Te sigo escribiendo una carta.
La guardo cuando me sale un te quiero.
La rompo cuando pienso en irme.
No pares, ¡sigue leyendo!
María, última en la fila, no ve toda su vida pasar sino que —aunque entre tronido y tronido no pasan más que un…
Mi nombre ya no es importante, sólo mi condición, la irrefutable condición de poseído, de ser habitado. Recuerdo haber seguido a alguien o…
¿Bueno? Sí.. ¡Ah, hola! Sí, claro. Todo bien. El trabajo, normal, ya sabes, lo de siempre. Sí, sí, donde mismo. En realidad no,…
Sin ser costumbre mía, hoy abro los ojos en horas que para mí huelen todavía a madrugada. Aún sin saber que hacer, elijo…