Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Mirar Para Adentro

Mirar para adentro

Cada cabeza es un bosque, un escondite. Corre a refugiarte cuando las ansias te han comido, cuando necesites escuchar tus silencios o cuando las horas por la noche te permitan transitar entre los árboles del sueño. Invita a tu bosque a quien entienda tu lenguaje, cobíjalo con tus hojas secas y enséñale esa vida paralela donde tu exterior hace eco con lo interno de tu cuerpo y donde podrás encontrar la paz.  

Hamelin

Hamelin

Ocho de la mañana y alguien atina a llamar a la puerta; a estas alturas ya todos me parecen Testigos de Jehová… ¿No ven que llueve, que intento descansar, que allá afuera parece noche cerrada? Un plácido sueño, tibio de caderas ondulantes, arruinado por un capricho. Y encima el aliento atroz de este carnero escuálido me marea apenas bufa. Me mira con ojillos perdidos, a la distancia, contemplándome aburrido como si fuera pieza de museo…

La Química De Tus Muecas

La química de tus muecas

Sería la última vez que la tendría entre sus manos. Pensaba regalarle aquella imagen en la que quedarían retratadas tantas tardes de ternura a su lado y tantas noches que él pasó sumergido en pensamientos que lo llevaban a ella, sólo a ella.  Ella, la que sonríe y parece atrapada tras una vitrina, no sabe que era la causante de tales desvelos. Ella, la que ves y a la vez no. Los trazos de esa…

A Dos Columnas

A dos columnas

¿Permiso de qué? En esta cochinada de ciudad no tenemos permiso de nada, no podemos dejar de ser nada. Igual y agarrar un oficio o una maña, tener hijos o plantar un pinche árbol. Lo más cercano que estamos de ser “uno” en la vida es hacer algo respetable, chingón (pero qué difícil). ¿A qué hora? ¿Con qué tiempo o pa´ qué? Si quieres que te recuerden es mejor la faltosa: agarrar cualquier chingadera y…

La Hiedra

La hiedra

Y por qué no me miran, por qué vuelven la cabeza cuando paso por su lado, por qué evitan dirigirme la palabra cuando trato de acercarme o responden sí, no, no lo sé, a las preguntas que les hago. Ay, si las cosas fueran diferentes. Si tan sólo fuesen un poco más amables conmigo. ¿Acaso es pedir demasiado? Entonces no haría falta que les clavara mis espinas. La fragancia que desprendo no nublaría sus sentidos.…

Las Habas De Gato

Las habas de gato

Yo no lo sabía pero la mujer me dijo que lo hiciera, que el libro de San Cipriano no fallaba nunca. Para obtener tu amor eternamente, alimenté al gato con el corazón de un pichón inmaculado, le di vueltas al cuello hasta que logré desprenderle la cabeza, tomé la cuchara con la que te haría el potaje. Le saqué los ojos, aquellos ojos grises que resaltaban la luz de luna llena. En el cuenco coloqué…

Bioluminiscencia

Bioluminiscencia

Dicen que se necesita lo equivalente a un grano de sal del veneno de una medusa para terminar con una vida humana. No con la de Clara. La noche que Clara salió a nadar era una noche rara: había luna llena y los astrólogos pronosticaban lluvia de estrellas. Decidió quitarse el bañador y entrar al agua, aun a pesar de la marea alta. Nadó hasta perder de vista la orilla. Triste porque Rodrigo ya no…

Abre La Puerta, Barba Azul

Abre la puerta, Barba Azul

La proliferación microbiana de los cuerpos se manifestó en cuanto el oxígeno se agotó en la habitación de la puerta más pesada. Cuando olfateó la pestilencia, no recordaba siquiera el número exacto de los restos que yacían ahí, olvidados. Introdujo la llave en el cerrojo, la giró dos veces y abrió lo vedado sin tomar precauciones: los vapores del metano, el amoníaco y el ácido sulfhídrico taladraron su nariz. Ahí estaba, con la descomposición de…

Tremor Mortis

Tremor mortis

Y deberé dejar lo que amo, lo que desde el principio se convirtió en motivo de todas mis ausencias y olvidos, de mis escapes y pequeñas muertes. De mis mañanas perdidas entre brumas, de mis noches ganadas al tacto ciego, a la caricia desmemoriada. A su lado conocí los días sin nombre y los cuerpos sin dueño. Hoy la historia ha cambiado y la sola idea de que exista la posibilidad de que desaparezca me…

