Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Una Tregua

Una tregua

“La calle fue quedando poco a poco desierta. Los espectáculos habían empezado en todas partes, creo. Sólo quedaban en la calle los tenderos y los gatos”*. Y yo sólo esperaba a que le llegara su hora a tu indiferencia, que la fatiga de fin de día venciera. Necesitaba una tregua. Una calma nocturna: sin rumores ni ruidos allá afuera, sin palabras ni pensamientos en esta casa que a veces mata de asfixia. Tu apagado suspiro…

Malviaje

Malviaje

¡Cálmate, cabrón! Te digo que va a estar bien. A mí ya me pasó una vez, sí se siente de la chingada pero de eso no pasa. […] Que no, neta no se va a morir, ese pedo es sólo que su cuerpo apenas se está deshaciendo de toda la mierda que se metió. […] Levántale la cabeza con cuidado. No mames, no. Así no, sólo ponlo de tal forma que escupa el pinche vómito.…

La Cima

La cima

Ojos que no ven, corazón que no siente. A palabras necias, oídos sordos. Un día quisimos romper dos refranes. Llevarlos a un punto en que su sentido explotara. Subirlos a una cima que contraviniera lo que significan y dejarlos caer sobre una nueva semántica. Hay palabras que tienen que ser necias para que vivan, me dijiste. Y los oídos llenarse de silencio como si fueran sordos para que puedan abrirse a esa necedad vital. Entonces…

Entre Buñuelos Y Suspiros

Entre buñuelos y suspiros

La conocí en la panadería. Detrás de los suspiros y los buñuelos esperaba que le dijera qué quería comer. Sólo por eso empecé a llamarla "suspiro". Ojos café casi negros, piel tersa de bebé moreno, cuerpo de modelo que no modela. Ella joven, yo empezando a dejar de serlo. Ella con una cabellera azabache, larga y sedosa; yo con el cabello delgado y una testa brillante que mostraba mi calvicie prematura. Ella con brillo en…

La Casa De Mis Sueños

La casa de mis sueños

Te escribo esta carta con el pensamiento. Pocas cosas han cambiado desde que te hice a un lado de mi vida. Sigo aquí. La casa de mis sueños está callada y somnolienta. Y no es mi culpa ni la tuya, es del puto tiempo que no deja de reinventarse en todos lados, en todo momento. Afuera está la vida, sucediéndole a todos mientras no hacen otra cosa más que pensar cómo deben vivirla. Es que, te…

Suspiro

Suspiro

Desvestirse los pasos. Arropar los ojos. Ir. Embestir a la neblina.  

Los Hay Negros…

Los hay negros…

¿Y para qué un auriga? El deseo no llegará lejos, será vaivén y una indecisión postergada. Pies suspendidos, aterrados de contacto, anclados en la inmovilidad de los violentos vientos que le robarán sus alas. Una grafía de tierra de cuyo reino la gravedad fue expulsada. No hay más que ceguera a contagios, el plomo en las profundidades de la tierra —lejos de los silenciosos pasos sin dios y sin altura. ¿Gobierno al caballo, en otro…

El Sordo Que Jugaba Al Bote Pateado

El sordo que jugaba al bote pateado

Yo tenía unos diez u once años; el sordo, como un par menos. Era, sobre todo, carnalillo de mi hermano. Las noches de verano los de la cuadra nos juntábamos a jugar descalzos al bote pateado en las calles obscuras y poco transitadas del fraccionamiento. Estar escondida, agazapada, con el corazón punzante y el aliento contenido llegaba a desesperarme, así que solía ingeniármelas para ser de las primeras en salir y gritar undostrespormí y respirar.…

Jugando A La Inconsciencia

Jugando a la inconsciencia

Ayer, entre las cobijas, según había planeado y maquinado tantas veces, me enfrenté y me desbordé a mí mismo. Como ayuda didáctica conté con una extensa galería llena de mujeres sin rostros, rostros sin cuerpos, cabellos perfumados y bocas que clamaban gustosas. Según avanzaba, sentía que toda esa cantidad de imágenes, olores y sonidos suculentos me atacaban generándome una dolorosa y rica turbación. ¡Era algo tan violento y placentero!, ¡tan lejano e incómodamente familiar! Cuando mi…

