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Shots de literatura ilustrada. De nosotros para ustedes, con amor.

En.gañnas

Comodidad

Fue la primera y única vez que salimos. Luego de saludarte quise irme, dejarte ahí y decirte que las fotos te hacen justicia; se me quitaron las ganas de darte. Me quedé. Pensé quizá sea cuestión de estar en el humor de ver más allá de una nariz y un par de ojos. No sucedió. Te aferraste a acompañarme al metro argumentando lo tarde que era. Te gané la voluntad y te quedaste a la…

La sonrisa idiota de los mártires

Comodidad

Las chicas tenemos una horma que nos define, venimos con un rosado laberinto impreso de fábrica, estandarizado por los derroches del creador y levitamos por la vida esperando al ariete perfecto, a la pica vigorosa que subyugue la horma la norma y la forma y las haga suyas —las avasalle entre sábanas, alcohol, sudor, manos mal lavadas y música improbable— y que calcine su pretencioso y enredado camino con el fuego blanco de los héroes. Raúl…

Día a día

Comodidad

Sentado en el sofá observa el mundo añejo y destilado que se extiende 15 pisos por debajo y sobrepasa su tierra plana y sempiterna. Hundido en los cojines blandos y desteñidos ve a través del ventanal un atardecer sin nubes que baña de naranjas a los edificios derruidos retomados por la vegetación. Los pájaros atraviezan el firmamento, las cebras pastan en antiguas fuentes urbanas y, muy a lo lejos, un par de rinocerontes camina sin prisa alguna. Con un café…

Ante el banquete

Comodidad

Sé mi Salomé. Arrópame. Baila y bebe y susurra mi nombre mientras inscribo tu nombre en el nombre de todas las flores. Te daré todas las cabezas, te haré reina de mil coronas, tendrás caprichos que no han encontrado nido en corazón alguno, te daré sueños que un profeta no vislumbra. Te sentarás en éste, mi imperio; amasaré un pueblo que te adore a mis pies. Serás la espuma que nunca muere en la playa:…

El ladrón de palabras

Comodidad

Esto comienza una tarde de verano —llueve— y en mis adentros no tengo la más mínima idea de cómo comenzar este texto. Doy un sorbo al café caliente que hace las veces de inhibidor y las veces de estimulante; la verdad es que lo siento más como un amuleto, necesito verlo ahí, humeando sobre el escritorio para saber que estoy a punto de escribir algo interesante. Pero nada pasa. Echo un vistazo a todos los…

La mesa está puesta

Comodidad

Despiértame con tu indecisión. Soy nueva en esto, ¡maldita sea! Soy tú. Verás esa mirada en mis ojos; tal vez pienses que quedo fuera de lugar, pero mantengo mis cigarrillos cerca de mi corazón. No corro, no me escondo, sólo estoy muy ocupada secando mis lágrimas. Ahora pediré un deseo para estar donde tú estás, el único lugar a donde pertenezco. Una puerta abierta. Una gota de agua. O algo en lo que sabes que…

Los dos minutos

Comodidad

Se sienta siempre ahí, en el sillón rojo lejos de la ventana. Es el lugar más cálido de la casa. Ahí puede pensar mejor. Piensa en el día que tuvo y en el que tendrá mañana. Su tiempo está hecho de pensamientos y entre uno y otro de repente la mente se le escapa. Dos minutos de libertad, de pensar sin pensar. Es entonces una fuga, un movimiento súbito dentro de una armonía que brinca…

Animal

Comodidad

A lo lejos, cuan lejos puedan ver los ojos miopes de un hombre se distingue una explosión de flores y capullos alborotados que aunque tenues, a poco se concentre la atención, se van haciendo cada vez más contundentes, intensos en color pero menos decisivos en sus formas. Justo debajo de las narices del observador descuidado descansa un cuerpo sobre la hierba. Su respiración es corta y suave y apenas mueve a destiempo las hojas fantásticas…

Solar

Primero fue el texto

Camino. Zancada a zancada desprendo el suelo bajo los talones. Desplanto sigo avanzo giro. No me muevo. Doy un paso y el mundo abre sus ojos. Es el mundo que gira bajo mis pies zancada a zancada. Es el mundo que se revela frente a mí y desaparece en cuanto despego las plantas del suelo. Es el mundo que se disuelve en el aire justo cuando lo dejo atrás. A mi espalda nada existe. Y…

El monte

Infancia

Cano siempre fue un niño ensimismado y cabizbajo. Eran contadas las ocasiones en que salía a jugar con nosotros, eso es cierto. No pateaba el bote, ni se escondía. Jamás trató de atrapar un balón ni corrió al touchdown. Ni policía ni ladrón, Cano permanecía inmóvil en la calle mirándose los pies hasta que era hora de regresar a casa. De la nada, un día Cano nos pareció mucho más alto. Al día siguiente, parecía…

Contraste

Comodidad

Alicia, en su mansión, tomaba plácidamente el sol sobre una confortable tumbona. Sin molestarse siquiera en hablar, hizo un leve ademán con su mano y la muchacha del servicio se apresuró a llevarle su helada y refrescante bebida. Satisfecha de su placentero descanso, y después de varias horas, se dispuso a dar fin a éste y, apenas puso los pies en el suelo, la misma muchacha del servicio le acercó las sandalias y puso sobre…

