«Es más que el tiempo, que la deshonestidad, la perversión o la falta de vergüenza. Es el silencio, la apatía, la desidia.»

Pero no

Pero no

Párpado prófugo, déjame dormir. Sólo me da vueltas en la cabeza. Una y otra vez. Lo mismo. Si hubiera pensado otra cosa. Si lo hubiera hecho distinto. Pero no podía decirlo. No supe cómo. No encontré las palabras. Y la voz está hecha de palabras. Era como si tuviera la garganta cortada. Y sólo lograra vidrios rotos. Ahora todo es contención. Impulso retenido. Vidrio restaurado que aún deja ver todas las grietas. Y por ahí…

Ejercicio narrativo #2 – El silencio inducido

Ejercicio narrativo #2 – El silencio inducido

¿Alguna vez has torturado a alguien?, me pregunta un hombre al que jamás he visto. Se vuelve más fácil con el tiempo. Incluso comienzas a olvidar las caras y las reacciones de la gente porque, verás, la gente siempre es igual, todos los que llegan aquí entran igual: dos ojos, dos orejas, dos manos. Pero todos salen diferentes. Agacha la mirada y ríe para sí mientras coloca algunas herramientas que no logro distinguir sobre esa…

En un viejo piano

En un viejo piano

En un viejo piano compone su canción. En un viejo piano viajan cada año a la playa de rubor en piel lozana. En un viejo piano viven notas de saliva, tierra y brazos entrelazados. En un viejo piano se graban pentagramas de tiempo, arrugas y sal. En un viejo piano toca un hombre solo su débil memoria de dulces heridas. En un viejo piano sin voz crecen raíces de acacia.

Alas de mariposa

Alas de mariposa

Frente al espejo, de mis mejillas parecía brotar la quietud. Bajé de la hamaca con un poco de cuidado de no pisar alacranes. Me lavé con un trapo, me froté las piernas y los pechos, me desenredé el cabello y lo adorné con un broche de plata. Me calcé y vestí ligera. La tarde bufaba. Salí de mi ausencia a pasear por las calles. A mi derecha la soledad se extendía enorme, silenciosa y campesina.…

Tormenta

Tormenta

Cuando el viento nos llegó yo estaba ausente. La casa, la ropa y tus cartas al sol. Todo se había volado. Te encontré con el pelo suelto, llorando, recogiendo deprisa nuestro nido de escamas. Me quedé quieto. Observando cómo tus alas se quebraban con el viento: temblabas. Y tus plumas por el aire decían «te quiero, pero tengo otro nido que escamar».

Doce horas

Doce horas

—Lo siento, lo siento mucho... —le digo, mientras me desata, aunque ya casi no alcanzo a decirlo con claridad. Mi cuerpo se va paralizando poco a poco. Soy consciente de todo lo que pasa a mi alrededor, siento mi cuerpo y veo todo. Me carga, jamás habría pensado que tenía tanta fuerza como para poder con mi peso. —No te voy a matar, ni siquiera te voy a golpear, nada más te voy a dar…

Silence

Silence

No sé si fue tu boca desgonzada o el palpitar reseco de tu garganta expuesta, no sé si fue la lágrima en el ojo, la mosca en la frente o las manos apretando –digo– exprimiendo una bolsa amarilla llena de latas de atún lo que hicieron que, en un instante sereno, mi pene y mi corazón se interesaran por ti. Tenías las piernas abiertas y en tus calzones se adivinaba una tierna hendidura así como…

Pajaróscopo

Pajaróscopo

Ni siquiera se movía mucho, sólo se quedaba ahí parado viendo el mundo pasar y se estaba quietecito. Lo tuvimos en casa desde que era un huevo de cascarón mitad rojo y mitad blanco. Estaba en las estrellas aviarias que no llegaría a gallo: el pobrecito nació mudo. Pero trataba de serlo, se empecinaba contra su trágico destino como un gran guerrero griego, sus esfuerzos eran de un mutismo épico gigante. Subido en el tejado,…

El gato / (ménage à trois)

El gato / (ménage à trois)

El gato, testigo mudo de la noche, voyerista no invitado al lecho de amor, acecha desde lejos con sus tibios ronroneos y cuida celoso que el brillo de la luna no acaricie la piel de los amantes. Avanza a la habitación frotando su cuerpo contra la pared mientras ondea su cola de arriba a abajo, por momentos hace una pausa para escuchar atento los movimientos de los cuerpos que se separan y se unen como…

