13 Comodidad Esthergallegos

Loco

Había decidido mantenerlo en secreto, sin embargo, cada noche me asomaba a la ventana para observarla detenidamente. Y ahí estaba: diminuta y brillante. Salía de entre los tulipanes y se sentaba en una hojita cóncava mirando al cielo, luego cerraba los ojos y tocaba su minúscula guitarra. Me entristecía un poco no poder escuchar su música. No sé si porque su instrumento era tan pequeño o porque los humanos no podemos escuchar las notas musicales que entonan esos seres fantásticos. A veces me adormilaba con el increíble panorama y me quedaba sumido en un profundo sopor hasta que llegaba la enfermera y me inyectaba mis medicamentos nocturnos. Después, cuando se iba, me despedía en silencio de la criatura y me metía entre las sábanas.

En verdad es cómoda y agradable mi vida desde que el sistema dictó su condena. Un sistema podrido en el que debes cumplir con el «deber ser» y el «tener» para no ser invisible ni rechazado.

Mírenme aquí, me sentenciaron a un manicomio porque no creen en las hadas, y como yo no creo en el sistema, me dicen loco.

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Escritora. Oriunda de la Ciudad de México (1965), es una escritora dedicada desde muy joven a la Literatura. Ha sido jurado de algunos certámenes internacionales ...
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¡Hola! Soy Esther. Nací y crecí en el norte del país, donde la bonita tradición del shopping, el cable en inglés, la artesanía mexicana, el anime del 7 y la música de los Beatles marcaron mi adolescencia y mi trabajo. Enjoy.
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