Shots de literatura ilustrada. De nosotros para ustedes, con amor.

Diagonal

Diagonal

Anclado debajo de mis cejas. Mis ojos hacia adentro recuerdan tus ojos. Olvido. A diario te olvido. Mis noches ausentes de tu cuerpo dormido. El insomnio me agota, me grita, me ciega. Mis pasos deambulan vacíos en esta ciudad. Recorro caminos de tierra, me hundo en el barro, suspiro. Despiertas, me hablas, sonríes. Mi mente traza diagonales y todas conducen a esto. Mis pensamientos crecen, tocan el cielo. Las idas y vueltas en silencio le…

Humo Dulce

Humo dulce

Su dulzura estaba extendida ante mí, una palma de mano abierta. Me subí de inmediato. ¿Qué había que pensar? Siempre me ha gustado lo dulce. Y ese olor, tan familiar. El humo es una cosa dulce y caprichosa. Se mueve lento y rápido a la vez. Nada lo detiene, hasta que se desvanece en el aire. Pero para entonces ya está en mis pulmones y ahí vive. Dulce humo. Mi madre era dulce. Rodeada de…

Adiós Adiós

Adiós Adiós

Decidí parar, dejar de hacer de mi condición razón de muerte. Detuve la poesía que exacerba el miedo y me volqué a conocer causas y efectos de mi apócrifa aflicción; la locura no iba a continuar de concubina mía, ingrata y seductora, de egoísta amante. Y así, tomé distancia de la hoguera para cerrar los ojos y calmar el corazón. Ya se llevará la vida las cenizas, los pensamientos restantes de lo que fui.

Me Das Fuego Por Favor

Me das fuego por favor

Emerger como un héroe a través del humo de tu cigarro, agitar esas tristes aguas de los bares olvidados antecedido por una brasa incandescente, ardiente como cualquier antorcha del infierno; soslayar la música caliente y llevarte la mano a la cara como Sean Connery haciendo de James Bond, lentamente, hasta ese cigarro que te enaltece, hasta ese rollo de papel blanquísimo que acentúa tu hombría, y retirarlo de la boca únicamente para descender de las…

De Vacíos Y Desencuentros

De vacíos y desencuentros

No existo. Me he desarmado de adentro hacia afuera, he dejado la piel en esos besos, he sacado las palabras al viento, desgastando el sentido del lenguaje. Nada tengo. Ni mis manos con las que te agarraba los ojos, ni mis brazos con los que apretaba tu espalda, ni los labios con los que pintábamos el camino. Han muerto las hojas, el hielo, el sol. Todos hemos ido y no hemos vuelto, todos hemos sangrado…

Humo

Humo

La vida es un lugar, definitivamente. Uno puede irse de su vida y regresar más adelante o no volver si así lo desea. Pero lo importante es que se trata de un lugar donde la gente puede pasear a su persona y puede ver cómo los demás pasean a las suyas. Tal vez por eso Gérard de Nerval paseó una langosta ataviada con una cinta azul antes de que lo internaran en un hospital psiquiátrico…

Irse Al Humo

Irse al humo

Los ojos bien abiertos aunque piquen, así es cada vez: un ardor que hace que sientas lo redondo de los ojos. Empezamos por ahí, por saber lo redondo. Casi de inmediato viene una expansión de las fosas nasales y tener las narices atentas. De tan anchas que se hacen, abres la boca y entra un sabor del aire. Los recuerdos más graves aparecen haciendo líneas en toda la cara. Los oídos se cierran y aparece…

Viuda

Viuda

Se desprendió la boquilla de marfil de los labios y me acarició la solapa del saco con la punta de los dedos. Rozó el fistol de cristal y bajó directamente al pañuelo. Creí que se secaría una lágrima con él por debajo del velo, pero se conformó con sacarlo con lentitud onerosa: lo frotó por su cuello, lo deslizó por debajo de la oreja, el mentón, lo hizo merodear por su seno y le dio…

Noticia De última Hora

Noticia de última hora

Se informa a todos los creyentes que la conferencia del maestro de maestros ha sido cancelada porque se murió. Debido a lo anterior y ya que no se sabe a ciencia cierta a qué paraíso o a qué infierno fue llevado, se sugiere acudir con su párroco, monje, sacerdote, brahmán, shamán, rabino, imán o cualesquiera representante de su credo. Se sugiere no hacer caso a rumores sobre el posible paradero del sumo iluminado, pues se…