Perro con collar de perlas

Comodidad

Supongo que aún te cuesta algo de trabajo caminar con esos tacones, pero te sienta muy bien la comodidad de ese collar de perlas. No me he acostumbrado a mirarte de frente, pero así es más fácil. Ahora podemos hacer todo eso que queríamos cuando sólo eras un ser humano común; podemos dejar los prejuicios y entendernos. Pienso que tardaste mucho en convertirte en ti. Te miro y te veo tan distinta, tan relajada, más…

Duerme

Comodidad

No abras los ojos si no quieres, no hay motivos para despertar. Parece que el mundo quiso jugar con tu suerte de niña buena. No abras los ojos, duerme la noche es dulce y te pertenece. La calma se niega a abandonar el nido donde tus sueños se juntaron con las estrellas. Desnuda te vas hundiendo en tu almohada de cabellos. No abras los ojos, duerme / y mientras duermes, las flores crecerán tranquilas allá…

Angustia

Comodidad

Se podría suponer por la posición del cuerpo de la mujer que admira el paisaje sobre el puente colgante, que una calma silenciosa la embarga, que una especie de felicidad se agita dentro de ella. Pero si el observador se detiene en su gesto pétreo descubriría lo contrario. Encontraría pues, que la mujer esta pudiera lanzarse hacia la masa de agua que se desliza hacia el Este de la ciudad, pues su mirada divaga más…

Imposibilidades biológicas

Comodidad

Se dice que revivir a los organismos muertos es una improbabilidad. No es que los humanos lo estemos, o al menos no clínicamente. Y si es que hay un impedimento de índole orgánico, nuestras extremidades superiores reaccionan con estímulos tecnológicos. Basta estar conectados a una red o mover los dedos en un teclado táctil para saber lo que sucede en el mundo. Solo hay que desplazar las noticias en la pantalla, hacia abajo, de manera infinita.…

La terrible y trágica pero a la vez cómica historia de un hombre incapaz de matar a su esposa

Comodidad

Nunca he estado feliz, nada me embona ni me acomoda. Aquella noche estaba triste, tan triste que todo a mi alrededor apestaba, las flores caían, el aire pesaba, la lluvia era caliente mientras un perro, observando mi tragedia, en lo alto de una casa se suicidaba. Caminaba y me repetía a mí mismo y decía: mí mismo, tienes que ser fuerte, valiente, aguerrido, porque ya has sido infeliz tantas veces que ahora no puedes escapar…

Buena estrella

Comodidad

Karina es una de esas personas que nació con estrella. Buena en todo lo que se proponía se constituyó como artista y diseñadora prominente a los 17 años. A los 25, tras seis años de haber perdido nueve de sus dedos en un accidente automovilístico, se anteponía de manera unánime a cualquier productor musical. No hay artista de renombre que no le haya escrito intentando trabajar con ella. La parotiditis que sufrió en Bostwana a…

Mareas

Comodidad

Te dormiste en tus laureles, Laura. Quisiste escapar de la ciudad, de tu cansancio, de la escuela y tus pendientes; de él (de su cariño y su abrazo, de su diligencia, de su tenerte en el centro de su atención, de su beso de pimienta cayena y clavo, de sus besos inquietos y sus manos incesantes y veloces, de su voz con sordina y de sílabas ahogadas), de todo el presente en clave futuro que…

Alondra

Comodidad

Recuerda bien, hija, le dijo un día su madre, los hijos tienen alas. Desde entonces supo que los hijos, hembras o machos, son pájaros. Son hijos pájaro. Al terminar sus tareas del día iba a esperar el atardecer al campo. Se acostaba boca arriba, viendo las nubes y sentía el viento despeinarla. Ese era su momento feliz: despeinarse de viento. Esa tarde estuvo ayudando en la cocina, rebanando papas, moviéndole a las ollas y probando…

La sed inextinguible de los extramuros

Comodidad

«Van ganando uno cero. »Mira negrito, definitivamente no hay lugar más cómodo en el cuerpo para sostener un cuchillo que entre las nalgas, eso es sabiduría popular glandular universitaria lo que sea, nadie lo pondrá en duda jamás mientras gire este planetica azul porque los sabios antiguos lo pronosticaban a diestra y enhiesta: estás en una situación de calor, la cuchilla afilada del cuchillo, la lámina sensual y alongada se resbalará por entre tus nalgas…

El peso del linaje

Comodidad

El infierno me parece un sitio digno de recordarse: sus interminables horizontes devoradores de luz, las hermosas cascadas de fuego, el río llameante en que se originan y los cálidos pozos de azufre donde desembocan, y el bosque de árboles calcinados que rodea al palacio de obsidiana y ónix donde habita el Rey de las Tinieblas son todos ellos lugares hermosos sin lugar a dudas. Incluso disfruté los inconsolables gritos de todas las almas que…

Elevación

Comodidad

Un instante en tu mano me bastó para reconocerte. Unos minutos en los que el frío se desvaneció y reconocí los síntomas del sosiego. Conocí la placidez de tu compañía en nuestras largas caminatas a casa y desoí a la impaciencia del tiempo cuando no tiene certeza de los días. Los años de saber de tu nombre se condensaron de repente. Un momento. El momento. Los días siguientes transformados en besos. He aprendido a desconocer…

