Te abraso. Perdona: no fue mi intención.
No pares, ¡sigue leyendo!
Endorcismo
vengo de mis extranjerías de mis nimbos de mis nudos de mis dislocaciones desde el muro reventado y la marisma desde la ida…
Ciudad Alimaña
La arena tibia recién mojada por la última ola de la tarde acarició mis pensamientos; entre mis manos la hoja en blanco hacía…
De escurridores y seca-mentes
Una cazuela y cuatro vasos con sus respectivos platos que aún faltan por lavar. También cuatro tenedores, tres cucharas y un cuchillo ya…




