Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias.
A los sueños de la impaciencia.
Necesito dormir, necesito recordar cómo dormir.
No pares, ¡sigue leyendo!
La intención de pasar un fin de semana en casa se vio perturbada aquella noche cuando te conocí. Entré a ese lugar desconocido…
En el preciso momento en que has cerrado los ojos y ni el más ligero goteo de luz entra por las paredes de…