El Dios de la peda

Comodidad

Hace tiempo que busco la manera de salir. De irme por entre las lineas de mi aliento loco, lento. Estoy hasta el fondo, nadando en el mar de mi más mala versión, componiendo mi vida etílica entre bailes e invocaciones demoniacas, llamando a la destrucción de mi sistema. Dejé de estar consciente, por lo menos, veinte horas al día. Y las otras cuatro duermo. Hay males que no se curan aunque se intente, y hay otros mundos, más bajos…

Contra tiempo

Incertidumbre

De un tiempo a la fecha, el árbol de la esquina crecía hacia fuera, sus raíces sobresalían de ras de piso. Muy por debajo de esa tierra y esa cuadra, las reminiscencias de la antigua Tenochtitlán brotaban entre una y otra grieta de concreto. Aún sin fuerza, esas aguas que lo rodeaban seguían buscando regresar a sus cauces. Árbol y lago se entrecruzan. El musgo crecía en las paredes del vecino. Todos los días casi…

Fábula de la huida

Incertidumbre

Creí que en mi cuerpo se sostenía. Creí que por una vez «vida en común» comportaba un significado. Creía que siempre estaría abrazada a mí. Y así fue nuestra vida durante el tiempo que fue. Con esta conversación más parca que aquélla, con esa mañana más rabiosa que la pasada. Con las estrecheces, la holgura; y de pronto, los abrazos ajenos. La vida que ronda sus ejes. Las cuerdas que orientan el camino. Siempre es…

Tensión

Incertidumbre

Una incógnita de motas luminosas, de gestos que descubren quién eres con lentitud, sin la prisa que lleva el presente. Ese es tu rostro. Al amanecer despierta incierto, inseguro, aleatorio e impreciso, borroso como el tiempo de tu ausencia. Pero hoy estás frente a mí, clavándome tus ojos planeta, sometiendo mi cuerpo a fuerzas opuestas, y lo atraes y lo alejas, lo abandonas en el frágil equilibrio de quien camina sobre una cuerda. Entonces me…

¿Qué hora es?

Incertidumbre

¿Qué hora es? Me pregunta el señor al lado mío. Las doce menos cuarto, le respondo. El señor parece un poco angustiado, lo sé porque se aprieta los nudillos de la mano constantemente y no deja de mover las piernas como si quisiera ir al baño. Yo miro por la ventanilla a la gente que espera amontonada para subirse a este monstruo de lata que apenas si puede arrastrar sus rueditas de caucho por una…

Frente a la puerta

Incertidumbre

La última vez que la vi estaba tocando el violonchelo, sus dedos se deslizaban por las cuerdas recogiendo la cosecha del sonido. Sus lentes, varoniles para lo redonda de su cara, me intrigaban. Seguro pensaba mil cosas todo el tiempo, entre los sueños, las preocupaciones y los planes. Todo eso desaparecía con la música: ahí era sólo ella, tocando, feliz. Todas las ideas volvían eventualmente. En especial las preocupaciones que la agobiaban al grado de…

Bye

Incertidumbre

Cristina se despide de todos a las tres y cuarto de la mañana. No quiso irse temprano con los «normales» pero tampoco quiere quedarse hasta la madrugada con los enfiestados. La puerta del antro se abre para que salga y se cierra detrás de ella dejándola prácticamente como única transeúnte en las calles de la trasnochada colonia Juárez. Emprende camino hacia su coche ubicado a escasa cuadra y media del lugar. Su falda, blusa, cartera…

Así cantaré alabanzas a tu nombre

Incertidumbre

Virginia escucha el maullido de un trueno disuelto a la distancia. Media hora, no más que eso; después tendrá que correr. Apura las diligencias de la tarde, se permite comprar una cerveza para terminar el día, acelera el paso porque ya las nubes ásperas se arrebolan sobre ella. Quizá lleguen todos, quizá sólo vengan los más queridos. Y la voz que susurre caribe, las caderas y su vida propia, los golpes de claves y timbales…

La incertidumbre del amor

Incertidumbre

El sol brillaba en todo su esplendor iluminando con sus rayos el jardín. El aire era caliente y los insectos zumbaban acompañando el cuadro más triste: aquél grupo de margaritas que lloraban desconsoladas mirando hacia la verde hierba. Sus lágrimas caían sobre su compañera degollada. Una margarita que recién había abierto sus pétalos miraba sin comprender. ̶ Pero… ¿qué le sucedió?   ̶ preguntó desconcertada. ̶ Nada en especial ̶ respondió una de las flores de…

Incertidumbre

Incertidumbre

No me digas que siempre eres el mismo. Que el mismo que despierta junto a las deudas es el mismo que se duerme con otras tantas. Es mentira que jures que ese mismo que mienta madres detrás del volante o junto a decenas de personas en el metro, no es otro más que el pinche bien portado que paga la cuenta, abre la puerta y hasta se aguanta los pedos. No me digas que no…

Eres

Incertidumbre

Tu mirada, horizonte de tierra encubierto, ínsula de la más aguerrida sequía y tú, un hombre tan solitario como lo es un desierto sin sol. Nuestro futuro entonces es incertidumbre que lo anega todo.