La última Bala Fue La Que Nos Mató

La última bala fue la que nos mató

Recuerdo que cuando llegabas a casa nos poníamos a jugar. Recuerdo que me gustaba el sonido del láser partiendo las paredes y yo esquivaba las balas para no dañar la porcelana. De pronto, recuerdo que el juego nos aburrió. Y me quedé parada… me miraste… … disparaste… Me desvanecí. Tus ojos como pólvora me atravesaron. Mi cuerpo partido en dos … corría la sangre… Y dos segundos antes de cerrar los ojos pensé: “Quiero regresar…

El Suspiro De Los Desencantados

El suspiro de los desencantados

Ella: Juguemos de nuevo, ahora a que suspiramos juntos. Él: Mejor sigamos jugando a que estamos muriendo juntos. Ella: Pero será mejor si salimos. Así todos en el mundo exterior sabrán que nuestro juego es divertido y nos envidiarán. Él: Mejor concluyamos de una vez… Mira, el agua de la cafetera está hirviendo. Juguemos a que nos vertemos chorros de agua el uno al otro.  

Miau

Miau

En un suspiro de sangre concluye el vuelo del gato sin uñas. Sus pulmones de felpa nunca maullaron por última vez. Su astucia felina sucumbió en una niebla de atún. No cayó en ninguna de sus patas, muchos pisos más abajo. No lo rescaté del pavimento indiferente, lo rescaté de las palomas que se daban un festín de venganza.  

De Por Qué A Josefina Le Gustan Los Cuentos…

De por qué a Josefina le gustan los cuentos…

A Josefina le gustan los cuentos. A veces parece que de verdad los imagina, otras creo que sólo hace como que los escucha para que me quede en casa. Josefina se parece a mí. Le gustan las cosas sencillas como una taza de leche fría, las galletas con sabor a pasto; come la mitad del día y la otra la ocupa para dormir acurrucada en su cobija favorita. Josefina tiene tanto pelo que, aunque es…

La Hoja En Blanco

La hoja en blanco

Días irrompibles de nimbos neuronales. De soplos en la consciencia. De palabras coaguladas, de extravío, de sobredosis de nada, de invidencia. Intento abrir los ojos; me rasgo los párpados atados. Me detengo en su facha roja. Miro su boca de pequeño cocodrilo, sus dientes cuadrados. Me acerco para deshebrar las letras que adornan su torso. Recorro sus piernas, sus pequeñas tetas. Vuelvo a sus fanales borrachos de mañana. Respiro. Hiere el filo de la hoja…

Juegos Con El Aire

Juegos con el aire

Fueron interminables horas de interminables juegos,  tus máscaras y tus escondites. Te encantaba cerrar los ojos y correr como si fueses tres personas juntas. No podías quedarte sólo ahí. Te perdiste en el bosque, algunos dicen que fue culpa del sol en día nublado, que te evaporaste. Otros aseguran que corriste tan rápido que  trascendiste al aire que te detenía. Yo sigo pensando que estás cerca. Con la sonrisa escondida tras la quimérica máscara que…

La última Vida

La última vida

¿Cuántas vidas nos quedan en este juego frente a la tv? Pasamos de las canicas al yoyo y el balero, imaginamos que de grandes seríamos futbolistas y luego bebedores de cerveza en el billar de la tarde. ¿Ahora cuántas vidas nos quedan? ¿Tres, dos o una? Acabas de pedirme el divorcio y te largas a llorar con tus amigas… Yo no encuentro más cerveza en el refrigerador y sólo atino a encender la tv y…

Entre Líneas

Entre líneas

Oye Rosaura, vení mirá a tu hija. Yo no sé qué le anda pasando a esta culicagada. De verdad que ya me anda preocupando. No hace caso y se queda ahí sentada como apendejada. ¿Será que nos va a salir medio tonta? Yo no sé qué vas a hacer pero de verdad tenés que prestarle atención y ver cómo corregís eso. Es que mirala, parece niña con parálisis mental, sólo le falta abrir la boca…

DESTEllos Y DESaTINOs

dESTEllos y DESaTINOs

“…cada uno querría contar a los demás lo que le ha ocurrido, lo que ha podido ver en la oscuridad, en el silencio…” Ese ojo me clava el temor desde el fondo de la carta. … Infinito en la palma de una mano…  Yo no sé si es él, quien escudriña, quien sopesa en esa lejana visión mi infortunio. ¿O es que acaso soy yo quien quiere leer en ese ojo mi destino? Dudo si…

