Shots de literatura ilustrada. De nosotros para ustedes, con amor.

Hicimos Luz Por Nuestro Miedo A Morir Solos. [Manual De Sombras]

Hicimos luz por nuestro miedo a morir solos. [Manual de sombras]

Es muy fácil. Sólo fija dos puntos. [A][B] Procúralos al menos a 8 cuadras de separación, la noche es mandatoria. Recorre con soltura la distancia entre ellos. [A]                                          [B] La ciudad y nuestro miedo a estar ciegos hace el resto. Observa con cuidado la banqueta que rodea tus pies a cada paso. Siempre encontrarás algo…

Estado: Borrador

Estado: Borrador

Ven, túmbate a mi lado, cierra tus garras de gasa transparente; ninguno de mis gritos pedirá que te despiertes ni que anide tu lengua entre mis pliegues. No te robaré saliva ni llanto ni ganas. Aún no soy fantasma suficiente.

La Puerta Del Conde Que Mató A La Princesa

La puerta del conde que mató a la princesa

Ella abre la puerta, entra y la cierra. Lo mira directo a los ojos sin pronunciar palabra. Frunce un poco el ceño, recriminando su actitud. Él ahí sentado tomando cerveza y ella que recién llega del trabajo. Él con su estúpida idea de escribir. Él, que piensa que la vida es una sola y hay que vivirla sin reparos y de manera siempre optimista. Él, a quien no le importan las emociones ajenas ni entiende…

El Sombra

El sombra

El cansancio en la mirada, el flaco misterio de su andar, la obvia melancolía de sus ropas y el olor a orín inconcluso, la oscuridad noble, la cicatriz llorosa en sus ojos apenas inescrutables a través de su tufo a carro abandonado, eran apenas sintomas de su legendario apodo: el sombra. Hace muchos años, antes de que sus dias consistieran en un triste levitar itinerante por mi bar, el sombra se paseaba solitario: los hombros…

No Me Llamo Harry Haller

No me llamo Harry Haller

No me llamo así. Tampoco soy la enfermedad de los sanos y mucho menos sesgo mis anotaciones a aquellos que han ganado la otra razón. Nunca intento esconder al lobo y no me arranco la condición humana. Cultura ordinaria prejuiciosa absorbente. Decido vivir sin miedo, porque no me llamo así. No voy a dividir mis esfuerzos. Soy uno, desde el primer cabello hasta el último centímetro de penumbra que arrastro con mis pasos.