Lee como si me aullaras como si en tu boca se fueran a gastar todas mis letras esa boca que es boca mía repite en tu silencio mis otras bocas léeme desde el estómago hasta los dientes más blanquísimos de tu inocencia léeme con tu sexo de leopardos en el alma de tu sexo satisfecha lee con las manos en tu sexo en tu boca con mi sexo hecho de letras léeme como a la lluvia como si lloviera como si se ahogara todo tu sexo entre mis venas lee como si se gastara como si me fuera en tu aullido a gastar la primavera de tu sexo estremecido sin esperas lee como si me ahogara como si lloviera.
No pares, ¡sigue leyendo!
El prisionero
Siempre recordaba la cicatriz del cuello. La sentía palpitar y le dolía cada vez que se asomaba por un espejo o pensaba en…
El imperio democrático de los sordos
He alzado el vuelo entre millares de cerillos a medio prender, a medio asfixiar, y he creído que amanecía de un dulce color…
El coleccionista de moscas
Cuando era pequeño me gustaba dejar abierta la puerta de la sala para que entraran las moscas, era fascinante escuchar su zumbido y…




