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En.gañnas

Fue la primera y única vez que salimos. Luego de saludarte quise irme, dejarte ahí y decirte que las fotos te hacen justicia; se me quitaron las ganas de darte.

Me quedé. Pensé quizá sea cuestión de estar en el humor de ver más allá de una nariz y un par de ojos.

No sucedió.

Te aferraste a acompañarme al metro argumentando lo tarde que era. Te gané la voluntad y te quedaste a la mitad de mi trayecto. Ya sola, vi un vaso de unicel tirado en el piso. El vaso se movía en su propia órbita, creando en tan sólo unos segundos un medio círculo, un frente que lo defendiera de una posible patada o pisoteada que lo dejara inerte.

En ti no funcionaron ni los bostezos ni mis correcciones a tus comentarios para hacerte entender que quería que me dejaras sola. Debí pensar en una mejor barricada.

Veinticuatro horas le toma a la Tierra girar en su propio eje. Los días ya no son un escondite para lo que se hace de noche. Las noches ya no me aclaran la mente.

Basta un arrebato nocturno para venir a joderme la noche. Mañana buscaré con quien desquitarme.

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Escritora. Escribe para no olvidar(se). Escribe recordando que las letras divagan entre libros e imágenes, por eso se apresura a aprehenderlas. Escribe porque le atraen los instantes. Escribe porque le desespera esperar. Escribe aunque su letra sea todo menos bonita.
Amante de las sirenas, los perros, de la riqueza de los colores que nos rodean, apasionada de la creación de historias paralelas a través de ilustraciones, mi mejor medio para comunicarme y a la vez impregnar lo que soy. Estudié la licenciatura de diseño y comunicación visual en la Escuela Nacional de Artes Plásticas , realice ilustración científica en el herbario de la Facultad de Ciencias de la UNAM, tomé un diplomado de ilustración con Guillermo De Gante y Enrique Torralba, con Gerardo Suzán y diversos seminarios con Antonio Santos, Gabriel Pacheco, Jesús Cisneros y Javier Sáez. Por último realicé un máster en álbum infantil ilustrado en Madrid y actualmente me dedico a la ilustración infantil.
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