Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
—De alas, globos y relojes. ¿Te acuerdas, mamá, de cuando me llevabas de la mano al parque y te pedía que me compraras…
Encima de mí eres tormenta, olas, huracanes, mareventos. Y yo, debajo de ti, soy un barco enorme con las uñas a la pendura,…