Los escritores escribieron y cuando el punto final fue estampado, los ilustradores añadieron la imagen.

Ahora

Ahora

Tuve un sueño. No fue un sueño. Descalzo plantado en la arena el sol latiga mi piel bendecida de músculos. La noche grita de estrellas. La panza cerveza cobija mis genitales. Verga de potro. Verga semilla. Vagina cayán. Las mujeres me tocan, las mujeres me abrazan, me tocan, me abrazan besan soban lamen suspiran. Las mujeres me muerden, las mujeres me gritan, me abofetean escupen patean execran. Grito en versos tarantinos. Muere la lengua. Garganta…

Pájaro Azul

Pájaro azul

El pájaro azul está libre de espíritu. Necesita espíritu. Alguien que le hable a su voz blanca. Sobre el espíritu de la nada el ave vuela entre lo otro y lo mismo. Cíclope de todos los principios, quieto ante la interminable cuestión de por qué el pájaro es azul.

El Lugar De Dios

El lugar de dios

Vinieron: me están buscando. Escucho mi nombre aunque me rodea el silencio. Sólo se oyen algunos de mis movimientos: cuando prendo un cigarro o destapo una botella. Cuando respiro. A momentos oigo mi corazón: la vena de la ingle, la de mi muñeca, la de mi tobillo. Pero la que más sobresale es la de mi sien, la veo latir frente al espejo mientras no atino a entender de quién es ese rostro, esos ojos…

Hasta Mañana

Hasta mañana

Me abrazaste con una especie de estrabismo. Lejos de parecerte un tipo aventurero me miraste con cierta duda, inspeccionaste la bolsa de mi pantalón y te diste cuenta de que le sobraban hoyos por donde se escapaban todas mis ilusiones. Tocaste mi mano con mucho miedo. En un momento me pareció que estabas a punto de arrepentirte y salir corriendo, pero no había lugar a dónde ir. Aquel espacio estaba cerrado por completo: ni puertas…

Canto Solar

Canto solar

Lo sé amiga lo sé amigo lo sé padres Que no sabrán dónde mis enemigos han dejado mi cabeza Que mis huesos no descansarán bajo una piedra con mi nombre Ni habrá monumento que recuerde mi valentía Que quizá ninguna mujer llore al mirarme por el desierto Pero estaré feliz bailando en el infierno Feliz de haber luchado por su libertad Y si mi cuerpo resiste Y si ellos dicen algo de verdad de esto…

Zombi

Zombi

Déjame morder mucho tiempo las enredaderas de tu memoria, pesadas y ocultas. Cuando mordisqueo tus neuronas invisibles y rebeldes me parece que como recuerdos. Me invade un sabor intenso, mezcla de ágata y metal. A un paso de quedar intoxicada, un aire caliente atraviesa mi garganta: es el veneno de tus pensamientos. Deseo combinado con horror, una rara agonía. Mientras más vacío el contenedor de tu lucidez, más deliciosa y áspera resulta mi tortura. Mastico…

Derretida

Derretida

Rojo, amarillo, anaranjado: como un legado antiguo cobijado por los astros; herencia arcaica como las noches y días. Dijeron que sería un regalo, casi un tesoro que nos ayudaría a ser menos animales. Menos bestias. Menos monstruos, quizá. Pero sólo dejamos de comer carne cruda. Piedra contra piedra fue la ley y aquel que casi pensaba se creyó dios. Luego hubo vástagos: inútiles perezosos que aprendieron a templar sus huesos frente a hogueras y hogares.…

Oda A La Calentura

Oda a la calentura

No logro entenderte. Fue hace un par de ocasos cuando salí a caminar y, al momento de querer compartir mis ideas con alguien, mi garganta se irritó y no pude hablar. Sin saber si era el clima o mi poca precaución para cuidarme del sol, regresé a casa en silencio. Acomodé mi cama y me propuse leer ese libro que me esperaba, pero otra vez llamaste mi atención. Mi cabeza giró, no paraba, apenas me…

Mediodía

Mediodía

Un tedio insoportable invadía la terraza aquella tarde, el sol estaba en pleno clímax y calentaba las lozas del patio trasero. Ni siquiera daban ganas de fumar un cigarrillo, la sed era mucha; sin embargo, ese aire somnoliento que caracteriza a los pueblos me impedía levantarme de la hamaca. Todo mi cuerpo estaba envuelto en esa especie de capullo. Sólo uno de mis pies permanecía afuera, apoyado sobre una de las tibias lozas, para impulsar…

El Calor Obedece Al Invierno

El calor obedece al invierno

Me encuentro sentado en el sillón, apretujándome contra uno de sus brazos, la única zona olvidada por la luz. Un rayo de sol toca la punta de los dedos de mis pies, calentándolos. Hacen 38 grados y las gotas de sudor resbalan por sobre mi frente imprimiendo su rastro de sal. Con trabajo me levanto y logro salir de la casa. Una vez acostumbrado al brillo de las calles y de las aceras, de los…

