«Agitar la mano, llegar puntual, registrar maletas, comprar llaveritos, pescar una infección.»

Esperanza

Esperanza

Un fragmento de Eulalio se fue a uno de los infiernos. Era un infierno errante que solía vagar y succionar esos pedazos pecaminosos de un alma justo cuando esta era elevada al Cielo. Sólo lo podía ver cuando cerraba los ojos: fuego, desolación, los diferentes tormentos a su espíritu, aunque sentía todo siempre. Al sexto día lo mandaron llamar a juicio ante todo el universo. Le dijeron que había una oportunidad de salir, o de…

Viaje Al Chiclocentro

Viaje al chiclocentro

Treparse al bote, alzarse, moverse, cambiar de laredo, partir, pisarse al viento. Bajar en la siguiente esquina, arreglar una llanta, burlar la ola, alcanzar altura. Agitar la mano, llegar puntual, registrar maletas, comprar llaveritos, pescar una infección. Convertir la moneda, usar lentes oscuros, no olvidar el rollo de papel, robarse los jabones. Somos de todas partes, si no para qué nacimos. Si me ves me besas y te pongo casa o depa en mi corazón…

La Dama Que Espía

La dama que espía

Déjame mirar por la ventana y espiarte cuando, a tientas, pasas junto a la mesita de noche y encuentras tu cajetilla de cigarros para encender uno en la oscuridad y con ayuda de la flama que sale del mechero ver tu perfil ligeramente iluminado. Cómo tus ojos brillan. Regálame un boleto hasta tu puerta, ahí juntito al timbre, por la chapa, para que pueda mirar por el cerrojo y admirar toda tu belleza. No es…

Od(i)a Al Pájaro

Od(i)a al pájaro

Es la mañana, la puerta abierta, el viaje; los juegos infinitos, las alturas imposibles. Mis trenzas se activan con sus alas para largarnos lejos de las piedras, de los filos, de los hilos a punto de romperse, de la sombra, del ruido en el armario. No lo alcanza el animal de la sospecha, la espina no lo aguija, mi peso no lo aplasta. No lo hieren mi sangre ni los clavos, ni los huecos, ni…

Un Globo, Muchos Globos

Un globo, muchos globos

Uno. Todos esos carros de carreras a contracorriente de mi atención… fuuuuuuuuuuuummm, uno, otro, cuatro, seis, todos. Uno tras otro en una trayectoria lineal casi perfecta, donde cada uno intuye que la combinación distancia/tiempo hará de una milésima de segundo una barrera más que romper. Apago la televisión, me asomo a la ventana, pasa un carro: una pareja de enamorados se despide. Mis ojos se entibian. El aire, la bocanada de calor, el olor a…

Agustín

Agustín

Era la primera vez que meditaba. Andrea me había dicho que lo necesitaba, que calmaría mi insomnio y mi mal genio. Me dijo, después de varios meses de insistir, que si no lo intentaba se iría de la casa porque quería paz. Entonces estoy aquí. Frente a esta maestra amiga suya, que es muy guapa, intentando concentrarme en cualquier cosa que no sean sus tetas, que son enormes. Cierro los ojos e intento seguir sus…

Los Infiernos

Los infiernos

Cierro los ojos para continuar con mi búsqueda, cierro los ojos, completo uno de los rituales que aprendí y navego entre los portales que me llevan a los diferentes infiernos. Hay una infinitud, pero a estas alturas ya sé diferenciar aquellos que están habitados cuando menos por una sola alma. En la mayoría hay miles de penantes. Sólo puedo hacer el viaje (en el que unas delicadas venas espirituales me anclan a la vida) una…

Princess

Princess

Como Blancanieves, la Cenicienta u otras princesas de los dibujos animados, ella exhibió un don peculiar desde pequeña: en cualquier lugar que estuviera, los animales (domésticos o salvajes) se le acercaban como si fuera su propia madre. Ahora, a sus 23 años, si ves su Twitter o su Facebook verás que ha estado en mil lugares: Indonesia, China, Sahara, Congo, Australia, Brasil, Alaska… También podrás ver fotos de su casa, adornada de pared a pared…

Elevador

Elevador

Octavo piso, séptimo, tu vida pasa frente a ti, sexto, etcétera. Y qué si todo hubiera sido otro, lo otro, lo que no. Tendrías un reloj, zapatos negros y un quinteto de camisas que abarcaría los rangos necesarios: azul para los lunes, blanco los martes, etcétera hasta llegar al gris del viernes. Un saco y dos pares de lentes: uno para ver de cerca, otro de lejos; la posibilidad de mirar estaría asegurada a cuotas…

