Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
No, no es una iguana. Tampoco boletos. Neh, no son las botitas que vimos en El Chopo, ¡hasta crees! Si ves que ahorita…
Llovía, las manos le sudaban, la circulación de su cuerpo la recorría rápidamente. Las palabras no pueden explicar lo que sintió al escuchar…