Tic Tac Toc

Tic tac toc

Lleva por dentro un termómetro nuclear. La marca trepa poco a poco la escalera de números y rayas negras. La noche con enfisema lo abriga de lana obscura. Los postes se inclinan y queman su frente. El tráfico incesante lo atropella una y otra vez con ruido férvido. Todos los faros de los coches le apuntan. En su muñeca las manecillas del reloj no son más que dos charcos de hierro. Las plantas de sus…

Verijas

Verijas

El calor que había sostenido todo el maldito día sobre su espalda dolorida se resumía –se condensaba– en esa gota de sudor que bajaba incauta y perezosa por su perineo y se descolgaba por sus bolas aterradas, terminando de inundar el calzoncillo asfixiado hace muchas horas por la más increíble impaciencia. La maldita gota hacía su infame recorrido en cámara lenta, dejando a su paso una cosquilla devastadora que tenía que ser aguantada a toda…

A Piernas Abiertas

A piernas abiertas

Llovió hoy por la tarde y ya sabes cómo alborota eso el calor. Ha hecho tanto que en estos días no se puede hacer más que abrir las piernas y dejar que el aire corra ligero por debajo de la falda. El sudor se escurre en cada nuca una gota tras otra decantando humanidad. La piel es una membrana semipermeable, pienso en eso todo el tiempo. A diferencia de las ventanas, no se puede ver…

De Pocos Amigos

De pocos amigos

Era de pocos amigos y ahora traía a uno en la cajuela. Se estacionó.  –Un café muy caliente. –Hola, muy buenas tardes. Claro, con gusto, ¿de cuál? –Del que se toma. –Claro, ¿pero de cuál?, tenemos de todos los que están en el tablero.  Leyó alguna palabra en voz alta: Express. –Claro, ¿lo quiere doble o sencillo? –Normal, quiero un café caliente, ¿crees que puedas ayudarme con eso? Caminó hacia el final de la barra.…

El último Lugar De Un Hombre

El último lugar de un hombre

Los aldeanos de Darvaza me contaron que aquí es donde termina la vida. Que fue el Diablo quien ahuyentó a los geólogos que realizaban la excavación petrolera tras lanzarles bolas de fuego desde la oscuridad. Que el Rey de los círculos infernales sabría que nadie se atrevería a descender –ni siquiera los suicidas– porque la combustión sería horrorosa. «Este hueco lleva ardiendo desde 1971», me dijo el anciano que se ofreció a ser mi guía…

Calor De Cerillo

Calor de cerillo

Dos pesos, pinche ruco mamón. Ni lo de las bolsas. Dos carritos llenos de chingaderas y me sale con «no traigo cambio, mijo». Mijo su pinche madre. Gracias a dios yo no tengo un jefe tan marro como este wey. Mi papá a todo mundo (tragafuegos, malabares, mimos, limpia vidrios) le anda dando los tres o hasta cinco varos en cada esquina, quesque porque «es su chamba». Luego no trae para el estacionamiento, pero le…

Nada Más Triste

Nada más triste

Con el filo de la navaja sobre su muñeca, Ana cambió de opinión: no iba a matarse, iba a matarlo a él. Sabía, siempre lo supo, que él no iba a quererla; nada haría que lo hiciera, ni el par de senos de silicón, ni la liposucción en brazos, glúteos, muslos y rodillas. Mucho menos el limado de mentón, el tatuado de cejas o la rinoplastia. Afuera hacía frío y seguro él estaría con ella…

Pero No

Pero no

Párpado prófugo, déjame dormir. Sólo me da vueltas en la cabeza. Una y otra vez. Lo mismo. Si hubiera pensado otra cosa. Si lo hubiera hecho distinto. Pero no podía decirlo. No supe cómo. No encontré las palabras. Y la voz está hecha de palabras. Era como si tuviera la garganta cortada. Y sólo lograra vidrios rotos. Ahora todo es contención. Impulso retenido. Vidrio restaurado que aún deja ver todas las grietas. Y por ahí…

Alas De Mariposa

Alas de mariposa

Frente al espejo, de mis mejillas parecía brotar la quietud. Bajé de la hamaca con un poco de cuidado de no pisar alacranes. Me lavé con un trapo, me froté las piernas y los pechos, me desenredé el cabello y lo adorné con un broche de plata. Me calcé y vestí ligera. La tarde bufaba. Salí de mi ausencia a pasear por las calles. A mi derecha la soledad se extendía enorme, silenciosa y campesina.…

