Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Roto Espejo Del Diablo

Roto espejo del diablo

No logró volver, creyó que su cabeza era fuerte y que nada podía dividirla. Olvidó que era un hombre, uno más entre millones. Al principio todos lo admirábamos, nos impresionaba su capacidad de moverse en el filo, en las fronteras de la cordura, siempre en los límites, en las líneas últimas, el los puntos suspensivos. Era brillante, tenía una memoria portentosa, las matemáticas se le daban con tal facilidad que los profesores comenzaron a ponerlo…

Permanencia Involuntaria

Permanencia involuntaria

No es una cuestión de luces, la ciudad habla de sombras antes y después del atardecer. Extasiada se libera de su humo a medida que llega la noche, justo cuando los autos van y no regresan. Sueños verticales se dibujan en el horizonte, falos de concreto que tratan de penetrar los cielos invadidos de ceniza sobre una ciudad que cuando duerme me recuerda un suicidio colectivo o un poema escrito en una hoja negra. Del…

Cuenta Regresiva

Cuenta regresiva

La última vez que Marlon vio a su abuelo fue cuando tenía 8 años. Era un domingo nada extraño, de esos que debía terminar en la memoria como parte de ese recuerdo general denominado «un domingo cuando niño». Marlon jugaba en el patio con sus gises, dibujaba una rana por ahí, un muñeco por allá, un planeta, una rayuela, una casita; cualquier objeto o palabra que se le ocurriera. Ese domingo dejó de ser un…

Michi

Michi

Yo fui un vampiro. También Supermán. Amé con todo mi corazón a Glorita, mi vecina, con sus ojos de mar y sus hoyuelos en las mejillas, hasta que se cambió de casa. Mi tesoro estaba enterrado en el camellón de enfrente, justo en la tercera palmera, también mis lágrimas derramadas por todos los pájaros caídos de su nido que quise salvar, pero que nunca me duraron más de dos o tres días. Michi fue testigo…

Ahora

Ahora

I Ahora vuelve el sol a dejarnos Y entre la noche tengo amarrado el corazón. Mañana habrá un bien y un mal para cualquiera, no me preocupa. Sobre mi pecho escarba la resignación y el triunfo; el tirano emperador del sueño. II Crece el cansancio en los ojos, en los sonidos metálicos del sueño. Crecen los ojos en la nada. El corazón del silencio crece. Crece el cansancio y el sueño, así como en los…

Sin Destino Final

Sin destino final

Le tomó la cara con fuerza y le dijo que la protegería sin importar contra qué o cómo. Se lo prometió bajo el sol y los buitres y la soledad de la región desértica a la que lograron escapar. Intentó consolarla cuando recordó la muerte de todos. — Como si no hubieran estado enterados de las fosas —le dijo— y aun así nos obligaron a ir con ellos. Le limpió las lágrimas de la cara.…

Fue En Verano

Fue en verano

Han pasado algunos años. Por supuesto, no me es posible recordar la fecha exacta ni mucho menos el día en que sucedió, pero sí el color y las formas de tu pelo chino, su textura como de crayola, los pantalones cortos y tu gran diente frontal. Tal vez fue durante el mes de junio, pues recuerdo lagartijas sobre el muro, plantas entre las piedras y un zumbido continuo de bichos voladores. También un avioncito dibujado,…

El último Pendejo

El último pendejo

Desconozco órdenes establecidos De los tiempos presentes y pasados De un futuro mamado De la tierra sin tierra De la tierra con cables enredados Soy un romántico En la máquina del espacio Besando el labio menor del infinito Masturbando el vacío Comiendo mierda del divino Él hizo el mundo en siete días Y se nota su falta de alegría Él deshizo el mundo en cuatro horas Y así explota su poder voraz Aquí estaré esperando…

Bienvenida

Bienvenida

En el preciso momento en que has cerrado los ojos y ni el más ligero goteo de luz entra por las paredes de tu cuarto, te miro fijamente. Ahí, muy silenciosa, escucho cada respiración tuya y siento unas ganas inmensas de apretar tu cuello y ver cómo mueres tras una hermosa desesperación. Aquí, del lado derecho de tu almohada, siento el golpeteo de tu corazón sobre las sábanas y sonrío al pensar qué limpia y…

Las Ruinas

Las ruinas

En ese campo un día crecerán setas, se levantará un árbol y su sombra se derramará sobre cada brizna de hierba. Vendrán las bestias y pisotearán cada rincón, y bajo sus pezuñas se quebrarán hojas y ramas, y morderán la corteza reblandecida por la lluvia, y sus colmillos olvidarán su rastro. De ese campo se perderá cada hoja y cada árbol, se secará cada arroyo y todos los cardos. Se irán las sombras, los silbidos…

