La esencia de Deletéreo: textos cortos ilustrados para beber, viajar, reconstruir neuronas y leer todos los días.

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Tú Y Tus Mañas

Tú y tus mañas

Marejadas de un líquido escarlata corriendo por una línea angosta que alimentaba el interior de un cuerpo lleno de misticismo. Se despertó pensando que había estado en otra dimensión, como quien se desprende de su cuerpo y puede observarse desde el techo mientras duerme plácidamente. Su brazo que no respondía. El rigor de toda la humanidad había caído en un brazo que no atendía a la orden mental de voltearse a…

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Bajo Una Estrella Negra

Bajo una estrella negra

Mi amada que no quiere amarme. Mi vida que no puede amarme. Las seduzco a ambas. —Jack Kerouac Kareli, puerta eterna de Calakmul. Te quiero como a mi hígado, como quiero a mi hipófisis, como quiero a mi testículo izquierdo y tuyo es el primer pensamiento que tengo al despertar. Pero cuando estoy dormido, atado al vientre de mi madre, sueño con una luna africana y máscaras exóticas de culturas…

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Religiosa

Religiosa

Suceden de noche: el hambre y —sobre todo— los apetitos. Un aroma acre se agolpa en la nariz con reclamos de atención silvestre, se yergue un calor primitivo y entonces los apetitos se vuelven furia, y ah… Mis piernas se estiran como banderas al aire y los dedos, rosáceos dedos, se abren a la claridad. Cedo, como siempre, dejo de pensar, sorda porque estos ojos no duermen. Me vuelvo yo…

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Claustrofobia

Claustrofobia

Alea jacta est Cuando cerró la puerta se dio cuenta de que se había orinado en los pantalones. El pequeño clóset olía a cobija vieja con ropa prehistórica y su profunda oscuridad dejaba escapar un murmullo de patitas de roedor o artrópodo que sumados no superaban el pavor que la había llevado hasta allá. Tanteó en busca de algo, tembló a través de las tinieblas que solo le devolvían tejidos…

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Mi A.U.

Mi A.U.

En las tonalidades de la noche se alcanzaban a distinguir los movimientos de su cola. Trataba de llegar a esos pasos que sus garras detectaban. Eran ellos, los que almacenaban semillas. Y con ello aparecieron los roedores. Poco a poco se acostumbraba a la calidez humana. Y también a sus prejuicios. Calamidad y veneración en un solo cuerpo peludo. Su disfrute no está sólo en comerlo, sino en seducirlo y…

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En La Red

En la red

Yo sé que tienes miedo, sé que me lees y guardas todo, sé que escondes cada cosa que te he regalado como un tesoro. Y yo te digo: ¿para qué? No estoy pensando en nada, a veces cuando hablas, juego a estar interesado, por compromiso. No me importan muchas cosas de ti, ni tu pasado violento, ni tu presente inconstante. No me importas por mucho tiempo. Te lo aseguro. Pero cuando…

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Bailemos Mujer, Bailemos

Bailemos mujer, bailemos

Bailemos hasta desaparecer entre el humo de esta habitación sin ventanas. Asfixiémonos lentamente mientras esperamos la madrugada, droguémonos de besos y caricias, sintamos la humedad de nuestras ganas. Déjame ser yo quien te haga levitar, quien te haga cerrar los ojos mientras sonríes. Olvidémonos de los viejos amores, quememos los recuerdos con gemidos, que el silencio se vuelva ruido, que mi espalda se dibuje de rasguños y las sábanas se…

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Dulces Sueños

Dulces sueños

Me bañas con canciones de cuna y nunca me siento sola. ¿Qué clase de hechizo has lanzado sobre mí? Me matas de hambre y casi me paralizas. Te miro fascinada como un vampiro. Nunca había querido despertar a las estrellas, pero todo lo que hago, lo hago por ti. Incluso vivir de tus latidos. Recuerdo aquella vez que lloviste toda la noche, me regalaste árboles caídos y un huracán. Alguien…

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El Plato Del Buen Comer

El plato del buen comer

A los seis meses, Emiliano Gael, ya comía huevito con tocino, eso y su Kinder Delice. Estaba bien bonito, mijo, con sus piernotas que apenas y le entraban los calcetines. Bien chillón y tragón que era: en las noches su mamilota de leche con un Gerber disuelto y luego luego despertando, jamoncito o unos bombincitos de fresa ¿te acuerdas? La primera vez que probó el chicharrón, hasta gritaba para que…

