Los escritores escribieron y cuando el punto final fue estampado, los ilustradores añadieron la imagen.

Cordal

Cordal

Uno por uno íbamos caminando. Sin querer hacíamos una fila, no muy derechita, pero una fila. Recuerdo los hombros del de enfrente y el de atrás recuerda los míos —me lo dijo unos días más tarde—. No sé si hacía frío, pero el cielo era gris. Creo que era de madrugada. Cuando respiro profundo todavía siento la humedad en el pecho. Cuando es de madrugada, ¿es de día o es de noche? Sigo pensando en…

Nothing But Mammals

Nothing but mammals

El instinto gregario, el afán por estar juntos. Coordenadas paralelas, eso que llaman «la época». Hacer historia, pasar desapercibido. Ignorar al pasado, hacer como que construyes un futuro sin estar viviendo el presente. Descartar lo inmediato, sobrevivir entre fiestas, gritos, excesos… Soportar el bullicio. Comer... Masticar con ansias aquello que cruje, llenarlo de miles de salsas, atiborrarse la boca, sentir una bola de comida pasando por tu garganta mientras piensas que, de no ser por estos…

La Dejada

La dejada

Ahí la llevamos, joven, ¿qué más? Empiezo a las 5 de la mañana y a veces regreso a las 10 a la casa a echar unos huevos y café; pero si ando lejos, pues ya me chingo una torta o lo que sea. Los martes y jueves, por ejemplo, dejo a cuatro personas en la Central de abastos y ya me quedo en esa zona, para ir al cantón. Yo vivo sobre Zaragoza, cerca de…

Plegaria De Tierra Herida

Plegaria de tierra herida

Señor de esta tierra herida/ llegamos hasta ti con la mirada sucia de cenizas/ y nublada de tanto desconsuelo/ de no encontrar sino el espíritu herido de tanto golpe/ de tanta infamia Haz que la justicia/ tenga la misma estatura que nuestra rabia/ que este dolor indecible/ porque no puede seguir este desahucio/ ni esta drástica ausencia de sueños/ sepultados con la indiferencia/ de manos blanqueadas y vista gorda Son varios/ pero siempre son más…

Te Demoro

Te demoro

Te sigo escribiendo una carta. La guardo cuando me sale un te quiero. La rompo cuando pienso en irme.

Amor Insecticida

Amor insecticida

Siempre he encontrado un especial encanto por los amores imposibles; esa atracción suicida al intentar cruzar la línea de la amistad, esa que me hace ir valiente como todo un guerrero que no sabe usar ni un arma, como un soldado que sospecha que la batalla está perdida. Aún así voy y me lanzo contra la muralla que impone el ser amigos, que no permite el reconocimiento de humedades, ni los acercamientos de bocas, ni…

Pocas Semanas Después

Pocas semanas después

Éramos amigos, la complicidad nos fue acercando cada vez más hasta que ya no hubo retorno. Valeria llegó a mi casa pocas semanas después de que Cecilia murió, la soledad de la casa me parecía insoportable, los pasillos siempre se me hicieron lugares tétricos y el desconsuelo me hizo invitarla a pasar. Aunque estaban las habitaciones y los otros espacios, primero se quiso quedar en el sillón, serían pocos días. Empezamos a adquirir el hábito…

Entonces Lo Sabrás…

Entonces lo sabrás…

Julia empezaba a pensar en el amor y preocupada le preguntó a su madre cómo podría darse cuenta de si estaba enamoraba. «Muy fácil», le contestó, «cuando conozcas a esa persona especial y sientas que no puedes respirar si no está cerca, lo sabrás». Julia comenzó a tener novios y a deshacerse de ellos para comprobar la teoría de su madre, pero no pasaba de extrañarlos unos días. Al llegar a quinto de prepa conoció…

Amar Por Amar

Amar por amar

El metro estaba atiborrado. Tuve suerte de que se desocupara un lugar y pude sentarme, me hacía falta porque llevaba mi bolsa, un alterón de folders con trabajos de mis alumnos para calificar y la flor que Rubencito me había regalado. Me acomodé lo mejor que pude. Alcé la vista y vi una señora de aspecto humilde con sus blancos cabellos peinados en una trenza y con un gran bulto atado con su rebozo a…

El Inicio De La Playa

El inicio de la playa

Se miran. Se vuelven de pronto dos destellos e iluminan las corrientes. Destierran la solemnidad, soplan con la boca expansiva que alza las olas y se desploman con azotes de sal, pulen peñascos con paciencia rabiosa hasta reducirlos a arena. Son el embate y la calma que sigue al arrobo de la tormenta. Son la piel tensa de la vela hinchada. Son el grito en popa cada noche y por la mañana. Son la cresta…

