Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

El Anhelador

El anhelador

Sé que te pone la mano en la cintura cuando te besa. Por ahora. En dos días la tendrás en tus nalgas todo el tiempo. También sé que tiene mal aliento y cuando se ríe cerca te da un poco de asco. Sé que cuando lo abrazás te parece que sus sobacos huelen un poco agrio y que siempre está sudando frío, como un animal que miente. Sé que tiene las manos fofas siempre húmedas,…

Algunas Sí

Algunas sí

Regresé de mis pensamientos justo cuando dijiste: —Siempre estás como en otro lado. Y no sabía a qué te referías. Bueno, sí sabía. Pero confiaba en que nunca lo ibas a notar. Seguías creciendo, seguías floreciendo y trascendiendo a nuestro otrora espacio de seguridad e inmunidad. A nuestro inquebrantable escondite. Tus ojos azules eran como un lejano faro. Yo lo odiaba. Lo odiaba porque me advertía de la nueva distancia entre nosotros. Encerrados en nuestra…

Con Los Hilos De Fuera

Con los hilos de fuera

El azar domina los hilos de los que cuelga el destino. No se sabe si es el dedo gordo del pie izquierdo lo que le lleva a caminar en esa dirección. O si es la espina dorsal lo que hace que mire al cielo cada tres pasos por si alguien desde arriba lo estuviera siguiendo. De ser así, lanza unas veces una mirada amedrentadora para que lo de arriba tenga que hacerse el disimulado y…

La Esencia Muerta

La esencia muerta

Porque los anhelos son la filosofía radiante del espíritu, formulan un carácter fabuloso del sentido; estimulan la voluptuosidad ante las formas. El árbol desorbita a la percepción, le crea un asenso. El agua incita al reposo y a las transparencias, es lo más parecido a la paz perceptiva, pero las altas mansiones aplacan a las explosiones imaginarias, les inyecta su anestesia gris. Se ve caer la nieve, la fuente es un círculo de hielo, un…

Amada Madre Y Esposa

Amada madre y esposa

Quisiera caminar una vez más bajo la lluvia, tiritar de frío, desnudarme al llegar a la casa y tomarme un té caliente. Sentir el calor del bombillo incandescente que me negué a cambiar por uno fluorescente. Escuchar el toc, toc, toc, del reloj de pared que todos odiaban pero que heredé, con gusto, de mis padres. Sentir las arrugas expandirse por mi cara. Ver mis cabellos volverse blancos. Fumarme un bareto, tomarme un güisqui, tocarme…

Autómata De Sonrisas

Autómata de sonrisas

Me molestan las voces, todas las voces que se enciman sobre el revoloteo de las alas de los moscas que vuelan en  mi espalda. No recuerdo bien cuándo fue que empecé a escuchar un zumbido y que mi oído se volvió selectivo: sólo oigo lo que quiero cuando quiero pero estas voces, estas tontas voces, no se callan. Lo único que se me ha ocurrido hasta ahora es reír como una loca, reír hasta que…

Medusa

Medusa

Siempre me preguntaba de ti, siempre quiso que le dijera si tus labios de verdad eran tan suaves y delicados como parecían, si tu piel era tan tersa como esos pétalos suaves que tienen las rosas. —No,  ella es como las rosas, pero sus labios no son de esa tersura que se parece a los musgos que nacen en la lluvia. Ella es una espina, es de esas flores que lastiman. La tersura de su…

El Caballete De Un Cubista

El caballete de un cubista

“Qué les ocurre entonces a las cosas me deja indiferente…, sólo les queda resignarse con su suerte […]. Después podrá uno borrar las huellas de lo real” El silencio de la noche taladraba su cabeza. Los rumores en el cuarto oscuro del mundo hacían insoportable el latir vigoroso de la sangre. La mano se cerraba angustiada abrazando ese instrumento mortal. Los murmullos sin boca, sin ojos y sin rostro, exigían una acción radical: una incisión,…

Cor Et Caput

Cor et Caput

Caput era el rey del Reino de Allá y se distinguía por gobernar con la cabeza. El reino era próspero, lleno de edificios, autos y restaurantes de comida rápida. Los habitantes eran ambiciosos y adictos al trabajo. Construían casas enormes, desayunaban en sus coches y tenían una sed insaciable por "lo mejor". Los niños crecían en guarderías, aprendiendo matemáticas, modales y el valor del patrimonio. Cor era el rey del Reino de Acá y sus…

