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Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Tensión

Una incógnita de motas luminosas, de gestos que descubren quién eres con lentitud, sin la prisa que lleva el presente. Ese es tu rostro. Al amanecer despierta incierto, inseguro, aleatorio e impreciso, borroso como el tiempo de tu ausencia. Pero hoy estás frente a mí, clavándome tus ojos planeta, sometiendo mi cuerpo a fuerzas opuestas, y lo atraes y lo alejas, lo abandonas en el frágil equilibrio de quien camina sobre una cuerda. Entonces me…

Frente a la puerta

La última vez que la vi estaba tocando el violonchelo, sus dedos se deslizaban por las cuerdas recogiendo la cosecha del sonido. Sus lentes, varoniles para lo redonda de su cara, me intrigaban. Seguro pensaba mil cosas todo el tiempo, entre los sueños, las preocupaciones y los planes. Todo eso desaparecía con la música: ahí era sólo ella, tocando, feliz. Todas las ideas volvían eventualmente. En especial las preocupaciones que la agobiaban al grado de…

Incertidumbre

No me digas que siempre eres el mismo. Que el mismo que despierta junto a las deudas es el mismo que se duerme con otras tantas. Es mentira que jures que ese mismo que mienta madres detrás del volante o junto a decenas de personas en el metro, no es otro más que el pinche bien portado que paga la cuenta, abre la puerta y hasta se aguanta los pedos. No me digas que no…

Acuarela materna

Hojas como pájaros acompasando la espera, llevo como pintura el viento en los pinceles dibujando la incertidumbre de tu rostro. Las pátinas del tiempo van creciéndome en el vientre y quiero adivinar la acuarela de tus ojos: los pasteles de tu piel, las témperas bordadas de tus labios… pero es imposible bosquejar el fresco del verbo que amamanta la expectativa y apenas se acerca al esbozado anhelo de una madre. Hojas como pájaros acompasando la…

Viejo espejo

La mano se manifestaba con cierta frecuencia y salía por su estómago, era extraño, estaba comiendo, en la mesa con sus padres, como siempre, y de repente sentía un aire frío en el estómago y veía la mano negra emergiendo lentamente. Parecía tener textura quebradiza, de lagarto sediento, pero cuando intentaba tocarla, o asirla, sus dedos no agarraban más que el aire. Y la mano señalaba, siempre al frente, y nadie más que ella veía…

Nada

Todo empezó con un pequeño moretón. La piel que cubría sus costillas se le hizo brillosa, tornasol, con pequeñas aberturas tipo branquias Eso fue un martes al regresar del acuario Llovía Él lloraba En su casa, el agua de la lluvia se metió por la grieta del techo La vida terrenal que hasta entonces conocía se transformó en un modo acuático. No hacía otra cosa más que evitar cualquier palabra, asociación o imagen que hiciera…

From dog to god

Cuando se va tu mejor amigo, la soledad invade los rincones marcados de la silenciosa casa. No hay ni quién te cuide, ni quién te chille. A veces hace falta alguien con quién hablar y que sólo te escuche, sin aconsejarte nada, tragarse tus penas. Hay quien dice que Dios jadea cuando una mascota muere porque, los amores caninos, son perros de cuidar cuando no sabes ladrónde se han ido. Y perra es la soledad…

Viaje para dos

María se reencontró con José luego de 10 años. Tal vez debió intuir que la combinación de sus nombres estaba destinada desde que nacieron; el mismo mes, el mismo año. Ella se maquilló discreta, un atuendo sencillo. Porte relajado, la mente en blanco, dispuesta a dejarse llevar por José. Él, poco nervioso, loción ligeramente perceptible, un libro en el brazo pues su intuición le dictaba que María lo haría esperar… Y así fue, María se…

Ilusiones

Ahí estaba nuevamente la joven aquella que no hacía más que llenarle de rocío los pensamientos esternónicos y salivosos. Parada en la barra. Su amiga acaba de abandonarla por lo que parece una cita común con el baño de mujeres. Este es el momento. Él lo sabe. Si no es ahora no es nunca. Traga saliva, se palpa el paladar con la lengua, aprieta y afloja las manos. «Piensa», piensa. Él sabe que es medio…

Gojira

– De este lado puede quedar la torre de investigación: según el estudio de suelos, resiste un terremoto de hasta nueve grados. –¿Los cinco pisos? ¿La oscilación no tiene efecto en los edificios aledaños? –Ninguno. El terreno absorbe y dispersa una parte importante de la vibración. –¿Le gusta la fachada? –Muy limpia. El contraste entre la madera y las vigas de acero es impecable. –¿Y el acceso principal? –Hay que recorrer este pasillo. Y el…