Ciudad Alimaña

Ciudad Alimaña

La arena tibia recién mojada por la última ola de la tarde acarició mis pensamientos; entre mis manos la hoja en blanco hacía el intento de seducirme antes de que yo me animara a cerrar los ojos para la siesta. Un mediodía pausado por el sol, todo se detuvo. Jamás sentí tan pesado un momento de silencio como aquel que siguió al mundo desértico de mi somnolencia. No sólo las olas dejaron de llegar; desaparecieron…

Salamandra

Salamandra

Recuerdos que emponzoñan abrazando las sienes como eclipse. Es la evocación de la salamandra: reminiscencias desde sus entrañas reventadas en rocas; madriguera en la que se oculta y pare, nutriéndose del no-olvido. El viento antiguo mece espigas amargas, la salamandra araña las paredes de la memoria y la llama de una vela es débil para cauterizar heridas imposibles de cerrar. Lento y poderoso es el veneno humano.

Crisálida

Crisálida

Más que manchas, eran formas simétricas producidas por el doblez del papel a la mitad. A algún listo, de apellido Rorschach, se le ocurrió que podrían convertirse en un diagnóstico sobre el funcionamiento psíquico del evaluado. "¿Qué ve aquí?", le preguntó el Doctor H., y el paciente con el turno no. 34 supo que lo más sencillo era jugar a la interpretación popular. Conforme el Doctor H. le mostraba las imágenes, describió cosas hermosas; las…

Bébeme

Bébeme

Alicia se encontraba sentada en la mesa de centro donde su papá pone los pies todas las mañanas para leer el periódico. Seriamente contemplaba tomar aquel frasco verde que se encontraba en el mueblecito de madera donde su mamá guarda la colección de muñecas. "¿Se me quitarán el dolor de cabeza y las pesadillas?", pensaba mientras rechinaba los dientes, ansiosa por tomar de aquella botellita. La abuela decía que estaba llena de árnica y alcohol,…

Imelda

Imelda

Saliste incólume sin que nadie te viera. Tienes la boca seca y te sabe a almendras; crece la sed, pero pesa más el cansancio. Al otro lado de la plaza, dos cuadras más adelante, te urge el beso de la regadera. Pero el mareo… y después las náuseas. No alcanzas a pensar, tan sólo entras a la pizzería. El sol derrama sus sombras a tus pies. Hace calor; pides un vaso de agua mineral y…

Minué

Minué

Muros de cemento, paredes de plexiglás, torres de iluminación, cámaras invisibles, compuestos químicos patentados, la industria de 200 años y la moneda de crédito infinito nos protegen. Nos protegen del desierto, de la nieve, del hambre, de la noche, de la naturaleza y las enfermedades. Protegen la vida sobre ruedas, la infancia catatónica y digital, los antojos burgueses, la gula, los ascensos corporativos, el amor y el odio, los derechos humanos, los izquierdos psiquiátricos. Nos…

Mirar Al Cielo

Mirar al cielo

¿Has mirado esa nube, esa que en la profundidad de lo sinuoso va convirtiéndose en muchas cosas, esa a la que el viento hace volverse lo que nuestra imaginación quiera? Esa nube venía diario, te lo aseguro, un día llegó disfrazada de elefante, su trompa era inmensa y de sus orejas salían otros animales que no conozco. Sé que la nube es la misma, es verdad lo que digo, siempre es el mismo rostro el…

Mina

Mina

Con estas manos hambrientas de camino le abro las piernas. Con estas manos la cavo, con estas manos le rompo el corazón, la estallo, la derramo en sombras y escombro, en polvo de estrella negra, en pulsiones, en arcadas, en baladros. La palabra es mi piedra preferida.    

Patchwork

Patchwork

Bajo las estrellas remendadas descansa el susurro de mis pasajes zurcidos. Entre umbrías escucho las preguntas sin voz que intentan desnudarme de mis disfraces: de mis trajes de domingo sobrepuestos en mi palabra-lluvia, de mis ropajes de invierno camuflando cada herida de verano palpitante. Siempre hay que recoser las verdades que hieren, pespuntar auroras donde las noches no sucumben, parchar los agujeros con sonrisas dibujadas para huir de los abismos. Lavar, secar y planchar este…

La Niña Mía

La niña mía

La amé como se ama lo inefable, como se ama a una virgen o a una promesa. Sentí por ella todo lo que quedaba por sentir. Pero un día cambió. Dejé de ser todo para ella y comenzó a odiarme. Desde el principio no estuvo bien, ¿cómo podría estarlo? Pero no voy a echarle la culpa porque debí ser yo el que detuviera todo. Debí decir no aquella noche cuando su madre nos abandonó y…

