Skip to content

Cicatriz

No hagas más de lo debido
ni salgas con un botón dorado ni la mejor corbata
no digas la mejor mentira
ni dejes de embriagarte un día antes.

Mucho menos gastes los pesos que te quedan.
Nunca sabes cuánto pesan los reclamos y los insultos
hasta que no tienes una cuenta modesta.

La cicatriz de todos es el paraíso de unos cuantos.

De todos modos duele
y no va a dejar de doler porque te lo propongas
ni mucho menos porque te vistas de lentejuela
con todo lo que puedas pagar o deber
con lo mucho que te permitan deber.

Al final no es tan simple
todos queremos llegar a la hora precisa
al estilo preciso al tono preciso
a la aceptación del mundo.

Alguien dirá:

«Este fue el mayor de los cabrones».

Y otros sólo pasarán de largo
y tú ahí
con el eterno deseo de que ya termine.

Loading
Escritor. Editor y librólogo de lunes a domingo, trabajo desde el balconcito de mi casa, al lado de las dueñas de mis quincenas. Escucho música todo el día y como a mis horas. No me gustan las mascotas que puedan dejar pelos.
Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

La nena en el sofá

Futuro

Marina observa con atención, y por varias horas al día, el afiche que pegó en la pared de la sala. Se lo compró…

La furry girl

Amor y amistad

Queriendo devorar al mundo con los ojos pasamos la vida viendo todo, comiéndonos con la mirada cada rincón del planeta. Menos al cielo,…

De los últimos días

Primero fue la imagen

Éstas son las últimas cosas –escribía ella–. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he…

Volver arriba