Acuarela materna

Incertidumbre

Hojas como pájaros acompasando la espera, llevo como pintura el viento en los pinceles dibujando la incertidumbre de tu rostro. Las pátinas del tiempo van creciéndome en el vientre y quiero adivinar la acuarela de tus ojos: los pasteles de tu piel, las témperas bordadas de tus labios… pero es imposible bosquejar el fresco del verbo que amamanta la expectativa y apenas se acerca al esbozado anhelo de una madre. Hojas como pájaros acompasando la…

Viejo espejo

Incertidumbre

La mano se manifestaba con cierta frecuencia y salía por su estómago, era extraño, estaba comiendo, en la mesa con sus padres, como siempre, y de repente sentía un aire frío en el estómago y veía la mano negra emergiendo lentamente. Parecía tener textura quebradiza, de lagarto sediento, pero cuando intentaba tocarla, o asirla, sus dedos no agarraban más que el aire. Y la mano señalaba, siempre al frente, y nadie más que ella veía…

Entre huecos

Incertidumbre

Se queda arrancada de tajo y en el suelo un hoyo donde tenía que estar ella sembrada. También había un hoyo en la pared, que nació de una pequeña fractura que se hizo un hueco porque le metía y le metía el dedo. Rascó la pintura, desmoronó el yeso y el concreto fue cediendo con el tiempo. Con el tiempo casi todo cede. Lo bueno del hoyo -lo mejor, de hecho-, es que dejaba entrar…

El lazo

Espíritu

El perro de mi vecino me parece un animal muy estúpido y, sin embargo, sumamente afortunado. Qué lugar común, lo sé. Pero esta sensación no tiene nada que ver con la originalidad o con la carencia de recursos que pueda tener, es otra cosa la que me preocupa: este animal de verdad es tremendamente estúpido e inmensamente afortunado, sin lugar a dudas: le está vedado el razonamiento que pueda ayudarle a resolver sus conflictos. Por…

Nada

Incertidumbre

Todo empezó con un pequeño moretón. La piel que cubría sus costillas se le hizo brillosa, tornasol, con pequeñas aberturas tipo branquias Eso fue un martes al regresar del acuario Llovía Él lloraba En su casa, el agua de la lluvia se metió por la grieta del techo La vida terrenal que hasta entonces conocía se transformó en un modo acuático. No hacía otra cosa más que evitar cualquier palabra, asociación o imagen que hiciera…

El péndulo

Incertidumbre

Después de la náusea vinieron los mini vómitos acompañados de una perpetua agonía en el estómago. La diarrea se había vuelto una constante, una compañera maloliente líquida y tibia que cada cuatro horas la agarraba con la arrogancia de un dios déspota y omnipresente (estés donde estés sentirás mi poder intestinal pequeña hembra humana insignificante) cuyas carcajadas eran flatulencias desesperadas que saldrían en aerosol al menor esfuerzo. El pelo, como las ratas, había decidido abandonar…

From dog to god

Incertidumbre

Cuando se va tu mejor amigo, la soledad invade los rincones marcados de la silenciosa casa. No hay ni quién te cuide, ni quién te chille. A veces hace falta alguien con quién hablar y que sólo te escuche, sin aconsejarte nada, tragarse tus penas. Hay quien dice que Dios jadea cuando una mascota muere porque, los amores caninos, son perros de cuidar cuando no sabes ladrónde se han ido. Y perra es la soledad…

Viaje para dos

Incertidumbre

María se reencontró con José luego de 10 años. Tal vez debió intuir que la combinación de sus nombres estaba destinada desde que nacieron; el mismo mes, el mismo año. Ella se maquilló discreta, un atuendo sencillo. Porte relajado, la mente en blanco, dispuesta a dejarse llevar por José. Él, poco nervioso, loción ligeramente perceptible, un libro en el brazo pues su intuición le dictaba que María lo haría esperar… Y así fue, María se…

Ilusiones

Incertidumbre

Ahí estaba nuevamente la joven aquella que no hacía más que llenarle de rocío los pensamientos esternónicos y salivosos. Parada en la barra. Su amiga acaba de abandonarla por lo que parece una cita común con el baño de mujeres. Este es el momento. Él lo sabe. Si no es ahora no es nunca. Traga saliva, se palpa el paladar con la lengua, aprieta y afloja las manos. «Piensa», piensa. Él sabe que es medio…

Espérame, Esperancita

Incertidumbre

Espérame, Esperancita, que no tardo. Salí esta mañana convencido de que el día sería corto. Sólo tengo un par de citas en la oficina, reunirme con poca gente e ir a las compras por la tarde. No quiero que tengas ningún pendiente hoy. Hoy es un día especial. Las doce del día iban cayendo con su sombra encima de todas las cosas. El trabajo va bien. Las doce con cinco y miro tu foto, una…

Gojira

Ciudad

– De este lado puede quedar la torre de investigación: según el estudio de suelos, resiste un terremoto de hasta nueve grados. –¿Los cinco pisos? ¿La oscilación no tiene efecto en los edificios aledaños? –Ninguno. El terreno absorbe y dispersa una parte importante de la vibración. –¿Le gusta la fachada? –Muy limpia. El contraste entre la madera y las vigas de acero es impecable. –¿Y el acceso principal? –Hay que recorrer este pasillo. Y el…

No de la cosa en sí

Amor y amistad

Este escrito podría tratarse de todos los malentendidos vividos sólo por no decir lo que piensa. También de todo aquello que no se ha dado oportunidad de sentir. El tema en sí podría tratarse de aquellas primeras experiencias en las que siendo niña se enfrentó a otros diferentes a ella. Todos los temores y patrones en torno a esas palabras se habrían forjado a partir de sus primogénitas relaciones en torno a la tensión. Podría ser la…

