Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
A mi cariño que todos las mañanas me levanta con un beso. Pareciera que no he comido en meses. Todas las mañanas me…