Otro Cancerígeno Texto De Amor

Otro cancerígeno texto de amor

Quisiera ser un cigarrillo atrapado entre tus dedos, abrazado por tus labios mientras inhalas con el ansia de un vicioso todas mis entrañas. Chúpame, muérdeme tímida con tus dientes incisivos, convierte en ceniza la efímera carne que me comprende. Fuma arrecha y colérica, fuma sin descanso; que cada respiro se llene del humo de mi pavimentada esperanza. Conviérteme en fuego con tu saliva, tórname carmesí dorado, maravilla estéril incandescente, orgasmo fugaz de sangre brillante. Lámeme,…

Con Todo El Amor De Mi Hemisferio Derecho

Con todo el amor de mi hemisferio derecho

¿Me amarías tanto hasta que se te duerman las manos y sientas que no volverás a sentir nada más que no sea mi mano tomando la tuya, apretándola fuerte hasta que no haya presión y deje de latir tu corazón? ¿Me amarías tanto hasta que tus ojos se sequen de tanto mirarme sin parpadear, incluso hasta perder la vista para reconocerme tan sólo con la energía de mi presencia? ¿Me amarías tanto que tu aparato…

Pero Ya Era Tarde

Pero ya era tarde

A los dos años de edad, cuatro momentos quedaron para siempre en su cerebro como gifs perpetuos y palpitantes que habría de recordar todos los días a la misma hora. En el mismo orden. 1. vidrios.gif La tormenta llevaba ya dos horas buenas de pánico semi oscuro y la madre seguía aferrada al cristal de la sala como una mosca terca, como si no fuera peligroso, como si los vidrios de aquella inmensa ventana no…

Llamada

Llamada

En mi breve catálogo de sueños existe uno en especial que me trae malos recuerdos. En él, contesto un viejo teléfono que tiré a la basura hace más de diez años para encontrar del otro lado la voz lejana y mecánica de mi padre que me dice que me ama, frase que se vuelve horrible dicha con esa tesitura inexpresiva tan suya. (Supongo que esa personificación de su voz se debe a que está muerto…

La Tisana De Luisa

La tisana de Luisa

Dejó de llorar cuando le quedaban doce lágrimas para secarse por completo. Días después de ver como moría cada uno de sus recuerdos, (por dentro y por fuera), quitó de la casa todos los espejos, todas las superficies donde pudiera reflejarse. Decidió esperar a que su cuerpo se desintegrara por completo. Por eso no comía. Por eso no dormía. Sus párpados se volvieron transparentes, podía mirar a través de ellos cuando por algo sus ojos…

DOC. 20171116

DOC. 20171116

Noviembre 16 de 2016 Señor Inspector José Ignacio Rojas. Al principio, contestaba la llamada, y no escuchaba nada. Sólo silencio. Y entonces colgaba de una. Siempre llamaban a la misma hora, cuando yo ya estaba listo para acostarme y tenía que ir hasta el viejo teléfono alámbrico que estaba en la cocina. Silencio. Colgaba. Después me di cuenta de que respiraban. A los tres días de gritarle activé el identificador de llamadas. Contesté, respiración, colgué…

Contestar

Contestar

Como todas las reuniones que nada importan para la humanidad no avanzan, se sacó el móvil de su bata de médico, se lo llevó al oído y se levantó de repente sin decir nada, ni miró a ninguno de los asistentes, ni se disculpó, ni le importó que la Doctora Semi Gorda que estaba hablando se callara un momento y lo mirara interrogante y arrogante; ágilmente rodeó a la auxiliar, sorteó a su jefe y…

¡Hablad!

¡Hablad!

¿Carece todo de sentido? Los árboles pierden hojas y ganan flores. El sueño de los Maculís ha terminado.

Son Las 3 De La Tarde

Son las 3 de la tarde

¿Bueno? Sí.. ¡Ah, hola! Sí, claro. Todo bien. El trabajo, normal, ya sabes, lo de siempre. Sí, sí, donde mismo. En realidad no, pero todo bien. También bien. Sí hace tiempo que no hablamos. No, no supe. Ya… Claro, me imagino. ¿A qué hora? No, no puedo. ¡Ah, claro! Sí, sí, sin problema. ¿Qué día dices que me llamaste? ¡Qué raro! Estuve en casa. Ahorita son las 3, sí de la tarde, asómate a la…

La Era Del Hidrógeno

La era del hidrógeno

Me cagan las tardes como hoy Que llueve y llueve con su chipi chipi Como la lógica de la vida Que te jode y jode de poco en poco Hasta que te acostumbras Porque así es esto Porque esperas a que llegue el final Porque al final todo irá bien Mientras a sufrirle O a chingarle Porque así es la estructura Y es a lo que todos, sin querer Terminamos adecuándonos Qué más quisiera Pensar…

Bailemos En Mis Aguas (Yo Te Salvo)

Bailemos en mis aguas (Yo te salvo)

Vámonos quitando nuestras ganas como si el después nunca existiera. Vámonos diciendo palabras lubricadas al oído y que en algún descuido tu lengua moje la mía. Ven, enrédate conmigo sumérgete en mi mar salado, ahógate despacio despacito. Yo te salvo Ahora flota, no respires, apriétame las manos. Yo te salvo Gastémonos el tiempo, bailemos en mis aguas, sin horarios, dando vueltas / bien pegados.