Un plan corporal

Mi especialidad son las malas noticias. “Imelda, esa cerveza es la noche”; apenas levantó los ojos, hundidos ya, e intentó buscar su camino, serpiente varada ahogándose con su propia saliva. ¿Miguel? Me acerqué la tarde en que por fin sintió la nieve lamerle la cara; “Inés la purísima le teme a estas noches heladas, y a ti, y lo sabes”. Y el único rumor que Abraham escuchó fue mi voz entre los setos. Buenas o…

No-no-no

Nos negamos a volar aun cuando el viento dirige nuestras alas. Seguimos insistiendo en quedarnos aun cuando se acerca el devastador huracán. Ofrecemos nuestras historias a quien sólo se dedica a coleccionarlas. Perseguimos los rostros que se nos asemejan, pero que más de cerca se les descubren facciones sobrepuestas. Insistimos en pertenecer a algo, a alguien, pensando que eso hará a nuestro corazón latir. ¿En dónde nacen las sonrisas? ¿Dónde estaban guardadas? ¿Cómo es que…

Fracción de segundo

Apenas una fracción de segundo y del cuerpecito se desprendió una luz que empezó a elevarse lentamente. Subía y subía remontando el espacio entre sublimes irradiaciones. Abajo, el caos rampante entre gritos y lamentos y varios autos desechos: Fierros torcidos, aceite, gasolina y sangre, derramándose en el asfalto. Y mientras Carlitos seguía ascendiendo hacia las nubes, en la carretera, los gritos quedaban opacados por el sonido de las ambulancias, y a unos cuantos metros del…

La tentación de inexistir

Nunca entendí qué nublaba su corazón; por qué el silencio, por qué la soledad, por qué no quería hablar. Yo era nuevo en la escuela y no conocía a nadie, pero desde el primer día caminábamos juntos de regreso a casa hasta que en la cuchilla nos separábamos. Al principio sólo aceleraba el paso cuando yo intentaba hablarle, después aceptó mi andar a su lado y yo acepté su silencio. Tres años fuimos compañeros de…

KFC. Ese animal

Lo vi en esa charola roja, ese ser extraordinariamente monstruoso. Lo deseé en ese mismo instante, entre el olor a pollo viejo, a cartón mojado, a niños corriendo y trapos llenos de humedad. Estaba abandonado dentro de su empaque como un niño en una cuna hecha a la medida. Le tocó por suerte a una señora hambrienta, por suerte digo yo, por desgracia denunció su grito de horror. Un pollo no debe tener tres patas…

A a mi inanición

Me vuelves a buscar con tu paso rápido, hablando rápido, respirando rápido, pidiéndome vernos rápido. Y yo sonrío. No soy un hombre veloz, mejor dicho, soy de pasos lentamente aburridos. Porque qué caso tiene vernos y decirnos, sin sentirnos, que la vida es un instante fugaz y que si no lo hacemos ahora no lo haremos nunca. Calma. No me gustan las prisas, qué carajo son las prisas, quién las inventó, quién dijo que el…

Maxina

Después de una década se sentía finalmente aceptada y contenta. El abrazo constante de su hombre y las tareas comunes de la casa se habían convertido en hábitos que sostenían indefinidamente la sonrisa de su cara. Pero ella no es como las demás y, por escondido que tuviera su concepto de futuro, el día que debía llegar terminó llegando antes que después. El accidente fue fatal, un vecino empático tuvo la decencia de comunicárselo. Maxina se…

Principe de nada

No soy príncipe de nada. Poseo dos ojos, a veces he poseído algo de tierra, algo de semillas. ¡Qué felicidad! A nadie tendré que darle cuentas de mis hechos. Pero, ¿y si poseo más que nada ? Sé que poseo todo lo que puedo sentir, y ese poseer es tan breve como la vida. Pero igual de breve la muerte es. Nadie dura muriéndose más de cien años. ¡Qué felicidad! Si poseo dos ojos, a…

Terrícola

Eres sol, luna, polvo estelar. Al interior de tu cuerpo circulan restos de lo que hoy el hombre busca más allá del universo. Partículas extraterrestres te confirman como un ser humano. Sin ir más allá, tu figura forma parte de la galaxia; no te percatas pero es por eso que cada meteoro que se deja ver en la bóveda celeste arranca un suspiro fugaz, que va desde el centro de tu corazón.