Gato

Gato

Cada que veo un gato pienso que tendrá un nombre portugués o italiano. Una vez conocí una gata que se llama Cartuna. Me sonó portugués. Este gato no podría ser Cartuna porque ella es pelirroja y le falta la niña encima. Este gato come bolas de estambre. Pero sólo las come si ella les da una forma en especial. Los gatos son quisquillosos, eso ya se sabe. Ninguno comería una madeja de estambre hecha bola,…

Apnea Emocional

Apnea emocional

Los recuerdos los fueron borrando los años y los excesos. Algunos se perdieron inexorablemente. Otros permanecen, fragmentados. Mamá llorando junto a la ventana con el sol de las 6 de la tarde. El programa favorito de mamá en la televisión. La puerta del cuarto de mamá, entreabierta, a una distancia que acepto exagerada. Recuerdo que dejé de contar los segundos sin respirar después de 30. Y luego, de golpe, dejo de recordar.  

Los Filos Que Colorean Mi Mundo

Los filos que colorean mi mundo

Los filos que colorean mi mundo, mujer, son los que destiñen tus mejillas, tus párpados y la arruguitas de tu cuello. -No te creo. Eres un cabrón que prefiere utilizar crayolas para excitarme cuando no se te para.

Nuestra Divina Señora De La Sagrada Cuchilla

Nuestra Divina Señora de la Sagrada Cuchilla

Divina Señora de la Sagrada Cuchilla, ruega por nosotros. Nunca recé. No rezaba nunca. Pero un día la vi. Apareció en la pared de la cocina. Yo sé que a cada quién le llega un día su santo, su espíritu guía que te dice qué hacer, que vela por ti y por lo que deseas. Ella es la mía. Cada que estaba en la cocina, si me tocaba picar las verduras oía un ruidito saliendo…

Rayuela

Rayuela

…de la Tierra al Cielo. ¡Qué camino, pesado ascenso! Pensaba que el piolet era imprescindible, ahora me doy cuenta de que un paracaídas lo es igualmente. A veces, preferiría la tiza. Plum, en una ojeada, ya había llegado al fin, a ese azul diáfano y transparente; ardía a salvo en la luz, y para mi sueño no había noche, alumbrado por la lámpara. Pero Tiempo pasa, corre en línea recta, su flecha es inclemente, su…

Sabelotodo

Sabelotodo

"Detesto los momentos en que odio, y odio todo, y el odio soy yo."   ¿Qué es la razón, más que un cirio de cera barata dejado al pie de un huracán? ¿Qué son las palabras si no sombras ululantes reflejadas en la opresiva roca de la caverna de Platón? ¿Qué es la amistad, más que un juego de canicas sin meca en una banqueta abarrotada y eternamente transitada? ¿Qué es el cuerpo, más que…

Filos

Filos

Al filo de la realidad y un poco meada en los calzones la tierra oscura me devuelve al terror, me corto poco a poco con el filo de la realidad.   Debajo de un árbol, ella googlea: "al filo"… al filo de la ley, al filo de la mentira, al filo de lo imposible, al filo de la muerte y, por fin, al filo de la realidad, que, a su parecer, era la definición más…

Niña

Niña

Niña que salta, niña que baila. Niña que tiembla de alegría. Niña eveready de goma vibrante. Niña sonrisas. Niña enferma de cosquillas y miembro vitalicio del clan de los alegres. Niña preciosa de piel de tiza, manos de pandereta y piernas de marimba. Niña sin edad con sexo de juguete. Niña campeona de danza en la banqueta. Niña sinvergüenza cantante de ducha, lluvia y buses. Niña reina de espasmos abdominales. Niña enemiga del ratón Pérez.…

Estertores

Estertores

acá mi boca hija de sonrisas adoptivas acá mi piel de apariciones mi tiritar de niña desvestida   allá tu lengua sigue trabando corazones acá revientan perlas expansivas   y me desangro en todas direcciones violentamente florecida

Espasmo

Espasmo

Espasmo. (Del lat. spasmus, y este del gr. σπασμός). 1. m. Enfriamiento, romadizo. 2. m. Lit. Contracción involuntaria de los músculos, producida generalmente por mecanismo reflejo, de manera súbita durante ciertos martes por la tarde o jueves en la noche, cuando el cuerpo se acuerda de ella, de sus tejidos ambarinos, de sus pelitos tibios y se contrae felino preparándose para la caza, para matar un poco la religión con ella y explotar ahí adentro,…