En Conocer A Dios

En conocer a dios

Carísima y castísima D.a Carlota Agradezco Vuestra palabra encomiosa y la su gentileza con que de mí fala a su esposo. Por sus cortesías sin duda gran gloria le espera. El abate Viera, que su bendición le envía por el favor recibido, guarda la misma opinión. En respuesta a Vuestra carta, en esta mi calidad de su médico más atento y cauto, me es indispensable preguntar a Su gentileza si los dolores son más acuciosos…

Notas Para Una Teoría Sobre Tocar La Puerta De Un Desconocido

Notas para una teoría sobre tocar la puerta de un desconocido

Siempre creí que la arquitectura de una vivienda revelaba mucho de quien la habitara. No sólo el tamaño, el color o la forma; la apariencia, podría decirse, también era importante para mí, pero los componentes que la constituyen o los elementos de los que carece una construcción podían decirnos todo lo que había que saber sobre su habitante. Y qué mejor motivo puede tener uno para llamar a una puerta que el de averiguar qué…

Antes De La Lluvia

Antes de la lluvia

Avanza el calor sobre las piedras, la flor perseverante y serena, abre su corona. Luego, inicia la tempestad.

A Mi Muerte, A La Que Me Toca

A mi muerte, a la que me toca

A todos nos toca una sola muerte, una muerte para nosotros solitos, esta es la mía, le gusta cocinar para mí y platicar conmigo, le agrada hacerse trenzas y vestir de colores. Mi muerte tiene las tetas grandes. Quiero decirte que me siento joven, que mi sangre está limpia y mi cara es feliz como nunca será y como nunca lo fue. Hoy no me preocupas. Estoy empezando a conocerte. Te veo de frente y…

Otro Día

Otro día

Acaba, de la misma manera como empieza. Es así. No es un ciclo, sólo es una línea interminable con cambios de color. Con tonos: fa, si bemol. Sostenidos. En la mano tengo una cerveza oscura. Es lo mismo con la luz, con los tipos de botella: verde o ámbar. No me gusta el tarro, la boca es demasiado ancha. Prefiero la botella y su beso frío de espuma ligera. Y el toque amargo. Siempre el…

La Tirada Del Sino

La tirada del sino

El verdadero lío es que mantengas el pinshi hilo rojo sin romper O reemplazarlo antes de que te des cuenta de que todo valió madre Sí, es como aplicarte un lavado de cerebro en el que te repites siempre el mismo cuento Ese que a mí me enseñaste y que mejoré La cosa está en que no dejes que se acabe el hilo Porque en cuanto eso pase se te vienen todas las desgracias Y…

Construir Un Contexto (otra Vez)

Construir un contexto (otra vez)

De frente el árbol y otras casas: todo es gris y absoluto. Un silencio enorme precede el desastre de la tormenta de gestos que nos estamos por hacer. Un huracán de besos que termina por destruir del todo los buenos besos que nos quedan. Ahora desarmados y en el suelo, de cara a la tierra y a nosotros mismos, tenemos que empezar a correr. Abandonar la casa, el piso, las escaleras, los miedos, saltar el…

Las Verijas De Scheherezade

Las verijas de Scheherezade

El mismo vértigo que sentirías en el barco de Sinbad atravesando las suntuosas olas del mar de la India en una tarde intestina en la que el océano poderoso se comportara como un vómito de dios (de un dios con resaca corriendo hacia el inodoro); esa misma náusea la sentiste cuando te acercaste por primera vez al vértice del erotismo, recordalo, la primera vez que sumergiste tu cara, tu rostro lozano de 16 años entre…

El Silencio

El silencio

A mi mente llamas, recibes la llamada de los siglos, la boca del silencio es una llama, recibo de tu boca la llamada de los siglos. En mi mente los siglos se gastan en tu boca, Como las llamas del silencio te menciono. Te haces tiempo, calor y llama, le hago el amor a ese silencio y hago el tiempo. Nuestro amor no empezó nunca, en ninguna parte nuestro amor no está en ninguna parte,…