Un plan corporal

Error

Mi especialidad son las malas noticias. “Imelda, esa cerveza es la noche”; apenas levantó los ojos, hundidos ya, e intentó buscar su camino, serpiente varada ahogándose con su propia saliva. ¿Miguel? Me acerqué la tarde en que por fin sintió la nieve lamerle la cara; “Inés la purísima le teme a estas noches heladas, y a ti, y lo sabes”. Y el único rumor que Abraham escuchó fue mi voz entre los setos. Buenas o…

No-no-no

Error

Nos negamos a volar aun cuando el viento dirige nuestras alas. Seguimos insistiendo en quedarnos aun cuando se acerca el devastador huracán. Ofrecemos nuestras historias a quien sólo se dedica a coleccionarlas. Perseguimos los rostros que se nos asemejan, pero que más de cerca se les descubren facciones sobrepuestas. Insistimos en pertenecer a algo, a alguien, pensando que eso hará a nuestro corazón latir. ¿En dónde nacen las sonrisas? ¿Dónde estaban guardadas? ¿Cómo es que…

Fracción de segundo

Error

Apenas una fracción de segundo y del cuerpecito se desprendió una luz que empezó a elevarse lentamente. Subía y subía remontando el espacio entre sublimes irradiaciones. Abajo, el caos rampante entre gritos y lamentos y varios autos desechos: Fierros torcidos, aceite, gasolina y sangre, derramándose en el asfalto. Y mientras Carlitos seguía ascendiendo hacia las nubes, en la carretera, los gritos quedaban opacados por el sonido de las ambulancias, y a unos cuantos metros del…

La tentación de inexistir

Error

Nunca entendí qué nublaba su corazón; por qué el silencio, por qué la soledad, por qué no quería hablar. Yo era nuevo en la escuela y no conocía a nadie, pero desde el primer día caminábamos juntos de regreso a casa hasta que en la cuchilla nos separábamos. Al principio sólo aceleraba el paso cuando yo intentaba hablarle, después aceptó mi andar a su lado y yo acepté su silencio. Tres años fuimos compañeros de…

KFC. Ese animal

Error

Lo vi en esa charola roja, ese ser extraordinariamente monstruoso. Lo deseé en ese mismo instante, entre el olor a pollo viejo, a cartón mojado, a niños corriendo y trapos llenos de humedad. Estaba abandonado dentro de su empaque como un niño en una cuna hecha a la medida. Le tocó por suerte a una señora hambrienta, por suerte digo yo, por desgracia denunció su grito de horror. Un pollo no debe tener tres patas…

Deshacer

Error

Estar aterrizado mientras la cabeza vuela No es la cabeza, son los pensamientos ¿Dónde está lo que piensas? ¿A dónde se va lo que sientes? ¿Por qué pesan tanto las sonrisas de anoche? Nuevos cuerpos se atesoran en tus manos Ninguno de ellos regresa ¿Qué esperabas? Intenta que tenga un final

Irreal

Error

Aquella pintura de Manet… ¿Tenía barcas? ¿Flores? ¿O tal vez era un paisaje? No lo recuerdo. Apenas como bruma inapresable, encuentro destellos de su esencia. Evoco más nítidamente las paredes blancas que nos contuvieron en aquellas tierras de flores de naranjo… No retengo ya el cuadro de Manet, ni tus manos en mi cuerpo ni tus besos, tampoco la sensación de aquel amor inexistente. ¿Qué si fue un error? No. Pero sólo me queda esta…

¿Equivocarme?

Error

Equivocarse no es posible, ahora lo sé, pero no siempre fue así. En el pasado, que no existe y que nunca existió, todas las acciones e inacciones se me presentaban como fracasos, nada era suficiente. Con el tiempo, sin embargo, todo tomó su lugar y lo que parecía inútil, errado, resultó ser la materia de lo más grandioso jamás ocurrido: la vida, la mía, la única y sin un sólo error.

Ven a cenar, querida

Error

Ahora es vieja. Los errores apilados en la piel le surcan cada recuerdo. Cada memoria está plagada de ese tiempo marchito que no supo llevarla al camino debido, al correcto, al adecuado. El destino se la saltó. El aire le huele a agua de flores olvidadas. Una mezcla entre dulzor y podredumbre. Todo huele a muerte, y una a la otra se esperan con gracia. Todavía hay gracia. Las líneas de la palma de la…

Yo me pregunto ¿por qué me pasa?

Error

Echo de menos tus saltos y ladridos y casi por nada hoy vengo a afligirme. Veo que pasas la vida mordiendo, mirándome como un ser igual que otro. Dormitas conmigo en las madrugadas y cuando me despierto, eres el primero a quien veo, antes que a mi madre o a mi padre. Tú mi hermoso Otis no sabes nada de la vida, no sabes por qué los hombres se afligen al mirar a lo lejos…

A a mi inanición

Infancia

Me vuelves a buscar con tu paso rápido, hablando rápido, respirando rápido, pidiéndome vernos rápido. Y yo sonrío. No soy un hombre veloz, mejor dicho, soy de pasos lentamente aburridos. Porque qué caso tiene vernos y decirnos, sin sentirnos, que la vida es un instante fugaz y que si no lo hacemos ahora no lo haremos nunca. Calma. No me gustan las prisas, qué carajo son las prisas, quién las inventó, quién dijo que el…