La Mudanza

La mudanza

Me dirigí al punto apenas tuve las coordenadas. Apunté mi nombre en la lista de espera desde hace ya varios meses pero fue hasta el día 32 Wolten cuando fui seleccionado para habitar el planeta Boltar. No es que me sintiera insatisfecho por vivir en un planeta de lento desarrollo, pues dicen que Boltar no tiene mucho de sorprendente salvo aquella sustancia salada de nombre zuar que durante el día es clara y transparente y…

Marchas Y Marchitas

Marchas y marchitas

Desde niños nos enseñan a marchar, en la escuela te acomodan por estaturas, te ponen uniforme, marchas, creces y te enseñan a marchar / marchas / marchas, te acomodan en líneas, haces filas: en el súper, marchas, en el banco, marchas, en los hospitales, marchas, en los andenes del metro, marchas, marchas. Permaneces sentado miles de horas en tu silla de ruedas que sin querer llamas auto, permaneces sentado en tu silla de ruedas que…

Caballos En Sol

Caballos en Sol

Vi corales que se divertían amarillos. Yo camino por el agua, abajo, respirando como un guerrero. Abajo, dragones de galaxias que cantan al vacío; dejando nada, en la nada. Voy desnudo de agua y de bosque, bosque de esqueletos amarillos. Beso que cocina en mi boca las bocas-moluscos de sabores. Jade va, el caballo aterriza sobre el pasto que es la niebla. Vencida por unicornios muy reales, cabeza de medusa pasajera. Cargamos las mochilas de…

Grieta

Grieta

Se llevó la mano a la cabeza: su tacto no percibió la humedad que deja una herida abierta. Tenía la resaca de un golpe seco, estridente. La vida se le partía en el hueso occipital. Abrió los ojos: el frío inmovilizaba sus articulaciones; las gotas de agua subterránea reverberaban en el fondo de la penumbra. Ausencia de luz, o es eso a lo que le llaman oscuridad. Giró el cuerpo para quedar boca arriba. Un…

La Postal

La postal

—Por eso guardamos todas sus cosas —me dice tu madre. Aunque llora, se le ve tan calmada… Qué ganas de preguntarle por qué no te detuvo, por qué dejó que te fueras de viaje sin decirte nada si sabía de antemano. Hubiéramos podido estar los tres juntos en esta sala, tú y yo tratando de explicarle nuevamente cómo nos enamoramos, pidiéndole que entienda de una buena vez que no hay nada que entender: esas cosas…

Jornada De Una Mosca De Fruta

Jornada de una mosca de fruta

La mosca de la fruta vive sólo un día. Estas mosquitas no vuelan en círculos, vuelan en frutas, sobre las manzanas y en espera de que los duraznos se revienten para beberles el jugo. Sólo un día, un largo día para descender por los aires hasta las peras o las uvas. La intemperie les facilita el trabajo y el calor les endulza su entibiada presa. Es igual que el paseo de la melanina abandonando el…

Día De Muertos

Día de muertos

No sabía cómo regresar pero sí qué escuchar y es que, antes, de lo único que tenía certeza era de los playlists que cargaba en mi maleta. Desde que llegué a este lugar dejé de preocuparme por mi apariencia y comencé a ocuparme en atesorar aquellas sensaciones provocadas por la música que me acompañó: el bailable del día de las madres, las canciones pop de la secundaria o aquella canción que sonó en mi mente…

Noche De Paz

Noche de paz

Miguel… siempre nos dio ternura. Era el primero en hacer lo imposible, y de alguna manera llamaba nuestra veleidosa atención. Ese fue su error. Sus grandes ojos negros rebosaban en su cara de boca esbelta. Erguido y de rasgos ramplones, sin gracia ni encanto salvo sus grandes ojos negros, sabía hacer lo imposible; y lo hacía cada vez, nutrido de una creatividad veloz e ideas peregrinas. No sabía rendirse, y a todas intentaba arrancar besos,…