Grasa Natural

Grasa natural

Tuve la pesadilla de nuevo. Esa en la que mis huesos son mi única pertenencia, en la que todo mi cuerpo es puro hueso. Cada que me pasa despierto empapada en sudor, con frío, temblando y con una necesidad urgente de saber que mis músculos siguen ahí, que sigo siendo de carne. Lloro cada vez que ese sueño me ataca y cuando logro aclarar la vista camino lento hacia la báscula que está en el…

El Camino

El camino

¿Acaso usted no se compadece de nosotros? Pobres soldados que cruzamos la selva como tigres o como zorros. El sol nos saluda cada mañana como a un amigo. Nos calienta las mejillas con sus rayos de padre. ¿Usted no lo entiende, cuando llegamos a casa sin encontrar paz en el sueño ni en la sombra de un árbol? Pobres soldados que somos, nos vamos lejos, nos vamos. Las flores nos saludan inclinando la cabeza, y…

No Sin Ella

No sin ella

Nadie escuchó sus pasos apurados bajar la escalera. Nadie imaginó que la joven favorita del pueblo, la más diligente y llena de vida fuera también el alma más triste, la más sola, la menos feliz. Aquella fue una madrugada que nadie pudo olvidar. Margarita dejó la casa de sus padres para no volver, fue en busca de un sonido, uno que gritaría antes de caer por el acantilado de la vieja Asturias. «¡Margarita, Margarita!», fue…

Serenata

Serenata

Si los lobos aman a la luna y la luna a la oscuridad, entonces me arrodillo y entierro entre los arbustos mi mortalidad; dejaré de ser inapetente, me dejaré ir ante las sombras. Lo escucho llegar: sigiloso, encantador, con su pelaje de plata y una canción. El último de ellos baja… lo escucho aullar y tras él una hermosa serenata que marca el ritmo de la pesadilla que es esta espera, la de no saber…

Madrugada

Madrugada

Presentía el encuentro con una mandíbula que se quedara encajada en mis muslos. Unas garras que me derrumbaran, y que mis dientes se quebraran al rebotar en el piso, terminando con la boca ensangrentada, totalmente destruida. Pero yo ya lo estaba. El orgullo se disfrazaba con mi ropa. Ya no tenía cara para regresar, mucho menos para pedir un poco de consuelo. No se oía más que el silbido del aire aligerando las pesadas ramas de…

Con N De Nadie

Con n de nadie

Se te dotó de ojos para mirar lo que te quede de frente. También se te dotó de un complejo sistema de neuronas y transmisores que, conectado a tus ojos, te ayudan a mirar más allá de lo evidente. Esa bola de carne de la que muchas veces te quejas, pero que también le da ese toque de ternura a tu cara, te salvaría de uno que otro enemigo, claro, si tan solo te fiaras…

Consideraciones Sobre El Alquiler

Consideraciones sobre el alquiler

Tengo encima de mí a esta mujer increíble. Mueve su cadera suavemente al ritmo que desea con la intención de hacerme terminar. Parte del contrato. Desnuda, es hermosa, más de lo que su atuendo prometía. El vestido, escotado en la espalda y abierto desde la cadera hasta el piso en ambos costados, trataba de distraer de una belleza distinta, más discreta, que brilla en sus ojos en forma de tristeza. Tengo una debilidad por las…

R2-D2C

R2-D2C

Amira tenía asma cuando pequeña. Su papá, el ingeniero Carvajal,   le construyó un humidificador que se parecía a R2-D2. No era un simple humidificador, tenía incluida una caja musical que tocaba todas las noches la canción de Agustina y el mar y todos los días, con tan sólo presionar un botón, The passenger de Iggy Pop. Además prendía los ojos, hablaba como en las películas y proyectaba estrellas y constelaciones cada que anochecía. En la…

Ni Esa, Ni La Anterior

Ni esa, ni la anterior

Como un pedazo de flor vencida, una caja de cartón mojado o unos lápices sin punta, voy deshebrando mis pieles. Una tras otra van cambiando el color, la forma y el tacto. Ya no soy la que se quedaba con piel de frasco, esperándote despierta toda la noche, en la esquina de esa casa, para correr y dormir en cualquier cama que incluya alguna parte de tu cuerpo. No soy la que despertabas cada martes…

Decires

Decires

Mi cuidad se perdió en la foto de una Kodak. Esta que ves no es mi ciudad, ni mis calles. Los automóviles siguen pasando rápido y los mendigos aunque más viejos son los mismos, me lo dicen sus ojos, sus manos con olor a aguardiente y su olor a caramelos de leche de cabra. Extraño la ciudad, el campo, la noche y el olor del café es algo inimaginable, pero la ciudad está hecha de…