Saltear al contenido principal

Eco

Toda esta soledad es mía,
el eco de la habitación me pertenece,
ya he mojado mis palabras con tinta permanente
y en la noche me cuelgo de la luna ausente,
para que no llegue el día
con la ausencia tuya que amanece.

Toda esta soledad es mía
toda esta soledad
es mía
mía
mía.

 

 

Loading
Álvaro Buenaventura
Lleguemos a un acuerdo, tú me lees, yo te escribo. «Había noches en que todo el mundo estaba como esperando algo y yo me sentía como un nómada fracasado, de esos que van a todas partes sin llegar a ningún lado.» Escribo «adios» sin acento para que no suene a despedida.
Ilustrador. Me gusta caminar, observar atento, hablar y hablar y hablar, la palidez del otoño y sus colores en el aire, el olor del café y los rincones vacíos.

No pares, ¡sigue leyendo!

Los vieron caminar

Ciudad

Se entendieron en el primer instante, ese que pasa cuando los dedos se entrelazan. Se llenaron de ciudad en los labios. Se caminaron…

Volver arriba