12 Regalo Hgallo Complemento Ximena

Un hombre alto

Recordó todas las cosas que imaginó ser cuando creía que para ser un hombre adulto le faltaba mucho. Más lejano que la distancia del suelo a la resbaladilla del jardín, no más lejano que alcanzar la estatura de papá cuando lo ayudaba a subir las escaleras del juego.

Papá, que era altísimo.
Y sus zapatos, tan grandes.

Cuando llegaba de trabajar los dejaba junto a la cama y él corría a probárselos.
Recordó la decepción que le causaba la distancia entre sus dedos y la punta de éstos. Rellenar el hueco faltante con periódico no era suficiente y aunque creciera, papá continuaría siendo muy alto, inalcanzable, y todas las cosas que quería ser no serían suficientes aunque las apilara unas sobre otras.

Recordó todo esto cuando papá abrió la caja y le agradeció, con mucho afecto, los zapatos que le hacían falta.
La melancolía lo llevó a sonreírle. La silla de ruedas lo había reducido a la mitad, sus pies encogieron con los años y el desuso.
Él solo se convirtió en un hombre adulto, pero la distancia siguió siendo la misma.
Como cuando papá lo subía a la resbaladilla.
Seguía siendo altísimo.

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Escritora. Cafeinómana, observadora, insomne. De ser trapecista caminaría todo el tiempo por las orillas.
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Hernán Gallo
Ilustrador y diseñador gráfico con tendencias autodidactas, autodestructivas y autómatas.
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