Maxina

Futuro

Después de una década se sentía finalmente aceptada y contenta. El abrazo constante de su hombre y las tareas comunes de la casa se habían convertido en hábitos que sostenían indefinidamente la sonrisa de su cara. Pero ella no es como las demás y, por escondido que tuviera su concepto de futuro, el día que debía llegar terminó llegando antes que después. El accidente fue fatal, un vecino empático tuvo la decencia de comunicárselo. Maxina se…

En un hilo

Espíritu

Crecimos bajo conceptos rígidos con los que intentaban predecir los años venideros. Familia, matrimonio, tener un título son palabras que cada vez causan más dudas que certezas. Nuestros padres nunca imaginaron que existiría el copy-paste a conveniencia. Poco a poco nos hemos acomodado en nuevas formas de permanecer que aprecian más la voluntad concreta-temporal y no la imposición eterna y desconcertante. En el camino, las muñecas y los platitos de la comidita, el traje de…

Principe de nada

Primero fue la imagen

No soy príncipe de nada. Poseo dos ojos, a veces he poseído algo de tierra, algo de semillas. ¡Qué felicidad! A nadie tendré que darle cuentas de mis hechos. Pero, ¿y si poseo más que nada ? Sé que poseo todo lo que puedo sentir, y ese poseer es tan breve como la vida. Pero igual de breve la muerte es. Nadie dura muriéndose más de cien años. ¡Qué felicidad! Si poseo dos ojos, a…

No está en las manos

Futuro

Recuerdo bien una noche en especial que no podía dormir. Tenía un malestar en las piernas que no me dejaba dormir. Al día siguiente, en la visita obligada al doctor, me avisaron que tenía que ingresar al quirófano. Lo primero que pensé fue en esos minutos en donde perdería todo control sobre mí y de mi cuerpo. Imaginaba que con la anestesia mi alma estaría susceptible a ser arrancada. No me daba miedo el que…

Dinero mata cajita

Primero fue el texto

Una mañana me cansé de ser pobre y decidí correr a casa para romper el marranito que con cariño me había regalado la abuela antes de morir. Recuerdo que me lo dio envuelto en hojas de maíz y me dijo que no debía quebrarlo hasta que me saliera barba. Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo pero en la escuela me apodaban «El Lampi» por lampiño. Así que los únicos pelos que había…

Terrícola

Primero fue la imagen

Eres sol, luna, polvo estelar. Al interior de tu cuerpo circulan restos de lo que hoy el hombre busca más allá del universo. Partículas extraterrestres te confirman como un ser humano. Sin ir más allá, tu figura forma parte de la galaxia; no te percatas pero es por eso que cada meteoro que se deja ver en la bóveda celeste arranca un suspiro fugaz, que va desde el centro de tu corazón.

Sistema

Primero fue el texto

Soy un cuerpo santo que se para enfrente de una vela una máquina de perfección que muda implora gloria por un cuerpo dentro de mí corre el cáncer de vivir jovialmente maltratado y un diástole y sístole lento triste decepcionado y solo que igual reacciona al despertar que en el ensueño tengo en el centro de la médula tu parafina y metros de pabilo rojo ardiente trazan un nombre arrítmico y sereno con la danza…

No somos hombre ni animales

Primero fue el texto

No somos hombres ni animales, no se podría decir que nos defendemos. El valor del hombre no es demasiado firme cuando no sabe dónde está el mismo, ni dónde está su corazón. Yo me río y miro igualmente las cosas buenas y las cosas malas. La noche que fue ayer fue de la magia, disfrutamos como niños del viento fresco que trae la noche después de los días de verano. Así de humildes nos hemos…

Tiroliro

Primero fue la imagen

Tiroliro es el gato de la familia, todos los días despierta antes que los demás. Acostumbra dormir en la sala pero apenas dan las 5 de la mañana él sube y araña la puerta de mi habitación; a veces pienso que encuentra en ello un placer sonoro que solamente él disfruta y que a mi me provoca unas ganas de tomarlo por la cola y aventarlo por la ventana que da al jardín. Entonces bajo…

Los globos

Infancia

Misi no tenía brazos. Tampoco tenía piernas. Era una hermosa niña de nueve años y ochenta centímetros de largo cuando se recostaba, o de poco más de setenta de alto cuando tomaba asiento. Como muchas otras personas en su condición, comía helado cada vez que alguien podía dárselo en la boca, porque no le gustaba ensuciarse la cara comiendo a solas. No hay mucho más que contar sobre ella, salvo, quizá, esa ocasión en que…

La muerte en pena

Pena

Estaba harta, cansada y muy triste. No quería que la vieran con miedo ni que le huyeran, quería tener amigos para platicar, pues la soledad le pesaba desde hacía miles de años. Además siempre tenía frío literalmente hasta los huesos. Decidió cambiar. Se metió de puntillas en el ático de aquella casa y, buscando entre los baúles, se encontró un gorrito azul y unos guantes rosa chillón. Ni tarde ni perezosa se los puso y…

Preocupaciones de otro padre de familia

Futuro

Nancy trajo su muñeca de tres ojos a la mesa una vez más. En los últimos meses la he notado particularmente obstinada con la idea de que en algún momento todos nuestros antepasados habían sido igual a su muñeca, de que la gente como nosotros somos el resultado de un cambio evolutivo muy reciente si consideramos la edad del Universo. —La maestra dice que es probable que un día tengamos muchos más ojos, como otras…

