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El retrato

Basta mirar un poco por aquel cristal roto. Desde ahí se alcanza a ver la mano que de un momento a otro se cierra hasta formar un puño, en él las venas comienzan a hincharse mientras retienen la sangre que hierve desde el inconsciente y se levanta en el aire, amenazador y fugaz, poniendo en riesgo el amor de esa pareja que se dedica a maldecir la hora en que se conocieron.

El corazón ya no está en el pecho, ni en la boca, ni en la cabeza… el corazón está dentro de las manos de aquel hombre que dice ¡te amo! mientras ella grita una especie de letanías que apenas si se escuchan acá afuera, y él continúa con la arritmia punzante que lastima el rostro entumido de aquella mujer.

Al fondo de la habitación hay un muro que ha escuchado más lamentos que el Templo de Salomón; en él cuelga un borroso retrato, vestigios falsos de un presente que le sonríe a la cámara mientras el dolor susurra en los oídos de quienes lo miran a través de las pantallas del computador, de las portadas de revistas, de los perfiles de Facebook y de cuanta imagen pueda camuflar las tempestades del matrimonio azul y rosa que con gran entusiasmo se prepara para posar ante una nueva fotografía que será motivo de largas murmuraciones.

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Álvaro Buenaventura
Lleguemos a un acuerdo, tú me lees, yo te escribo. «Había noches en que todo el mundo estaba como esperando algo y yo me sentía como un nómada fracasado, de esos que van a todas partes sin llegar a ningún lado.» Escribo «adios» sin acento para que no suene a despedida.
Ilustrador. En el mundo de la ilustración me conocen como Carry. Soy diseñador gráfico e ilustrador; desde muy pequeño tenía el gusto por dibujar y hacer todo tipo de ilustraciones en las paredes, cuadernos y todo en lo que pudiera pintar o rayar. Mi primer acercamiento formal con la ilustración profesional fue al conocer a un ilustrador en una convención de lucha libre y ver cómo hacía sus personajes. Desde ahí empecé a hacer ilustraciones más formales y con mayor calidad. Gracias a esto me fui abriendo camino y comencé a tener un poco de renombre en el ámbito al poder participar con algunas revistas, ser finalista en algunos concursos y ganar en uno. Actualmente trabajo en una agencia de publicidad como ilustrador y hago freelance. La mayor parte de mis ilustraciones son graciosas, coloridas y con algunas frases para amarrar el chiste. Mi proceso de ilustración es, primero y más importante, sacar una idea o chiste, bocetar y de ahí ya veo qué técnica puede ser la adecuada para que termine bien.

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