Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
«Lo primero que hay que hacer es dejarse de bobadas», me dijo mi madre cuando cumplí 7 años. «Olvídate de que las hadas…
Sus ojos invitaban a la cercanía, a tocarle... Me permitió conocerle abriéndome las puertas de su alma. Como en un río me sumergí…
La luna esparce su polvo para inventar mi cuerpo. El tacto punzante de tus venas, con rasguños abre la piel a carne viva…
Luis quería mucho a su hermana. Llevaba meses sin verla hasta que por fin recibió una llamada. Luis llegó puntual al café, eran…