Saltear al contenido principal

Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Ejercicio No. 16

Un dos tres vulvaliente, vaginarcisa, oleosa vertiginosa, marítima salubre, congoja inguinal vete lejos, cuatro cinco seis, cartílago blandísimo, chicle al sol, torcida sonrisa maleable, dúctil, laxa, flexible a mis solitarios antojos, siete ocho nueve esponja que sorbe y absorbe y traga y engulle sin dejar más que un aroma, diez once doce, háblame de goce, ensópame, derrámame, sumérgeme en el pantano atroz que nunca cuaja, trece catorce quince, mis espasmos tienen tu nombre, mi boca…

Extracto del diario del Sultán del Humus

Esta piel oscura no tiene lunares. La luna no brilla en cualquier noche, la caprichosa. No me visita nunca. No sabe que mi piel de sombras es la que sostiene un cielo que ella quiso azul y que siempre encuentra negro. Yo traigo con la noche un resplandor claro. Un frondoso cielo mojado. No es que llueva, es que me hace llover. El tercer ojo no es un chakra, no es un ojo espiritual. Los…

Después llegaron los espasmos

¿Te acuerdas de aquel día cuando conseguimos tachas, las empujamos con vino de mala muerte y nos metimos a coger a ese hotel del Centro? Yo no.

El culto

Permítanme un homenaje a los embajadores del espasmo, a los que recuerdan a dios en lo más profundo del pecado, a las que saben un poquito a moneda y a los que amansan yeguas a totazos de cadera; un sincero homenaje a las sacerdotisas húmedas y a los músculos pubococcígeos, alabemos oh dios a los que no se cansan de tener las manos ahí, a los que gozan del evangelio inguinal y fracturan sus columnas…

Mi mente usa zapatos de tacón

Te llaman mis fantasmas intersticiales, mi bostezo entre las piernas, mi negro musgo de esporas inefables. Te llama la noche que gotea entre mis labios, entre mis muslos de algodón de azúcar y mis cúmulos de arena. Te llaman mis pezones hambrientos de penumbra, a cientos de lenguas de distancia. Maúlla sombras el obscuro animal de la memoria.

Desvelo

Su madre no quiere hablarle. Su hermana la tacha de estúpida. Su padre se apresura a tomarse un whisky para camuflar la ira roja que le invade los cachetes cada que surge el tema. Su hermano ha llegado más de 3 veces por sorpresa a su departamento buscando al bruto inhumano que ella no ha sido siquiera capaz de presentar ante su familia. Las rodillas raspadas, las uñas desagarradas y los pómulos sangrantes son extremos…

Se nos olvida el cuerpo

Inmediatamente pensamos que la sombra es causa de la luz sobre nosotros. Se nos olvida el detalle más importante.         Terrible costumbre.

Por la mañana pienso que la luz es el enemigo a vencer

“Aquel que alcance a ver simultáneamente su sombra y luz, alcanza a verse por ambos lados. De esa manera llega al equilibrio.” C. G. Jung Dicen algunos –que supongo lo saben– que al mirar el sol debes procurar el mínimo de sombra posible. También dicen que al mirar el sol debes procurar no mirarlo tanto. … Dicen que lo que nos ha faltado es valentía. Para ver el sol. Para ver la sombra. Y darnos…

Sombra

Vagué por callejones con las suelas embarradas de historias. Mostré mi lado b. Y mi track oculto. Y mi máscara pintada de implosiones. Perseguí luciérnagas enloquecidas. Pedaleé hacia el lugar de donde vienen los relámpagos, convertí las cometas en derivas. Fui mi antónimo de ubicuidad. Mi propio nadie. Fui la risa que evade las razones.

Felpa

La madre entra con sigilo en la habitación penumbrosa para encontrarse con la niña, quien le dice con voz firme a su osito de juguete: "…Peleo con vos como la uña lucha con la carne, batallando microscópicamente e introduciéndose sin misericordia entre la rosada infección, hablo con vos como los borrachos, con la memoria hecha un lastre y la desconfianza plena de que el otro me va a robar el trago apenas lo deje de…

Hicimos luz por nuestro miedo a morir solos. [Manual de sombras]

Es muy fácil. Sólo fija dos puntos. [A][B] Procúralos al menos a 8 cuadras de separación, la noche es mandatoria. Recorre con soltura la distancia entre ellos. [A]                                          [B] La ciudad y nuestro miedo a estar ciegos hace el resto. Observa con cuidado la banqueta que rodea tus pies a cada paso. Siempre encontrarás algo…

El sombra

El cansancio en la mirada, el flaco misterio de su andar, la obvia melancolía de sus ropas y el olor a orín inconcluso, la oscuridad noble, la cicatriz llorosa en sus ojos apenas inescrutables a través de su tufo a carro abandonado, eran apenas sintomas de su legendario apodo: el sombra. Hace muchos años, antes de que sus dias consistieran en un triste levitar itinerante por mi bar, el sombra se paseaba solitario: los hombros…

Volver arriba