La esencia de Deletéreo: textos cortos ilustrados para beber, viajar, reconstruir neuronas y leer todos los días.

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Por Si Acaso

Por si acaso

He decidido darle cuerda a este corazón oxidado ponerlo en marcha una vez más hacer que salga musiquita por cada uno de sus ventrículos plateados Dejar que mi cuerpo se manche de estrellas que mi cabello se enrede con el viento que por mi boca suspire el tiempo mientras me besas Te lo platico por si acaso por si quisieras volar conmigo reflejarte en mi mirada andar juntos por la…

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Sol De Marzo

Sol de Marzo

Ando en el centro. ¡Ya!, ahora. Enamorado del sol de Marzo y con el cabello alborotado por el sueño. Ando como el sol de febrero escupiendo rayos distantes que limpian las calles y llevo el tiempo de tu cara en mis ojos. He aprendido la diversión de los viejos, a apreciar el desfile de muchachas, como un vegetal, sentado y quieto, esperando que los árboles lleguen a la avenida o…

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Hoy

Hoy

Juliana se quedó trabada pensando en el hoy. Siempre será hoy cuando le pase todo: hoy se morirá su perro, hoy se morirá su madre, hoy tendrá que buscar un nuevo trabajo y con suerte hoy encontrará uno nuevo. Hoy tendrá buen sexo y hoy se sentirá medio violada. Hoy tendrá un hijo y hoy, si la vida se pone de malas, podría llorarlo porque hoy se fue antes que…

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Palpitar

Palpitar

Después de haberla aceitado, carburado y desalinizado, Oliver extendió un viejo trapo sobre la mesa de trabajo y con sumo cuidado la depositó ahí, bajo la luz cercana de la lámpara y quedó iluminada, hierática, glorificada y desnuda, como una pieza única del universo, ahí, en su humilde garaje. Oliver rodeó  la mesa con lentitud de cirujano sintiendo en sus sienes, en su pecho peludo, mientras el ritmo cardiaco se…

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Ave De Tiempo Pasado

Ave de tiempo pasado

Los dibujos encontrados en la cueva de la ciudad perdida dejaban ver que en algún tiempo una especie de ave había regido la vida de los hombres. Nunca se pudo entregar prueba viva de su existencia. En los casi destruidos documentos que se encontraron, podía suponerse que aquel animal dejaba sus plumas por todas partes, que sus huellas podían seguirse aún sin verlas y que volaba en completo silencio. Los…

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Un Cubo. Esqueleto De Mentes Poderosas.

Un cubo. Esqueleto de mentes poderosas.

Con la capacidad de moverse totalmente inactiva, con los ojos detenidos en la luz titilante y los dedos partidos en 16 botones, descansa Ernestina. La carne de su labio inferior cede poco a poco y su baba empuja hacia abajo desbordando la comisura. Su desierto mental crece y la bocanada de anuncios se expande. Ernestina no habla. Su columna vertebral se parece a un caracol. Su cuello flácido apenas respira…

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Antirrábica

Antirrábica

«Cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada.» Primero fue Patricia. Patty esperó a que yo pagara la cuenta en el restaurante, y me dijo, no te soporto, no aguanto más tus quejidos de perro atropellado, se levantó y se fue. Carla aguardó a que llegáramos a su casa. Se bajó del auto y luego metió la cabeza por la ventana y dijo hasta aquí…

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Escurridiza

Escurridiza

La abuela… Cuando tenía cuatro meses de nacida, dice, se le cayó al bisabuelo y se rompió un dedo del pie (dice que fue el chiquito, pero nunca le he encontrado la marca). Luego, a los dos años, mordió al gato y el gato la mordió a ella y de un zarpazo le desgarró el lóbulo izquierdo; usa aretes, sí, pero tiene las perforaciones a media oreja. Esos dos buenos…

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Llévatelos Todos

Llévatelos todos

[Pica hielos] Se rasca la cabeza. Toma la punta de una cuchara de peltre y comienza a golpear la bolsa. No sin tanto empeño, más bien con la fuerza de quien espera que la mosca vuele antes de que el trapo llegue a ella. [Salpicó agua] Le pega a la bolsa como si fuera una piñata de kermés. Se imagina la cara de todos aquellos que le dieron un no…

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Árbol

Árbol

El papel es nómada cuando anda suelto: a veces va a donde quiere, a veces no. A veces viaja donde el aire lo lleve. La carne es pesada, dura, difícil de mover, y así yo me quedo siempre en sitios que no son más que estancias estáticas, viendo el aire pasar en direcciones contrarias a la permanencia. Quítame los huesos Dios. Hazme leve como la hoja. Déjame volar y que…