La Nena En El Sofá

La nena en el sofá

Marina observa con atención, y por varias horas al día, el afiche que pegó en la pared de la sala. Se lo compró en un bazar en la Roma a una ilustradora que llamaban Sthereo. La joven en la imagen le recuerda a ella misma la primera vez que se pintó el pelo, también de violeta, antes de tanto problema en su casa, antes de tanta mierda con sus papás y con el resto del…

La Abducción

La abducción

Los primeros testigos aseguraban haber mirado una luz que resplandecía tanto, que prácticamente hacía imposible ver algo más que la misma luz; en términos prácticos no habían visto nada. Las investigaciones, por otro lado, determinaron que la mayoría sucedía de noche: justo en lugares apartados y oscuros, donde de pronto se veía cómo se elevaba un auto hasta desaparecer y perderse entre las nubes. Las abducciones comenzaron a ser el tema común, todos hablaban de…

Triste Deseo

Triste deseo

Eras un ángel hermoso, eterno, alado de nubes plateadas y del amor de un dios que sólo quería para ti la libertad. Pero tú no quisiste la eternidad, ni las alas algodonadas ni el amor. Tú querías la realidad de lo humano, ser de carne, ser de huesos, querías un corazón en vez de alma. ¡Oh! Mi querido ángel, caíste de tan alto y no hubo nadie para recibirte aquí abajo. No fuiste feliz siendo…

Magna

Magna

Ana camina entre la multitud enardecida hacia las puertas del Senado y, como si fuera una boda militar, todos le ceden el paso al darse cuenta de que el prometido de la novia es un bidón de gasolina. Ana llega al pie de las escaleras. Los protestantes madrugadores le dan espacio y se olvidan de parpadear. Ana se quita la ropa, la dobla, la deja en el cemento y se arrodilla sobre ella. Ana toma…

Puto

Puto

Puto era el nombre con el que lo conocían todos en el barrio, en la escuela e incluso entre sus familiares. No recordaba desde cuándo comenzaron a llamarle así, suponía que desde siempre. «Todos sabemos lo que eres. Eso es pecado. Te vas a ir al infierno. Encomiéndate a la Virgen de Guadalupe. Eso está en contra de la naturaleza. ¿Por qué no tienes dignidad? Vas a servir sólo para cortar el cabello y prostituirte.…

Olvídate De Todo

Olvídate de todo

«Lo primero que hay que hacer es dejarse de bobadas», me dijo mi madre cuando cumplí 7 años. «Olvídate de que las hadas existen, olvídate de que el ratón te trae dinero cuando se te caen los dientes, olvídate de Santa Claus, olvídate de todo.» Y sí, me olvidé de todo menos de las hadas, ellas me persiguen todo el tiempo, siempre que salgo a colgar la ropa están ahí, cuando abro la ventana para…

Compañía

Compañía

Ahí está, detrás de ti. A veces salta por tu nuca al hombro y regresa para saber quién más te vigila. Camina a todas partes dentro de la bolsa del pantalón, junto a los mismos veinte pesos que tienes para todo el día y nunca te juzga por alimentarlo de esa manera. Al contrario, ahí está, siempre, en las piernas que batallan desde las 6 de la mañana hasta las 9 cuando los pies te…

Seducción Involuntaria

Seducción involuntaria

Dicen que hay cierta hora —un momento entre la noche y la madrugada— en la que ella sale a las calles a peinar los edificios con su cabello. Cada una de las hebras que cubren su cabeza se extiende alrededor de las ventanas y, aunque es casi invisible, algo en la atmósfera la delata. Poco perceptible pero efectivo, ella logra un vínculo con lo material que te hace regresar a la ciudad.  El caos encuentra…

Desde Algún Lugar

Desde algún lugar

Hablábamos de la historia, de culturas antiguas y del Dios todo poderoso. Recordábamos las sequías y las hambrunas. Nuestra conversación iba desde la niñez hasta los hijos y los amantes. Lucía aún conservaba su halo de luz de siempre, María, cabizbaja, dejaba correr las lágrimas por todo lo perdido. Andrea, con su lunar a la Irma Serrano, decía que no añoraba nada del pasado y, yo, como siempre, las criticaba a todas. Pero ninguna de…

Los Sincara Y Su Paso Desterrado Por La Tierra

Los Sincara y su paso desterrado por la tierra

Veníamos aquí todos muy contentos sin cara, sabiendo que nadie descubriría nuestra alegría porque no tenemos cara. Hace tiempo que la perdimos, ¿sabes? Entre perros, plásticos y bolsas de reciclaje. Todos quisimos hacer algo por el planeta alguna vez… cuando teníamos cara. Ahora solo vamos de lado a lado, porque no hay mucho por hacer. A veces las piernas abiertas sustituyen a la cara, como si la vagina fuera una cara o el pene una…

Primavera

Primavera

Ha llegado la primavera. Es hora de tronar la espalda. Llueven las flores, se entrelazan, hacen giros; vienen a dar alegría sobre la tierra. Las piedras se levantan heridas a escupir de sus espíritus el azul del cielo. ¿Es posible ser discreto ante esto? ¿Mañana saldrá otro sol de turquesas? Nuevamente no hay nube alguna en todo el cielo redondo.

