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Terrícola

Eres sol, luna, polvo estelar.

Al interior de tu cuerpo circulan restos de lo que hoy el hombre busca más allá del universo.

Partículas extraterrestres te confirman como un ser humano.

Sin ir más allá, tu figura forma parte de la galaxia; no te percatas pero es por eso que cada meteoro que se deja ver en la bóveda celeste arranca un suspiro fugaz, que va desde el centro de tu corazón.

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Escritora. Observadora de la vida y los detalles. Me gusta compartir lo que veo, escribir con un ojo en lo real y el otro en lo imaginario.
Ilustradora. Buscadora, viajera, siempre cambiante. Contadora de historias en este viaje ilustrado.
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Mein Gott

Grasa

—¡Mein Gott!—me decía— ¡Mein Gott! ¡Qué desagradable mujer! Ah, pero cómo la amaba. Nada me hacía más feliz que saber que no sería…

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