Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Era de pocos amigos y ahora traía a uno en la cajuela. Se estacionó. –Un café muy caliente. –Hola, muy buenas tardes. Claro,…
La señal de prohibición tan clara en un lugar tan público. Prohibido fumar. En ella leo todas las prohibiciones contra el fuego: No…
¿Te acuerdas de aquel día cuando conseguimos tachas, las empujamos con vino de mala muerte y nos metimos a coger a ese hotel…