La reina muda

La reina muda

La reina muda, prisionera de su agonía, lenguas y gargantas coleccionaba para ver si de este modo el silencio podía romper. Su aullido ahogado resonaba entre las paredes al atravesar la noche fría y moribunda buscando nuevos cuellos que cortar. Nadie osaba dejar escapar un minúsculo ruido, ni las ramas de los árboles se atrevían a crujir. A su paso, calmo y ensombrecido, la vida se tornaba pálida e inerte. 200 cráneos, 60 pares de…

Lobotomía

Lobotomía

El artículo le explicó que su propio dolor habría sido desplazado a un objeto nimio y oscuro localizado en la parte más álgida de una intrincación de episodios traumáticos.  Que los simpatizantes de la psicología profunda le hablarían sobre el miedo neurótico mientras abrían su cuero cabelludo, ponían su cerebro sobre el diván y esculcaban entre las circunvoluciones para encontrar los eventos que condujeron al primer ataque de pánico. El texto aludió a una posible…

La moneda en el aire

La moneda en el aire

Las decisiones se toman y ya, lo que pase después es asunto del destino; uno no sabe si se hizo lo correcto sino muchos años después. Decidieron «hombre» con la misma incertidumbre con la que decidimos poner el despertador a cualquier hora o tomar el paraguas para salir a la calle. Era una moneda en el aire que giraba y que quizá caería de nuestro lado. Vinieron entonces las agujas, los bisturíes, los tratamientos hormonales,…

Disimulo

Disimulo

Primero fue un juego, luego un truco… Había sido de los que utilizaba mis recuerdos para hacer reír a otros. Cada noche me pegaba dos cintas adhesivas en la boca para que se quedara quieta, pero encontró nuevas formas de escurrirse a través de mi cara. Salieron en mis cachetes unos hoyuelos con hilos invisibles incluidos: jalarían mi boca para regresarla a su forma de arco feliz. Arranqué las cintas, las guardé en una caja…

Semana inglesa

Semana inglesa

El dolor de espalda perenne. La mala noche. El hombro. Cualquier tiempo para el desayuno: escaso, rayano en nulo. A la mano y en el camino, una pieza de pan, la boca seca. El sabor acre de la mantequilla rancia. El hambre. Cincuenta minutos en el tráfico. Cuarenta en un buen día. Hora y media el día de hoy. Una mirada de desprecio, a veces ni eso: al otro lado del escritorio el aire turbio…

Estampa de silencio

Estampa de silencio

Noche, pura noche: profunda, madura, desgajada. Hablan los pájaros en ausencia, en coqueteo evasivo que se cuelga entre las ramas cuando los árboles son mercurio palpitante. Noche, pura noche en concilio con la sangre despierta, y noche también la sangre desde los latidos inertes hasta que el silencio es la voz del miedo. Noche, pura noche herida, y cascadas de lágrimas astrales sobre mis ojos silenciosamente ciegos.

A propósito de El limonero real

A propósito de El limonero real

En este lugar únicamente se encuentran pedacitos de ramas y piedras en el suelo. Es un claro de tierra que si no fuera por la hierba que crece alrededor enmarañando el aire entre sus puntas, parecería parte de un escenario teatral. Está al sur del archipiélago, en la isla más pequeña del conjunto. Ninguno de los pobladores de la zona recorre el mismo trayecto para llegar hasta aquí y al mismo tiempo todos, de algún…

Rapsodia para Rachmaninov

Rapsodia para Rachmaninov

Te escucho y hablas por mí. Tu piano es más fuerte que mis gritos ahogados en mis manos. Cállame. Agítame. Hazme sonreír con lágrimas que resbalen hasta mi cuello y que la habitación dé vueltas y yo sienta que no estoy aquí. El espejismo del silencio y sus voces, porque adentro llevo las del pasado y las del presente y las mías y las del lugar en el que vivo. Ruido. Pienso en todo y…

El líder

El líder

De tu semblante no sé nada. Yo sólo te he venido siguiendo…justo por eso. Vaya, vaya… Aún hay tiempo. No sé qué pasó. Perdóname. De pronto ese promontorio que llevas por espalda me pareció cada kilómetro más siniestro.¿Y si escucharas mis pensamientos? En mi mente está el puñal. ¿Puedes verlo? Ya ni siquiera me atrevo a preguntar nada por temor a que vuelvas el rostro. Qué macabro que el demonio queme en el carbón sus…