Luz

Luz

Cuando me quedo viendo fijamente el teclado de mi computadora pensando qué escribir, comienzo a ver en cada tecla la cara de Astro Boy. Luego lo intento de nuevo pero ya no logro ver nada, sólo teclas con letras impresas como debe ser. Es parecido a uno de esos efectos que provocas para ver las figuras que hay dentro de los cuadros de tercera dimensión. ¿Existen todavía? En los 90 estaban de moda. Recuerdo bien…

Este Lado Hacia Arriba

Este lado hacia arriba

Cuando traes unas tijeras en las manos no queda nada más por hacer que recortar. Yo ando buscando la línea punteada. Encontré los círculos dónde poner los ojos y el interruptor de la luz que entre un click y otro me lleva de adentro a afuera. Yo ya tenía brazos para sostener las manos para sostener las tijeras y cortar, si no los tuviera no podría tener tijeras tampoco. Sigo el rastro punteado y a…

De La Coronilla Al Perineo

De la coronilla al perineo

Me gritas e intento calmarte. Te pregunto y no me contestas. Me dices y no te entiendo. Te invito y te vuelves un lastre. Me adulas y te devuelvo una bofetada. Te hablo tierno y crees que me burlo. Callas y pienso que eres culpable. Te acaricio y buscas un cuchillo en mi mano. Me atraes y espero una zancadilla. Te digo te amo y te cagas de risa. Me dices que me necesitas y…

El Pez

El pez

Por la boca muere el pez. El pez nada en el agua y en el agua la boca cerrada. Abre la boca, pesca el anzuelo, el pez es pescado. Nada puede hacer, nada, ni nadar. Este soy yo montado en mi macho, montado en cólera, montado en razón. Yo soy yo en este cosmos que alimento. Me como a mí mismo de lo mucho yo que soy yo. Soy yo lanzando el anzuelo. Pescando. Soy…

1, 2, 3, Por Mí Y Por Mi Diente Que Está En El Piso

1, 2, 3, por mí y por mi diente que está en el piso

Estuvo mal que no cerrara la boca, porque cuando me caí no hubo modo de contener la sangre que escurría a borbotones, como si en vez de un diente se me hubieran roto los pulmones. Me quedé inconsciente por horas, ¡bah!, quizá fueron minutos pero yo sentí que me quedé ida por una eternidad. Lo peor fue que cuando me levanté, ya con la luz encendida, me di cuenta de que no tenía ropa y…

Acceso

Acceso

El cielo fracturado presagio, de vendaval. Refluyen, intensidades concentraciones a un cuerpo constelado precipitado, de emociones. Cromografía vertiginosa saturación, que mata de contrastes que inundan ojos aromas huelen, contradicción. Este punto, reventado de límites muerde sus ojos arranca sus orejas corta sus manos grita gime                   la náusea. llora Marea de color erupción de sensación explosión colérica una gota de conciencia embestida por el día segador se…

RGB

RGB

El calibrador de pantallas fue invitado a la fiesta de navidad por casualidad. Era una empresa multinacional, atiborrada de cientos de empleados que no se conocían y que deambulaban ligeramente embriagados esperando comida, premios, la total beodez y, tal vez, algo de sexo. Él era un bebedor obseso pero medido. No era muy bello, pero hablaba sereno, sabía bailar y, sobretodo, sabía escoger bien a sus presas. Tenía predilección por las chicas color R:202 G:124…

Tres

Tres

Voy a darte en estos momentos la charla que mi padre nunca tuvo conmigo. Un consejo que no es consejo, una realidad tan obscura como fantástica. Es tanto crisis como oportunidad. Tú no eres una, ni eres dos. Eres tres. Eres la que estuvo, la que está y la que será. En cualquier aspecto que pienses estás dividida en tres partes: mente, alma y cuerpo; joven, adulta y anciana; buena, mala y neutral; recuerdo, vivencia…

No Eres Tú (después De La Tormenta)

No eres tú (después de la tormenta)

Es el ruido, es la ciudad, son los autos y las personas. Es el miedo al desorden que provoca planes fallidos que provocan caos. Es un círculo vicioso. Son las cuentas por pagar y las deudas por adquirir. Es la tragedia de la modernidad. Es el brillo de las pantallas que me chinga los ojos y el tecleo constante del mundo que me vuelve loco. Es el futuro que nos alcanzó porque nunca nos pusimos…

Taheña

Taheña

No sé qué derramó el taciturno vértigo. Lo que sé es que mi pulso iba en escalada. Que me avivó la entrepierna el sonámbulo relente de su palma encendida. Que la noche sabe hilar amoríos circenses, actos de magia, malabares de bruma. Lo que sé es que el tiempo bailará pérdidas sobre el rescoldo del espejismo. Que su luz es nostalgia residual.  

