Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Blanca mañana. Era primavera cuando comenzó con aquel malestar autodiagnosticado como ‘alergia matutina’: un moco tipo agua con el que su nariz revela…
Una mañana me cansé de ser pobre y decidí correr a casa para romper el marranito que con cariño me había regalado la…
Dicen que hay cierta hora —un momento entre la noche y la madrugada— en la que ella sale a las calles a peinar…
Me gustaba despertar por las mañanas en la cama de mi abuelita, escuchar el fonógrafo y permanecer acostada hasta que el sol acariciaba…