Patíbulo

Patíbulo

Escogió el mar, ahí donde lo condenable carecía de adjetivos. Le bastó soñar con una lancha, arrancar el motor y andar hasta perder de vista la costa. El oleaje lo golpeó, pero así lo hicieron también los años. La sal en la boca no importó. Tampoco el atardecer con la guadaña ultravioleta que caía en el horizonte. Imaginó que el sol sería su ejecutor hasta que los tentáculos del kraken lo arrastraron al fondo de…

Y = Mx + B (o De Cuando La Distancia Se Acorta)

y = mx + b (o de cuando la distancia se acorta)

Cerrar los ojos. <Abrirlos>. Cerrar los ojos y abrirlos despacio. Cerrar los ojos y ver la silueta de un iris que parece mío y que en clases de ciencias naturales y a manos de un bisturí en el ojo de una vaca aprendería las partes del globo ocular. Abrir los ojos: ver esas luces <encendidas/apagadas> interrumpir su presencia a gran velocidad. Me desubico. El aire revive el olor a encierro, las paredes blancas hacen de…

A La Vuelta

A la vuelta

Los miraba como la primera vez. Había vuelto y con el festejo querían celebrarme, halagar esta estúpida agonía de no estar de la que nada entendían. ¿Qué sabían ellos de extrañar, de soñar con una noche en la sala de la casa? El abrazo de mi madre era un acto nuevo. Miró mi rostro mientras me acariciaba el cabello y luego me rodeó con sus brazos raquíticos, apretó la espalda y me estrujó como si…

El Adiós De Siempre

El adiós de siempre

Sé que te has ido y que nunca leerás esta carta que en realidad escribo para mí. ¿Por qué para mí? Para convencerme de que nada podía hacerse, de que uno pierde a los hijos desde el mismo instante en el que nacen. Tú fuiste traída a la vida por un deseo más grande que el de los hombres; la vida fue quien te trajo y te alejó de mí para siempre. Habría servido de…

La Mujer De Las Cenizas

La mujer de las cenizas

Amanece. Hay neblina. Alejandra espera en el muelle de un lago. Está abrigada y lleva puesto un sombrero del que salen dos pequeñas orejas de hurón. Se quita los zapatos y se sienta para que el agua toque sus pies. Llega una barca en forma de pato. Alejandra sube. ALEJANDRA.–Espero que estemos a tiempo… La barca se va lentamente. ALEJANDRA.–(Canta.) Zum gali gali gali Zum, gali gali Zum, gali gali gali Zum, gali gali Zum,…

Camino A Casa

Camino a casa

Alguna vez, hace ya algunos ayeres, quise entender qué pasaba con mi vida, con el mundo. Soñaba con pisar cada rincón de esta esfera galáctica que no hace más que andar dando vueltas y vueltas igual que mis ideas tan llenas de desierto formando torbellinos que apenas si levantan una que otra lagartija. Un día decidí salirme para nunca más volver. Esa ciudad me asfixiaba todo; su humo, su caos, su arritmia, su ruido ensordecedor.…

Endorcismo

Endorcismo

vengo de mis extranjerías de mis nimbos de mis nudos de mis dislocaciones desde el muro reventado y la marisma desde la ida estéril a la invidencia delirante del destierro vengo ciega me adentro me camino me vuelo me navego me reacomodo a tientas el paisaje.  

Historia De Un Amor1

Historia de un amor1

Se2 conocieron3 en París4… qué triste5 fue el regreso6.   1 Esto es un decir. En realidad sólo tuvieron relaciones sexuales un par de ocasiones en un callejón, pero el amor vende bastante bien y al editor le pareció un buen título. 2 Se trata de unos vecinos míos a quienes considero buenos amigos. Él vive en el departamento debajo del mío y ella en uno de los edificios al otro lado de la calle:…

Destino

Destino

Tienes que crecer pronto, niña, estos pies hinchados no pueden caminar sin que los guíen tus ojos. Este cuerpo manchado por la desdicha no puede sino sufrir la tristeza de esta oscuridad carmesí. Te envidio, hija. Cuando crezcas olvidarás esa imagen de tu madre colgada de aquella baranda. Tampoco recordarás esta huida en brazos y trastumbos, ni esta noche que se fragua en el cuenco de mis ojos. Para mí el destino es otro: las…

Kan

Kan

Planeta que camina incendiado desnudo en verdes luminiscentes planeta que vuelve al árbol adentro. *** K’aak’ íl Kaab yeetel béej ya’axil ma´ bukín ti’ sáasil ku sutik yaaxil kuxtal ichil. (Traducido de español a maya por Sol Ceh Moo)