Doce Horas

Doce horas

—Lo siento, lo siento mucho... —le digo, mientras me desata, aunque ya casi no alcanzo a decirlo con claridad. Mi cuerpo se va paralizando poco a poco. Soy consciente de todo lo que pasa a mi alrededor, siento mi cuerpo y veo todo. Me carga, jamás habría pensado que tenía tanta fuerza como para poder con mi peso. —No te voy a matar, ni siquiera te voy a golpear, nada más te voy a dar…

Silence

Silence

No sé si fue tu boca desgonzada o el palpitar reseco de tu garganta expuesta, no sé si fue la lágrima en el ojo, la mosca en la frente o las manos apretando –digo– exprimiendo una bolsa amarilla llena de latas de atún lo que hicieron que, en un instante sereno, mi pene y mi corazón se interesaran por ti. Tenías las piernas abiertas y en tus calzones se adivinaba una tierna hendidura así como…

El Gato / (ménage à Trois)

El gato / (ménage à trois)

El gato, testigo mudo de la noche, voyerista no invitado al lecho de amor, acecha desde lejos con sus tibios ronroneos y cuida celoso que el brillo de la luna no acaricie la piel de los amantes. Avanza a la habitación frotando su cuerpo contra la pared mientras ondea su cola de arriba a abajo, por momentos hace una pausa para escuchar atento los movimientos de los cuerpos que se separan y se unen como…

Semana Inglesa

Semana inglesa

El dolor de espalda perenne. La mala noche. El hombro. Cualquier tiempo para el desayuno: escaso, rayano en nulo. A la mano y en el camino, una pieza de pan, la boca seca. El sabor acre de la mantequilla rancia. El hambre. Cincuenta minutos en el tráfico. Cuarenta en un buen día. Hora y media el día de hoy. Una mirada de desprecio, a veces ni eso: al otro lado del escritorio el aire turbio…

Rapsodia Para Rachmaninov

Rapsodia para Rachmaninov

Te escucho y hablas por mí. Tu piano es más fuerte que mis gritos ahogados en mis manos. Cállame. Agítame. Hazme sonreír con lágrimas que resbalen hasta mi cuello y que la habitación dé vueltas y yo sienta que no estoy aquí. El espejismo del silencio y sus voces, porque adentro llevo las del pasado y las del presente y las mías y las del lugar en el que vivo. Ruido. Pienso en todo y…

El Líder

El líder

De tu semblante no sé nada. Yo sólo te he venido siguiendo…justo por eso. Vaya, vaya… Aún hay tiempo. No sé qué pasó. Perdóname. De pronto ese promontorio que llevas por espalda me pareció cada kilómetro más siniestro.¿Y si escucharas mis pensamientos? En mi mente está el puñal. ¿Puedes verlo? Ya ni siquiera me atrevo a preguntar nada por temor a que vuelvas el rostro. Qué macabro que el demonio queme en el carbón sus…

Gañanes

Gañanes

Es más que eso. Es más que la falta de palabra, que la decepción, que la aceptación. Es más que el tiempo, que la deshonestidad, la perversión o la falta de vergüenza. Es el silencio, la apatía, la desidia. Es la semilla implantada entre el hígado y el estómago, la raíz que perfora el intestino, los tallos que se enredan entre las costillas y obscurecen el corazón. Es su flor de venganza y dolor cuyo…

Olvidemos La Fonética

Olvidemos la fonética

La intención de pasar un fin de semana en casa se vio perturbada aquella noche cuando te conocí. Entré a ese lugar desconocido donde la música alteraba la atmósfera. El bullicio de la gente te impedía tener una buena plática y decidí alejarme lo más que pude. Me sentía fuera de tono, era como estar en otra dimensión, en un sitio al que no pertenecía. Entonces, sucedió. En medio de todos yo no escuchaba nada,…

Petra

Petra

Personajes: Yadir. Minerva.   Yadir está sentado en la orilla de un abismo, la ventana en la que Minerva lo dejó viendo el movimiento de las estrellas. Minerva ha regresado con alas en los ojos y en el rostro. Lo abraza despacio recorriendo su espalda. Él olvidó cómo hablar o nunca lo supo. MINERVA.–(Le dice al oído.) Tus ojos son como la ciudad de Petra: una tierra que ha decidido callar. Incrustada en la montaña,…

Ofelia Y Josefina

Ofelia y Josefina

La arena del gato, pensó. Sólo eso se le ocurría y de alguna forma era lo más simple. Estaba aturdida, la vida era una nube que le tapaba los ojos, que le hacía transitar por la mañana como si la realidad fuera el artificio de alguna pesadilla. Lo único evidente era el sol iluminando la sala, sus manos temblorosas y el cuerpo inerte. Fue al patio, tomó la caja de arena y la llevó a…

