Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Es un olor a cigarro y su voz diciendo sus palabras recurrentes –todos las tenemos como una necesidad de aferrarnos, de vestir nuestra…
El sol había llegado a la era en que cuerpos, celestes y humanos, desequilibraron sus cargas negativas y positivas. Para nivelar los sentimientos,…
Desde aquella última vez que me dejó con los labios estirados, como quien estira la mano esperando un saludo, no nos habíamos visto…
Caminar al margen. Los edificios se deshacen en herrumbre y en el paso errático con el que alcanzo la acera del parque; allí…