levanto con un hueco terrible arriba del ombligo; es como un vacío, un vacío que no llena ni el pan. Mi abuela decía: “Está enamorada, por eso está tan flaca”. Mi madre decía: “Seguro tiene bichos, por eso come y come y no engorda”. Me recuerda que cada que pienso en ti…

El Lobo Del Hombre

El lobo del hombre

“Yo me lo meriendo”. Y no mentía, era de palabras definitivas y concretas. Salió de la vieja cabaña con camisa de franela a cuadros, sus botas, su sombrero y el hacha que todos los árboles temían. Sabía que aquella bestia estaría esperando en el camino a casa de la abuela, acechando los pasos de la Caperuza. Todos conocían la historia: el camino corto, la casita solitaria, la abuela y los etcéteras de siempre. Aguardaba, ningún…

Nitimur In Vetitum

Nitimur in vetitum

Nitimur in vetitum [Nos lanzamos hacia lo prohibido] Ovidio Hoy respiro y siento, escribo y respiro… voy hacia lo prohibido. La mirada no encuentra ojos que quieran arriesgarse a la búsqueda; esos ojos se cierran e invitan al silencio, a detener el paso. Hambre de lo oculto, de eso que no ha sido, eso que precisa ser postergado. El silencio se impone. Y no puedo jugar ahora más que a lo posible, y apostar a…

El Niño Y El Círculo En Cenizas

El niño y el círculo en cenizas

La propia respiración instaura un ritmo, una progresión que no termina hasta llegar al punto del origen. La propia respiración determina la secuencia de la noche; una exhalación profunda llena el firmamento de estrellas nerviosas y hace emerger formas diversas entre la neblina. Pero es en la noche circular cuando puede verse al niño sobre la luna muerta. Deshabitado, espera a que la oscuridad avance como un río en las pesadillas. El silencio se impone…

Breves Lecciones Para Reprimir Un Suspiro (o De Cómo Sacarle El Aire A Un Recuerdo)

Breves lecciones para reprimir un suspiro (o de cómo sacarle el aire a un recuerdo)

En el jardín de mi habitación viven 5 violetas; el rosa y el blanco combinan sus tonalidades para darles color. Sólo una de ellas es de un morado intenso. Además de ser la primera habitante de ese campo local, es con la que más me acuerdo de ti. Solíamos caminar por el centro y llegar a los límites de mis recuerdos, atravesábamos tus planes que encontraban un camino para llegar a los míos. Ese mapa…

Hambriento De Totalidad

Hambriento de totalidad

Hambriento de totalidad, luego de milenios de extravío el ser viene de vuelta. El espíritu se asienta bajo el cuerpo, la conciencia comienza de nuevo a delinear su figura en el espejo. Las manos dejan de temblar, el miedo huye por ese camino primigenio que a esta altura ha dejado de distinguirse. Luego de milenios de respirar en la niebla, el espíritu se siente entrenado para ejercicios mayores. Los antiguos sabían que después de la…

Ansiolíticos Frente Al Espejo

Ansiolíticos frente al espejo

Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias. A los sueños de la impaciencia. Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.    

Observación Minuciosa De Un Defecto

Observación minuciosa de un defecto

Es un tipo guapo, lo sabe, lo sabe cuando por la calle las chicas lo siguen con la mirada, como si quisieran apresarlo entre las pestañas. A su paso ellas tienen ojos de planta carnívora. Las peores veces, se muerden el labio inferior y mueven la cabeza. Lo desean. Él lo sabe. Todo le es indiferente; las mira y descifra en un segundo lo que quieren, pero no le despiertan ni siquiera una sensación de…

De Hambre

De hambre

Que el amor cuando tiene hambre devora, decías. Y debe ser cierto porque te has comido todo y sin masticar siquiera. Sin gota de sangre, saliva, sebo o lágrima, mucho menos orina; es más, ya no digamos nada de mis fermentos vaginales. La próxima vez, advierto, seré yo quien te deje en los huesos.    

Tiempos Conjugados

Tiempos conjugados

Yo no sé si sea el pánico a caer por volar tan alto o el vacío que la duda intensifica por las noches. Mi cuerpo brinca, me despierto intranquila. Los pies se mueven solos, su inteligencia radica en el continuo movimiento de mis dedos, buscan texturas que calan su piel. Remueven tierras de ideas arraigadas. Yo no sé si sea mi ansia de abandonar lo estructurado; tal vez los años intensifican el deseo por nuevos…

Famélica

Famélica

Me como los chicles, me como las letras, me como las uñas. Me trago mis palabras, me muerdo hasta sangrar los pellejitos que quedan de las horas, devoro las anomalías que se refugian en mi carne. Me como mis pies, mis manos, me como mis neuronas. Mastico ávidamente cada esquirla de memoria. Engullo estrellas, mierda, sueños, carroña. Me como todas las tormentas que caben en mi nombre, todos los cielos, todas las sombras. Y no…

Carne De Mi Carne

Carne de mi carne

Tenía los labios resecos debido a la deshidratación. Hacía ya tres días que no bebía una gota de agua y tres semanas sin probar alimento. Se sentía débil, con las extremidades agarrotadas por tenerlas durante tantas horas en la misma posición. Abrazaba el pequeño cuerpo negándose a soltarlo. Creía que, si lo sostenía con todas sus fuerzas, lograría devolverle el aliento vital que hacía días había abandonado el cuerpo de su hijo. Todo se había…

Lejos

Lejos

Hay un hombre al que me gusta mirar. Lo encuentro casi siempre a la hora de la comida sentado en una de las bancas del parque que dan a la avenida. Extremadamente quieto, con la boca entreabierta y una sonrisa milimétrica, parece no inmutarse por la muerte de las palomas. Ahogado en sus pensamientos, recrea con la mirada una y otra vez la forma en que el cuello avícola se quiebra y los órganos se…

Dientes Naranjas Y No Es Por Comer Cheetos

Dientes naranjas y no es por comer Cheetos

Ser conejo es fácil. ¡Chomp, chomp! No hay tragos caros, ni hangovers. No hay preguntas después de one night stand: ¿Alcancé a venirme afuera? No hay jefes estúpidos, ni nasty costumers. ¡Chomp, chomp! No hay despedidas abruptas. Tampoco taxis a medianoche con el acelerador al fondo para no voltear. ¡Chomp, chomp! No hay calvicie a los 40 o, peor aún, a los 30. Ni caídas de huevos. Ni silencios incómodos en el lobby de una clínica…

Comida A Domicilio (otra Verdad)

Comida a domicilio (otra verdad)

Absolutamente todo cambiaría si nos enseñaran que el hambre no es más que una muestra del ansia, de la debilidad, y de un diluido instinto animal. Males crónicos de nuestra especie.