«Hay quienes por fortuna o desgracia nacen con la percepción a tope, incluso basan su vida en las intuiciones.»

Limbo

Limbo

Todo comenzó hace años, un día que por bajar corriendo las escaleras me tropecé y caí al suelo, escalón por escalón, hasta perder el conocimiento. Y no sé qué pasó con la gente que me veía ni cuánto tiempo permanecí tirado, pero tuve una imagen de mí a lo lejos: ángeles me rodeaban y yo pensaba si era momento de abandonar la vida, dejar postrado el cuerpo y volar con ellos. Luego de un rato…

El loco

El loco

Faustino se fue, lejos, allá donde el flagelo mental de remanentes siderales. Ninguno de sus interlocutores le siguió el paso. Sólo se dejó llevar. Y así, casi sin darse cuenta, se encontró perdido en su soledad demente. Quiso regresar con todos pero no supo cómo ni por dónde. Y es que no era fácil; había creado para sí un laberinto. «Me tienen intervenido el cerebro los reptilianos. Sin nunca llegar a acercarse más de cinco…

Resbalar en la pestaña

Resbalar en la pestaña

«Siempre hay un parpadeo que pierdo de vida, hay un parpadeo en el que se pierde mi vida y soy alguien más y cuando parpadeo de nuevo soy el de antes. Y el otro, el que aparece interparpadeo, lo vivo como un espectador, así como él me ve a mí, me vive a mí, cada vez que parpadea. Sí, es una vida parpadeante, titilante, de incontrolable estroboscopia, y a veces coincidimos él y yo en…

Que se quedara conmigo

Que se quedara conmigo

Yo sabía que llegada la mañana tendría que irse. Seguramente tomaría sus cosas y, tal como llegó esta misma noche, cerraría la puerta dejándome aquí. Fue algo ocasional, no era uno de esos romances especiales; el tipo me gustó como pudo haberme gustado cualquiera. No era guapo ni fornido. Me trató con toda la delicadeza que yo necesitaba y quise conservarlo, quise que se quedara conmigo. ¿Quieres hacer un viaje que nunca se te olvide?,…

Párpados blancos

Párpados blancos

Deja la realidad de tus ojos colgada de un andamio con jirones de mi cuerpo. Purifica la atmósfera con mi sangre petrificada, llora con el cursi corazón que te obsequié impreso en una realidad perfecta. Dibújate imperfecto… entrégate al vacío de lo inesperado. Deja de ver la realidad de tus ojos y ve con mis sueños cómo te observan mis huesos. Deja la realidad a un lado. Levántame del sueño, que relativa estoy de pie.…

Acusia

Acusia

Sabes que hicimos todo, le arrancamos agua a las piedras para darle lo mejor a Manuel, lo que necesitara. También eso; ninguno creyó que podría. Lo hicimos. Aunque quisiéramos que nadie más lo supiera. Manuel no querría que se supiera. No lo digas, no, te van a escuchar. Sólo no hables tan alto. Claramente. Por favor no grites. Ven conmigo, vamos arriba. Tú también puedes venir. Vengan a su cuarto. ¿Ven? Podamos el árbol para…

Sara

Sara

Sara sabe que todo –y nada– queda a una bala, unas pastillas o una soga de distancia. Sara sabe que su cuerpo es una prisión y sus ojos una cámara que proyecta películas en la mitad de su cabeza. Sara sabe que el alma existe, que el destino lo hace uno y que la fe mueve montañas. Sara sabe que todo sería lo mismo si lo anterior fuera exactamente lo contrario. Sara comprende las leyes…

El llamado de Alfonsina

El llamado de Alfonsina

Hay quienes por fortuna o desgracia nacen con la percepción a tope, incluso basan su vida en las intuiciones. Eso le pasó a Alfonsina a quien, desde el día en que nació, un dejo de pesadumbre acompañó hasta que el llamado a otras vidas se hizo presente. El mar le hablaba al oído, ansioso por escuchar sus poemas, llenar de sal su cuerpo, dejarla sin aliento para llevarse su alma hasta el fondo. Por su…

Hazme un un colibrí

Hazme un un colibrí

Phuyu llevaba días escondido en el bosque con el único e inexplicable propósito de reconocer todos los sonidos que los pájaros emiten cuando llega el verano. Se escondía tras los arbustos que rodeaban su casa, disfrazado de ave del campo. Era difícil separar el canto de cada ave, pues cuando un pájaro cambiaba de color también lo hacía el silbido que salía de su garganta. Habían pasado dos semanas y Phuyu había registrado casi mil…