Tiroliro

Tiroliro es el gato de la familia, todos los días despierta antes que los demás. Acostumbra dormir en la sala pero apenas dan las 5 de la mañana él sube y araña la puerta de mi habitación; a veces pienso que encuentra en ello un placer sonoro que solamente él disfruta y que a mi me provoca unas ganas de tomarlo por la cola y aventarlo por la ventana que da al jardín. Entonces bajo…

Los globos

Misi no tenía brazos. Tampoco tenía piernas. Era una hermosa niña de nueve años y ochenta centímetros de largo cuando se recostaba, o de poco más de setenta de alto cuando tomaba asiento. Como muchas otras personas en su condición, comía helado cada vez que alguien podía dárselo en la boca, porque no le gustaba ensuciarse la cara comiendo a solas. No hay mucho más que contar sobre ella, salvo, quizá, esa ocasión en que…

Preocupaciones de otro padre de familia

Nancy trajo su muñeca de tres ojos a la mesa una vez más. En los últimos meses la he notado particularmente obstinada con la idea de que en algún momento todos nuestros antepasados habían sido igual a su muñeca, de que la gente como nosotros somos el resultado de un cambio evolutivo muy reciente si consideramos la edad del Universo. —La maestra dice que es probable que un día tengamos muchos más ojos, como otras…

Depredadora de futuros

Llevo un mes con las neuronas llenas de futuro y caracoles. Me parece que soy un personaje de ciencia ficción sin nombre ni escenario. La obsesión no ayuda. Parece como si las células cerebrales temblaran de tanto esforzarse. Ya no escucho. Solo mantengo esa sensación de no saber qué hacer con mi cuerpo, como si no fuera mío. Los caracoles me persiguen como si fuera su muro, su tierra, su futuro; pero a veces creo…

B8ZS-3 (beta)

La seguridad digital es un asunto que nos compete a todos. Las medidas para garantizar que nuestros datos, los importantes, están resguardados nunca serán suficientes. Pero tenemos que seguir tratando. Tenemos que encontrar la manera en que ningún virus, ningún hacker, ningún algoritmo nos derrote. Los discos de 3 ½ son viejos, por eso nadie sospechó. A quién se le hubiera ocurrido que esos plásticos demasiado grandes para la era del dispositivo diminuto, tendrían las…

Haz lo que debas hacer

haz lo que debas hacer, hazlo bien y no dudes de lo que estés haciendo. algo así me dictaba entre sueños mi conciencia cada día que amanecía. también, entre sueños, cuando anochecía, llegaban a mi mente pedacitos de cuentos o narraciones bien estructuradas que nunca tuve la delicadeza de apuntar. en algún sitio escuché que un buen cuento sabe a dónde va desde la primera letra. yo nunca he sido bueno para nada, menos para…

Las batallas

Solía tener la carcajada ágil; aunque reservado, solía ser un niño alegre, el raro que prefería dibujar a jugar futbol. Inventé diez o doce planetas; sólo recuerdo uno: su luna era un diamante que en las noches evaporaba un poquito sus océanos. Y yo recorría sus cavernas de día, temiendo un eclipse que nos cocinara a todos. Si comía ciertas flores (las moradas) podía volar de una montaña a otra sin chamuscarme por los rayos…

Roto espejo del diablo

No logró volver, creyó que su cabeza era fuerte y que nada podía dividirla. Olvidó que era un hombre, uno más entre millones. Al principio todos lo admirábamos, nos impresionaba su capacidad de moverse en el filo, en las fronteras de la cordura, siempre en los límites, en las líneas últimas, el los puntos suspensivos. Era brillante, tenía una memoria portentosa, las matemáticas se le daban con tal facilidad que los profesores comenzaron a ponerlo…

Permanencia involuntaria

No es una cuestión de luces, la ciudad habla de sombras antes y después del atardecer. Extasiada se libera de su humo a medida que llega la noche, justo cuando los autos van y no regresan. Sueños verticales se dibujan en el horizonte, falos de concreto que tratan de penetrar los cielos invadidos de ceniza sobre una ciudad que cuando duerme me recuerda un suicidio colectivo o un poema escrito en una hoja negra. Del…

Cuenta regresiva

La última vez que Marlon vio a su abuelo fue cuando tenía 8 años. Era un domingo nada extraño, de esos que debía terminar en la memoria como parte de ese recuerdo general denominado «un domingo cuando niño». Marlon jugaba en el patio con sus gises, dibujaba una rana por ahí, un muñeco por allá, un planeta, una rayuela, una casita; cualquier objeto o palabra que se le ocurriera. Ese domingo dejó de ser un…

