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Lotería

Las que aúllan. El excesivo, la que copula con sombras, la del silencio en las ganas, los de asimetría de mente. El anómalo, el hambriento, el desnudo, el roto, el despeñado. La que se come a sí misma. Los furiosos, los poseídos, los arrancados, las de papel, las transparentes.

La punta de cada aguja, el trago enmendador, las descargas que profanan universos.

El páramo dentro. El miasma, la materia negra, el laberinto.

La luz del otro lado.

La luz del otro lado.

 

En una vida anterior fui encargada de un videoclub en Ciudad Juárez, actriz de teatro: bolero, ángel, diabla, preciosa ridícula, cantante, abogada, mujer fatal, vividora, loca, desahuciada, princesa, bruja, rata bailarina, niña, niño, tortuga, anciana…; modelo, ayudante de un mago y faquir, vendedora de amuletos cósmicos en ferias del pueblo, vendedora de tiempos compartidos, asistente de un psiquiatra bebedor, mesera con escote amplio, telefonista de call-center, paseadora de perros, guionista, correctora de estilo, redactora publicitaria y estratega de contenidos web. Ahora vivo reencarnada en mí.

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Una parte de mí

Pena

Siempre lucía orgullosa con su corona de nieve, oteando el horizonte, vigilante y maternal. Dejé en sus faldas aromadas de tierra y lluvia…

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