Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Éramos amigos, la complicidad nos fue acercando cada vez más hasta que ya no hubo retorno. Valeria llegó a mi casa pocas semanas…
La misma angustia en los globos oculares del día anterior y de hacía unas semanas y de hacía más de un año. Qué…
[Pica hielos] Se rasca la cabeza. Toma la punta de una cuchara de peltre y comienza a golpear la bolsa. No sin tanto…