«Llegó a casa y miró detrás del refrigerador. La caja seguía allí, aquella caja que el mago Titus le había pedido que guardara.»

Sorpresa

Sorpresa

La primera vez que vi la sala de mi casa cubierta de tortugas de plástico y pistolas de agua sentí un asombro inexplicable: un sentimiento de ansiedad, de alegría y tranquilidad. Fue maravilloso saber que era digno de todos mis deseos, de merecer la felicidad. Fue ese día cuando supe lo que era una sorpresa. Años más tarde –no recuerdo cuántos– dejé de esperar los regalos y me importaban otras cosas. Cosas distintas, seguramente, pero…

Extraterrestre

Extraterrestre

Cuentan de un planeta llamado Platón donde la gente no tiene coloración en la piel ni en la ropa, tampoco el ecosistema. Los mares son blanco o negro y en vista panorámica todo se torna grisáceo. El ánimo que impera entre sus habitantes es sombrío y cabizbajo, paciente y solitario, en espera de que algo suceda y cambie la percepción de las cosas. Los platónicos esperan una deidad personal que llene de color sus días,…

Con mis manos en la cruz

Con mis manos en la cruz

Hay un siseo cansado que patea con fuerza la tranquilidad del vacío. Mi fe agoniza en sus cenizas grises. Brota el día y resucita mis esperanzas muertas. Un color destiñe mi boca; ataúd que aguarda mi cuerpo cobrizo. Prefiero la muerte a esta inmensa angustia de vivir tan sola. Es como un sueño fantasmal, un embrujo doliente. De pronto se hace cargo de mí como un listón muy fino que aferra mis muñecas y me…

Autocomplot

Autocomplot

Me gustaba despertar por las mañanas en la cama de mi abuelita, escuchar el fonógrafo y permanecer acostada hasta que el sol acariciaba mi rostro. Antes de salir de la cama observaba el nuevo día, el buró a un costado, las cobijas revueltas, el techo… y, sobre todo, un objeto que capturaba mi atención: el ropero, ese protagonista de canciones que –con sus grandes espejos que parecían ojos– me llamaba a explorarlo. Con un salto…

Ella florece

Ella florece

Casi al diez para las siete de la mañana, dos departamentos abren y cierran sus puertas al mismo tiempo. En uno de ellos vive Rogelio quien, como todos los días, espera escuchar los pasos de Graciela detrás de él. En ese pasillo que conduce a la salida, algunas veces se atraviesa en el paisaje sonoro el ladrido de un perro, sobre todo cuando rehúye al paso lento de su dueño. La bolita de pelos jala…

Leviatán

Leviatán

Cruzamos el desierto siguiendo el fuego. Entonces encontramos el mar y supimos nuestra sentencia: en cuanto nos alcanzara el ejército seríamos pasto de los chacales. Y sin embargo no se detuvo: caminó con la misma tenacidad de los días anteriores, se hundió en el mar hasta las rodillas e hincó el bastón de un golpe. El agua no salpicó, en principio no se movió siquiera: nos pareció que el agua era limo suave y el…

Canto

Canto

Soy hombre cíclope porque puedo cruzar las invisibilidades Soy hombre bestia porque puedo andar por el bosque más húmedo y no ennegrezco Soy hombre camino blanco porque puedo ver al sol amarillo directo a los ojos y no me quemo Soy hombre primavera porque puedo hacer reír a las flores Soy hombre caballito de mar porque he aprendido a alumbrar a mis hijos Soy hombre colibrí porque puedo mandar a los ejércitos Soy hombre campana…

La fiesta

La fiesta

Hay un tipo especial de infierno que parece muy simpático, como una broma de mal gusto. Se borran todos tus recuerdos. Sólo queda una idea. Estás en un cuarto oscuro lleno de gente, esperas a que se encienda la luz. Hay una verdadera ansiedad, pues eres parte de un comité que ha preparado una fiesta sorpresa. Lo haces por una especie de responsabilidad. No sabes para quién es, pero sabes que no es alguien que…