Don Óscar

Don Óscar

Mis papás eran dos seres raros de ideas descabelladas. Por ejemplo, solían usar zancos en lugar de escaleras, invitar a los vecinos a fiestas de disfraces y pescar sólo para soltar los peces. Una de esas ideas me involucraba: fue a partir de mi primer cumpleaños que comenzaron a encargar retratos de mí a Don Óscar, un pintor que conocieron en su luna de miel a bordo de un barco pesquero. El venerable anciano era…

Tregua (Para Leonora)

Tregua (Para Leonora)

Cada día una batalla en donde las treguas son sólo unas pocas horas de sueño. Leonora Alonso Si en la tregua se derramara todo el amor que es posible encontrar en ese momento... La sed saciada con esas cuantas gotas que son agua infinita. ¡Qué importa lo demás! Interrogante y exclamación juntas y llenas. Llegar al final del día sólo para comenzarlo de nuevo es casi un desvarío. Pero en ese «casi» se salva aquello…

Cartas de un navegante

Cartas de un navegante

El tornado me trajo herido en el otoño, dorado como el eclipse más adolescente. Crecía por las copas de los árboles y me deformaba. A veces, creía en la muerte que tienen los cerros cuando el frío los apacienta. Creía en la prostituta que mira tiernamente al borracho como a un niño muerto que es llevado por las hormigas. Había decidido inventar nuevas rutas y el sol había decidido ser mi dios. Al ocaso, gozaba…

El tul de las burbujas

El tul de las burbujas

Ni siquiera por ser muy tumultuoso frufrú de uruchurtu ni por rendirle cuentas al Zulu del Sur que, burlándose, me preguntó: ¿cuántas ovejas alcanzó a contar anoche? Y ni siquiera por eso supe que él tenía muy presente, al estar evaluándome, que 10.4 noches antes un tul de burbujas patas pa'jhrriba me había robado el sueño. Él se estaba burlando. Con sus diez dedos, repiqueteaba su escritorio corolingeomontado. Pero eso no me sorprende del Zulu…

OCOL

OCOL

Quiso matarla y le consiguió trabajo. Quiso entibiar su alma y le dio un televisor. Cuando alcanzó su mano, pintó con los dientes un zapato de dos metros en un viejo edificio. Todas las flores del mundo se marchitaron al unísono. Si ella le sonreía, él adquiría el poder de generarle digestiones extrañas a la gente. La vieja y olvidada gastromancia. Cuando anochecía y el cielo estaba rojo, le hacía biopsias con la mirada en…

El vanidoso

El vanidoso

Despertó en el hospital. Lo despertaron unas voces. La enfermera. Al verla lo supo. Supo que todo había cambiado en su vida, no porque le hubiera pasado algo grave en el accidente sino porque había estado cerca de la muerte y eso a veces hace que se abran los ojos. La enfermera. Ella moriría dentro de cuatro años y se iría a un infierno en donde no hay gravedad. Él lo vio en su mirada.…

Saturación

Saturación

Cómo puedes estar ahí sentado actualizando tu smartphone con cada notificación. Cómo puedes permanecer conectado a una computadora sin siquiera preguntarte qué es lo que hay más allá de tu micropantalla luminosa. Cómo no buscar respuesta sobre tu origen, lo que esconde el universo, el sufrimiento animal, las guerras, religiones, lo que no te llega por mensaje directo, un equilibrio interno. Cómo no perder los estribos con tanta información en tu memoria, sobre tus hombros.…

Improbabilidades

Improbabilidades

Hoy es mañana y mañana será hoy y el reloj no registra movimiento. Elías mira las manecillas, se dice a sí mismo que no avanzan. Diez de la mañana. Debió sonar una alarma para recordarle algo que ha olvidado. A lo mejor el otro Elías, el que dijo vivir diez años adelante, le pudiera ayudar. Lo conoció cuando la misión llegó a un atajo intrauniversal. No hubo paradojas, ni caos, ni ninguna de todas esas…

Antón, el detective amateur

Antón, el detective amateur

Lo comentó la noche anterior en el bar y todos, incluyendo a Gregorio el mesero, opinaron. «¡Pero es algo descabellado!», dijo Cristoph. «¿Y así te dices detective?», preguntó Bernard. «¡Si supiera lo que planeas nunca contrataría tus servicios!», exclamó Tomas mientras Gregorio repetía «es una locura, es una locura». Tomaban en la terraza, debajo de la fronda de un árbol que Antón, el detective amateur, no terminaba de identificar. Tenía los ojos clavados en las…

El humor del oleaje (Nanonovela karmicotrágica)

El humor del oleaje (Nanonovela karmicotrágica)

I Lucio, un joven pescador, es obligado a trabajar como vendedor para la transnacional que lo despojó de su oficio. II En su primer día el pescador conoce a Kiria, publicista de la empresa, y se obsesiona con ella. III Marco, único amigo a la redonda, le advierte a Lucio que Kiria no es mujer para él. IV Kiria se interesa en Lucio debido a su simpática torpeza social, pero su papá, dueño de la…

