Shots de literatura ilustrada. De nosotros para ustedes, con amor.

Las Delicias Humanas

Las delicias humanas

En una esquina del Museum fur Naturkunde de Berlin, detrás de un gran cristal, descansa algo deshojado Das große Buch der Menschenfleisch mit Salz und Pfeffer (EL libro gordo de la carne humana con sal y pimienta), un manuscrito del chef y científico alemán Dr. Hans Josef Neumann que consta de más de dos mil páginas divididas en tres secciones. La primera es una recopilación de notas, dibujos y estadísticas de una investigación que culminó…

Lavanda

Lavanda

La habitación acunaba sombras nacidas de las flamas de las velas, mientras en el lecho, un cuerpo femenino se encontraba en reposo disfrutando el ir y venir de esas manos grandes con suave vello casi plateado a la luz de la luna que se colaba por la ventana, invadiendo de exquisitas sensaciones cada rincón de su ser. El aire olía a lavanda y penetraba en los pulmones de los amantes avivando el deseo como una…

Pulpa Inmortal

Pulpa inmortal

Cuando descubrí que tu camino era el enredo, que tu tranquilidad reposaba en los laberintos del drama, cuando entendí que encontrabas sosiego solo en la destartalada maraña del infortunio y me arrastrabas con mucho vértigo a las profundas aguas negras de tu rabioso palpitar, era muy tarde; ya me habías tragado y me sentí viajando a través de un intestino maloliente, deslizándome como una masa de comida corroída por los ácidos de la angustia, bañado…

Crema De Estrellas

Crema de estrellas

Lava la ballena para que crezca Lava la sirena para que suba alto, alto Muerde las estrellas de su cadera celestial Duerme al delfín del fin del mundo Vuelve a las estrellas mariposas Negros escupitajos de luz Crece a la ballena al fin del tiempo Para que sueñe para que amanezca con la cara repleta de sirenas con el delfín amarrado a sus caderas Quietud de inconsciente Y soledad. «Vuelta por el universo… »

Mein Gott

Mein Gott

—¡Mein Gott!—me decía— ¡Mein Gott! ¡Qué desagradable mujer! Ah, pero cómo la amaba. Nada me hacía más feliz que saber que no sería de nadie más sino mía. Su pedantería y fantochez, su rictus infranqueable, el inconfundible aroma de sus perfumes baratos. Todo aquello que cualquiera repudiaría combinado en una única y solitaria mujer que Dios había puesto delante de mí para mi disfrute. Todo aquello y más. Y por si no bastaran su terrible…

La Máquina Del Sí

La máquina del sí

Tanto habían girado ya los engranajes que habían extraviado en su memoria mecánica la posibilidad de operar en otro sentido. Se deslizaban, bien engrasados con los repetidos y constantes «sí» de cada integrante social. «Sí voy». Propiciaba un giro. «De acuerdo». La máquina asentía. «Te apoyo. Aprobemos la propuesta de ley», se escuchaba en los pasillos. Y el mundo seguía girando gracias a la desinteresada cooperación de la voluntad humana. Tuercas, poleas y palancas danzaban…

Domingo

Domingo

La Torra fuma uno de sus cigarros de liar mientras León alimenta las brasas. Carmela mira el trabajo de su hombre, León, quien por tener descendencia argentina es responsable natural de la parrilla. Jano, pareja de La Torra y extranjero llegado a aquel país hacía un par de años, sostiene un cuchillo en la mano mientras León y él fuman. Sentadas a la mesa, las chicas hablan de cosas de mujeres, esas cosas que nunca…

Una Muerte Color Pastel

Una muerte color pastel

Es momento de disecar el tiempo, de ponerlo en una servilleta para que absorba lentamente la grasa y ver como se va humedeciendo la sonrisa que alguna vez dejaste en esa cajita de cartón. Tal vez ahora tropieces mientras corres hacia esa escenografía adornada de vidrios borrosos que en otra vida fueran el escenario perfecto de tus fantasías patrocinadas por el hambre de ser visible. Lo que ahora queda es una melancólica tarde de color…

Sorprais

Sorprais

No, no es una iguana. Tampoco boletos. Neh, no son las botitas que vimos en El Chopo, ¡hasta crees! Si ves que ahorita no tengo feria y tú acá pensando en joyas, te la curas chido conmigo. Nooo, no son boletos. ¿Para qué quieres un disco si ya ni los usas? No mames, eso de los discos ya pasó de moda, a menos que quieras verte como esos putos que compran viniles nomás para farolear;…

Jelous

Jelous

Buenos días. ¿Cómo le va? Mucho gusto. Soy Ajo… El comienzo de un intercambio que a veces es esporádico y algunas otras largo y tenaz. Un apretón de manos, una mirada a los ojos o un beso en la mejilla despierta la masa metafísica detrás de las cejas y comienzo el eterno asunto de dar. Entrego mis silencios incómodos, la ironía y el sarcasmo alcohólico, las sentencias mamonas y las disculpas humildes. Me expongo como…