Todo Le Di

Todo le di

Se disolvieron los pies, pero no se derrumbó. Pronto siguieron las piernas tostadas y las flores ocultas del vientre, las caderas que alguna vez flotaron como lirios en la marea. Se disolvieron las manos y no quedó rastro discernible de los pechos ni los hombros. Se le fue nevando el corazón, pero no el deseo. Antes de que los ojos quemados atardecieran, tuvo la claridad de que en ese parpadeo comenzaba el pasado. O quizá…

Dejarme Ir Entre Los Vivos

Dejarme ir entre los vivos

Los sueños son la representación del deseo inconsciente, pero esto va más allá. Me pasa inevitablemente todos los días: sueño con ella y no la conozco de una sola forma sino de varias. Ella cambia. A veces es rubia o morena, a veces es gorda o delgada, a veces es animal o cosa, pero sobre todo, a veces es buena o mala. Últimamente he pensado que mis constantes sueños no son la representación de mis…

Karina Citadina

Karina Citadina

A la entrepierna de Karina la han llamado de mil formas. Detrás de un escritorio, entre filas de butacas, sobre inodoros públicos o en casi todos los medios de transporte, Karina ha logrado que las lenguas de sus amantes bajen y se estacionen unos momentos en aquella grieta siempre húmeda. Que huele a estrella, a pescado fresco, a cebolla o a tierra mexica son apenas unas cuantas de las descripciones recibidas. Y aunque —como decíamos—…

La Pared Sigue En Pie

La pared sigue en pie

Me quité la camisa más temprano hoy. Sólo quería llegar a casa y empezar a descansar del maldito día, de sus estúpidas horas corriendo una tras otra. Todas ellas sin importancia. Sólo quería llegar a casa. El sillón no estaba en la sala y no sé por qué. Tampoco importa, yo ya estoy sin camisa en el centro del departamento. Siempre he querido tener un cuarto y ya, una cocina y un baño. No necesito…

El Trabajo

El trabajo

Cuando se fue a vivir a aquella ciudad perdió la confianza en la gente: las mentiras eran más difíciles de detectar, las promesas rotas eran cosa de todos los días, las sonrisas parecían tan reales. Todo el que pudo le dio una puñalada por la espalda. Comenzó a odiar las calles, los rostros, las voces y los sonidos, las risas, el clima, la arquitectura y toda su supuestamente magnificente herencia histórica. Las pequeñas expresiones de cada…

Ciudad

Ciudad

Prisioneros ilusos de esta selva cotidiana: México. Clavamos las huellas quemadas del Cuauhtémoc no blanco sino negro que llevamos dentro. Y navegamos ciegos, sordos, sucios, pero satisfechos y seguros. Andamos y no andamos, avanzamos y no avanzamos, estamos y estaremos donde estuvimos tantos tiempos torturados. Y que viva México, así, sin los signos de admiración porque, ¿cuál admiración? Nos han borrado los sueños de la pizarra en nuestra memoria individual y colectiva. Y ¡que viva…

Bogotá

Bogotá

Imagino que el sol se está pudriendo dorado y silvestre arriba de nuestras cabezas, habla de mi interior mejor que cualquier brujo. Aterriza sobre los autos dibujando un corcel en la ventana. Ahora mi padre se levanta para seguir haciendo rico a los restauranteros, mi madre se quiebra de dolores entre Júpiter y Capricornio y mi hermana dibuja. Yo espero en Bogotá. No leo lo que escriben mis contemporáneos, están atrapados en un sexo que…

Mi Tierra

Mi tierra

Ésta eres tú, mi tierra. Eres lo último que me queda entre mis dos fronteras de cielo y de mar. Eres algunos árboles valientes que sobreviven en el cerro, eres las desesperadas huellas en los lodazales del verano y los nostálgicos colores de tus pueblos, ya ciudades. En ti siembro los últimos sueños del hombre, en ti dibujo las sombras que van quedando de todos aquellos atardeceres bañados de aire fresco. En ti añoro las…

Si Lo Sabes Acomodar

Si lo sabes acomodar

En esta torre está tu abuela, tejiendo todavía esa bufanda que te prometió cuando tenías cuatro años y que ya de tan larga podría pender del techo de la casa y alcanzar el jardín allá abajo (¿lo ves?, porque yo no). Y acá la tía Erlinda, mírala con la tacita de té de manzanilla frío: tan atenta como siempre desde su ventana al reloj y la llegada de los vecinos, y las vecinas, y las…

