La esencia de Deletéreo: textos cortos ilustrados para beber, viajar, reconstruir neuronas y leer todos los días.

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4 A.m.

4 a.m.

No lloraba, no gritaba, no pedía nada. Su garganta estaba seca de pensar soluciones inexistentes, sus manos dormidas de apretar el abrazo. Después de quitarse el cuerpo que le quedaba, caminó al bar de la esquina. No había nadie a esa hora de la madrugada. Nadie piensa a las 4 de la mañana. Empezó por tomar con y sin hielo las bebidas que se le atravesaban. Justo un momento antes…

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Camino Al Mar

Camino al mar

Me pediste aquella noche que te despertara cuando saliera de casa. Te vi durmiendo tan tranquila como un ángel que no quise interrumpir tu sueño y dejé que te arrullaras con tu propia respiración. La noche dejó desierta a la ciudad y sólo se escuchaba el sonido del viento entrando por la ventana, acariciando apenas el filo de la cortina. Intentabas con dificultad abrir los ojos, me buscaste angustiada con…

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La Plañidera

La plañidera

Mi tío fue un ser despreciable. En realidad, nadie lamentaba la muerte de este señor, ni su familia ni sus colegas ni sus vecinos; está de más decir que no tenía amigos ni pareja, pero nuestra familia siempre ha respetado las costumbres. El primogénito de cada unión se llama como el padre, y, si alguien muere, se vela, se entierra y se le paga una misa. En este ánimo, la…

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Aldama 405

Aldama 405

Quizá al buscar a tientas tu cuerpo fue como encontré un lápiz entre las sábanas; se te ocurrió que era buen momento para dibujarme. Me quedé quieta para no interrumpir tus planes. Tú crees que lo que más disfruto es ver la forma en que me miras mientras me dibujas, quieta bajo el imperio de tu mirada, como si fuera una gota detenida en un extremo del cristal de esta…

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Los Lípidos Del Amor

Los lípidos del amor

No importaban las nubes grises y la lluvia porque planeaba pasar el medio día en un motel barato con Carlota la recepcionista: combo amoroso de doce del día a dos de la tarde en $20.000 pesos con almuerzo incluido. Desnudos en la cama, mirándonos con honestidad procedimos a almorzar y apenas sentí la grasa tibia abandonando el muslo de pollo, pasándose a mi mano y deslizándose sensual hasta mi codo, comprendí…

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Amor Especulativo

Amor especulativo

No se trataba de que me amaras, mis planes contigo eran otros menos nobles. Hoy me preguntas qué fue de esa mujer entercada en conquistarte, de ese cuerpo siempre húmedo y dispuesto, pero no hubo tal mujer, no fui yo quien llamó tu atención, quien tomó tu plaza, y es que ni siquiera ahora que me voy te das cuenta de cuál fue la estrategia, ni siquiera hoy eres capaz…

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Reptil

Reptil

Si esperabas resistencia, no la hay. Me usaste de carnada para cumplir con tus caprichos y abusando de mi torpeza me has convertido en un gusarapo. Ahora es mi deber drenarte completamente y llegar hasta lo más profundo de tu ser; curar tu infección con un apasionado beso mientras bailamos en la oscuridad. Y al tiempo que nos abrazamos y pretendes huir, yo me aferro a encontrar algo real en…

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Un Poco Más

Un poco más

Subí montañas, crucé océanos y conquisté las cavernas más profundas. Nadé en tinacos llenos de billetes de alta denominación y cedí todo a la humilde filantropía. Canté, bailé, escribí, toqué treinta instrumentos y esculpí dos toneladas de piedra. Limpié mis entrañas con jugos y néctares verdes, exploté mis músculos hasta su máximo esplendor y me arreglé los dientes con el dentista. Comprendí la base del budismo y me adentré en…

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Donde Te Lleve La Noche

Donde te lleve la noche

Laura acompañó a Juan a través de doce calles oscuras, un pequeño parque que hedía a popó humano recién hecho, dos avenidas y un puente; luego cruzaron la noche hacia la izquierda bordeando una cancha de béisbol abandonada cuyo último jonrón había sido conectado en 1989 y ahora era un nido gigante de maleza, ratas, y mansos vagabundos. En todo este recorrido ella se había fumado 3 cigarrillos. El unos…

