Dinero mata cajita
Una mañana me cansé de ser pobre y decidí correr a casa para romper el marranito que con cariño me había regalado la abuela antes de morir. Recuerdo que me lo dio envuelto en hojas de maíz y me dijo…
No somos hombre ni animales
No somos hombres ni animales, no se podría decir que nos defendemos. El valor del hombre no es demasiado firme cuando no sabe dónde está el mismo, ni dónde está su corazón. Yo me río y miro igualmente las cosas…