Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Algún día vendrán a rescatarme, pese a que ya hay demasiados barcos en altamar que estorban el recorrido de los mensajes de auxilio…
Una oscuridad húmeda como de tango, de triste y noble cuchillo tramontina y de ropa complicada: negros paños inmemoriales olorosos a aceite viejo…
El Tejedor de Almas era un ángel demasiado alto, poco luminoso, translúcido, de mirada vaga aunque de dedos precisos. No las hacía en…
Sabíamos que su voz acabaría por destrozarnos. El día de la grabación el estudio estaba paralizado y expectante, todos anhelábamos verla entrar por…