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Mare Frigoris

Mare Frigoris

No me gustan las galletas de limón. Ni los dulces de menta. Por eso le dije que no. Pero tenía panecito de chocolate y unas paletas de fresa. Entonces me cayó bien. Iba después de la escuela. Siempre pasaba rápido, me acariciaba la cabeza y me daba mis dulces. A veces me llevaba latitas de refresco de uva y papitas. Me decía que eran para el recreo de mañana. Un…

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Chackra Mental En El Centro De La Frente

Chackra mental en el centro de la frente

La carnada estaba ahí esperando. Colgando de un hilito cualquiera, uno que encontró en la caja de costura. Un pobre hilo sin personalidad dándoselas de sedal. Pero estaba tendido. Tan sensible como ala de mosca, ahí puestito para que cualquiera se prendiera de él. Ahí, solito, hilito, esperando. La trampa estaba en que parecía una buena idea. Una buena idea que merecía ser pensada una y otra vez. Darle vueltas,…

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Nunca Fuimos Rockeros

Nunca fuimos rockeros

No hace falta decir que de la autocrítica pueden brotar frutos muy valiosos para la antropología, pero sí advertir que en ese proceso pueden ocurrir tergiversaciones carentes de los fundamentos que presumen poseer. —Mario Herrera 2014. Un libro acaba de comprar el muchacho. No escritor, no lo llenes de arrumacos, no le digas perversiones, no le hables de la Khôra, no le destroces el tímpano o el corazón del pene.…

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Anzuelo Recurrente

Anzuelo recurrente

¿Qué tipo de marinero sería yo si aventara por la borda este trofeo? Quizás no es la mejor mujer del universo, pero mordió el anzuelo. Eso debería de bastar, ¿o no? Que me amara. Pero no. Este deseo que me exige un pez más gordo, más inteligente, de mejor figura. ¿O qué chingados quiero? ¿Para que aviento mis entrañas al mar si no estoy dispuesto a aceptar la responsabilidad de…

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Sueño En Llamas

Sueño en llamas

Deja de mirarme así. Tus ojos están atravesando mi espalda mientras camino de regreso a casa. ¿No puedes decir nada? ¿No puedes gritar? ¿Pedirme que no me vaya? Me tienes caminando con palabras en las manos, repitiendo para adentro la última frase, en un rebotar constante de mi lengua contra el paladar, mordiendo la última palabra que no quería decirte. Me tienes cansada, fumando el frío de la noche, desprendiendo…

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Tú Y Tus Mañas

Tú y tus mañas

Marejadas de un líquido escarlata corriendo por una línea angosta que alimentaba el interior de un cuerpo lleno de misticismo. Se despertó pensando que había estado en otra dimensión, como quien se desprende de su cuerpo y puede observarse desde el techo mientras duerme plácidamente. Su brazo que no respondía. El rigor de toda la humanidad había caído en un brazo que no atendía a la orden mental de voltearse a…

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Bajo Una Estrella Negra

Bajo una estrella negra

Mi amada que no quiere amarme. Mi vida que no puede amarme. Las seduzco a ambas. —Jack Kerouac Kareli, puerta eterna de Calakmul. Te quiero como a mi hígado, como quiero a mi hipófisis, como quiero a mi testículo izquierdo y tuyo es el primer pensamiento que tengo al despertar. Pero cuando estoy dormido, atado al vientre de mi madre, sueño con una luna africana y máscaras exóticas de culturas…

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Religiosa

Religiosa

Suceden de noche: el hambre y —sobre todo— los apetitos. Un aroma acre se agolpa en la nariz con reclamos de atención silvestre, se yergue un calor primitivo y entonces los apetitos se vuelven furia, y ah… Mis piernas se estiran como banderas al aire y los dedos, rosáceos dedos, se abren a la claridad. Cedo, como siempre, dejo de pensar, sorda porque estos ojos no duermen. Me vuelvo yo…

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Claustrofobia

Claustrofobia

Alea jacta est Cuando cerró la puerta se dio cuenta de que se había orinado en los pantalones. El pequeño clóset olía a cobija vieja con ropa prehistórica y su profunda oscuridad dejaba escapar un murmullo de patitas de roedor o artrópodo que sumados no superaban el pavor que la había llevado hasta allá. Tanteó en busca de algo, tembló a través de las tinieblas que solo le devolvían tejidos…

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Mi A.U.

Mi A.U.