De Álvaro, Para Clara

De Álvaro, para Clara

Existe en el hecho de dar, en la entrega desinteresada, un pequeño suicidio del alma negra; cada vez que se extingue en la carne el deseo de matar a alguien, ese depredador que nos define como especie violenta da un paso adelante en la evolución y en la bondad y es justo en ese triste momento cuando la vida pierde el saladito sabor de la tragedia y se convierte en un anodino pasar de los…

El Frankenstein Del Romance

El Frankenstein del romance

Puedo vivir sin corazón si te lo doy porque estamos conectados. Y si mis ojos te los pudiera dar, también. Vería todo desde los tuyos. Es necesario comprender el compromiso de dos seres que sienten simultáneamente como uno solo para saber a ciencia cierta lo que se siente. Si alguien más me toca, lo sabrás enseguida. Si alguien me besa, lo sabrás al instante. Si alguien me golpea, sentirás dolor. Mezclarnos en un vaivén de emociones/visiones/experiencias e intercambiar…

Satisfacción

Satisfacción

A JC La prueba en bicicleta de 50 kilómetros era más de resistencia que de velocidad. Arrancamos en grupo. Montaña, carretera y ríos durante seis horas. El sol se dejaba sentir y el sudor me recorría por el rostro a raudales, causando ardor a la piel quemada por el sol. Cuando llegamos al último tramo hicimos un breve alto, antes de la subida de ocho kilómetros. Muchos no lo intentaron pues se encontraban exhaustos. Yo…

El Paseo De Poe

El paseo de Poe

Los cuervos se matan intentando cruzar esa puerta. Detrás de ella está una voz que siempre los atrae. No es como los cantos de las sirenas, es más bien como un golpe de contrabajo. Cuerdas vocales vibrando los sonidos más graves que se hayan escuchado. A veces parece un temblor de tierra o un desgarre de montaña, pero es una vibración baja. Los cuervos llegan ahí irremediablemente y, con frecuencia, quien pasa por ahí se…

El Contador De Historias

El contador de historias

He visto muchos regalos que no fueron hechos para mí, que me han pasado por enfrente y eso ha bastado para que me apropie un poco de ellos y los sienta tantito míos. Y después dejarlos ir. A veces la posesión, el destino y el destinatario no tienen ninguna importancia. Lo importante es que el regalo está ahí lanzado al aire del mundo y que alguien está cerca para admirarlo. Eso basta. Esas veces, es…

El Regalo

El regalo

Paulette, si un día tuviera que regalarle algo, ¿qué podría darle un hombre como yo a una mujer como ella que lo tiene todo? Me hice esta pregunta cada día, después de dejarla en la puerta de su casa; todo el tiempo que pasé enamorándola con chistes y anécdotas, siempre, desde que me la presentaron, me lo pregunté, y nunca pude darme una respuesta convincente: un viaje, un libro, una dedicatoria… ¡Qué estupidez! ¿Un viaje?…

Púas

Púas

—¿Y si cortamos el cordón con tu navaja? —No parece ser suficientemente fuerte. —¿Por qué echas a perder la fiesta desde el inicio? —¿Cuál fiesta, Marlon? Ni que esto fuera un regalo. —Yo sí lo interpreto así. Tantos años buscando vida inteligente en otros planetas, aparece hace semanas un cuerpo rocoso que parece recolecta energía de su sol, generado por una sociedad que nos rebasa por mucho. Y luego nos cae del cielo esto. —Envuelto…

Aleteo

Aleteo

Pinpilinpauxa, tximeleta, dijo mientras lamía un pedazo de ala. Luego giró el rostro y sosteniendo sus ojos de mármol sobre mí, devoró al insecto alado con el que sin recato, jugueteó desde que llegamos a la casa. Residuos de polvo de color quedaron en sus dientes y desaparecieron gradualmente mientras enlistaba otros nombres del animal: mariposa, papalotl… A pesar de la cantidad de alcohol que había ingerido, no podía dejar de mirarle el pecho apretujado.…

Los Regalos Comienzan Por Uno Mismo

Los regalos comienzan por uno mismo

En el jardín era diciembre; el frío traspasaba la tierra. Quizás era la escarcha, la tristeza o la inmensidad del silencio. El paso de las sombras. Los nombres perdidos en la tierra. De ninguna semilla se habían logrado abrir los tallos. Decidió que ella misma compraría las flores, aunque no daría una fiesta como Clarissa Dalloway. Serían para ella y el jardín; las haría crecer sobre el terreno infértil. No era la primera vez -aunque…

