«Paso a paso emprendió un viaje sin regreso hacia donde las manecillas del reloj no dan vuelta.»

Antiguo, no extinto

Antiguo, no extinto

El dinosaurio que camina lento –absurdo, atento y exuberante–, tenía pendiente una visita con el tiempo. Paso a paso emprendió un viaje sin regreso hacia donde las manecillas del reloj no dan vuelta. Quería viajar al pasado y, quizá, un poco más allá. Tic-tac, tic, tac. Paso a paso más lento que un segundo. Las horas se transformaron en años, los días en siglos y así pasaron los meses sin llegar a ningún lado. Tal…

Génesis

Génesis

—Esto me recuerda otra historia. —¿Qué te recuerda otra historia? —Esto, todo. No sé. Tal vez el color. —¿El rojo? ¿No te parece un lugar común? El rojo. El magnífico rojo amoroso y violento. Rojo como el fuego que devastó Roma, como el cielo al atardecer, como las rosas en algún jardín póstumo, como la sangre del nacimiento. —No, se trata de otra cosa, mucho antes. No sé. —La espada de fuego del arcángel a…

Hoy

Hoy

Nueve Nueve y nueve Nueve y dieciocho Nueve y veintisiete Ya puse el café Ya saqué a las perras No hay huevos Voy a la esquina Ya está el desayuno Agua caliente Mails Skype Messenger Te mandé el mail ayer ¿Así no era? Te pregunté diez veces Ya lo rehago ¿Cuándo pagan? ¿Cuánto pagan? No han pagado Ya le digo ¿Dónde estás? Puse la ropa negra Le sirvo a las perras Entro al baño Tiendo…

Cronología nuestra

Cronología nuestra

El engaño del tiempo es cotidiano, toda la información está siempre en el pasado. Un hubiera se disuelve en el aire mientras imagino cómo sería coincidir en el mismo universo, si nos querríamos más o tal vez menos o si es que nos queremos porque el espacio es una coordenada independiente al tiempo. De algún modo logramos juntar nuestros días paralelos, sabiendo que las horas en tu reloj eran más cortas y las mías, tan…

Autocombustión

Autocombustión

Hace tiempo debí decirlo, pero las palabras no son mi fuerte y mucho menos cuando se trata de decirte que te amo sin preámbulos ni concesiones, sin más adornos que estos sentimientos que temo que me destruyan, que te destruyan, que volatilicen algo que ni siquiera ha tenido principio. Temo el rechazo. Temo que te alejes y que te pierdas entre sombras para no volver. Temo que mi vergüenza sea tan grande que no pueda…

Sobreviviente

Sobreviviente

No entiendo por qué te alteraste tanto. Ya sé que no era la primera vez que me advertías pero ¿qué querías que hiciera? ¿Que te dejara así nada más? No, no soy de esos, supongo que te has encontrado con más de un idiota que a la primera mala cara te dejaba con la palabra en la boca. Con tu cabello rizado al aire, así te recuerdo, como cuando allá afuera hacía frío. ¿Te acuerdas?…

Estampas de los días que pasan

Estampas de los días que pasan

Por fin el papel arroz está tendido, abierto y listo para llenarse con unas hebras de tabaco. El papel se deja dar forma, se deja envolver y manosear. Los dedos se pasean por un exterior recién nacido, juguetean hasta hacer ese cilindro maltrecho lleno de final del día. El cigarro está forjado y es hora de dar paso al fuego. Y es el olor del café lo que me despierta esta mañana. Me tengo que…

Abrir los brazos

Abrir los brazos

Tú eras esa vuelta de la memoria, esa semilla que me germinaba en el bolsillo de la camisa. De tus manos me nacía el instante, aquella forma que tiene la eternidad para atraparnos. Y yo quería salirme, escapar de toda posible redención, dejar atrás ese pasado lacerante que era la melladura de tu lágrima incurable. Tú eras la sed, la dentellada en la pierna, el universo agolpado en el ojo de una aguja. Y yo…

Esperando

Esperando

La pregunta es si te estoy esperando. Para cuestiones superficiales y siendo práctico, hace rato que me hubiese marchado. Hay tiempo que es impagable y realmente sería un pecado estarlo desperdiciando. Aunque siendo honesto, poseo un doctorado en eso. Al considerarlo un recurso inagotable, no me detengo a atesorarlo como se debe. Tengo la falsa y muy firme creencia de que siempre tendré tiempo para todo. Espero porque esto no es cualquier cosa. No es…

T.i.e.m.p.o.

T.i.e.m.p.o.

Todos los días me espero. Inclino mis párpados, lanzo mi anzuelo, abandono mis pies sobre los plateados agujeros negros que nadan mis horas. Estoy hecha de un metal que no traspasa paladares. Mis manos son una esperanza opaca, tenue, diminuta. Permanece mi calidad habitual de enana roja indetectable. Observo el fondo y no encuentro la otra orilla de mi cuerpo.    