En las tonalidades de la noche se alcanzaban a distinguir los movimientos de su cola. Trataba de llegar a esos pasos que sus garras detectaban. Eran ellos, los que almacenaban semillas. Y con ello aparecieron los roedores. Poco a poco se acostumbraba a la calidez humana. Y también a sus prejuicios. Calamidad y veneración en un solo cuerpo peludo. Su disfrute no está sólo en comerlo, sino en seducirlo y…

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En La Red

En la red

Yo sé que tienes miedo, sé que me lees y guardas todo, sé que escondes cada cosa que te he regalado como un tesoro. Y yo te digo: ¿para qué? No estoy pensando en nada, a veces cuando hablas, juego a estar interesado, por compromiso. No me importan muchas cosas de ti, ni tu pasado violento, ni tu presente inconstante. No me importas por mucho tiempo. Te lo aseguro. Pero cuando…

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Bailemos Mujer, Bailemos

Bailemos mujer, bailemos

Bailemos hasta desaparecer entre el humo de esta habitación sin ventanas. Asfixiémonos lentamente mientras esperamos la madrugada, droguémonos de besos y caricias, sintamos la humedad de nuestras ganas. Déjame ser yo quien te haga levitar, quien te haga cerrar los ojos mientras sonríes. Olvidémonos de los viejos amores, quememos los recuerdos con gemidos, que el silencio se vuelva ruido, que mi espalda se dibuje de rasguños y las sábanas se…

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Dulces Sueños

Dulces sueños

Me bañas con canciones de cuna y nunca me siento sola. ¿Qué clase de hechizo has lanzado sobre mí? Me matas de hambre y casi me paralizas. Te miro fascinada como un vampiro. Nunca había querido despertar a las estrellas, pero todo lo que hago, lo hago por ti. Incluso vivir de tus latidos. Recuerdo aquella vez que lloviste toda la noche, me regalaste árboles caídos y un huracán. Alguien…

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El Plato Del Buen Comer

El plato del buen comer

A los seis meses, Emiliano Gael, ya comía huevito con tocino, eso y su Kinder Delice. Estaba bien bonito, mijo, con sus piernotas que apenas y le entraban los calcetines. Bien chillón y tragón que era: en las noches su mamilota de leche con un Gerber disuelto y luego luego despertando, jamoncito o unos bombincitos de fresa ¿te acuerdas? La primera vez que probó el chicharrón, hasta gritaba para que…

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El Grueso De La Población

El grueso de la población

Luciano falleció una tarde cualquiera, durante la celebración de su cumpleaños treinta y seis, llevándose consigo a la mayoría de la población de aquella hermosa ciudad. Con todos sus músculos contrayéndose en espasmos, cayó sobre la comida, acompañado de temblores y mareos, mientras apretaba su pecho robusto con ambas manos. Con la quijada endurecida y los ojos bien abiertos. Con la sangre inmóvil. Con la nariz clavada a fondo en…

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Mi Oso

Mi oso

Después de haber sido un hombre, lo primero que quise fue olvidarme de mi padre. Necesitaba olvidarme de mi padre. Al ver mi majestuosa sombra y el poder de mis brazos, era absurdo que un recuerdo así ocasionara nuevamente mi extinción; además, estaba seguro de que un animal con tal potencia en garras y dientes no podía darse el lujo de sentir la tristeza y abandono que sentí cuando era…

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Dulce Amor

Dulce amor

Nos costó mucho trabajo hacernos, acostumbrarnos. Los días para mí, habituado a levantarme al alba e irme a la cama en cuanto la luz se disipara, dejaron de existir. Las horas a oscuras se superponían minuto a minuto, una tras otra. Las noches se alargaban. Largas eran las noches, larguísimas. Durante el día uno se da cuenta del paso del tiempo por la luz. El sol lo determina. La posición…

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Caramelos De Mantequilla

Caramelos de mantequilla

Con su cara llena de alegría y un vestido blanco que le hacía ocultar la gordura, Carlota salía a asediar a sus próximas e incautas víctimas. Siempre prefirió a los jóvenes robustos y con las mejillas rosadas; bien alimentados, pues. Los llevaba a su casa por medio de artimañas, les ofrecía unas copas de champaña de la cara y platillos exquisitos con los que era muy fácil sentirse halagado. Cuando…

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La Vela

La vela

No te preocupes hijo, podrá faltar la electricidad, podrá faltar la comida; los hombres podrán tornarse unos contra otros y la obscuridad podrá devorarlo todo cada noche fuera de nuestras puertas pero, aquí dentro, mientras siga encendido el pabilo de esa vela todo estará bien. Mientras el cordel siga cantando no habrá sombras estridentes debajo de tu cama ni monstruos hambrientos ocultos en el pasillo. No podrán los demonios abandonar su…