Depredadora de futuros

Futuro

Llevo un mes con las neuronas llenas de futuro y caracoles. Me parece que soy un personaje de ciencia ficción sin nombre ni escenario. La obsesión no ayuda. Parece como si las células cerebrales temblaran de tanto esforzarse. Ya no escucho. Solo mantengo esa sensación de no saber qué hacer con mi cuerpo, como si no fuera mío. Los caracoles me persiguen como si fuera su muro, su tierra, su futuro; pero a veces creo…

B8ZS-3 (beta)

Futuro

La seguridad digital es un asunto que nos compete a todos. Las medidas para garantizar que nuestros datos, los importantes, están resguardados nunca serán suficientes. Pero tenemos que seguir tratando. Tenemos que encontrar la manera en que ningún virus, ningún hacker, ningún algoritmo nos derrote. Los discos de 3 ½ son viejos, por eso nadie sospechó. A quién se le hubiera ocurrido que esos plásticos demasiado grandes para la era del dispositivo diminuto, tendrían las…

La gran impostura

Espíritu

No me gusta reír. No le veo la gracia a nada de lo que ocurre por aquí. Ni siquiera la ingenua estulticia de don Martín me provoca algún tipo de simpatía. Y no es que sienta que corre por mis venas algún tipo de sangre aristócrata, no, soy igual de vano e intrascendente, estúpido como todos; comida para los gusanos. Si tan sólo supiera quién fue el primer hombre al que se le ocurrió creer…

Suerte de adivino

Futuro

Magnus era un flaco apéndice de la irrelevancia, un vagabundo de las neuronas muertas, un fan del enema espiritual y un azuzador de lombrices: no era más que un hambriento perro negro que a sus cuarenta y tantos se sacudía por las calles arropado en una débil camiseta negra y un improbable bluyín, de calle en calle, de nena en nena, de bar en bar, le daba siempre dos vueltas a las esquinas antes de…

Síndrome del conejo blanco

Futuro

Zoom, zoom. Nadie podía percibir su rostro, apenas y se sentía una leve brisa de la velocidad con la que se movía aquel conejo. ¿De qué se esconde? ¿A qué le teme? ¿Qué lo mantiene a prisa? Ese pequeño y blanquecino orejón nunca se detuvo a saludar. Sus días estuvieron marcados por el silencio y la soledad. Acostumbrado a vivir para trabajar, sin darse cuenta de que detrás lo seguía la muerte para advertir su…

Vacía

Infancia

Clara abre la puerta y ve a su abuela en el piano tocando a Agustín Lara y a sus tías cantando alrededor. Ve la mesa que en realidad son dos mesas llena de tíos y primos jugando varias partidas de dominó a la vez. Ve el patio: los charcos, las cuerdas, los hermanos y amigos corriendo, bajando guayabas, jugando fútbol y saltando lazo. Ve la esquina oculta y la lavadora que esconde sus primeros cigarros;…

Inundaciones claras

Espíritu

Mi aliento repta en tu vientre donde sólo habita tu presencia Mi boca escribe con otros labios el libro que leen tus ojos Trigo encendido que nos mira Sueño de animal salvaje poblando su piel con las estrellas Frases manchadas de humedad proyectan a esta mesa oscura una ventana de trescientos metros Una letra enorme petrificando la habitación con su grito Nudo que abre sus alas donde el agua es una sombra del silencio ¿A…

Haz lo que debas hacer

Espíritu

haz lo que debas hacer, hazlo bien y no dudes de lo que estés haciendo. algo así me dictaba entre sueños mi conciencia cada día que amanecía. también, entre sueños, cuando anochecía, llegaban a mi mente pedacitos de cuentos o narraciones bien estructuradas que nunca tuve la delicadeza de apuntar. en algún sitio escuché que un buen cuento sabe a dónde va desde la primera letra. yo nunca he sido bueno para nada, menos para…

Por ahora

Futuro

Por ahora, tu vida y mi vida no se encuentran en ningún momento. Pero allá, en los bordes tumultuosos del futuro, en las sábanas quietas que aún no compartimos, nuestros espíritus continúan su sueño y mantienen un abrazo de fuego.

Las batallas

Infancia

Solía tener la carcajada ágil; aunque reservado, solía ser un niño alegre, el raro que prefería dibujar a jugar futbol. Inventé diez o doce planetas; sólo recuerdo uno: su luna era un diamante que en las noches evaporaba un poquito sus océanos. Y yo recorría sus cavernas de día, temiendo un eclipse que nos cocinara a todos. Si comía ciertas flores (las moradas) podía volar de una montaña a otra sin chamuscarme por los rayos…

Gatoceronte

Futuro

El gatoceronte es un animal muy peculiar. A diferencia de otros animales que ha producido la nueva ingeniería genética del siglo XXVII, éste nuevo ser ha sido un éxito entre los infantes debido a su carácter afable y a su pequeño cuerpo peludo. Es verdad que con este nombre cualquiera hubiera esperado encontrarse con una especie de paquidermo dotado de las afiladas garras y los distintivos colmillos de los felinos: era de esperarse un terrible…

Roto espejo del diablo

Espíritu

No logró volver, creyó que su cabeza era fuerte y que nada podía dividirla. Olvidó que era un hombre, uno más entre millones. Al principio todos lo admirábamos, nos impresionaba su capacidad de moverse en el filo, en las fronteras de la cordura, siempre en los límites, en las líneas últimas, el los puntos suspensivos. Era brillante, tenía una memoria portentosa, las matemáticas se le daban con tal facilidad que los profesores comenzaron a ponerlo…