Fenómeno De Luz

Fenómeno de luz

El arcoíris es un fenómeno de la luz. Las gotas de la lluvia se quedan suspendidas en la atmósfera. Pero la lluvia lo que hace es caer. Esas gotas son fantasmas de lluvia que se quedan flotando, atrapadas en el aire. Y el sol las atraviesa y sus pedazos estallan y se dispersan en seis o siete colores. Los ojos son un fenómeno de la luz, se quedan mirando fijamente a las cosas y con…

Amigos

Amigos

(A la vieja y sabia Babaca) Yo estaba sentado frente a ti. Tú lucías enfermo, solitario, lastimado y abandonado. Me acerqué lentamente pues ustedes tienden a ser muy agresivos, sobre todo cuando no saben lo que está pasando. Pero no me hiciste daño. Sonreíste y me acercaste un pan duro, me ofreciste tus periódicos y encendiste una vela. Desde entonces vamos juntos. Somos amigos, de los de verdad, de los que juntos aguantan el frío,…

Sin Nombre

Sin nombre

Mecido por la inmensidad forrada de voces azules juego a hacer sombras luminosas sobre el mar. Mis dos manos izquierdas me restauran.  

Insomnio

Insomnio

Entraste a mi vida cuando no había profundas tristezas, sólo tristezas. Trajiste contigo la calma. Convertiste mis deseos en realidades. Abriste en mí camino. Ahora, en medio de este pequeño insomnio turbulento, veo tu rostro dormido, escucho tu respirar sereno, lleno de sosiego, lleno de esa profunda calma. Calma que yo no tengo. Sosiego que me quita pensar en la muerte. Calma que me dará la muerte.  

Voyeur

Voyeur

Ojo gigante, ojo de mar, ojo que miras a la luna y sin disimulo me espías por las noches cuando dormir ya de por sí parece incómodo. Siento tu pupila dilatada reflejada en el cristal, contemplando mis sueños como un velador que espera tranquilo a que su presa quede inconsciente para robarle el último bostezo de la noche. No recuerdo la última vez que sentí calma, pues si trato de hurgar en mi memoria para saber…

Soy Humano

Soy humano

Soy humano. Soy el eslabón más alto en la cadena alimenticia. Soy el creador por antonomasia. Soy el destructor de recursos, el magnificador de ideas, el carnívoro majestuoso. Soy el procreador, el amante y el adúltero. Soy el que nada a obscuras y el que enciende las velas. Soy el dueño del fuego. Soy el dueño del hielo. Soy el detractor de las enfermedades, el justiciero análogo, el poeta digital. Soy el único mundo, el…

Esta Calma

Esta calma

Tengo tu rostro tan cerca. Tan cerca que tu aliento entra en mi nariz. Yo miro hacia arriba, sólo está tu cara llenando mis ojos. Esta mirada está hecha de tenerte tan cerca. La calma, dicen, es el ojo del huracán. Y ahí estamos provocándolo. Estos cuerpos que se sofocan, que se entretienen, que se estrujan y que son ojo de agua en una, dos, tres, cuatro, cuántas contorsiones. Yo voy y vengo. Contigo. Tú…

Una Tregua

Una tregua

“La calle fue quedando poco a poco desierta. Los espectáculos habían empezado en todas partes, creo. Sólo quedaban en la calle los tenderos y los gatos”*. Y yo sólo esperaba a que le llegara su hora a tu indiferencia, que la fatiga de fin de día venciera. Necesitaba una tregua. Una calma nocturna: sin rumores ni ruidos allá afuera, sin palabras ni pensamientos en esta casa que a veces mata de asfixia. Tu apagado suspiro…

Malviaje

Malviaje

¡Cálmate, cabrón! Te digo que va a estar bien. A mí ya me pasó una vez, sí se siente de la chingada pero de eso no pasa. […] Que no, neta no se va a morir, ese pedo es sólo que su cuerpo apenas se está deshaciendo de toda la mierda que se metió. […] Levántale la cabeza con cuidado. No mames, no. Así no, sólo ponlo de tal forma que escupa el pinche vómito.…