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Íncubos Y Súcubos

Íncubos y súcubos

Escucho murmullos, quejidos, gritos, y no son fantasmas, sino otras mujeres. Yo sólo espero que él venga y se lleve lo que me queda de digna. Me comporté. Fui puta. Fui su porno dama. Aquí me tiene, encerrada, con sobredosis de soledad. Paciente. Sé que si logra abatirme no volverá a probarme, y guardo la esperanza de volverlo a sentir teniéndome entre sus piernas. Me vendrá a encontrar ya muerta…

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Obtuso

Obtuso

Siempre fue cuadrado y, aunque tuviera cuatro ángulos rectos, siempre le dijeron obtuso. Al menos hasta que la conoció, después de eso él y ella se pusieron cuadraplégicos a navegar hirsutos de bonanza y kashmir, a boicotear picos de arancel y balar pirotecnia embalsamante. Calaron entremecidos los balines de los hisopos y marmotearon falsiformes los cubículos antroposóficos. Arremetieron esdrújulos contra el vitiligo diario del circulo hexadecimal y pospusieron la reversa…

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Hambre

Hambre

Lo domina, su hambre es mórbida. Comenzó a meterse comida en la boca a los setenta kilos y, luego a los ochenta, tragaba papel y plástico. Para los noventa comía tierra, plantas y flores. No era el ser humano detrás del hambre quien quería comer, sino el hambre misma, se había vuelto un poseso. A los cien kilos devoró un gato completo y vivo. Luego, conforme pasaban los días y…

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Matemáticas Simples

Matemáticas simples

Hierve el chocolate en una olla para dos y en la casa arde la madrugada. Me sostengo el corazón en la mano para que no brinque y gima como marrano en su corral y al tacto pesa demasiado. Entonces me encimo la ropa y afuera busco el frío que me dé templanza y no hay más plazas donde pasear que aquellas con hedor a orines de perro y borracho. Ni…

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Lógica

Lógica

Susana a veces pernoctaba en un cuartito del apartamento de José, un cuartito que le había agregado un viejo inquilino, más para guardar desorden que para ser habitable pero no importaba pues después de follar quedaba tan cansada que agarraba una silla, trepaba y se introducía con dificultad en el agujero y se dormía inmediatamente sin sentir ni la mas mínima claustrofobia ni el mas mínimo pavor de estar en…

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Fábulas De Gentrificación

Fábulas de gentrificación

Malditos hipsters, todo lo arruinan con sus chingados perros de razas exóticas y sus estúpidos sombreros. Todos siempre vestidos de colores chillones; ¿acaso no les duele la cabeza nada más de verse las camisas de reojo? Y ni empieces con su fetiche por ocupar locales abandonados y ‘dejarlos bonitos’ con una tabla de pino importado y sin barnizar, aunque no dejen de ser locales en obra negra en barrios en…

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Un Poema Por Hora

Un poema por hora

Así pasó el martes apretado, donde la lluvia acompañó la tarde, deshilachando cada palabra entre cervezas y ruido. Un par de señoras querían que les construyera un recuerdo, algo que hablara de la guerra y del chocolate. Un señor que andaba buscando sacarse un poco el frío quiso algo que hablara de unos ojos y una ventana. Llegaron unos niños que querían un poema para su maestra, que tuviera muchas…

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Las Sustancias

Las sustancias

¿Cansado de la rutina en la oficina? ¿Hastiada de la monótona vida familiar? ¿Impaciente por explorar, pero temeroso de los riesgos? ¿INSATISFECHO y FRUSTRADO por el fracaso continuado y paupérrimos logros? No desmaye: su vida no requiere un cambio. Le presentamos el Programa de Hiperperpetuación Transustancial, con el que accederá a un amplio abanico de experiencias posibles cuya riqueza le abrirá mundos y temores: conozca desiertos y admire imponentes paisajes…

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Don Marino

Don Marino

Cerca de Tres Marías hay un hotelito que no tiene nada que envidiarle a los del cine, a esos lugares de apariencia sobrenaturales en medio de una carretera ya casi sin transitar, con letreros neon parpadeantes e incompletos donde pasan cosas que nadie quiere creer que pasan. En Lo que el viento se llevó (así se llama el hotel) hay 8 habitaciones y un solo empleado. Marino trabaja ahí desde…

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4 A.m.

4 a.m.