Insuficiencia

Insuficiencia

Algo faltaba en su ventana. No, no eran las flores marchitas de la cuna de Moisés, tampoco eran las persianas. En su lugar habían retazos de telas y un mantel viejo y papel periódico pegados con cinta adhesiva. No eran los sillones arañados, sucios, deshilachados, comprados de segunda mano. Ni los cojines que no existían pero que algún día estarían ahí, esperando la hora de la siesta. No era el teléfono sin tono, ni las…

Chamán

Chamán

Un chamán fuma una especie de pipa. Volutas pronunciadas y grises salen de ésta. El individuo levita sobre la ciudad. Por la espalda lleva una capa color granate bordada en oro; el capuchón termina en una batuta con la que dirige al viento. El hombre mantiene los ojos cerrados. En el antebrazo derecho lleva un tatuaje: es un coyote que aúlla con el hocico en dirección al cielo. Su rabo apunta hacia el norte meneándose…

Mujer Metrópoli

Mujer metrópoli

Eran otros tiempos, o quizá fue que yo era otra; ser vivo entre los vivos, llama fatua queriendo vivir a costa de lo que fuera. Los días eran insuficientes, las noches demasiado cortas. Se trataba de nunca dormir para jamas tener que despertar. Vivir sin sosiego edificios y calles, en coche o en metro, llena de ebriedad, colmada de fiebre por andar sin fin: quería conocer todos los callejones, brincar de todas las ventanas. Subir…

Censura

Censura

Tráfico, edificios altísimos, smog y ese tono gris casi imperceptible pero inequívoco que caracteriza a las grandes urbes. Ahí estaba el hombre, a las afueras del metro y completamente desnudo. Los transeúntes lo miraban con los ojos agrandados por la sorpresa. Algunos autos se detenían porque no daban crédito a lo que sus ojos descubrían. El hombre parecía confundido, como si no se percatara de su situación. Los murmullos de las personas se sumaron a…

Cheche

Cheche

Heriberto del Huerto Altamirano nació en un rancho y, desde que las primeras olas de Internet llegaron al pueblo, decidió largarse apenas le fuera posible a la Gran Ciudad, a vivir bajo noches iluminadas, tardes aglomeradas y moderneidad. De su vida austera no quería más que su desaparición. Cheche, como le decían por sus iniciales, llegó a su destino soñado a los 16 y, aunque se sintió como caviar recién empollado en un océano de…

Celestino Tipocholo Observa La Ciudad Desde El Cielo

Celestino Tipocholo observa la ciudad desde el cielo

Guáchate nomás cómo se topa el barrio desde arriba. A todo dar. Malo que no semos águilas para vidiar a las vecinas arreglarse, los oclayos aquí fallan. Chingos de tatsis ruleteando, pa’ ganarme la vida, yo mi ranfla no la trabajaba. ¿Se ve tantamadre desde aquí, veá? Si a mí me tocara organizarlos, me desentendía del desmadre. Porque ya lo dijo mi compadre, a estos borregos no hay quien los cambie. Toda la gente anda…

De Nuevo

De nuevo

Piensa que debió haberse adueñado de la ciudad cuando tuvo la oportunidad, pero ahora ya es demasiado tarde. La ciudad flota a cientos de metros por encima del desierto y no hay manera de llegar a ella. Lo único que le queda en este momento es asumirse como parte de un mundo conformado por gente prescindible, marginados y olvidados que se ganaron su lugar en el destierro, un mundo en el que ella habrá de…

Los Vieron Caminar

Los vieron caminar

Se entendieron en el primer instante, ese que pasa cuando los dedos se entrelazan. Se llenaron de ciudad en los labios. Se caminaron en los callejones. Se detuvieron de semáforos en los besos. Júpiter los alumbró con la velocidad de la luz de un poste. Les fue difícil reconocerse entre las estrellas veladas por el smog. No así las miradas, expandidas en sus centros de alumbrado público. La ciudad que los abrazó. Sus sonrisas.

Elusté Doyo

Elusté Doyo

Elusté Doyo se encuentra cada día en el breve oleaje que le refleja desde el recipiente de ocasión. Contempla con afán los mares rojos, golfos amarillos y océanos traslúcidos cuyas mareas controla y absorbe como luna supernova. Las doctrinas filosóficas, sociales y antropológicas se fusionan en él. El tiempo pierde sus manecillas, la materialidad abraza el sinsentido y su humanidad retrocede unos quince mil años. Se convierte en Dios, se convierte en inmortal, alienígena, aborigen, estrella…