Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
Comienza con una cuerda que suave pasa por la espalda, los muslos, cadera, vientre, hombros y se enrosca en las muñecas; ahí va…
Vacía la palabra queda Un cráneo de hojas envueltas flota La cruz de hielo de lo que siempre dijimos No quiero ser enterrado…
Abrázame la noche, muérdeme las llagas y los pezones, trágate mi corazón a bocados, Loba, clava tu diente ruborizado en el hombro izquierdo,…