El inconveniente

El inconveniente

Ellos no saben del miedo, no saben del hombre insomne de los Cárpatos, del ser de la idea fija. Y pasar la vida con la duda del haber nacido, de lo no originado, de lo que pudo no ser pero fue. Dicen que he recuperado la razón, no saben que esa no vuelve; el hijo favorito se ha perdido, cruzó las puertas de fuego por seguir un pensamiento. No se regresa de la locura: una…

Desdoblamiento

Desdoblamiento

De aquí nace una estrella. La más roja, la más incandescente y pura. Aquí en la soledad y la locura, donde nada existe más que la esperanza de encontrarse vivo durante las 24 horas de los 6 días de la semana. Unos dicen que hay un día más en el que se descansa; otros, en el que se idiotizan; otros, en el que no despegan los párpados hinchados de alcohol.  Yo sólo conozco lo que…

Figura callada

Figura callada

No la dejes entrar con las tetas tan llenas de vida. ¡Mírale la cara! Esa sonrisa de fertilidad extrema me enferma. ¿No te das cuenta? Ahí está, en esa mirada dulce, la perdición de todos nosotros, la condena de la raza. No es que la odie, es que hay que contenerla. Su vientre y lo que despierta son peligro. A ella la quiero dentro de los edificios, lapidada tras nuestros miedos y nuestras ideas. Controlada.…

Geografía de la locura

Geografía de la locura

Si se le mira desde arriba –digamos que con mirada de pájaro–, el territorio se antoja próspero, resistente y divertido. Pero una vez allí, cuando uno se encuentra sin saber muy bien por qué o cuándo y de qué manera fue que llegó a esa región, se descubre que su suelo es movedizo, un cauce inquietante de partículas desagregadas de razón. Pero es únicamente así que uno se percata de que las múltiples ideas en…

Una línea más

Una línea más

Si a mí me hubieran dicho que su piel sería mi tierra, simplemente no lo hubiera creído; me hubiera resignado a mirar cada línea, cada forma de su cuerpo ilustrado con el tierno horror con que se mira la muerte. Me hubiera resignado felizmente al hipnotismo de sus hombros descubiertos, pero usted tenía otros planes que incluían mi nombre. Dejarla entrar a mi casa aquella madrugada fue un atrevimiento imperdonable pero ¿qué podía hacer con…

Una piel que no fue nuestra

Una piel que no fue nuestra

Insistí en comenzar de nuevo, en saludarte como si no nos conociéramos, en evitar preguntas absurdas que revivieran memorias obsoletas y que alimentaran el miedo. Insistí en vigilar la noche desde el lugar aquel donde tracé dos círculos concéntricos: uno para ti y otro para el infinito abismo de ilusiones, tumor de ciegos. Pero el daño ya está hecho. Me pregunto si aún puedes sentir en mi habitación el hedor de la madrugada en que…

Ahora

Ahora

Tuve un sueño. No fue un sueño. Descalzo plantado en la arena el sol latiga mi piel bendecida de músculos. La noche grita de estrellas. La panza cerveza cobija mis genitales. Verga de potro. Verga semilla. Vagina cayán. Las mujeres me tocan, las mujeres me abrazan, me tocan, me abrazan besan soban lamen suspiran. Las mujeres me muerden, las mujeres me gritan, me abofetean escupen patean execran. Grito en versos tarantinos. Muere la lengua. Garganta…

Pájaro azul

Pájaro azul

El pájaro azul está libre de espíritu. Necesita espíritu. Alguien que le hable a su voz blanca. Sobre el espíritu de la nada el ave vuela entre lo otro y lo mismo. Cíclope de todos los principios, quieto ante la interminable cuestión de por qué el pájaro es azul.

El lugar de dios

El lugar de dios

Vinieron: me están buscando. Escucho mi nombre aunque me rodea el silencio. Sólo se oyen algunos de mis movimientos: cuando prendo un cigarro o destapo una botella. Cuando respiro. A momentos oigo mi corazón: la vena de la ingle, la de mi muñeca, la de mi tobillo. Pero la que más sobresale es la de mi sien, la veo latir frente al espejo mientras no atino a entender de quién es ese rostro, esos ojos…

Hasta mañana

Hasta mañana

Me abrazaste con una especie de estrabismo. Lejos de parecerte un tipo aventurero me miraste con cierta duda, inspeccionaste la bolsa de mi pantalón y te diste cuenta de que le sobraban hoyos por donde se escapaban todas mis ilusiones. Tocaste mi mano con mucho miedo. En un momento me pareció que estabas a punto de arrepentirte y salir corriendo, pero no había lugar a dónde ir. Aquel espacio estaba cerrado por completo: ni puertas…