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El Grueso De La Población

El grueso de la población

Luciano falleció una tarde cualquiera, durante la celebración de su cumpleaños treinta y seis, llevándose consigo a la mayoría de la población de aquella hermosa ciudad. Con todos sus músculos contrayéndose en espasmos, cayó sobre la comida, acompañado de temblores y mareos, mientras apretaba su pecho robusto con ambas manos. Con la quijada endurecida y los ojos bien abiertos. Con la sangre inmóvil. Con la nariz clavada a fondo en…

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Mi Oso

Mi oso

Después de haber sido un hombre, lo primero que quise fue olvidarme de mi padre. Necesitaba olvidarme de mi padre. Al ver mi majestuosa sombra y el poder de mis brazos, era absurdo que un recuerdo así ocasionara nuevamente mi extinción; además, estaba seguro de que un animal con tal potencia en garras y dientes no podía darse el lujo de sentir la tristeza y abandono que sentí cuando era…

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Dulce Amor

Dulce amor

Nos costó mucho trabajo hacernos, acostumbrarnos. Los días para mí, habituado a levantarme al alba e irme a la cama en cuanto la luz se disipara, dejaron de existir. Las horas a oscuras se superponían minuto a minuto, una tras otra. Las noches se alargaban. Largas eran las noches, larguísimas. Durante el día uno se da cuenta del paso del tiempo por la luz. El sol lo determina. La posición…

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Caramelos De Mantequilla

Caramelos de mantequilla

Con su cara llena de alegría y un vestido blanco que le hacía ocultar la gordura, Carlota salía a asediar a sus próximas e incautas víctimas. Siempre prefirió a los jóvenes robustos y con las mejillas rosadas; bien alimentados, pues. Los llevaba a su casa por medio de artimañas, les ofrecía unas copas de champaña de la cara y platillos exquisitos con los que era muy fácil sentirse halagado. Cuando…

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La Vela

La vela

No te preocupes hijo, podrá faltar la electricidad, podrá faltar la comida; los hombres podrán tornarse unos contra otros y la obscuridad podrá devorarlo todo cada noche fuera de nuestras puertas pero, aquí dentro, mientras siga encendido el pabilo de esa vela todo estará bien. Mientras el cordel siga cantando no habrá sombras estridentes debajo de tu cama ni monstruos hambrientos ocultos en el pasillo. No podrán los demonios abandonar su…

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Opacidad

Opacidad

No me quedaba muy claro de dónde venía ese olor Pensé que era ridícula autoexposición de las pedas que me pongo Pero no era eso Entonces creí que era mi voluntad por hacer cada vez más Como cuando encuentro la palabra clave de una conclusión súper chingona Y toda la frase tiene sentido, aún cuando me costó continuas rascadas de cabeza Y el cabello se te suaviza y suelta un…

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La Vasija De Olena

La vasija de Olena

Olena me trajo un regalo del otro lado del mundo y con él su sonrisa de café y de tabaco. Olena me trajo un regalo: una vasija para mi llanto. Vaya vasija que trajo Olena, vaya vasija de barro. Un recipiente pequeño para el océano, pero el tamaño justo para mi llanto. Olena me trajo un regalo del otro lado del mundo y con él trajo sus labios delgados. Olena…

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Comida Para Gato

Comida para gato

Desayunábamos tranquilos cuando Camilo empezó a regañarme porque me había gastado los 500 pesos que me dio para comprar pan. En ese momento noté que un pedazo de tocino se le cayó de la boca. Luego vino el gato y se lo comió. Por ahí andaba el pobre buscando su pedazo de carne como si no hubiera comido en días o como si su vida dependiera de ese trozo de…

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El Vigilante

El vigilante

Lo veo en cuanto entra al supermercado. Desde que empecé a trabajar aquí descubrí a los de su especie. Me he dedicado a estudiarlos, a seguirlos, a descubrir sus fortalezas y sus debilidades. Son una nueva raza, una súper raza. Nos superan en volumen; no en cantidad, sino en tamaño. Sus planes son confusos aún y no detecto el tipo de maldad que esconden, pero la esconden y la percibo.…

