Saltear al contenido principal

Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Rayuela

…de la Tierra al Cielo. ¡Qué camino, pesado ascenso! Pensaba que el piolet era imprescindible, ahora me doy cuenta de que un paracaídas lo es igualmente. A veces, preferiría la tiza. Plum, en una ojeada, ya había llegado al fin, a ese azul diáfano y transparente; ardía a salvo en la luz, y para mi sueño no había noche, alumbrado por la lámpara. Pero Tiempo pasa, corre en línea recta, su flecha es inclemente, su…

Sabelotodo

"Detesto los momentos en que odio, y odio todo, y el odio soy yo."   ¿Qué es la razón, más que un cirio de cera barata dejado al pie de un huracán? ¿Qué son las palabras si no sombras ululantes reflejadas en la opresiva roca de la caverna de Platón? ¿Qué es la amistad, más que un juego de canicas sin meca en una banqueta abarrotada y eternamente transitada? ¿Qué es el cuerpo, más que…

Filos

Al filo de la realidad y un poco meada en los calzones la tierra oscura me devuelve al terror, me corto poco a poco con el filo de la realidad.   Debajo de un árbol, ella googlea: "al filo"… al filo de la ley, al filo de la mentira, al filo de lo imposible, al filo de la muerte y, por fin, al filo de la realidad, que, a su parecer, era la definición más…

Niña

Niña que salta, niña que baila. Niña que tiembla de alegría. Niña eveready de goma vibrante. Niña sonrisas. Niña enferma de cosquillas y miembro vitalicio del clan de los alegres. Niña preciosa de piel de tiza, manos de pandereta y piernas de marimba. Niña sin edad con sexo de juguete. Niña campeona de danza en la banqueta. Niña sinvergüenza cantante de ducha, lluvia y buses. Niña reina de espasmos abdominales. Niña enemiga del ratón Pérez.…

Estertores

acá mi boca hija de sonrisas adoptivas acá mi piel de apariciones mi tiritar de niña desvestida   allá tu lengua sigue trabando corazones acá revientan perlas expansivas   y me desangro en todas direcciones violentamente florecida

Espasmo

Espasmo. (Del lat. spasmus, y este del gr. σπασμός). 1. m. Enfriamiento, romadizo. 2. m. Lit. Contracción involuntaria de los músculos, producida generalmente por mecanismo reflejo, de manera súbita durante ciertos martes por la tarde o jueves en la noche, cuando el cuerpo se acuerda de ella, de sus tejidos ambarinos, de sus pelitos tibios y se contrae felino preparándose para la caza, para matar un poco la religión con ella y explotar ahí adentro,…

Casa vieja

Eran tiempos de mucho vino, muchas drogas y mucha música. Eran tiempos donde tú y yo encontrábamos cualquier razón para robarnos la tranquilidad. Todo funcionaba mal cuando estaba contigo, y eso se sentía bien. Tus labios obscuros, tu ropa interior que me provocaba, tu forma de callarme la boca. Pero todo se fue perdiendo, la música sonaba distinto, las drogas ponían distinto, el vino embriagaba distinto. Y tus labios obscuros ya eran repugnantes, y tu…

Ejercicio No. 16

Un dos tres vulvaliente, vaginarcisa, oleosa vertiginosa, marítima salubre, congoja inguinal vete lejos, cuatro cinco seis, cartílago blandísimo, chicle al sol, torcida sonrisa maleable, dúctil, laxa, flexible a mis solitarios antojos, siete ocho nueve esponja que sorbe y absorbe y traga y engulle sin dejar más que un aroma, diez once doce, háblame de goce, ensópame, derrámame, sumérgeme en el pantano atroz que nunca cuaja, trece catorce quince, mis espasmos tienen tu nombre, mi boca…

Extracto del diario del Sultán del Humus

Esta piel oscura no tiene lunares. La luna no brilla en cualquier noche, la caprichosa. No me visita nunca. No sabe que mi piel de sombras es la que sostiene un cielo que ella quiso azul y que siempre encuentra negro. Yo traigo con la noche un resplandor claro. Un frondoso cielo mojado. No es que llueva, es que me hace llover. El tercer ojo no es un chakra, no es un ojo espiritual. Los…

Después llegaron los espasmos

¿Te acuerdas de aquel día cuando conseguimos tachas, las empujamos con vino de mala muerte y nos metimos a coger a ese hotel del Centro? Yo no.

