La esencia de Deletéreo: textos cortos ilustrados para beber, viajar, reconstruir neuronas y leer todos los días.

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Bulevares Y Ramblas

Bulevares y ramblas

Caminar sin rumbo fijo era tal vez una de las cosas que más le fascinaban en la vida. Salir y agarrar una calle hasta desgarrarla del todo, caminarla de norte a sur de este a oeste y agotar la existencia, la humanidad reparando en las pequeñas grietas, observando las ventanas clausuradas, las nomenclaturas perdidas, las puertas ocultas, los zaguanes misteriosos, la precaria pintura que cubre los grandes daños estructurales, la…

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Relaciones Recíprocas

Relaciones recíprocas

Las piedras, la tierra suelta y fresca, los árboles y sus raíces de granito, los brotes apenas anunciados, las tortuosidades de los ríos; plumas olvidadas en el hueco de un tronco, huesos y dientes amarillos de tiempo, pieles resecas y polvo, las llamadas a mitad de la noche, las historias de luces tenues; la ira bullente, el desprecio, las tristezas, esa esperanza, su sonrisa, la mirada luminosa: todo lo sólido…

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El Encuentro

El encuentro

Ahí estaba de nuevo frente a ella, como si los años hubiesen transcurrido sin transcurrir. Otra vez ese gran amor, siempre joven, siempre dispuesto; verdugo sutil de los solitarios. Se lo habían advertido, le habían dicho que no existía distancia suficiente; ni voluntad ni posible olvido. De nuevo entonces, boca con boca, ojos con ojos: spiritum contra spiritus. De nuevo el miedo, otra vez testigo del funeral de dios. ¿Tendría…

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De Noche

De noche

Oye beibi, ¿recuerdas cuando antes de la operación ladeabas un poco la cabeza y dejabas que la brisa, los olores y cada sonido te acariciaran la oreja o la nariz para murmurarte palabras mudas que me traducías en metáforas e historias brillantes de ese mundo semionírico que te rodeaba? ¿Te acuerdas cómo te decía que tus manos parecían bestias independientes y ansiosas por devorar cada grieta en la pared, cada…

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Srta. Esperanza Díaz

Srta. Esperanza Díaz

En aquel olvidado cuarto de hospital, el nieto le susurró al anciano lo siguiente: "A veces medirse se vuelve irracional y necesario, a veces te das cuenta de que la competitividad te engañó y te dijo cuales debían ser tus sueños, tus metas, tus putos logros; cuando te dijo que tu cuenta bancaria era el verdadero timeline de tus días, que la gloria funciona a gasolina y que cultivaste cosas…

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Potente

Potente

Hay momentos cuando el cosmos se detiene y se calman sin obstinación las aguas eternas de la existencia y la brisa húmeda de la vida corta su aliento y toda partícula, todo átomo, toda mirada, todo pelo queda en suspensión; la materia de la realidad queda flotando en algún intervalo de tu vida, en algún segmento infinitesimal quedan flotando los fotones como peras al viento tibio y sabés que nunca…

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No Mentirás

No mentirás

Mientras usted se quita el abrigo y deja a un lado su paraguas, le doy la bienvenida a este templo. Verá, el templo no es muy costoso, tampoco muy modesto. El suelo es a veces de adoquines, otras de cemento y a veces solamente de tierra. Las paredes cambian de color y de posición según el viento, y según Dios disponga. Dios vive aquí a la vuelta, en la puerta…

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Aforismos Para Aprender A Esperanzarse

Aforismos para aprender a esperanzarse

[...] la madreselva se siembra sobre los sepulcros y penetran sus raíces hasta llegar al cadáver, y cuando ya nada queda por devorar, sino los huesos áridos y polvorientos, entonces también la madreselva se seca y muere. Vicente Riva Palacio, La madreselva I Hay que ser claros: mientras más realista, más mediocre es la esperanza. II La esperanza es el síntoma más evidente de la enfermedad: el sufrimiento. III La…

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Hicimos Todo Mal. Todo Mal Hicimos

Hicimos todo mal. Todo mal hicimos

Hicimos todo mal. Pusimos unas palabras arriba de las otras, cruzamos nuestras manos y nos miramos fuerte. Nos miramos tan fuerte que no podremos olvidarlo, aunque los dos lo intentamos. Dejamos que la intriga naciera desde adentro, y floreció de nuestra boca las ganas de seguir. Creímos que agarrábamos el tiempo de las patas, y empezamos a tejer nuestra red de silencios. Incluso habiendo perdido todas las batallas, confiamos en…