Los Espejos

Los Espejos

Desde que cambié, mi esposa me mira de lejos, con suspicacia. Mis hijos ya no se me acercan mucho aunque la más pequeña se pone a charlar conmigo mientras juega, pero a mí me duele tanto todo esto que tiendo a no escucharla, a responder con monosílabos. A veces me cuenta que no le va muy bien, que no tiene amigos, que las maestras no la comprenden. Ella suele caminar y hablar sola en el…

Lluvia En El Mar

Lluvia en el mar

Aun sin querer te recuerdo. Tu imagen asalta mi memoria en los momentos menos pensados: en el primer café de la mañana tu rostro se aparece de repente en las burbujas que van quedando después de agitarlo; o cuando salgo a correr y bebo de mi agua, ahí está tu sonrisa en el fondo de la botella, burlándose de mi pésima condición física. En las tardes de lluvia es inevitable pensar en ti. Se me…

Amalgama

Amalgama

Lo que pasa cuando un cuerpo choca contra el piso árido del mundo: al estrellarse queda roto, esparcido. Las dos partes más grandes tardaron algún tiempo en recuperar sus extremidades y, cuando lograron reintegrarse a sus estructuras óseas, se observaron y comprendieron las diferencias exteriores de sus propias naturalezas. Mujer y gato acordaron la separación para tomar direcciones contrarias; pero al tiempo, la humana extrañó los instintos del animal y éste, la cavilación de ella.…

Crónica De Un Corazón Marchito

Crónica de un corazón marchito

La desesperación me llevó a echarle agua. Pensaba que si las plantas volvían a la vida con un poco de líquido, mi marchito corazón también lo haría. Intenté por todos los medios que bebiera, que dejara de verse azul. Esperé. Nada sucedió. De pronto todo mi cuerpo comenzó a desvanecerse y el hoyo que tenía en el pecho me empezó a doler. Faltaba muy poco para dejar de respirar. Una vez más lo regué y…

El Día En Que Te Bajaron En Estéreo

El día en que te bajaron en estéreo

Cuando estudiaba con miseria en aquel cuartito oscuro al que a duras penas le entraba la luz de las bombillas de la calle revelando eternas motas de polvo suspendidas en la música y en el aire denso e irrespirable por los millones de cigarrillos que nos habíamos consumido en una noche de seis botellas de vino y algunos porros, Tomás y yo introdujimos a Marcelita en la senda deliciosa del sexo grupal que ninguno había…

Perdida

Perdida

Como todas las noches la ninfa tomó su seda de plata y bajó al río. Ese medio día se encontró a dos juguetones y perdidos efebos. Por la tarde, agotada, tomó una larga siesta bajo el sauce. Ya en el río, la sangre seca entre las piernas; esa virginidad perdida mil veces y recuperada mil veces se disolvía en el reflejo del agua mercurial que corría bajo la luna. De pronto, la ninfa que nunca…

Insomnio

Insomnio

La pesadilla es mirarte, sentir que desapareces entre los bordes del sueño y te escurres como plata en una fotografía que no acaba de revelarse. Otra vez luz, otra vez escucho los motores como si vinieran a cantar la madrugada en mi ventana, los ojos se me abren y vuelvo a mirar las marcas de la humedad del techo. Otra noche intermitente. Se me pierde el tiempo en las paredes que escurren de salitre. Se…

2027

2027

Han pasado 400 años desde que, en el antiguo bosque de Jaktórow, las hijas de Apellanthur, la última uru, prometieron a su madre no decir nada más que el mantra mágico que les había enseñado. Sucedió primero en Texas y casi de inmediato en el resto del mundo. Cuatro siglos de recitar el mantra culminaron en el proceso divino que los bovinos conocen como ilechación. Cada vaca y cada toro del planeta se convirtió en…

Forense De Almas

Forense de almas

Parecía ser el brazo de alguien fuerte y de tez clara, un poco amorfo y completamente inmóvil. Era un brazo izquierdo, el que duele cuando hay amenaza de infarto, el que resulta torpe para los diestros, el que sabe que hay otro igual a él, pero que nunca se entera de lo que ese otro realiza. Al practicarle la autopsia pude ver que esa fuerza aparente era debida a la acumulación de líquidos, ya que…

Cogido Por El Sedal

Cogido por el sedal

Las palabras te crecían como el cabello. Podía ver cada hilo brillando de elocuencia, tejiendo esa red armónica en la que yo caía gustoso, me dejaba caer y la caída era suave cada vez. Era tu seda lo que hacía que me deslizara siempre un poco más abajo. Siempre un poco más perdido, más revuelto de ti. Te miraba y las horas se alargaban en tu cabello. A cada palabra yo quería mecerme en tus…

