«Sus manos tiemblan buscando viejas carnes como arañas enfermas.»

Mirar al cielo

Mirar al cielo

¿Has mirado esa nube, esa que en la profundidad de lo sinuoso va convirtiéndose en muchas cosas, esa a la que el viento hace volverse lo que nuestra imaginación quiera? Esa nube venía diario, te lo aseguro, un día llegó disfrazada de elefante, su trompa era inmensa y de sus orejas salían otros animales que no conozco. Sé que la nube es la misma, es verdad lo que digo, siempre es el mismo rostro el…

Revelación de una suavidad

Revelación de una suavidad

Es un camino sinuoso el que baja de tu cuello. El trayecto que una mano tiene que recorrer es el mismo que el de la Asunción. Resulta extraño tener que bajar, pero las cosas más sagradas a veces se esconden en los lugares más difíciles de imaginar. Y llegó la ocasión en que se trata de la mía la que se lanza a realizar el peregrinaje. Se detiene y contempla el horizonte: presiente el paso…

El inicio

El inicio

La primera vez que te vi estabas en el andén de enfrente. Me llamó la atención que a esas horas de la mañana ya estuvieras empapada; seguramente por las prisas habías olvidado el paraguas y la lluvia te había tomado por sorpresa. Tu cabello rojo estaba enmarañado y el maquillaje de tus ojos se había corrido, era como si hubieras llorado toda la noche y no te diera vergüenza ocultarlo. Esa mañana una avería en…

El delineador

El delineador

Si bien el maquillarse constituía todo un ritual, delinearse los ojos tenía un valor especial. Era aquel punto en donde sus dos vidas dejaban de ser veredas separadas para unirse en un solo camino. Tenía especial cuidado de utilizar un lápiz que sirviera tanto para hacer complicadas ecuaciones como para remarcar de manera provocadora el azul profundo de sus ojos. Pensaba a menudo en esta bifurcación de realidades. Muchas veces al ser penetrada con violencia…

La fragilidad

La fragilidad

Escuchar después / antes / durante: Parr-A-Pluie / Kings of Convenience Esta vez decidió empezar por la mano, en ella definiría la forma de aprehender su ligereza. Pensó en otras manos lo suficientemente tensas para contener el equilibrio pero no tan rígidas para no llevar en ellas el ritmo. Tal como los funambulistas, que encuentran en una vara la posibilidad de dirigir y controlar al mismo tiempo sus movimientos, balancea su peso a contracorriente del…

Así fue como dejamos de ser esclavos africanos

Así fue como dejamos de ser esclavos africanos

Debió haber sido durante el siglo XVI, cuando se estableció la ruta marítima entre México y Filipinas, que la corriente del Kuro-Siwo trajo hasta aquí la primera flama de emancipación a nuestra familia. El abuelo del abuelo del abuelo del abuelo (y así continuó por largo rato) conoció a unos gemelos chinos embarcados en la Nao de China. ¿Sabías que "nao" significa "navío"? Bueno, como sea. Estos gemelos chinos se salvaron del peor de los…

De pelos y señales

De pelos y señales

Poco después de la consabida historia del caballero que la rescató y la torre, descubrió que su príncipe azul comenzaba a deslavarse un poco, incluso hubo momentos en los que lo descubrió rabo verde. Fue entonces cuando decidió dejarlo y romper con esa idea de que vivirían felices para siempre. Así se enfrentó a nuevos problemas porque eso de que el cabello no dejara de crecer y crecer no era fácil; el estrés hacía que…

Teoría de cuerdas

Teoría de cuerdas

Creo en la teoría de cuerdas, pero de cuerdas vocales. Creo que las palabras son como las microondas: invisibles pero presentes en todo el espacio. No estás vestido de rojo hasta que alguien lo dice, no eres coqueto hasta que alguien lo menciona, no eres un patán hasta que alguien lo comenta. Las palabras son cárcel y mar abierto. Las palabras, después de dichas y ya inaudibles, se abrazan a todas tus neuronas y células…