El deseo de siempre

El deseo de siempre

He decidido matarme. Ha llegado el momento de planear, con espíritu de lo posible, este asunto de darme muerte. La profunda admiración por los suicidas me acompaña desde  siempre y el convertirme en uno, paradójicamente, fue el motivo de tanto vivir. En realidad no tengo ninguna razón para hacerlo, bien podría estar loco o muy vacío pero no. Todo se ha ido, aunque en realidad nunca nada se va del todo, algo deja siempre lo…

Parasomnia

Parasomnia

Dejó a un lado la escoba. Suspiró. Atravesó la puerta, la estancia y fue a sentarse en el sillón del fondo. Se buscó en el bolsillo el talismán (“Cincuenta cerillos de seguridad”) y sacó uno. Frotó, encendió, aspiró, sopló. Un banco de peces por el desfiladero blanco, dientes de león, paraguas. Uno tras otro, la caja iba vaciándose. Tenía la boca encendida por el calor, la fricción del movimiento fruncido. Se levantó. Fue a la…

Noche cerrada

Noche cerrada

Conservo sólo los guantes largos de mi madre. Siempre pensé que eran de raso fino, pero ahora veo que no. Siento que no. Aunque en ella eran espléndidos: sus manos se alargaban, su porte era refinado, su rostro se aclaraba y relucía como si acabara de tomar una decisión. Y yo quería verme como ella. Quiero verme así, y que mis brazos tengan esa elegancia. Me pongo los guantes, sí, y mis manos no son…

Time

Time

A los 18 años supe qué es el tiempo. Mi madre esperó a ese día porque si hubiera sido antes no lo hubiera entendido. Me dijo que ese secreto iba a ser mi regalo, y sin mayor preámbulo puso play. Entonces, el tiempo fue una sorpresa; la alarma de un reloj viejo al que le laten las manecillas, un aviso violento que anuncia que algo grande va a pasar, una sístole y diástole de metal…

Retorno

Retorno

No recordaba su nombre. Se me había escapado de la memoria, como toda ella. Y casualmente me la encontré. Su imagen, su presencia, me llenaron de nostalgia y me hicieron regresar a la época en la que vivimos juntos, literalmente. Aparecí en aquella misma casa, ante la pared asquerosa y llena de grasa de la cocina y el mueble viejo de la sala. Realmente estaba ahí, dando la espalda a las escaleras. Fue el día…

Él, grano de arena

Él, grano de arena

Despertó un lunes por la mañana con el lamento de comenzar un nuevo día. El trabajo agotador y las pocas emociones no lo motivaban. Fue entonces que se levantó de un jalón mientras el despertador parecía volverse loco, se cambió y emprendió el viaje a la oficina. Entre la multitud de la ciudad percibió algo extraño en el cielo: ¿vidrio? Eso parecía, como de un frasco. Nadie más lo notó, así que prefirió caminar con…

Anticipación

Anticipación

Esa línea de la mano decía tu nombre, pero yo ignoré aquel presagio y enterré tus huesos en mi lecho construido con cenizas. Fue un dolor que redimió la agonía triste de todos los inviernos. La última llama que aleja a las bestias malditas de todas las noches, de todos los tiempos. Esa mano era una línea de presagios, ignoré tu nombre y enterré el dolor en mi lecho de huesos y ceniza. Redimió el…

Una lección de Historia

Una lección de Historia

Ayer es hoy y mañana: un trayecto sempiterno formado por billones de corpúsculos. Es el polvo del universo, de la evolución, de la atmósfera, y todos los organismos concluiremos nuestro acto final de desaparición como una unidad de medida. Nuestros cuerpos contados en micras. Nuestras vidas divididas en cientos de miles de micras. Desde la gran colisión universal, el polvo se ha coronado como el fin primero y último; reloj imbatible y sereno, exterminador de…

Lo relativo

Lo relativo

Afuera está la señora que empuja su carrito hecho de tambos oxidados. Acumula, como todos los días, las hojas de ese árbol, el mismo que con ráfagas de viento toca con sus ramas mi ventana haciendo un chillante ruido como el de unas uñas al ras del vidrio y que por las noches se dibuja en la pared como un árbol típico de pesadilla infantil, expandiendo y contrayendo su tamaño, acercándose y alejándose de mi…

Tic tac

Tic tac

Cuando eres pequeño, quieres crecer Tic tac Cuando eres mayor, te arrepientes de hacerlo Tic tac Ya de grande tu vida va muy aprisa Tic tac Tu corazón va al ritmo del reloj, te pisa los talones Tic tac Te lleva hacia la luz… el límite Tic tac Ríndete o pelea contra el monstruo del tiempo Tic tac Mientras más quieres vivir, más te acecha Tic tac Respira. Vuélvelo tu aliado Tic tac Míralo fijamente,…