Lumínica

Lumínica

Buscó el vestido que le resaltaba la sonrisa. Se pulió los brazos hasta la refulgencia. Encontró en el espejo sus ojos teñidos en añil y grana las mejillas. La maleza de su cabello se ordenó, por una vez, en una corola soberana. Cuatro horas habían navegado después del baño, y su pecho no encontraba gobierno ni calma. Apenas reposó el anillo al pie de la cama, sin vergüenza ni remordimiento, bajó la escalera tras el…

El Coleccionista De Moscas

El coleccionista de moscas

Cuando era pequeño me gustaba dejar abierta la puerta de la sala para que entraran las moscas, era fascinante escuchar su zumbido y verlas volar de un lado a otro. A veces esperaba a que alguna se detuviera en la cortina para atraparla con la misma tela y escuchar ese agonizante aleteo que me producía una especie de placer culposo. Otras morían en el anonimato y las encontraba tiempo después mientras jugaba a los carritos.…

Pequeños Detalles

Pequeños detalles

Los tiempos modernos han cambiado la perspectiva de un milagro. Ahora cualquiera con un poco de calma podría ser canonizado, basta con darse tiempo. Tiempo para valorar el abrir los ojos y seguir en cama, sin que nada catastrófico invada tu calma. Calma que te ofrece el clima, que aunque frío o caliente te permite salir de casa sin que ningún misil o bomba perpetre tu entorno. Entorno que no valoras todos los días por…

Un Hombre Alto

Un hombre alto

Recordó todas las cosas que imaginó ser cuando creía que para ser un hombre adulto le faltaba mucho. Más lejano que la distancia del suelo a la resbaladilla del jardín, no más lejano que alcanzar la estatura de papá cuando lo ayudaba a subir las escaleras del juego. Papá, que era altísimo. Y sus zapatos, tan grandes. Cuando llegaba de trabajar los dejaba junto a la cama y él corría a probárselos. Recordó la decepción…

Matrushka

Matrushka

Enredo tres vueltas de perlas en mis dedos mientras lo miro. No tiene anillo en ningún dedo así que puedo aceptar su guiño. Al juntar los labios el gloss vuelve mi primer gesto tan húmedo como quisiera sentirme. Planta carnívora, lo atraigo hacia la miel de mi superficie. … Está contándome del trabajo. Del jefe castrante que no ve su potencial. Quisiera que fueran más abiertos, me dice. Yo me abro de piernas para recibir…

La Prueba De Amor

La prueba de amor

Nunca me lo diste y lo sigo esperando, entre malas caricias y besos ojetes. Tuve hambre muchas veces y te pedí jadeando algo más que un abrazo. Algo más que un te quiero. Entiendo perfecto que aprietes esa parte de ti porque antes te hicieron sufrir. Pero ya no mames, no te azotes tanto. Hay que saber amar, dar todo por alguien, morirse en la raya de la pasión, conocer lo bueno, lo malo y…

¿Por Qué No Te Callas?

¿Por qué no te callas?

A veces siento que he vivido otras vidas Pero es sólo que me gusta pensar que no me limitan estas manos y esta cabeza Ya no quiero agua Tampoco la duda de lo que habrá de pasar Detesto cuando alguien viene caminando detrás de mí No me gustan las sombras Por eso no me pinto Crear mas que criar Las cosas podrían ser diferente …luego ya no quiero Y veo fotos en blanco y negro…

Todos Los Santos

Todos los santos

Rebosan las mesas. Los cántaros, los tarros de sal, el pan oloroso de recién cocido, los platos generosos de mole y arroz y frijoles en cazuela, las botellas de mezcal al alcance de todas las manos. Rueda por ahí un tejocote tierno, las primeras mandarinas. Una banda recorre la calle de atrás, o quizá sea el tocadiscos. Las velas ondean con el rumor de las faldas almidonadas y las mangas de paño oscuro; el frío…

El Sucio Negocio Del Amor

El sucio negocio del amor

Llevaba las monedas apretadas en la mano sintiendo, oliendo, saboreando casi ese metal, ese olor insufrible de la moneda vieja que además no se borra, no se va, pero no importaba; el sudor que diluía la moneda en su mano blanca y tiesa no importaba, sus zapatos pletóricos de agua que estornudaban a cada paso no importaban, el vestido hecho excrementos, rasgado y deshonrado no importaba, la sangre en la rodilla no importaba, porque no…

Ilusión De La Guerra

Ilusión de la guerra

Que no mienta el oxígeno feminista, es la espada un falo erguido para luchar, no es un vientre. Quiere el príncipe defender su amanecer, pone sobre la nube su aliento mortal y cabalga viento abajo con la lluvia. ¡No es exagerada tanta maldición! Abrazados los unos a los otros, los hombres hablamos de espadas, de piernas y de riñas. Es suficiente, nos basta para hacer la guerra un poco, no mucho; mujeres, tierra y alcohol,…