Flotando

Flotando

Casi siempre, de un tiempo para acá, viste de negro o de gris. Va con los labios rojos encendidos. Su cabello lacio y los ojos levemente rasgados detrás de sus lentes cuadrados brillan entre la sorpresa y el tedio que le causa a veces el mundo. «Me da hueva», dice con frecuencia. Sólo necesita una ocurrencia mía, alguna pendejada de esas que digo a veces, para soltar la carcajada. Reímos hasta que nos duele la…

Amor Verdadero

Amor verdadero

Luis quería mucho a su hermana. Llevaba meses sin verla hasta que por fin recibió una llamada. Luis llegó puntual al café, eran las diez y Marina hizo su aparición cerca de las once. Estaba pálida, unas ojeras inmensas hacían sombra a unos ojos ya siempre enrojecidos, vidriados, rotos. Tomó asiento. Estaba ansiosa y, como si no lo hubiera visto, llamó al mesero y pidió una cerveza. Triste, Luis la observaba. Marina dio un trago…

A Mis Poemas

A mis poemas

para Jéssica ¿Por qué no he escrito el poema que haga que las personas al leerlo se quiten la ropa? Todos los campos se tornen azules y el amor vuele como cocuyos por el aire. Los carros se paren a ver el amor como se paran frente a un accidente. De una sílaba se borren todas las tristezas y el amor sacie el hambre de todos los edificios y los animales más pequeños. ¿Por qué…

El Polvo De Las Estrellas

El polvo de las estrellas

Dos estrellas cayeron del cielo un día. Estaban en lo más alto y sus descensos fueron vertiginosos. Eran de mundos diferentes y opuestos, por lo que no se conocían entre sí. Sus ojos echaron chispas cuando finalmente se encontraron, admiraron sus pieles blancas y sus cuerpos perfectos. Él solía cantar sobre el amor y su proceder era muy recto, ella actuaba de manera muy correcta, era hermosa y solía llorar con facilidad, por lo que…

Personas Que Quizá Conozcas

Personas que quizá conozcas

Desde aquella última vez que me dejó con los labios estirados, como quien estira la mano esperando un saludo, no nos habíamos visto. Yo a veces me la imaginaba, o sea, a veces siempre, porque al primer amor no se le olvida. Fuimos novios a los quince años. A los quince, ella sabia, sabía besar; a los quince, ella sabia, sabía soñar; a los quince, ella sabia, sabía abrazar; a los quince, sabía sabia su…

Los Amores De María

Los amores de María

De la estación al aeropuerto había que recorrer 3.5 kilómetros, mismos que existen, si se pudieran medir los sentimientos en una cinta graduada con las divisiones métricas, para llegar al corazón de María. Para ella, atravesar junto a un hombre esos tres punto cinco kilómetros eran la máxima prueba de amor. Al amor, dice, se le entra por un costado. Luego hay que recorrer un pasillo largo para llegar a las gradas. Allí uno se…

Norberto

Norberto

Norberto fue un chico muy tímido hasta que, hacía unos meses, tuvo que dar un discurso de graduación frente a todos en la secundaria. Después hasta consiguió novia. Ella entró a su habitación tan sólo con ropa interior roja. Ella siempre se las daba de muy santa sin dejarle meter mano siquiera por arriba de la cintura, pero ahora estaba ahí, «frágil». —¿Qué opinas? Norberto dejó el control de su consola de videojuegos a un…

Retroceder

Retroceder

«Se renta». Detuve mis pasos frente aquel edificio sobre Reforma. Ventanas amplias y, sobre todo, elevador. Luego de saber el bajo costo de la mensualidad, no podía creer que estuviera disponible. Cubrí los requisitos según la casera. Más que acerca del presupuesto, ella me cuestionó sobre mi edad y mi estado civil. Nueva en el edificio y ¡por fin! independiente, decidí conocer a mi vecino contiguo. Toqué su puerta un, dos, tres veces hasta que…

Ostentando

Ostentando

Qué rico te suenan las caderas, qué bueno es sentir el gong de tus tetas en mi pecho. Ese aliento a alcohol tan impertinente me encanta, encaja perfecto con el sudor y con la densidad asmática del salón y te volteás y me apretás el frente con tus nalgotas de escasa pretensión pero tensión suficiente como para borrar del todo el barniz de la gente y anular sin misericordia cualquier otro elemento sobre la tierra…

So Pena De…

So pena de…

Una vez me contaron esta historia: una mujer joven y bien vestida, guapa y con dinero —o eso pensaba quien me lo dijo—, recargaba su vientre contra el barandal en un centro comercial. Tenía el torso echado hacia adelante, de manera que la melena larga y lacia, ocultaba su rostro. Su cuello daba la sensación de brillar debido a los cabellos rubios que, como gotas de rocío al amanecer, nacían de su base. Su espalda…