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Fruta Madura

Fruta madura

Ya no tiene 23 ni esas piernas soberanas y dulces. Ya no son esas zancadas y horcajadas ágiles que arrancaban sorpresa cuando bailaba, cuando se mecía y se estremecía. Pero todavía se estremece, y gira y se desliza y baila, no siempre de pie. El vientre, porcelana de cantos lucidos, ahora se abulta como serpiente enrollada que estira fauces de seda entre serenas columnas de espuma. Las nalgas breves y…

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Prurito De Tribulación

Prurito de tribulación

No no sí, no Bueno, puede ser, pero tendría que analizarlo Necesito al menos otra semana para confirmar el diagnóstico Veía telarañas de sangre Partículas suspendidas en la acuosidad de su interior Rasgaba Rascaba Pero nada le quitaba la sensación de que algo más le indicaba por donde mirar Estaba acostumbrado a mirar bajo la lente de un microscopio Juzgaba cada una de las partes por igual Pretendía ser lo…

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La Bastardilla Es Nuestra

La bastardilla es nuestra

Escuchen hijos de puta, masturbadores, egocentristas, carentes de sexo y de moral, recicladores de esposas de medio uso, padres adoptivos del infierno personal ajeno aquí tienen a un hombre destrozado. Agusanado en la memoria del elefante, deteniendo el peso de su propia grasa en la punta de la aguja del señor. Estoy cansado de toda esta maniática idea del hogar, cápsula habitable y construida, (zorras, pornografía, sexo decepcionante y alimentos…

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Purgación

Purgación

La garganta me pica, ya no quiero hacerlo pero no hay otra forma. Esto de alargar los dedos para alcanzar la úvula me deja exhausta. Pero hay que ser persistente para llamar al vómito, aun cuando la mano se llene de saliva y las comisuras de los labios se extiendan demasiado. La masa de comida caliente me sube por el esófago; quema cada vez que la obligo a salir. Odio…

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Fui Helio

Fui helio

Quizás ese había sido el mejor momento de su vida. Briznas de pasto entre los dedos, el murmullo de hippies coloridos a su alrededor, decenas de hula hulas girando en cinturas de niñas pequeñas con trenzas. Y ella, vacía. Sabía entonces, al menos, que la incertidumbre era verdadera, casi afirmación de juventud y vida. Lo celebraba con comentarios cada vez más banales a Charlie, su amiga francesa deprimida. Con cada…

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Corderito

Corderito

Regresó a la cocina. Sobre la mesa, las piezas de carne descansaban dispuestas, sin gritos ya. Mojó la piedra para afilar el mondador, el hacha, los cuchillos de carnicero, el de cocinero: se avecinaba una larga noche y había que preparar herramientas. El rasgueo de las hojas contra los granos seguía el ritmo constante, casi pornográfico, de un placer que no encuentra lugar en el cuerpo. Se arrastra contra la…

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Sin Beneficio Personal

Sin beneficio personal

En tu casa hasta parecía que el retrete sonreía Era como estar siempre en el momento perfecto, como cuando despiertas de un sueño para ver la hora y justo es momento en que suene la alarma Sientes que el universo que cobija Mis ojeras se notan un poco más cada día Pero no lo digo con pesar Es solo que entre tanta cara, los colores encuentran la manera de explotar…

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Caer Blandito

Caer blandito

Es incoherente, me atrevo a decirlo, pero no hay cosa que desee más todos los días, a cada hora, desde que me levanto, cuando llego a casa, que volver a estar contigo y poner mi cuerpo despacito sobre ti. Irnos volando mientras contemplas mis sueños y sin una palabra soportas mis movimientos. No importa si son discretos o desafiantes, tú siempre me abrazas, aun sin miembros posibles para sentirme, y…

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Las Delicias Humanas

Las delicias humanas

En una esquina del Museum fur Naturkunde de Berlin, detrás de un gran cristal, descansa algo deshojado Das große Buch der Menschenfleisch mit Salz und Pfeffer (EL libro gordo de la carne humana con sal y pimienta), un manuscrito del chef y científico alemán Dr. Hans Josef Neumann que consta de más de dos mil páginas divididas en tres secciones. La primera es una recopilación de notas, dibujos y estadísticas…