Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Estuvo mal que no cerrara la boca, porque cuando me caí no hubo modo de contener la sangre que escurría a borbotones, como…
Espérame, Esperancita, que no tardo. Salí esta mañana convencido de que el día sería corto. Sólo tengo un par de citas en la…
En cuanto llegues lo primero es que dejes tus cosas y agarres tu maleta del ballet, hoy es lunes y tienes que ir…