Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Amanece. Hay neblina. Alejandra espera en el muelle de un lago. Está abrigada y lleva puesto un sombrero del que salen dos pequeñas…
Ahí, tirada en el suelo de tierra rojiza que camuflaba las gotas de sangre ya casi seca que había escurrido de la nariz…
Es un camino sinuoso el que baja de tu cuello. El trayecto que una mano tiene que recorrer es el mismo que el…
Abofeteó con su mirada a todos los que estaban sentados y con sus tetas le sumó una gota más de desesperación a las…