El culto

Permítanme un homenaje a los embajadores del espasmo, a los que recuerdan a dios en lo más profundo del pecado, a las que saben un poquito a moneda y a los que amansan yeguas a totazos de cadera; un sincero homenaje a las sacerdotisas húmedas y a los músculos pubococcígeos, alabemos oh dios a los que no se cansan de tener las manos ahí, a los que gozan del evangelio inguinal y fracturan sus columnas…

Mi mente usa zapatos de tacón

Te llaman mis fantasmas intersticiales, mi bostezo entre las piernas, mi negro musgo de esporas inefables. Te llama la noche que gotea entre mis labios, entre mis muslos de algodón de azúcar y mis cúmulos de arena. Te llaman mis pezones hambrientos de penumbra, a cientos de lenguas de distancia. Maúlla sombras el obscuro animal de la memoria.

Desvelo

Su madre no quiere hablarle. Su hermana la tacha de estúpida. Su padre se apresura a tomarse un whisky para camuflar la ira roja que le invade los cachetes cada que surge el tema. Su hermano ha llegado más de 3 veces por sorpresa a su departamento buscando al bruto inhumano que ella no ha sido siquiera capaz de presentar ante su familia. Las rodillas raspadas, las uñas desagarradas y los pómulos sangrantes son extremos…

Se nos olvida el cuerpo

Inmediatamente pensamos que la sombra es causa de la luz sobre nosotros. Se nos olvida el detalle más importante.         Terrible costumbre.

Por la mañana pienso que la luz es el enemigo a vencer

“Aquel que alcance a ver simultáneamente su sombra y luz, alcanza a verse por ambos lados. De esa manera llega al equilibrio.” C. G. Jung Dicen algunos –que supongo lo saben– que al mirar el sol debes procurar el mínimo de sombra posible. También dicen que al mirar el sol debes procurar no mirarlo tanto. … Dicen que lo que nos ha faltado es valentía. Para ver el sol. Para ver la sombra. Y darnos…

Sombra

Vagué por callejones con las suelas embarradas de historias. Mostré mi lado b. Y mi track oculto. Y mi máscara pintada de implosiones. Perseguí luciérnagas enloquecidas. Pedaleé hacia el lugar de donde vienen los relámpagos, convertí las cometas en derivas. Fui mi antónimo de ubicuidad. Mi propio nadie. Fui la risa que evade las razones.

Felpa

La madre entra con sigilo en la habitación penumbrosa para encontrarse con la niña, quien le dice con voz firme a su osito de juguete: "…Peleo con vos como la uña lucha con la carne, batallando microscópicamente e introduciéndose sin misericordia entre la rosada infección, hablo con vos como los borrachos, con la memoria hecha un lastre y la desconfianza plena de que el otro me va a robar el trago apenas lo deje de…

Hicimos luz por nuestro miedo a morir solos. [Manual de sombras]

Es muy fácil. Sólo fija dos puntos. [A][B] Procúralos al menos a 8 cuadras de separación, la noche es mandatoria. Recorre con soltura la distancia entre ellos. [A]                                          [B] La ciudad y nuestro miedo a estar ciegos hace el resto. Observa con cuidado la banqueta que rodea tus pies a cada paso. Siempre encontrarás algo…

El sombra

El cansancio en la mirada, el flaco misterio de su andar, la obvia melancolía de sus ropas y el olor a orín inconcluso, la oscuridad noble, la cicatriz llorosa en sus ojos apenas inescrutables a través de su tufo a carro abandonado, eran apenas sintomas de su legendario apodo: el sombra. Hace muchos años, antes de que sus dias consistieran en un triste levitar itinerante por mi bar, el sombra se paseaba solitario: los hombros…

Volver arriba