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María Del Socorro

María del Socorro

En las lenguas amarradas de una ciudad gigante cohabita la simple luz de una mujer desesperada. Los tintes grises de la existencia entran en continuo conflicto con los botes de pintura negra y blanca que guarda debajo de su almohada. ¿Hasta qué punto apresan las manecillas del reloj? ¿Qué tanto enceguecen las planchas de cemento, las torres de oficina, los mensajes en el muro? ¿A cuántas cuadras se encuentran el…

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Atemporal

Atemporal

Palabras que no se pueden decir, que se quedan en silencio. Quieres decirle que te agota el pensamiento, que sientes espasmos en el estómago, que quieres más… pero está prohibido. Guardas el secreto muy profundo en tus pulmones, en donde se desgarrará y pudrirá hasta que muera todo el cuerpo, porque no debes, porque eso, tal vez, ya se lo has dicho a alguien más en el pasado. Pasa más…

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Inseminación / Hiceminación

Inseminación / Hiceminación

Me succionaste en estéreo a través de los túneles de tus pupilas y no necesité ver más que tu carita de muñeca oscura contra la pared sucia, salpicada de carteles de ese bar, para entender que no iba a querer sacarte nunca del encuadre de mi miopía. Tu pelo era la noche underground del mas sucio rockanrrol, tus ojos eran la penumbra de los bares inciertos y punkeros del trasnocho,…

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Alquiler

Alquiler

La marca del músculo del brazo estirado y en tensión por toda la fuerza que requiere ponerse de pie. La cabeza pesada de tanto insomnio, estira el cuello hacia abajo. Es el último momento entre el día y la noche, el último punto de silencio antes de comenzar el día. Antes de retomar la vida. Las ventanas de la casa están llenas de huellas de grasa de los dedos. Marcan…

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Diagonal

Diagonal

Anclado debajo de mis cejas. Mis ojos hacia adentro recuerdan tus ojos. Olvido. A diario te olvido. Mis noches ausentes de tu cuerpo dormido. El insomnio me agota, me grita, me ciega. Mis pasos deambulan vacíos en esta ciudad. Recorro caminos de tierra, me hundo en el barro, suspiro. Despiertas, me hablas, sonríes. Mi mente traza diagonales y todas conducen a esto. Mis pensamientos crecen, tocan el cielo. Las idas…

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Adiós Adiós

Adiós Adiós

Decidí parar, dejar de hacer de mi condición razón de muerte. Detuve la poesía que exacerba el miedo y me volqué a conocer causas y efectos de mi apócrifa aflicción; la locura no iba a continuar de concubina mía, ingrata y seductora, de egoísta amante. Y así, tomé distancia de la hoguera para cerrar los ojos y calmar el corazón. Ya se llevará la vida las cenizas, los pensamientos restantes…

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Me Das Fuego Por Favor

Me das fuego por favor

Emerger como un héroe a través del humo de tu cigarro, agitar esas tristes aguas de los bares olvidados antecedido por una brasa incandescente, ardiente como cualquier antorcha del infierno; soslayar la música caliente y llevarte la mano a la cara como Sean Connery haciendo de James Bond, lentamente, hasta ese cigarro que te enaltece, hasta ese rollo de papel blanquísimo que acentúa tu hombría, y retirarlo de la boca…

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De Vacíos Y Desencuentros

De vacíos y desencuentros

No existo. Me he desarmado de adentro hacia afuera, he dejado la piel en esos besos, he sacado las palabras al viento, desgastando el sentido del lenguaje. Nada tengo. Ni mis manos con las que te agarraba los ojos, ni mis brazos con los que apretaba tu espalda, ni los labios con los que pintábamos el camino. Han muerto las hojas, el hielo, el sol. Todos hemos ido y no…

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Humo

Humo

La vida es un lugar, definitivamente. Uno puede irse de su vida y regresar más adelante o no volver si así lo desea. Pero lo importante es que se trata de un lugar donde la gente puede pasear a su persona y puede ver cómo los demás pasean a las suyas. Tal vez por eso Gérard de Nerval paseó una langosta ataviada con una cinta azul antes de que lo…

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Irse Al Humo

Irse al humo

Los ojos bien abiertos aunque piquen, así es cada vez: un ardor que hace que sientas lo redondo de los ojos. Empezamos por ahí, por saber lo redondo. Casi de inmediato viene una expansión de las fosas nasales y tener las narices atentas. De tan anchas que se hacen, abres la boca y entra un sabor del aire. Los recuerdos más graves aparecen haciendo líneas en toda la cara. Los…