La Cima

La cima

Ojos que no ven, corazón que no siente. A palabras necias, oídos sordos. Un día quisimos romper dos refranes. Llevarlos a un punto en que su sentido explotara. Subirlos a una cima que contraviniera lo que significan y dejarlos caer sobre una nueva semántica. Hay palabras que tienen que ser necias para que vivan, me dijiste. Y los oídos llenarse de silencio como si fueran sordos para que puedan abrirse a esa necedad vital. Entonces…

Entre Buñuelos Y Suspiros

Entre buñuelos y suspiros

La conocí en la panadería. Detrás de los suspiros y los buñuelos esperaba que le dijera qué quería comer. Sólo por eso empecé a llamarla "suspiro". Ojos café casi negros, piel tersa de bebé moreno, cuerpo de modelo que no modela. Ella joven, yo empezando a dejar de serlo. Ella con una cabellera azabache, larga y sedosa; yo con el cabello delgado y una testa brillante que mostraba mi calvicie prematura. Ella con brillo en…

La Casa De Mis Sueños

La casa de mis sueños

Te escribo esta carta con el pensamiento. Pocas cosas han cambiado desde que te hice a un lado de mi vida. Sigo aquí. La casa de mis sueños está callada y somnolienta. Y no es mi culpa ni la tuya, es del puto tiempo que no deja de reinventarse en todos lados, en todo momento. Afuera está la vida, sucediéndole a todos mientras no hacen otra cosa más que pensar cómo deben vivirla. Es que, te…

Suspiro

Suspiro

Desvestirse los pasos. Arropar los ojos. Ir. Embestir a la neblina.  

Los Hay Negros…

Los hay negros…

¿Y para qué un auriga? El deseo no llegará lejos, será vaivén y una indecisión postergada. Pies suspendidos, aterrados de contacto, anclados en la inmovilidad de los violentos vientos que le robarán sus alas. Una grafía de tierra de cuyo reino la gravedad fue expulsada. No hay más que ceguera a contagios, el plomo en las profundidades de la tierra —lejos de los silenciosos pasos sin dios y sin altura. ¿Gobierno al caballo, en otro…

El Sordo Que Jugaba Al Bote Pateado

El sordo que jugaba al bote pateado

Yo tenía unos diez u once años; el sordo, como un par menos. Era, sobre todo, carnalillo de mi hermano. Las noches de verano los de la cuadra nos juntábamos a jugar descalzos al bote pateado en las calles obscuras y poco transitadas del fraccionamiento. Estar escondida, agazapada, con el corazón punzante y el aliento contenido llegaba a desesperarme, así que solía ingeniármelas para ser de las primeras en salir y gritar undostrespormí y respirar.…

Jugando A La Inconsciencia

Jugando a la inconsciencia

Ayer, entre las cobijas, según había planeado y maquinado tantas veces, me enfrenté y me desbordé a mí mismo. Como ayuda didáctica conté con una extensa galería llena de mujeres sin rostros, rostros sin cuerpos, cabellos perfumados y bocas que clamaban gustosas. Según avanzaba, sentía que toda esa cantidad de imágenes, olores y sonidos suculentos me atacaban generándome una dolorosa y rica turbación. ¡Era algo tan violento y placentero!, ¡tan lejano e incómodamente familiar! Cuando mi…

La última Bala Fue La Que Nos Mató

La última bala fue la que nos mató

Recuerdo que cuando llegabas a casa nos poníamos a jugar. Recuerdo que me gustaba el sonido del láser partiendo las paredes y yo esquivaba las balas para no dañar la porcelana. De pronto, recuerdo que el juego nos aburrió. Y me quedé parada… me miraste… … disparaste… Me desvanecí. Tus ojos como pólvora me atravesaron. Mi cuerpo partido en dos … corría la sangre… Y dos segundos antes de cerrar los ojos pensé: “Quiero regresar…

El Suspiro De Los Desencantados

El suspiro de los desencantados

Ella: Juguemos de nuevo, ahora a que suspiramos juntos. Él: Mejor sigamos jugando a que estamos muriendo juntos. Ella: Pero será mejor si salimos. Así todos en el mundo exterior sabrán que nuestro juego es divertido y nos envidiarán. Él: Mejor concluyamos de una vez… Mira, el agua de la cafetera está hirviendo. Juguemos a que nos vertemos chorros de agua el uno al otro.  

Miau

Miau

En un suspiro de sangre concluye el vuelo del gato sin uñas. Sus pulmones de felpa nunca maullaron por última vez. Su astucia felina sucumbió en una niebla de atún. No cayó en ninguna de sus patas, muchos pisos más abajo. No lo rescaté del pavimento indiferente, lo rescaté de las palomas que se daban un festín de venganza.