«Ahora hay tan poco lugar para respirar que -con suerte- el humo se hará uno con las ganas de desaparecer.»

El Pez

El pez

Por la boca muere el pez. El pez nada en el agua y en el agua la boca cerrada. Abre la boca, pesca el anzuelo, el pez es pescado. Nada puede hacer, nada, ni nadar. Este soy yo montado en mi macho, montado en cólera, montado en razón. Yo soy yo en este cosmos que alimento. Me como a mí mismo de lo mucho yo que soy yo. Soy yo lanzando el anzuelo. Pescando. Soy…

Alientos De Tedio Y Deseo

Alientos de tedio y deseo

Bocanada de tedio. El suspiro se teje, se enreda y se disuelve. Ese blanco vértigo, abismo de sensaciones que atraviesan, sin diques ni represas. Flujo, sólo flujo. Mis ojos miopes no precisan forma ni figura; toda blanca confusión se disipa y desvanece en el aire. Esos ojos tuyos, azules de niña, erizan el cuerpo, sólo el recuerdo… Miedo al des-nudo; de deshacerse todo el tejido deshilvanado. No habrá ya para mi conciencia amanecer ni crepúsculo,…

Ventura

Ventura

Lo vi desde mis mañanas de niña iridiscente. Tendrá los días exactos, las manos amables, el abrazo etéreo. Va a oler a lo que huele un armisticio. Sabrá desenredarme del tiempo. Me hallará derramada de preguntas. Lo entenderé desierto de palabras. Se dormirá el terror nocturno en la curva de su beso. Nos seremos.  

El Suspiro De Kokoshka

El suspiro de Kokoshka

-Mira, Katia, eso que ves allá a lo lejos, no es una pintura, sino tu querido Moscú. -¿Lo dices en serio? Jamás creí que un artista tan vilipendiado como tú pudiera cumplir mi sueño de regresar a mi ciudad natal luego de trabajar veinte años como prostituta en tu país. -Ve a recorrer tus calles. Yo suspiraré porque mi ciudad acaba de perder a una de sus mejores putas por dinero. No lo hice para…

Entre Buñuelos Y Suspiros

Entre buñuelos y suspiros

La conocí en la panadería. Detrás de los suspiros y los buñuelos esperaba que le dijera qué quería comer. Sólo por eso empecé a llamarla "suspiro". Ojos café casi negros, piel tersa de bebé moreno, cuerpo de modelo que no modela. Ella joven, yo empezando a dejar de serlo. Ella con una cabellera azabache, larga y sedosa; yo con el cabello delgado y una testa brillante que mostraba mi calvicie prematura. Ella con brillo en…

La Casa De Mis Sueños

La casa de mis sueños

Te escribo esta carta con el pensamiento. Pocas cosas han cambiado desde que te hice a un lado de mi vida. Sigo aquí. La casa de mis sueños está callada y somnolienta. Y no es mi culpa ni la tuya, es del puto tiempo que no deja de reinventarse en todos lados, en todo momento. Afuera está la vida, sucediéndole a todos mientras no hacen otra cosa más que pensar cómo deben vivirla. Es que, te…

Suspiro

Suspiro

Desvestirse los pasos. Arropar los ojos. Ir. Embestir a la neblina.  

Los Hay Negros…

Los hay negros…

¿Y para qué un auriga? El deseo no llegará lejos, será vaivén y una indecisión postergada. Pies suspendidos, aterrados de contacto, anclados en la inmovilidad de los violentos vientos que le robarán sus alas. Una grafía de tierra de cuyo reino la gravedad fue expulsada. No hay más que ceguera a contagios, el plomo en las profundidades de la tierra —lejos de los silenciosos pasos sin dios y sin altura. ¿Gobierno al caballo, en otro…

Abuelo

Abuelo

Soy el acreedor del último suspiro de mi abuelo. En la habitación ronca, en la afónica penumbra, dos tías porcelanosas que olían a lágrima falsa y tintos mal digeridos, me dirigen con seis trémulos años hacia el abuelo estentóreo que a duras penas fluye, que tose remordimientos y sabe que no verá nada más que ese techo y que me agarra fuerte del brazo, con esos dedos óseos y angustiados y me dice mijo, nunca…

El Suspiro De Los Desencantados

El suspiro de los desencantados

Ella: Juguemos de nuevo, ahora a que suspiramos juntos. Él: Mejor sigamos jugando a que estamos muriendo juntos. Ella: Pero será mejor si salimos. Así todos en el mundo exterior sabrán que nuestro juego es divertido y nos envidiarán. Él: Mejor concluyamos de una vez… Mira, el agua de la cafetera está hirviendo. Juguemos a que nos vertemos chorros de agua el uno al otro.  

Fue Como Ahogarnos

Fue como ahogarnos

(Del lat. suspirĭum). 1. m. Aspiración fuerte y prolongada seguida de una espiración, acompañada a veces de un gemido y que suele denotar pena, ansia o deseo.   No sé qué era lo nuestro, se sentía como pena, sudaba como ansia y arañaba como el deseo. No sé por qué empezó y mucho menos cómo terminó. El lugar común nos obliga a decir “fue como un suspiro”. Mentira.  

Un Soplo

Un soplo

Ya no recuerdo por qué suspiro, sólo sé que lo hago todo el tiempo, porque me enamoro, porque odio, porque no como o no duermo. Suspiro porque suspiro. Me llevo las manos a la cabeza y un pensamiento viene a mí… suspiro… Suspiro porque no puedo hablar. Es como si me tragara uno a uno los enojos, como si por cada uno que resbala por mi garganta se expulsara un grito mudo que no alcanzo…

Bostezo

Bostezo

Me parece increíble verte sentada junto a mí, quince años después de conocerte y aún con ese anillo de hilo negro que te regalé en el metro. No puedo más que sonreír cuando echo reversa en mi cabeza y transito por las playas que acariciaron nuestros pies, por los parques y bancas que acecharon nuestros besos, por los caminos de tierra, cemento o piedra que nos trajeron hasta aquí. En todos mis recuerdos te llevo…

Aire

Aire

Es sólo aire. Nada más que aire. Tú me dices que puede ser por pena, por ansia o por deseo. Que se gime. Yo te digo que sólo es aire. Tú me dices que después viene una espiración y yo sólo puedo pensar en la expiración. Tú me dices que es exhalar. Yo que acabar, que exhalar es también el fin de la respiración y la expiración es el fin de todo. Me dices que…

Miau

Miau

En un suspiro de sangre concluye el vuelo del gato sin uñas. Sus pulmones de felpa nunca maullaron por última vez. Su astucia felina sucumbió en una niebla de atún. No cayó en ninguna de sus patas, muchos pisos más abajo. No lo rescaté del pavimento indiferente, lo rescaté de las palomas que se daban un festín de venganza.