Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Cada diciembre es lo mismo. Te quedas muda y te abstraes y yo solo puedo mirarte de lejos porque no me atrevo a…
Llegó el día en que, después de casi cinco años, nos volveríamos a encontrar. Abordé el avión vuelo vespertino para mirarte desde el…
Para ella, él es como un niñato de mamá, de esos que se pican la nariz cuando están aburridos. Educado, entre otras cosas,…