Casa Vieja

Casa vieja

Eran tiempos de mucho vino, muchas drogas y mucha música. Eran tiempos donde tú y yo encontrábamos cualquier razón para robarnos la tranquilidad. Todo funcionaba mal cuando estaba contigo, y eso se sentía bien. Tus labios obscuros, tu ropa interior que me provocaba, tu forma de callarme la boca. Pero todo se fue perdiendo, la música sonaba distinto, las drogas ponían distinto, el vino embriagaba distinto. Y tus labios obscuros ya eran repugnantes, y tu…

Ejercicio No. 16

Ejercicio No. 16

Un dos tres vulvaliente, vaginarcisa, oleosa vertiginosa, marítima salubre, congoja inguinal vete lejos, cuatro cinco seis, cartílago blandísimo, chicle al sol, torcida sonrisa maleable, dúctil, laxa, flexible a mis solitarios antojos, siete ocho nueve esponja que sorbe y absorbe y traga y engulle sin dejar más que un aroma, diez once doce, háblame de goce, ensópame, derrámame, sumérgeme en el pantano atroz que nunca cuaja, trece catorce quince, mis espasmos tienen tu nombre, mi boca…

Extracto Del Diario Del Sultán Del Humus

Extracto del diario del Sultán del Humus

Esta piel oscura no tiene lunares. La luna no brilla en cualquier noche, la caprichosa. No me visita nunca. No sabe que mi piel de sombras es la que sostiene un cielo que ella quiso azul y que siempre encuentra negro. Yo traigo con la noche un resplandor claro. Un frondoso cielo mojado. No es que llueva, es que me hace llover. El tercer ojo no es un chakra, no es un ojo espiritual. Los…

Después Llegaron Los Espasmos

Después llegaron los espasmos

¿Te acuerdas de aquel día cuando conseguimos tachas, las empujamos con vino de mala muerte y nos metimos a coger a ese hotel del Centro? Yo no.

El Culto

El culto

Permítanme un homenaje a los embajadores del espasmo, a los que recuerdan a dios en lo más profundo del pecado, a las que saben un poquito a moneda y a los que amansan yeguas a totazos de cadera; un sincero homenaje a las sacerdotisas húmedas y a los músculos pubococcígeos, alabemos oh dios a los que no se cansan de tener las manos ahí, a los que gozan del evangelio inguinal y fracturan sus columnas…

Mi Mente Usa Zapatos De Tacón

Mi mente usa zapatos de tacón

Te llaman mis fantasmas intersticiales, mi bostezo entre las piernas, mi negro musgo de esporas inefables. Te llama la noche que gotea entre mis labios, entre mis muslos de algodón de azúcar y mis cúmulos de arena. Te llaman mis pezones hambrientos de penumbra, a cientos de lenguas de distancia. Maúlla sombras el obscuro animal de la memoria.

Desvelo

Desvelo

Su madre no quiere hablarle. Su hermana la tacha de estúpida. Su padre se apresura a tomarse un whisky para camuflar la ira roja que le invade los cachetes cada que surge el tema. Su hermano ha llegado más de 3 veces por sorpresa a su departamento buscando al bruto inhumano que ella no ha sido siquiera capaz de presentar ante su familia. Las rodillas raspadas, las uñas desagarradas y los pómulos sangrantes son extremos…

Se Nos Olvida El Cuerpo

Se nos olvida el cuerpo

Inmediatamente pensamos que la sombra es causa de la luz sobre nosotros. Se nos olvida el detalle más importante.         Terrible costumbre.

Por La Mañana Pienso Que La Luz Es El Enemigo A Vencer

Por la mañana pienso que la luz es el enemigo a vencer

“Aquel que alcance a ver simultáneamente su sombra y luz, alcanza a verse por ambos lados. De esa manera llega al equilibrio.” C. G. Jung Dicen algunos –que supongo lo saben– que al mirar el sol debes procurar el mínimo de sombra posible. También dicen que al mirar el sol debes procurar no mirarlo tanto. … Dicen que lo que nos ha faltado es valentía. Para ver el sol. Para ver la sombra. Y darnos…

Sombra

Sombra

Vagué por callejones con las suelas embarradas de historias. Mostré mi lado b. Y mi track oculto. Y mi máscara pintada de implosiones. Perseguí luciérnagas enloquecidas. Pedaleé hacia el lugar de donde vienen los relámpagos, convertí las cometas en derivas. Fui mi antónimo de ubicuidad. Mi propio nadie. Fui la risa que evade las razones.