Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Frente al espejo, de mis mejillas parecía brotar la quietud. Bajé de la hamaca con un poco de cuidado de no pisar alacranes…
No había cosa que deseara más que verla desnuda, pero no tenía idea de cómo pedírselo. Durante mucho tiempo traté de encontrar la…
Nunca entendí qué nublaba su corazón; por qué el silencio, por qué la soledad, por qué no quería hablar. Yo era nuevo en…
La mano se manifestaba con cierta frecuencia y salía por su estómago, era extraño, estaba comiendo, en la mesa con sus padres, como…