Piernas

Piernas

El viejo acaricia sus barbas con impaciencia y me mira confundido perdiendo definitivamente el hilo de la historia. Algo aturde sus procesos, algo seca su saliva amarillenta y profundiza sus arrugas que son cicatrices de las que ya no se acuerda. Sus manos tiemblan buscando viejas carnes como arañas enfermas y van palpando la mesa con la timidez de un ciego hasta que finalmente alcanzan el paquete de cigarrillos. Hay un respiro, un retorno; vuelve…

Abrevadero

Abrevadero

En esta neblina se desliza cada noche. La neblina lo suaviza todo. Es una estela de nubes que cubre de gris lo que recorre. Los caminos sinuosos diluyen sus curvas en ella. La luna pierde efecto sobre los amantes tras su humo. El agua baja su temperatura para camuflarse y pasar desapercibida. La niebla es un sabueso en busca del rocío. Es lo único que quiere, es lo único que persigue. La niebla quisiera ser…

En el mundo, las manos…

En el mundo, las manos…

Tiene el mundo en sus manos. Todo a su alcance. Ellas son el negativo para cualquier textura, en su epidermis se imprimen todos los detalles y se graba el secreto más recóndito de los contactos: los laberintos ásperos, plenos de bruma, se transforman en tersos cristales. Dice el vidente, al que sigo todo el día desde mi ventana y que suspira cada mañana con el amanecer, que la ceguera es un problema para aquellos que…

Y vivir así para siempre

Y vivir así para siempre

Te imaginas estar así para siempre. Suspendidas en el dulce letargo de las tres de la tarde. ¿Te has fijado cómo todas la mujeres de las revistas salen con la boca entreabierta? Sí, como si estuvieran cansadas de comerse una verga; mitad con ganas, mitad con asco. ¿Me querrás aun después de que las bichas hayan muerto? Hace calor. A veces se me antoja un té de durazno o uno de melocotón, como tus pechos.…

El prendedor

El prendedor

Si vieras cómo me gusta este prendedor que traigo acá en la mente. Cada vez que lo miro está tu cuerpo recostado y están tus labios, está el aroma de las sábanas, la almohada, tus labios de nuevo y tu piel de almendra y toda tú en la solapa de mi recuerdo más vivo y más piel. Hoy te busqué por los pasillos de la tarde, caminé por los jardines y los parques de una…

Nubes

Nubes

Le gustaba ver las nubes, sobre todo cuando de una grande se despegan fragmentos que se unen a otras. Le gustaba pensar que así tan rápido como cambiaban de forma, así las palabras amoldaban sus pensamientos. Nunca permanecía en una sola idea, brincaba de una a otra. Inacabadas, rotas, tal como el cielo cuando parece haber sido rasgado. Le gustaba pensar que las nubes eran más que algodones en las que su pesimismo caía para…

Fuck U Albert Einstein

Fuck U Albert Einstein

A los 70 un infarto llega en una boca, en una vagina, en una sábana sudada, en una tarde de miércoles, en un estómago joven. Vivía la suavidad de Violeta en cámara lenta, sabía que esa sensación sublime se componía de microscópicos sucesos que hacían que el tiempo se detuviera un poco, que la distancia entre los minutos se expandiera como un queso, sin orgullo físico cuántico aparente, sin que el universo tuviera que rendir…

¡Árbitro vendido!

¡Árbitro vendido!

Y en esta esquina La Turbia con sus ojos verde ciénaga supuestamente bien abiertos detrás de su nebulosa cabellera. En esa otra, ella, La Guácara Siniestra, la que aprovechó con saña el instante en el que su oponente parpadeó. Y zas. Pun. Chis. Cuaz. Un sillazo plateado en la meritita cabeza. Una mordida en la nalga que más duele: la nalga izquierda, la nalga del corazón. La Turbia contra las cuerdas, sobre la lona, gruñendo…