La caída

La caída

La vida siempre fue un eco tímido, una duda sin sentido, un no saber, un no sentir. Esa lucecita, que un día encendieron para darle un nombre y un propósito a un ser artificial, finalmente falló. Me llevaron a un cuarto oscuro y me llamaron vencido. Iban a destruirme, pero cuando llegaron a darme fin yo ya no estaba: otra lucecita se había encendido en mí, un corazón de verdad creció y se aferró a…

Gañanes

Gañanes

Es más que eso. Es más que la falta de palabra, que la decepción, que la aceptación. Es más que el tiempo, que la deshonestidad, la perversión o la falta de vergüenza. Es el silencio, la apatía, la desidia. Es la semilla implantada entre el hígado y el estómago, la raíz que perfora el intestino, los tallos que se enredan entre las costillas y obscurecen el corazón. Es su flor de venganza y dolor cuyo…

Che

Che

¿Por qué nací aquí? ¿Por qué nací con ese tercer ojo certero? ¿Por qué nací con la insurrección atravesando el centro de mi espíritu? ¿Por qué nací con esa respiración que a veces se acaba de tan profunda? ¡DISPARA, QUE SÓLO VAS A MATAR A UN HOMBRE!

Olvidemos la fonética

Olvidemos la fonética

La intención de pasar un fin de semana en casa se vio perturbada aquella noche cuando te conocí. Entré a ese lugar desconocido donde la música alteraba la atmósfera. El bullicio de la gente te impedía tener una buena plática y decidí alejarme lo más que pude. Me sentía fuera de tono, era como estar en otra dimensión, en un sitio al que no pertenecía. Entonces, sucedió. En medio de todos yo no escuchaba nada,…

Fabiola

Fabiola

La última vez que vi a mi sobrina ella me daba la espalda, es la imagen que guardé en mi cabeza. No recuerdo mucho sobre ella, sólo que se llamaba Fabiola y que dio su vida por mí. Yo había viajado muy lejos en busca de poderes ocultos, hacia un país misterioso. Atravesé los bosques de la confusión y llegué a las montañas del silencio en donde habitaban los Ulikanes, los brujos más poderosos del…

La reliquia

La reliquia

¿Y ahora qué? ¿Esta fui yo? Sí fuiste tú. ¿Sí? ¿Contenta? ¿Qué explicación? …cuando lleguen… ¡Madres! Desconociéndote a ti misma te has conocido un poco mejor. En el otro territorio, el que viene después de la transgresión. ¡Órale! Siento como si se me hubieran caído todas las flores del vientre. Y mi falda es muy chica para poder cubrirlas. ¿Qué? Piensa, piensa. Lo primero es fingir tu inocencia, estudiando sus gestos para confundirte en su…

Niños de medianoche

Niños de medianoche

Busco mi espíritu entre los perros A roja Busco entre esa lluvia de pájaros una ciudad de plumas O negra Mi oído es el corazón del árbol I azul El árbol es la sonaja del viento E  amarilla Guardián de la selva estelar Guardián del desierto sin ruidos U violeta A alta velocidad nube de gas y polvo Vencido por animales Orbito   Siento Plasmo Canto que es luna camino de vuelta animal vencido a…

Petra

Petra

Personajes: Yadir. Minerva.   Yadir está sentado en la orilla de un abismo, la ventana en la que Minerva lo dejó viendo el movimiento de las estrellas. Minerva ha regresado con alas en los ojos y en el rostro. Lo abraza despacio recorriendo su espalda. Él olvidó cómo hablar o nunca lo supo. MINERVA.–(Le dice al oído.) Tus ojos son como la ciudad de Petra: una tierra que ha decidido callar. Incrustada en la montaña,…

Ofelia y Josefina

Ofelia y Josefina

La arena del gato, pensó. Sólo eso se le ocurría y de alguna forma era lo más simple. Estaba aturdida, la vida era una nube que le tapaba los ojos, que le hacía transitar por la mañana como si la realidad fuera el artificio de alguna pesadilla. Lo único evidente era el sol iluminando la sala, sus manos temblorosas y el cuerpo inerte. Fue al patio, tomó la caja de arena y la llevó a…