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Viuda

Viuda

Se desprendió la boquilla de marfil de los labios y me acarició la solapa del saco con la punta de los dedos. Rozó el fistol de cristal y bajó directamente al pañuelo. Creí que se secaría una lágrima con él por debajo del velo, pero se conformó con sacarlo con lentitud onerosa: lo frotó por su cuello, lo deslizó por debajo de la oreja, el mentón, lo hizo merodear por…

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Noticia De última Hora

Noticia de última hora

Se informa a todos los creyentes que la conferencia del maestro de maestros ha sido cancelada porque se murió. Debido a lo anterior y ya que no se sabe a ciencia cierta a qué paraíso o a qué infierno fue llevado, se sugiere acudir con su párroco, monje, sacerdote, brahmán, shamán, rabino, imán o cualesquiera representante de su credo. Se sugiere no hacer caso a rumores sobre el posible paradero…

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Otro Cancerígeno Texto De Amor

Otro cancerígeno texto de amor

Quisiera ser un cigarrillo atrapado entre tus dedos, abrazado por tus labios mientras inhalas con el ansia de un vicioso todas mis entrañas. Chúpame, muérdeme tímida con tus dientes incisivos, convierte en ceniza la efímera carne que me comprende. Fuma arrecha y colérica, fuma sin descanso; que cada respiro se llene del humo de mi pavimentada esperanza. Conviérteme en fuego con tu saliva, tórname carmesí dorado, maravilla estéril incandescente, orgasmo…

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Con Todo El Amor De Mi Hemisferio Derecho

Con todo el amor de mi hemisferio derecho

¿Me amarías tanto hasta que se te duerman las manos y sientas que no volverás a sentir nada más que no sea mi mano tomando la tuya, apretándola fuerte hasta que no haya presión y deje de latir tu corazón? ¿Me amarías tanto hasta que tus ojos se sequen de tanto mirarme sin parpadear, incluso hasta perder la vista para reconocerme tan sólo con la energía de mi presencia? ¿Me…

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Pero Ya Era Tarde

Pero ya era tarde

A los dos años de edad, cuatro momentos quedaron para siempre en su cerebro como gifs perpetuos y palpitantes que habría de recordar todos los días a la misma hora. En el mismo orden. 1. vidrios.gif La tormenta llevaba ya dos horas buenas de pánico semi oscuro y la madre seguía aferrada al cristal de la sala como una mosca terca, como si no fuera peligroso, como si los vidrios…

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Llamada

Llamada

En mi breve catálogo de sueños existe uno en especial que me trae malos recuerdos. En él, contesto un viejo teléfono que tiré a la basura hace más de diez años para encontrar del otro lado la voz lejana y mecánica de mi padre que me dice que me ama, frase que se vuelve horrible dicha con esa tesitura inexpresiva tan suya. (Supongo que esa personificación de su voz se…

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La Tisana De Luisa

La tisana de Luisa

Dejó de llorar cuando le quedaban doce lágrimas para secarse por completo. Días después de ver como moría cada uno de sus recuerdos, (por dentro y por fuera), quitó de la casa todos los espejos, todas las superficies donde pudiera reflejarse. Decidió esperar a que su cuerpo se desintegrara por completo. Por eso no comía. Por eso no dormía. Sus párpados se volvieron transparentes, podía mirar a través de ellos…

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DOC. 20171116

DOC. 20171116

Noviembre 16 de 2016 Señor Inspector José Ignacio Rojas. Al principio, contestaba la llamada, y no escuchaba nada. Sólo silencio. Y entonces colgaba de una. Siempre llamaban a la misma hora, cuando yo ya estaba listo para acostarme y tenía que ir hasta el viejo teléfono alámbrico que estaba en la cocina. Silencio. Colgaba. Después me di cuenta de que respiraban. A los tres días de gritarle activé el identificador…

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Contestar

Contestar

Como todas las reuniones que nada importan para la humanidad no avanzan, se sacó el móvil de su bata de médico, se lo llevó al oído y se levantó de repente sin decir nada, ni miró a ninguno de los asistentes, ni se disculpó, ni le importó que la Doctora Semi Gorda que estaba hablando se callara un momento y lo mirara interrogante y arrogante; ágilmente rodeó a la auxiliar,…

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¡Hablad!

¡Hablad!

¿Carece todo de sentido? Los árboles pierden hojas y ganan flores. El sueño de los Maculís ha terminado.