Fuego Blanco

Fuego blanco

Te sientes como abandonado. Te desespera. Te quedas con la sensación de haber dicho todo pero sin darte a entender. Como si hubieras ido a vomitar luego de haberte saciado con un buen manjar. Te hace sentir inepto, fuera de ese círculo en el que todos parecen saber cómo se vive entre tanto desconocido. A veces te deja tranquilo. Como cuando pudiste haberla cagado pero tu autocontrol te hizo pensar las cosas mil veces. Entonces…

Antes Del Sueño

Antes del sueño

Es cuando la noche se termina de establecer que inicia el zumbido. Es un sonido continuado y bronco que tiene lugar dentro de los oídos del hombre que en estos momentos se encuentra recostado sobre la cama, boca arriba, con la cabeza un poco inclinada hacia la derecha, las manos en el pecho, las piernas separadas y los pies ladeados, uno a la izquierda, el otro a la derecha, ambos ligeramente doblados por la presión…

Silencio

Silencio

Mi tía dice que esta va para Gabriel que protege el matrimonio  la anunciación  la buena nueva le prende un sol que sube en flama y se unta el blanco vientre con carbón  horrorizada de perfil laberinteando porque no y porque es tiempo porque extraña y quiere por eso canta todo cuanto puede y sabe  mientras en silencio un niño escucha  «duerme duerme negrito» y sabe que al consumírsele a Gabriel la vela y a…

Elipsis

Elipsis

El silencio sólo es una palabra sin leer que se esconde en la carne entre el colchón y la almohada o en un ramo de luz que decapita a la espera. Acaso llegue a preñar el vientre de la noche con la voz de la luna mientras los gritos de las sombras llueven afónicos hasta la memoria para descubrir, de nuevo, que el silencio sólo existe cuando el pensamiento se amanceba en el recorrido de…

Estudio Narrativo #1 El Silencio Como Leitmotiv

Estudio narrativo #1
El silencio como leitmotiv

Imaginemos por un momento una habitación común y corriente en cuyo centro hay una cuna. Dentro de ella un bebé yace tranquilo, acomodado entre un par de cobijas, pero el ruido de una pelea proveniente del cuarto de sus padres lo inquieta; sobre todo, un golpe seco sobre el suelo, como el de un cuerpo vuelto cadáver de súbito. Luego se escuchan unas palabras que el niño no entiende. —¡Puta de mierda! ¡Maldita puta de…

Tu Absurda Ley Del Hielo

Tu absurda ley del hielo

Cierro el libro que me regalaste cuando nos conocimos y mientras te veo acomodar tu ropa pienso en este viento impetuoso que transita mi existencia. Nos hemos acostumbrado tanto a los silencios que las palabras se confunden con consuelo. Estás ausente y cada vez te conozco menos. Si tan sólo supieras lo que es saber a ausencia, a tortuosa memoria. Me acuesto a tu lado para mirarte y escuchar lo que hoy tienes que contarme,…

Sólo Así

Sólo así

Decir que no siempre fui lo que soy. Decir que tuve noches encerrado en el baño comiéndome los pies, rascándome la cabeza hasta sangrar. Y decir que no soy lo que fui. Decir que sé poco de las cosas de la memoria, que más bien olvido, doy la espalda. No suelo extrañar a nadie ni a nada. Amo, sí, pero no muero, no agonizo, más bien camino, corro, abro alas, cierro ojos y... me vuelvo…

El Callejón De Los Cabos Sueltos

El callejón de los cabos sueltos

Recuerdo haber leído alguna vez sobre un sitio en la ciudad en el que, sin razón aparente, las personas iban a parar algún día. Pensé que se trataba de una metáfora o un mito... Un lunes, de esos que comúnmente todos odian (las resacas emocionales que dejó el fin de semana no se pueden curar así como así), caminé del trabajo a la casa. El cielo se hacía gris y, por temor a mojarme ante…

Asimetría

Asimetría

Lo que más le gustaba de ella era la ceguera, esa incapacidad de mirarlo de frente. Le gustaba aquel velo de sombras amarillas al que ella llamaba oscuridad. Ella pidió tocar su cara y él puso la mejilla izquierda, aquel perfil hermoso que eclipsaba la hendidura que nacía en la parte derecha de la barbilla y llegaba hasta la frente. Una grotesca asimetría entre una mirada limpia y un párpado cortado en cuatro. Por eso…

Herida De Mujer

Herida de mujer

Cuando la niña terminó de leer las últimas páginas de un libro que nadie le había prohibido pero que sabía le estaba vedado, quedó exhausta y perturbada. Entonces se fue a dormir. Se vio a sí misma en un cuarto iluminado. En el cuarto había dos serpientes. Pero ella sólo a una temía porque la otra no se le figuraba tal. De ahí que tuviera a bien agarrarla en caso de que pudiera servirle para…