Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Vagué por callejones con las suelas embarradas de historias. Mostré mi lado b. Y mi track oculto. Y mi máscara pintada de implosiones…
Se llevó la mano a la cabeza: su tacto no percibió la humedad que deja una herida abierta. Tenía la resaca de un…
En las lenguas amarradas de una ciudad gigante cohabita la simple luz de una mujer desesperada. Los tintes grises de la existencia entran…
«Cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada.» Primero fue Patricia. Patty esperó a que yo pagara la…