En Lo Hondo

En lo hondo

Ahí los veía venir, ahí venían todos, todos esos recuerdos que se encontraban su escondrijo entre las manadas de tonterías del diario. Y ahí venían y los veía venir, apuntando justo a la frente, porque sabían que por ahí entraban y podían merodear hasta bajarle a los hombros y escurrírsele a la espalda y el pecho. Y ahí se quedaban hasta que le empañaban los pulmones. Ahí los guarda ahora Magdalenita, ahí los guarda, y…

Flora

Flora

Crecían las flores en sus axilas y se paseaba morena en la plaza de enero. Ya no creía en los hombres pero siempre les regalaba una sonrisa cuando la miraban caminar por las aceras del pueblo. Un día decidió salir desnuda a la calle, sin dudas, sin pena, sin miedos; entonces empezaron a brotarle girasoles en los senos, nardos en los ojos, bugambilias por todo el pelo y con tanta flor apenas si alcanzaba a…

Rueda De La Fortuna

Rueda de la fortuna

Mi pensamiento tiene cola. No es tan larga como para que otros la pisen, es del tamaño proporcional a su delirio de persecución. Por decirlo así, se ha retorcido del dolor al llegar de nuevo a esa noche en que creyó haber tenido la peor experiencia de su vida. No es la primera vez que le sucede, algunas veces utiliza ese método para que el mareo lo regrese de inmediato al instante presente. Mi pensamiento…

El Achicopalado

El achicopalado

Hoy fui al centro comercial y la chica de las voces dijo por el parlante: «Al amor de mi vida: se solicita su presencia en este mundo». Lo sentí como un mensaje de ultratumba. Uno no se enamora por la valentía que tiene, sino por la poca vergüenza que le queda. A mí lo que me sobra es eso, vergüenza. Por eso me cuesta tanto trabajo acercármeles y decirles buenas tardes, buenos días, cómo te…

El Poema Del Amor

El poema del amor

Lee como si me aullaras como si en tu boca se fueran a gastar todas mis letras esa boca que es boca mía repite en tu silencio mis otras bocas léeme desde el estómago hasta los dientes más blanquísimos de tu inocencia léeme con tu sexo de leopardos en el alma de tu sexo satisfecha lee con las manos en tu sexo en tu boca con mi sexo hecho de letras léeme como a la…

Carta Hallada En El Domicilio Real Jardín, Número 14, Puebla De Los Ángeles

Carta hallada en el domicilio Real Jardín, número 14, Puebla de los Ángeles

Me apena mucho dirigirme a usted por medio de esta carta, esta declaración que nace de la necesidad de contarle lo que siento. Yo, que poco sé de cómo hablarle a una mujer de su condición, tan elegante y fina pero principalmente tan hermosa. Sé que en el momento en que reciba estas palabras, sentirá que de nada valen los intentos que desde el mes de mayo he realizado para poder platicar con usted. Pensará también que aquella tarde junto al portón de Morelos nada representó para mí y que mi vida ha sido la misma. Y no la culpo, pues mi cobardía de buscar los medios para acercarme a usted muestran indiferencia y no son dignos de un hombre.
Acuario

Acuario

La persecución comenzó en las primeras horas de la mañana. Los hombres ya tenían ubicada a una manada que persiguieron, kilómetros mar abierto, con barcos y helicópteros y arpones. Lograron acorralar al grupo en una bahía. En el proceso de la captura, algunos integrantes fueron heridos y el resto rodeó al barco más grande en el que las crías levantadas emitían gritos mientras las encamillaban. Los helicópteros las trasladarían a unos tanques de 61 metros…

Nada Que Entregar

Nada que entregar

Ahora que mi madre ha muerto recuerdo sus ojos, su mirada triste cuando me veía arreglarme para salir. Sin poder hacer nada me decía: ― Cuídate. — Sí mamá, me cuido. — El corazón, cuídate el corazón. Siempre lo llevas en la mano para entregarlo a ciegas. —Sí mamá. Tú siempre tan dramática. En su tumba ahora crecen los cardos y la hierbabuena. En las tardes le ha dado a un cardenal por irse a…

Los Matices De La Pena

Los matices de la pena

Amanece en color sentencia de muerte: oliendo a madre agonizante de aflicción y familia y amigos avergonzados. Quedó por ahí, una noche rancia que enrojeció en tono de niña violada hasta morir, arrebatada de su pudor. Para el sentenciado fue castigo, tormento en la madre y, en otros, deshonra. Pero para la niña fue todo, porque muerta ni pena puede ya sentir. Así fue la historia de alguien que trabajosamente se esforzó por amar.