Saulo

Saulo

Desde el cuarto semestre de preparatoria, ella se topaba todos los días con ese chico en la estación del metro. Parecía muy tímido. Ella se había percatado de que estudiaban en la misma escuela porque él llevaba amarrados a la mochila unos retazos de tela con el escudo del Club de Botánica impreso con una burda serigrafía. Nadie más los usaba, ni siquiera los demás miembros. Un día lo vio en la biblioteca, absorto ante…

Kriegel y Kriegel

Kriegel y Kriegel

En la mañana de su cuadragésimo cumpleaños, H. J. Kriegel, famoso borracho con alma de querubín, despertó arropado en una cama confortable, muy lejos de su habitual cantina. Contrario a lo que le ocurrió a H. J. Kriegel, famoso cirujano testarudo de cuarenta años, quien despertó tirado frente a la puerta de un derruido establecimiento, envuelto en harapos y bajo la lluvia melancólica de un barrio pobre, sosteniendo con ansiedad una botella de whisky, única…

Los no nacidos

Los no nacidos

Coloreó con la vista fija en el lienzo. De repente sonreía. Así nacieron flores hermosísimas y un cielo celeste y dulce. Pero de ese ser pensante y extraordinario que quería dibujar apenas había pintado los colores de sus sentimientos. Sí, Dios quiso pintar al hombre, pero justo cuando ya casi lo lograba decidió enjuagar el pincel con un pinchazo a una nube regordeta, de tal forma que un torrente de lluvia deslavó un poco la…

Credulidad

Credulidad

La pequeña Carmen, de tres añitos, se entretenía mirando a María, su madre, recolectar los frutos de las hortalizas y de los árboles. Mientras saboreaba un durazno preguntó a su madre: ―Mami… ¿pol qué hay fluta? ―Porque tu papá la siembra. ―¿Siembla todo? ―Sí, todo. ―¿Y todo clese? ―Ajá, todo crece… Rafael llegó cuando ya casi se ocultaba el sol. María le sirvió la cena. Poco después, Rafael sacó unos pocos billetes y monedas, los…

Sorpresa

Sorpresa

Un destello de luz rebota en la superficie de la mesa y luego va a estrellarse contra el ventanal de la cafetería, produciendo un sonido cristalino, como el de cientos de astillas perforando el verano. La mujer busca el origen del resplandor y lo encuentra en los rayos de sol que salpican el toldo de un auto mientras este atraviesa un punto específico de la calle, uno que está sobre el paso cebra, un poco más…

El regalo

El regalo

El paño tenía unas manchas bermejas y un cáñamo amarrado con descuido. Supo de quién era: ninguno de los clientes era tan generoso para darle algún regalo. Y ella a nadie más le disculparía quedar a deberle algunas monedas. Esa noche, Rachel llegó al burdel un poco más tarde de lo normal. Sus compañeras le dieron el regalo inesperado entre risas y burlas, sabían que era algo absurdo como siempre. Ella también se burlaba un…

Sin tinta

Sin tinta

Sentado frente a un gran escritorio de madera, busca una pluma para hacer algunas correcciones. Saca los viejos dibujos, los diseños pasados. ¿Por dónde comenzar? Todo parece funcionar de la peor manera posible, pero funciona. Si hiciera tan sólo un retoque aquí y otro allá, quizá se equilibraría la carga de color o las figuras. Pero no se quiere engañar, no de nuevo: los errores llegaron a las formas. La materia terminó hecha horror, lo…

Más improbabilidades

Más improbabilidades

Se detuvo ante la puerta. Sabía que después de meter la llave, girar la perilla y encender la luz de la estancia todo seguiría igual: el papel tapiz descarapelado, las esquinas roídas de los sillones, el silencio en el departamento, la soledad. Nada podría regresarla a casa. Hacía un mes que le gritó que se fuera, que le quitaba mucho tiempo, que lo desesperaba, que ya no quería verla nunca más. El hombre continuó frente…

Destiempo

Destiempo

«Se renta habitación en departamento compartido. Baño propio; incluye agua, gas y luz» se leía en aquel apartado del Diario de la Ciudad. María llamó inmediatamente para concretar una cita. Llegó a la dirección indicada y tocó el timbre tres veces hasta que alguien, sin preguntar siquiera, presionó el botón que abría de forma automática la puerta de la entrada del edificio. María subió las escaleras mientras escuchaba el eco que producía cada pisada de…