Fuego blanco

Fuego blanco

Te sientes como abandonado. Te desespera. Te quedas con la sensación de haber dicho todo pero sin darte a entender. Como si hubieras ido a vomitar luego de haberte saciado con un buen manjar. Te hace sentir inepto, fuera de ese círculo en el que todos parecen saber cómo se vive entre tanto desconocido. A veces te deja tranquilo. Como cuando pudiste haberla cagado pero tu autocontrol te hizo pensar las cosas mil veces. Entonces…

Antes del sueño

Antes del sueño

Es cuando la noche se termina de establecer que inicia el zumbido. Es un sonido continuado y bronco que tiene lugar dentro de los oídos del hombre que en estos momentos se encuentra recostado sobre la cama, boca arriba, con la cabeza un poco inclinada hacia la derecha, las manos en el pecho, las piernas separadas y los pies ladeados, uno a la izquierda, el otro a la derecha, ambos ligeramente doblados por la presión…

Silencio

Silencio

Mi tía dice que esta va para Gabriel que protege el matrimonio  la anunciación  la buena nueva le prende un sol que sube en flama y se unta el blanco vientre con carbón  horrorizada de perfil laberinteando porque no y porque es tiempo porque extraña y quiere por eso canta todo cuanto puede y sabe  mientras en silencio un niño escucha  «duerme duerme negrito» y sabe que al consumírsele a Gabriel la vela y a…

Ensamble

Ensamble

No me digas que es todo lo que te queda. Levántate, ponte los zapatos, arriba, es muy temprano. Este es el momento que más te gusta: cuando aún está oscuro; los minutos breves en que la casa comienza a vestirse de arena, de bombilla, de un suspiro largo como de escalera; cuando la calle no está lista para que la pisen pues todavía le duele cada diente en su banqueta, cada amenaza al oído, el…

Elipsis

Elipsis

El silencio sólo es una palabra sin leer que se esconde en la carne entre el colchón y la almohada o en un ramo de luz que decapita a la espera. Acaso llegue a preñar el vientre de la noche con la voz de la luna mientras los gritos de las sombras llueven afónicos hasta la memoria para descubrir, de nuevo, que el silencio sólo existe cuando el pensamiento se amanceba en el recorrido de…

Estudio narrativo #1 El silencio como leitmotiv

Estudio narrativo #1
El silencio como leitmotiv

Imaginemos por un momento una habitación común y corriente en cuyo centro hay una cuna. Dentro de ella un bebé yace tranquilo, acomodado entre un par de cobijas, pero el ruido de una pelea proveniente del cuarto de sus padres lo inquieta; sobre todo, un golpe seco sobre el suelo, como el de un cuerpo vuelto cadáver de súbito. Luego se escuchan unas palabras que el niño no entiende. —¡Puta de mierda! ¡Maldita puta de…

La sima

La sima

El primer tramo del descenso fue ordinario. Pronto la penumbra y la marea, ajenas a las parvadas de estrellas, cobraron autonomía. Pero el halo de claridad que emitían las lámparas se deslizaba con gracia entre la espesura. Y a su paso algún cuerpo abisal huía a pesar del pasmo inicial. Entonces surgió en él la claridad que el entorno no concedía, que no le era dado conceder. Y el mal, que se instala a través…

El retrato

El retrato

Basta mirar un poco por aquel cristal roto. Desde ahí se alcanza a ver la mano que de un momento a otro se cierra hasta formar un puño, en él las venas comienzan a hincharse mientras retienen la sangre que hierve desde el inconsciente y se levanta en el aire, amenazador y fugaz, poniendo en riesgo el amor de esa pareja que se dedica a maldecir la hora en que se conocieron. El corazón ya…

Tu absurda ley del hielo

Tu absurda ley del hielo

Cierro el libro que me regalaste cuando nos conocimos y mientras te veo acomodar tu ropa pienso en este viento impetuoso que transita mi existencia. Nos hemos acostumbrado tanto a los silencios que las palabras se confunden con consuelo. Estás ausente y cada vez te conozco menos. Si tan sólo supieras lo que es saber a ausencia, a tortuosa memoria. Me acuesto a tu lado para mirarte y escuchar lo que hoy tienes que contarme,…

Sólo así

Sólo así

Decir que no siempre fui lo que soy. Decir que tuve noches encerrado en el baño comiéndome los pies, rascándome la cabeza hasta sangrar. Y decir que no soy lo que fui. Decir que sé poco de las cosas de la memoria, que más bien olvido, doy la espalda. No suelo extrañar a nadie ni a nada. Amo, sí, pero no muero, no agonizo, más bien camino, corro, abro alas, cierro ojos y... me vuelvo…