Segundero

Segundero

Vos te quedaste callada, igual que hacen las personas cuando entran al ascensor lleno de espejos y nadie sabe para dónde dirigir la respiración y uno voltea al techo tratando de evadir las miradas y te encuentras con la sorpresa de que también arriba hay un espejo que te observa y que apunta a todos los escotes de las descuidadas damas. Esos momentos eternos que duran apenas unos cuantos segundos… ¿qué digo unos cuantos?, unos…

Encallar

Encallar

Por su espalda se escurre la lluvia. La placa, el golpe, siguiente: de nuevo. Mira –no se sabe si atónito o gozoso– frente a él, y sólo piensa que al otro lado de la catástrofe se asoma una sonrisa. Quizá. Vacila entre acercarse o rodear la maraña de gente. En el ir y venir de su ansiedad, se asoma como gato cauteloso, como niño inventando lentamente el universo; y tras unas manos agitadas distingue los…

Medicina para el vértigo de corazón

Medicina para el vértigo de corazón

Pareciera que lo he visto antes. Esta sensación ilusoria de querer girar sin poder moverme. Las convulsiones focales de mi pupila interna se atraviesan en la memoria y me hacen pensar que la imagen está al revés; no es el ojo el que las voltea, siempre hemos visto mal. El vértigo se convierte en un trastorno, ahora del oído medio. Me hace perder el equilibrio y después la orientación espacial. Es la ausencia, el miedo,…

Ciclos

Ciclos

No era la primera vez que sentía que podría cortarme con la navaja de la rasuradora. Mientras me veía al espejo, imaginaba que alguna vez mi mano cobraría vida propia y se dirigiría con la navaja directo a mi yugular y que la sangre, como un chisguete a presión, haría que la pared detuviera ese instante en forma de manchas pardas. Pero la sangre no sería suficiente; comenzaría a cortar la piel de mi cuello,…

La sombra bajo el mar

La sombra bajo el mar

Qué cerca estuve de salvarte, de hincarme y besar tus manos. Ese año en la playa creí descubrir quién eras, creí que conmigo estarías tranquila, que no te sería ya necesario huir ni sudar de angustia. Eras tan hermosa, tan blanca y desmesurada. Tan fría. Desde que llegaste te estuve observando. Me habían advertido que ibas a descansar y a reponerte de cierta melancolía que se había tornado grave tristeza. Sin embargo descubrí pronto la…

El pajarito

El pajarito

Hace unos meses desperté demasiado temprano y miré por la ventana. Había ahí un pajarito con una ramita en el pico. La dejó ahí, movió la cabeza tres o cuatro veces y se fue volando. Vivo en el octavo piso, así que pensé que el viento se la llevaría, pero permaneció ahí a pesar de que en los días siguientes llovió torrencialmente. Trabajo casi todo el día, casi siempre llego nada más a dormir al…

Juegos para las pupilas dilatadas

Juegos para las pupilas dilatadas

El problema de una vida llena de resacas es que comienza a ser más difícil recordar lo que las provocó. Todo se reduce a caminar sin pisar las rayas del entramado espacio-tiempo. Como cuando uno va regresando de una fiesta, camina por la banqueta y juega a que los charcos y las líneas en el piso son el enemigo.    

Navegación

Navegación

Encima de mí eres tormenta, olas, huracanes, mareventos. Y yo, debajo de ti, soy un barco enorme con las uñas a la pendura, con las piernas a la deriva, con la quilla húmeda y salada. Pasas sobre mí con rapidez en verano y lenta cuando las costas están hinchadas de tintas preciosas. Bailo si me permites virar al Norte hasta topar con el malecón donde ríes, donde desembarca la raíz de un relámpago, donde abandono…

Fetiches de inocencia

Fetiches de inocencia

Los vio llegar desde su cuarto. Se bajaron de un automóvil deportivo y tocaron la puerta. No se quitaron las gafas oscuras hasta que ella se los pidió. Le dijeron ser los conductores de un programa de televisión sobre trastornos obsesivos y le explicaron que un familiar muy cercano a ella los contactó en un acto de manifiesta preocupación. “Nos informó que desde los cuatro años usted no puede conciliar el sueño sin un oso…

Justo después del tic, mucho antes del tac

Justo después del tic, mucho antes del tac

Ella se ha marchado. Cuando te des cuenta, te habrás quedado solo. No hay nada que puedas hacer, así que no hay prisa, quédate quieto, no reacciones todavía. Ha sonado el tic del segundero y falta un mundo entero para el tac. Congela este instante y saboréalo, porque es un momento único. La revelación cambiará tu vida, pero aún no la has asimilado y no has terminado de comprender lo que supone. En cuanto la…

Salud

Salud

Bajó el vaso. Parpadeó dos veces y recorrió con la mirada a esos que llamaba amigos. La luz de la sala se tornó más cálida. Sus orejas se encendieron con el rojo del licor. Sus glándulas salivales funcionaban a marcha forzada cuando, como una montaña rusa invertida, su ánimo de borracho se convirtió en virtud ebria. El cuerpo, ahora ligero, se transformó en contenedor de una alma curiosa, amorosa y vivaz. La lengua movediza comenzó…