Sorpresa non grata

Sorpresa non grata

Abuelito, para cuando escuches esto yo ya estaré bien muerta. Seguro te estarás preguntando por qué tengo esta voz de pito. Soy yo, Xime, aunque me escuches así, sólo que aspiré un poquito de helio para que mi voz no sonara tan grave. Han pasado ya cuatro años desde que mi abuelita murió. Yo sólo quería que disfrutara de un buen vaso de leche fresca. No he podido dejar de pensar en la tristeza que…

La tierra prometida

La tierra prometida

El mundo entró y salió cien veces, y sin nada que decir. Nada se acopla a esa diminuta galaxia. Nada es lo suficientemente enorme para llegar y permear ese vacío. Quizás en el ojo de una aguja, en un portón de azúcar y entre cada parpadeo tienen lugar las cosas banales. Pero en este vacío no. Aquí se construyen los deseos más infantiles y puros. Es cosa de poner en marcha la destreza y pasar…

Sorpresa

Sorpresa

Llegó a casa y miró detrás del refrigerador. La caja seguía allí, aquella caja que el mago Titus le había pedido que guardara. Seguía cerrada como desde aquel día y la llave escondida en la estufa vieja. Desde esa noche, en sus pesadillas comenzó a soñar la asfixia, el ahogo que venía en las formas más inesperadas: las manos del mago, el estanque, la mutilación… En vano intentaron encontrarla los otros, ella se encargó de…

La caída de un veinte

La caída de un veinte

Para los demás su obra era perfecta, pero él sabía que eso no era posible. —In ilo tempore, todo era origen y fin: ahí pues la perfección. Y mientras pensaba y pensaba, por un instante se sintió acogido por una certeza: en efecto, Dios había muerto; pero no por olvido, sino porque se había suicidado.  —Si mi obra fuera perfecta la habría firmado con mi propia sangre, pero sigo aquí, aquí que recién descubro que…

Coronación

Coronación

Ella no apareció. La gente la esperaba y en su lugar se presentó un conocido travesti. A la madre se le notó desencajada cuando los organizadores del carnaval le preguntaron por el paradero de su hija, pero el alcohol de la fiesta previa al evento le borró cualquier información valiosa. Un testigo aseguró haberla visto caminar en la noche por la calle principal. Declaró observarla estática, durante algunos minutos, frente a los asientos de plástico…

Bajo el signo del cerdo

Bajo el signo del cerdo

Es durante el primer trimestre de gestación que se fija el signo al que se pertenece. En el horóscopo Suidae se cree que este se determina según la música que oye la madre y lo que come el padre en un momento específico, el cual se calcula a partir de un complejo algoritmo que involucra la fecha de nacimiento de los abuelos y el tamaño del pie de las abuelas, y se divide entre la…

El silencio debajo de la tierra

El silencio debajo de la tierra

En el más inaudito de los silencios, ahí donde nadie ve, donde todo es tierra, donde todo es agua, la semilla germina: la vida abre ojos mientras comienza el latido de un corazón. Y mientras da inicio un principio, el mito desfallece; la naturaleza despiadada ha mandado una muestra más, una prueba del verde de los pastos, del color de todas las flores y todas las maderas. Un indefinido ser se gesta entre lombrices, ahí…

Semper paratus

Semper paratus

En un instante la noche consumió la tarde y la luz se perdió entre las nubes. Un relámpago nos devolvió el día; a causa del estallido estuve a punto de cortarme el pulgar, y el cuchillo quedó en la mesa sin terminar el tajo. Encendí las lámparas, quedé en una esquina de la cocina sin poder pensar. Volvió el recuerdo. Volvió la mañana que le siguió a esa noche, con su calor insoportable y mi…

Recuerdo

Recuerdo

Sí, quiero recordarla como una mujer de cabellos largos y lacios, recogidos como gajos de mar momentos antes de un temporal. Una dama de rostro angulado y piel tersa, rubicunda como una nube a la muerte del sol. Su piel de arena y el cuerpo poderoso y ágil, gracioso aunque con porte, como el de un caballo que a galope imprime sus cascos sobre un suelo de sal. Si pudiera describirla tal como la recuerdo…