Los Matices De La Pena

Los matices de la pena

Amanece en color sentencia de muerte: oliendo a madre agonizante de aflicción y familia y amigos avergonzados. Quedó por ahí, una noche rancia que enrojeció en tono de niña violada hasta morir, arrebatada de su pudor. Para el sentenciado fue castigo, tormento en la madre y, en otros, deshonra. Pero para la niña fue todo, porque muerta ni pena puede ya sentir. Así fue la historia de alguien que trabajosamente se esforzó por amar.

Sueño Lúcido En El Bungee

Sueño lúcido en el bungee

Fueron mi fijación por Vanilla Sky y las ganas de dejarte atrás lo que me inspiró. Era julio, hace unos años, cuando la edad aún no pintaba de canas mi cabello. Miré fijamente a través de la ventana del hotel donde se celebraba mi viaje de graduación y a lo lejos vi aquel imponente aparato, quieto en la oscuridad, rodeado de mar y al que horas más tarde escalaría. Dejé que me amaneciera y, apenas…

Mi Cajita De Cenizas

Mi cajita de cenizas

Aún recuerdo la primera vez que nos vimos: venías bajando la escalera, con tu suéter morado y tu collar de bolitas de colores, y lo primero que hiciste fue caminar hacia mí. Fue como si nos conociéramos de hace tiempo, como si supiéramos que a partir de entonces seríamos inseparables. Todo es difícil ahora que te has ido; todo es tan gris, tan triste, tan pálido. Cada vez que te recuerdo pienso que no hice…

Vínculo

Vínculo

Cuando le hablaron la mañana anterior para informarle que tenían a un donante de córnea, se encaminó de inmediato al hospital. Cuando entró al quirófano pensó que lo conocido por los demás sentidos empataría con una referencia visual, como alguna vez sucedió. Cuando le dijeron, al día siguiente de la operación, que abriera los ojos con mucho cuidado porque la luz le deslumbraría, pensó con recelo en lo que sucedería una vez que lo hiciera.…

Confiando En El Etéreo

Confiando en el etéreo

La página web era lo único que le quedaba al escritor, pero nadie lo sabía y ese era el problema: ya nada lo iba a sacar de la mucosidad negligente de su destino fatal, sólo pendía de eso sosteniéndose con dos deditos de una pequeña raíz al borde del tenebroso precipicio. Y ahora, después de sabotearse a sí mismo durante toda su vida, alguien más se metía con él. La página web no era suya,…

Una Larga Serie De Curiosidades

Una larga serie de curiosidades

Se reunieron en la única tarde soleada de aquel invierno. Beatriz había pasado su día inmóvil, sentada en la banca más solitaria de un parque en el que se encontraba por primera vez como si hubiera estado esperando otra oferta del destino para comenzar de nuevo con su vida; como si, por estar en un sitio inesperado, quienquiera que sea el encargado de tejer sus días, tuviera que reconsiderar la eficacia y prudencia de su…

Mis Manos Han Vivido Más Que Yo

Mis manos han vivido más que yo

Mis manos han vivido más que yo. En ellas deposito mi confianza. ¿Si no fue con manos expertas, con qué?/El demiurgo nos moldeó. Recoges la flor hermosa de temblorosos llantos. Entre tus manos la tomas y alzándola dices: «Se abren los pétalos, dejando al descubierto el núcleo de su majestad flor/Porque confían plenamente en la bondad del sol». Si llegara a picarte una abeja el dedo, ¡muérdetelo! Que no te duela que lo tengas inerte.…

Confianza

Confianza

Uno, dos, tres pasos. Lento, muy lento. Podría gastar toda la mañana en darle una vuelta completa al patio. Descanso cada diez o quince pasos y vuelvo a comenzar y, a veces, me detengo durante mucho tiempo, pues casi olvido que estoy de pie, apoyada sobre esta andadera que desde hace más de cuatro años es la que me soporta. Lo más complicado es levantarse, incluso con ayuda. Siento como si de repente toda la…

El Rostro De Ione Robinson

El rostro de Ione Robinson

Se sienta ahí en ese lugar cada jueves, cuando el museo está por cerrar. Frente al retrato de Ione Robinson, a las 5:15 pm, una vez por semana. Piensa que irse a confesar es importante —necesario, de hecho— pero no le gustan los confesionarios: demasiado húmedos, demasiado oscuros y demasiado sin ojos, ¿qué tendría que irle a contar a un hombre escondido en las rendijas de una gran caja de madera con forma de letrina…

Buenos Amigos

Buenos amigos

Abordé el taxi y le pedí al chofer que se dirigiera al hospital lo más rápido posible. Fingí estar alterado, con esa actitud que invita a quien se encuentre cerca a preguntar sobre los motivos de su visita al médico. Él, por supuesto, me preguntó enseguida si era grave el asunto. Le inventé la muerte de un familiar. —Uno nunca se acostumbra a estas noticias. Me sugirió que tomara las cosas con calma y trató…