Zeitgeist

Espíritu

mente, se ha normalizado hasta tal punto la conformidad con el dictum político —el de la autoridad normada por un mercado de intereses comodificados que se someten a lex mercatoria en lugar del principio de dignidad— que se erige entre nosotros una mitología de los derechos perdidos y la felicidad arrebatada, del futuro nebuloso y la inconsistencia del pasado. Frente a nuestros ojos, en especial frente a nuestros oídos, se columbran —sobre los cimientos del…

Demasiada superstición

Espíritu

La primera vez que a Martina le leyeron las cartas no fue sino una decepción. Ella esperaba que después de haber pagado tanto dinero le dijeran que en tres meses sería millonaria, que conocería al amor de su vida y que se iría a vivir a un castillo en Francia. Obviamente nada de esto sucedió. La misteriosa Florencia le dijo que, no hace mucho, alguien le había hecho «un trabajito». Su interior estaba dañado, infectado,…

Permanencia involuntaria

Futuro

No es una cuestión de luces, la ciudad habla de sombras antes y después del atardecer. Extasiada se libera de su humo a medida que llega la noche, justo cuando los autos van y no regresan. Sueños verticales se dibujan en el horizonte, falos de concreto que tratan de penetrar los cielos invadidos de ceniza sobre una ciudad que cuando duerme me recuerda un suicidio colectivo o un poema escrito en una hoja negra. Del…

Cuenta regresiva

Infancia

La última vez que Marlon vio a su abuelo fue cuando tenía 8 años. Era un domingo nada extraño, de esos que debía terminar en la memoria como parte de ese recuerdo general denominado «un domingo cuando niño». Marlon jugaba en el patio con sus gises, dibujaba una rana por ahí, un muñeco por allá, un planeta, una rayuela, una casita; cualquier objeto o palabra que se le ocurriera. Ese domingo dejó de ser un…

Déjese cambiar

Primero fue el texto

Detente en la casa verde, frente al muro de tezontle que dice «cuidado con el perro”», justo enfrente se encuentra una casa amarilla, cercada por arbustos y sepultada entre botellas de plástico. Parece sola, pero hay una vieja viviendo en ese lugar. Ve preferiblemente a las nueve, cuando la vieja está despertando, cámbiale los pañales, háblale un poco. Enciende la radio y escucha el noticiero con ella, sonríe. La espuma se formaba geométrica por encima…

Michi

Infancia

Yo fui un vampiro. También Supermán. Amé con todo mi corazón a Glorita, mi vecina, con sus ojos de mar y sus hoyuelos en las mejillas, hasta que se cambió de casa. Mi tesoro estaba enterrado en el camellón de enfrente, justo en la tercera palmera, también mis lágrimas derramadas por todos los pájaros caídos de su nido que quise salvar, pero que nunca me duraron más de dos o tres días. Michi fue testigo…

Ahora

Infancia

I Ahora vuelve el sol a dejarnos Y entre la noche tengo amarrado el corazón. Mañana habrá un bien y un mal para cualquiera, no me preocupa. Sobre mi pecho escarba la resignación y el triunfo; el tirano emperador del sueño. II Crece el cansancio en los ojos, en los sonidos metálicos del sueño. Crecen los ojos en la nada. El corazón del silencio crece. Crece el cansancio y el sueño, así como en los…

Sin destino final

Infancia

Le tomó la cara con fuerza y le dijo que la protegería sin importar contra qué o cómo. Se lo prometió bajo el sol y los buitres y la soledad de la región desértica a la que lograron escapar. Intentó consolarla cuando recordó la muerte de todos. — Como si no hubieran estado enterados de las fosas —le dijo— y aun así nos obligaron a ir con ellos. Le limpió las lágrimas de la cara.…

Fue en verano

Infancia

Han pasado algunos años. Por supuesto, no me es posible recordar la fecha exacta ni mucho menos el día en que sucedió, pero sí el color y las formas de tu pelo chino, su textura como de crayola, los pantalones cortos y tu gran diente frontal. Tal vez fue durante el mes de junio, pues recuerdo lagartijas sobre el muro, plantas entre las piedras y un zumbido continuo de bichos voladores. También un avioncito dibujado,…

Las nubes

Infancia

Recordé cuando me gustaba girar muchas veces mientras miraba al cielo. Cuando me dejaba caer en el jardín y la tierra y yo nos movíamos y me reía a carcajadas por quedar a merced del vaivén. Cuando me quedaba viendo por horas a las nubes que pasaban por las esquinas de los edificios y la Tierra y yo nos volvíamos a mover porque el cielo nos caminaba y yo me mareaba. O como cuando le…

Cómplices por una eternidad

Futuro

En un futuro no muy lejano tú tendrás menos cabello, yo tendré más canas. Nuestras orejas habrán aumentado de tamaño y las arrugas, probablemente, deformen nuestros rostros. Seremos dos seres distintos después de todo lo andado y lo aprendido. Hablaremos distinto y pensaremos que la música está muy alta y es más agresiva. Saldremos menos a la calle y tomaremos siestas hasta que los ojos se nos queden pegados de tanta lagaña. Estaremos más solos que…

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