Regalo De Cumpleaños

Regalo de cumpleaños

Ese desgraciado me ha engañado como a una niña, uno más que resulta casado. Voy a beber un buen trago y tomaré un largo baño con agua calientita, quizá mejore mi ánimo y me olvide que también he perdido mi trabajo. ¡Ay, demonios! Se ha caído la copa y me he cortado. Bueno, no importa, ya se parará el sangrado, y mejor beberé de la botella. ¡Ah, el agua está deliciosa! Me siento tan bien…

Inesperado

Inesperado

Estuve pensando en que volviste a mí a pesar del mar que se abre entre nosotros. Sobre todo pensé en la distancia: ciega, interior y para sí, ínsula y refugio, holograma apenas perceptible, milagrosa ofrenda que ahora deja que te quiera. También pensé en los años —esos que en ningún momento fueron tiempo sino una larga tregua— avanzando libres sin saber que así hablaba tu voz. Siempre hemos sido, pensé. Siempre tú, yo y el devenir.

Oblación

Oblación

Ahí está el círculo de filosofías forjadas y oro opaco, el universo negro de brillos palpitantes. Ahí está, entregado como ofrenda por el esclavo simple de brazos cortos inmune a la vista de aquella diosa de cien escuelas. Ahí está el hueco sin dimensiones lleno de dicha, esperanza, luz y todos sus correspondientes antónimos. Ahí está, ansioso e irracional, bailando la eterna canción de los objetos inanimados que añoran el tacto. Ahí está, inalterable ante…

Cuando Me Muera Quiero Oler A Perro

Cuando me muera quiero oler a perro

Existen una y mil razones por las que debo dar las gracias al universo; a la mente siempre vienen la familia, la salud, los amigos (humanos) y el dinero, pero existe algo por lo que cada mañana me despierto llena de emoción: por la nariz húmeda de mi perro. Es como una goma de borrar que quiero apretar siempre, como si fuera un botón mágico que cada vez que toco me lleva a otro lugar.…

Ofrenda

Ofrenda

… y así amaneció, con sus piernas abiertas sobre la sábana papel picado, y su sonrisa tan calavera y su perfume tan cempazúchitl ...

El León Piensa Que Todos

El león piensa que todos

Su madre había muerto la noche anterior. Toda su infancia vino con ella a esta pastelería, por eso, Alea había comprado dos galletas sin intención alguna de comerlas. Eran las favoritas de su madre. Cano sabía que estaría allí, así que no tuvo que seguirla cuando la vio salir de casa; en su lugar, le dio un tiempo para estar a solas y manejó hasta aquel sitio sólo cuando le pareció apropiado. Al llegar la…

Nostalgia De La Idea De Hogar

Nostalgia de la idea de hogar

Sendas de Thó Escucha el croar de la luna el bosque entero se ha cubierto de emoción. (No lea usted Khôra, lea a Kant, dígales que igual las mujeres feas son mujeres y vuelva a acostarse a dormir. Observe el cañón del revolver, alce la mirada, adivine cómo le hice para colgar a ese hombre a cuarenta metros de altura. Abra el corazón de la lluvia, afuera del tiempo el sol nos reverdece. Lo hiciste bastante bien, perfecto, ahora…

Loco

Loco

Había decidido mantenerlo en secreto, sin embargo, cada noche me asomaba a la ventana para observarla detenidamente. Y ahí estaba: diminuta y brillante. Salía de entre los tulipanes y se sentaba en una hojita cóncava mirando al cielo, luego cerraba los ojos y tocaba su minúscula guitarra. Me entristecía un poco no poder escuchar su música. No sé si porque su instrumento era tan pequeño o porque los humanos no podemos escuchar las notas musicales…

En.gañnas

En.gañnas

Fue la primera y única vez que salimos. Luego de saludarte quise irme, dejarte ahí y decirte que las fotos te hacen justicia; se me quitaron las ganas de darte. Me quedé. Pensé quizá sea cuestión de estar en el humor de ver más allá de una nariz y un par de ojos. No sucedió. Te aferraste a acompañarme al metro argumentando lo tarde que era. Te gané la voluntad y te quedaste a la…

La Sonrisa Idiota De Los Mártires

La sonrisa idiota de los mártires

Las chicas tenemos una horma que nos define, venimos con un rosado laberinto impreso de fábrica, estandarizado por los derroches del creador y levitamos por la vida esperando al ariete perfecto, a la pica vigorosa que subyugue la horma la norma y la forma y las haga suyas —las avasalle entre sábanas, alcohol, sudor, manos mal lavadas y música improbable— y que calcine su pretencioso y enredado camino con el fuego blanco de los héroes. Raúl…