Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Cuando por fin las furias me soltaron me encontré a mí mismo caminando por la costa, aún con la piel hecha tigre y…
Ayer soñé con la misma ventana, la misma puerta y la misma cama. Blanca, roja y negra, respectivamente. Primero la cama entraba por…
Abordé el taxi y le pedí al chofer que se dirigiera al hospital lo más rápido posible. Fingí estar alterado, con esa actitud…
Hay un siseo cansado que patea con fuerza la tranquilidad del vacío. Mi fe agoniza en sus cenizas grises. Brota el día y…