Michi

Yo fui un vampiro. También Supermán. Amé con todo mi corazón a Glorita, mi vecina, con sus ojos de mar y sus hoyuelos en las mejillas, hasta que se cambió de casa. Mi tesoro estaba enterrado en el camellón de enfrente, justo en la tercera palmera, también mis lágrimas derramadas por todos los pájaros caídos de su nido que quise salvar, pero que nunca me duraron más de dos o tres días. Michi fue testigo…

Ahora

I Ahora vuelve el sol a dejarnos Y entre la noche tengo amarrado el corazón. Mañana habrá un bien y un mal para cualquiera, no me preocupa. Sobre mi pecho escarba la resignación y el triunfo; el tirano emperador del sueño. II Crece el cansancio en los ojos, en los sonidos metálicos del sueño. Crecen los ojos en la nada. El corazón del silencio crece. Crece el cansancio y el sueño, así como en los…

Sin destino final

Le tomó la cara con fuerza y le dijo que la protegería sin importar contra qué o cómo. Se lo prometió bajo el sol y los buitres y la soledad de la región desértica a la que lograron escapar. Intentó consolarla cuando recordó la muerte de todos. — Como si no hubieran estado enterados de las fosas —le dijo— y aun así nos obligaron a ir con ellos. Le limpió las lágrimas de la cara.…

Fue en verano

Han pasado algunos años. Por supuesto, no me es posible recordar la fecha exacta ni mucho menos el día en que sucedió, pero sí el color y las formas de tu pelo chino, su textura como de crayola, los pantalones cortos y tu gran diente frontal. Tal vez fue durante el mes de junio, pues recuerdo lagartijas sobre el muro, plantas entre las piedras y un zumbido continuo de bichos voladores. También un avioncito dibujado,…

El último pendejo

Desconozco órdenes establecidos De los tiempos presentes y pasados De un futuro mamado De la tierra sin tierra De la tierra con cables enredados Soy un romántico En la máquina del espacio Besando el labio menor del infinito Masturbando el vacío Comiendo mierda del divino Él hizo el mundo en siete días Y se nota su falta de alegría Él deshizo el mundo en cuatro horas Y así explota su poder voraz Aquí estaré esperando…

Bienvenida

En el preciso momento en que has cerrado los ojos y ni el más ligero goteo de luz entra por las paredes de tu cuarto, te miro fijamente. Ahí, muy silenciosa, escucho cada respiración tuya y siento unas ganas inmensas de apretar tu cuello y ver cómo mueres tras una hermosa desesperación. Aquí, del lado derecho de tu almohada, siento el golpeteo de tu corazón sobre las sábanas y sonrío al pensar qué limpia y…

Las ruinas

En ese campo un día crecerán setas, se levantará un árbol y su sombra se derramará sobre cada brizna de hierba. Vendrán las bestias y pisotearán cada rincón, y bajo sus pezuñas se quebrarán hojas y ramas, y morderán la corteza reblandecida por la lluvia, y sus colmillos olvidarán su rastro. De ese campo se perderá cada hoja y cada árbol, se secará cada arroyo y todos los cardos. Se irán las sombras, los silbidos…

La nena en el sofá

Marina observa con atención, y por varias horas al día, el afiche que pegó en la pared de la sala. Se lo compró en un bazar en la Roma a una ilustradora que llamaban Sthereo. La joven en la imagen le recuerda a ella misma la primera vez que se pintó el pelo, también de violeta, antes de tanto problema en su casa, antes de tanta mierda con sus papás y con el resto del…

La abducción

Los primeros testigos aseguraban haber mirado una luz que resplandecía tanto, que prácticamente hacía imposible ver algo más que la misma luz; en términos prácticos no habían visto nada. Las investigaciones, por otro lado, determinaron que la mayoría sucedía de noche: justo en lugares apartados y oscuros, donde de pronto se veía cómo se elevaba un auto hasta desaparecer y perderse entre las nubes. Las abducciones comenzaron a ser el tema común, todos hablaban de…

Triste deseo

Eras un ángel hermoso, eterno, alado de nubes plateadas y del amor de un dios que sólo quería para ti la libertad. Pero tú no quisiste la eternidad, ni las alas algodonadas ni el amor. Tú querías la realidad de lo humano, ser de carne, ser de huesos, querías un corazón en vez de alma. ¡Oh! Mi querido ángel, caíste de tan alto y no hubo nadie para recibirte aquí abajo. No fuiste feliz siendo…

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