Algo Más Que Química, Algo Más Que Amor

Algo más que química, algo más que amor

Se creía la más lista de los dos. Tuvieron que pasar algunas semanas para que la pócima del amor hiciera efecto en ambos. Enero la trajo a mis días blancos como el tono de su piel. Tenía planes para cada ocasión que hacían nuestros días un poco más grises pues racionaba escrupulosamente nuestros recursos, incluso los besos y los abrazos. Decía ella que con eso evitaríamos la teatralidad de la relación. Yo quería verla en…

Horror Vacui

Horror Vacui

Dinorah dejó el té en la mesita de noche y acarició nuevamente la foto de su padre. Ella aparecía al lado de él, cargando la única muñeca que le había regalado; tenía 5 años y esa fue una de las cinco únicas ocasiones que lo vio. Desde que tenía uso de conciencia siempre habían sido sólo ella y su madre, así lo recordaba desde que tenía uso de razón, y la razón le llegó a…

Instante

Instante

Por un instante vi tu rostro formándose en la superficie de mi café. Rápidamente metí la cuchara y lo revolví. Terminó con sabor a ti.    

Sabor A Mí

Sabor a mí

¿Alguna vez has saboreado a una mujer hasta el punto de hacerla creer que únicamente estaría satisfecha consumiendo la lengua que la devoró? No siempre sabe igual. A veces sabe a sal, a veces a frío, otras a chocolate mezclado con vacío. Es verdad que conforme avanzan las horas, su carne se va volviendo blanda y jugosa pero también va perdiendo seriedad. Debes encontrar todos y cada uno de sus rincones para descubrir con qué…

Tengo Una Fantasma

Tengo una fantasma

La primera noche después de mudarme a un nuevo departamento me llamaron la atención unos destellos en la sala. Allí estaba ella: un busto vaporoso de ojos hinchados y boca ensangrentada con la cualidad de algunas pinturas superrealistas que no importa desde dónde las veas, siempre te están mirando a los ojos fijamente. Le pregunté que qué onda, pero resultó ser muda. En lugar de palabras, desde sus labios brotaban imágenes holográficas (aunque no me…

El Coronel De Mi Hambre

El Coronel de mi Hambre

Voy a escribir tu epitafio para firmar con mi nombre tu muerte. Eso fue lo último que me dijo. Era un pajarraco insufrible. Mi trabajo era espantarlo, alejarlo de las mazorcas y sus preciadas perlas amarillentas. Pero sus ojos eran hipnóticos; con frecuencia se paraba frente a mí y con esos ojos me dejaba inmóvil. Ya sé que yo estaba clavado a la tierra, ya sé, pero me inmovilizaba hasta que las piernas se me…

¡Viva La Moda!

¡Viva la moda!

No eran muy diferentes los desfiles de moda entre el planeta Tierra y el llamado Belenoide… los mismos espectadores, medio interesados y medio aburridos pero fingiendo ser grandes conocedores de la gran y lucrativa industria. Las modelos tenían la misma fisonomía: altas, muy delgadas y engalanadas con exóticos atuendos, además de dar muestras de impresionante equilibrio al usar los mismos y altísimos tacones y plataformas, como lo hacen un buen  número de terrícolas femeninas. El…

Nido Vacío

Nido vacío

Por andar buscando frutos más grandes y jugosos no encontraba la forma de regresar a aquel lugar donde había crecido. Estaba en otro espacio, en otro lugar. Fue así como se dio cuenta de que ya estaba muy lejos de esa bugambilia en la que tanto había danzado, en la que su pico se había entrenado. No reconocía ningún árbol, ninguna cara, no había ventanas ni edificios. Ya no estaba ese vecino barbudo que se…

Sin Ojos, Sin Lágrimas

Sin ojos, sin lágrimas

Para cuando Diana llegó al pabellón ya no hablaba. Sus labios parecían borrados. Tenía el ojo derecho tapado con el dibujo de un corazón. El ojo que podía vérsele era muy oscuro, sin siquiera esa luz de los que vivimos a ciegas. A los pocos días, sin hablar y casi sin ver, con los pensamientos amarrados y el cuello herido, se sentó entre nosotros confundiéndose con las sillas, el piso y el techo. Nos escuchaba…

Problemas

Problemas

Intenté dar con tus problemas utilizando mis palabras. No llegué a nada. Luego busqué a tus problemas con mis ojos, sin decir nada. En tu rostro ya no había ojos, borrados por esa redonda luna que nos revolvía el sistema. Casi al rendirme noté que, aunque tu rostro ya no era el mismo, tus manos seguían siendo ese huesudo mal recuerdo. Busqué en ellas a tus problemas; bastó con tocarlas una vez para recibir la…