Skip to content

Hambriento de totalidad

Hambriento de totalidad, luego de milenios de extravío el ser viene de vuelta. El espíritu se asienta bajo el cuerpo, la conciencia comienza de nuevo a delinear su figura en el espejo.

Las manos dejan de temblar, el miedo huye por ese camino primigenio que a esta altura ha dejado de distinguirse. Luego de milenios de respirar en la niebla, el espíritu se siente entrenado para ejercicios mayores.

Los antiguos sabían que después de la tormenta se ve claro y se respira fresco. Sin embargo, son muy pocos quienes conservan energías para salir a caminar después de la tormenta.

Hambriento de totalidad, luego de milenios de extravío, el ser viene de vuelta.

 

 

Escritor. Ensayista y poeta, su escritura se centra en extraer situaciones estéticas del sistema nervioso central.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

¿Por qué no te callas?

Primero fue la imagen

A veces siento que he vivido otras vidas Pero es sólo que me gusta pensar que no me limitan estas manos y esta…

El niño de la mochila naranja

Obstáculo

Creció en una hermosa y atenta familia de clase media. Nunca le faltó nada y sus padres se esforzaron para que disfrutara cada…

Migración

Confianza

Nadamos profundo envueltos en las olas de petróleo. El agua espesa nos cobijó en un inmenso mar oculto, dejando al descubierto el temor…

Volver arriba