No lloraba, no gritaba, no pedía nada. Su garganta estaba seca de pensar soluciones inexistentes, sus manos dormidas de apretar el abrazo. Después de quitarse el cuerpo que le quedaba, caminó al bar de la esquina. No había nadie a esa hora de la madrugada. Nadie piensa a las 4 de la mañana. Empezó por tomar con y sin hielo las bebidas que se le atravesaban. Justo un momento antes…

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Camino Al Mar

Camino al mar

Me pediste aquella noche que te despertara cuando saliera de casa. Te vi durmiendo tan tranquila como un ángel que no quise interrumpir tu sueño y dejé que te arrullaras con tu propia respiración. La noche dejó desierta a la ciudad y sólo se escuchaba el sonido del viento entrando por la ventana, acariciando apenas el filo de la cortina. Intentabas con dificultad abrir los ojos, me buscaste angustiada con…

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La Plañidera

La plañidera

Mi tío fue un ser despreciable. En realidad, nadie lamentaba la muerte de este señor, ni su familia ni sus colegas ni sus vecinos; está de más decir que no tenía amigos ni pareja, pero nuestra familia siempre ha respetado las costumbres. El primogénito de cada unión se llama como el padre, y, si alguien muere, se vela, se entierra y se le paga una misa. En este ánimo, la…

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Aldama 405

Aldama 405

Quizá al buscar a tientas tu cuerpo fue como encontré un lápiz entre las sábanas; se te ocurrió que era buen momento para dibujarme. Me quedé quieta para no interrumpir tus planes. Tú crees que lo que más disfruto es ver la forma en que me miras mientras me dibujas, quieta bajo el imperio de tu mirada, como si fuera una gota detenida en un extremo del cristal de esta…

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Los Lípidos Del Amor

Los lípidos del amor

No importaban las nubes grises y la lluvia porque planeaba pasar el medio día en un motel barato con Carlota la recepcionista: combo amoroso de doce del día a dos de la tarde en $20.000 pesos con almuerzo incluido. Desnudos en la cama, mirándonos con honestidad procedimos a almorzar y apenas sentí la grasa tibia abandonando el muslo de pollo, pasándose a mi mano y deslizándose sensual hasta mi codo, comprendí…

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Amor Especulativo

Amor especulativo

No se trataba de que me amaras, mis planes contigo eran otros menos nobles. Hoy me preguntas qué fue de esa mujer entercada en conquistarte, de ese cuerpo siempre húmedo y dispuesto, pero no hubo tal mujer, no fui yo quien llamó tu atención, quien tomó tu plaza, y es que ni siquiera ahora que me voy te das cuenta de cuál fue la estrategia, ni siquiera hoy eres capaz…

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Reptil

Reptil

Si esperabas resistencia, no la hay. Me usaste de carnada para cumplir con tus caprichos y abusando de mi torpeza me has convertido en un gusarapo. Ahora es mi deber drenarte completamente y llegar hasta lo más profundo de tu ser; curar tu infección con un apasionado beso mientras bailamos en la oscuridad. Y al tiempo que nos abrazamos y pretendes huir, yo me aferro a encontrar algo real en…

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Un Poco Más

Un poco más

Subí montañas, crucé océanos y conquisté las cavernas más profundas. Nadé en tinacos llenos de billetes de alta denominación y cedí todo a la humilde filantropía. Canté, bailé, escribí, toqué treinta instrumentos y esculpí dos toneladas de piedra. Limpié mis entrañas con jugos y néctares verdes, exploté mis músculos hasta su máximo esplendor y me arreglé los dientes con el dentista. Comprendí la base del budismo y me adentré en…

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Donde Te Lleve La Noche

Donde te lleve la noche

Laura acompañó a Juan a través de doce calles oscuras, un pequeño parque que hedía a popó humano recién hecho, dos avenidas y un puente; luego cruzaron la noche hacia la izquierda bordeando una cancha de béisbol abandonada cuyo último jonrón había sido conectado en 1989 y ahora era un nido gigante de maleza, ratas, y mansos vagabundos. En todo este recorrido ella se había fumado 3 cigarrillos. El unos…

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Mare Frigoris

Mare Frigoris

No me gustan las galletas de limón. Ni los dulces de menta. Por eso le dije que no. Pero tenía panecito de chocolate y unas paletas de fresa. Entonces me cayó bien. Iba después de la escuela. Siempre pasaba rápido, me acariciaba la cabeza y me daba mis dulces. A veces me llevaba latitas de refresco de uva y papitas. Me decía que eran para el recreo de mañana. Un…