Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Ven, túmbate a mi lado, cierra tus garras de gasa transparente; ninguno de mis gritos pedirá que te despiertes ni que anide tu…
En el día los pensamientos más densos se cristalizan hasta volverse imperceptibles. Los primeros rayos de luz traspasan estos pensamientos con facilidad, dejando…
Son las siete de la noche y una mano sujeta con fuerza el muslo de María. Ella mira de reojo y lejos de…