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Técnicas para dormir bajo tu sombra

Y qué hago si en medio de la oscuridad comienzas a traer a todos tus fantasmas. A todos los conozco, me has presentado adormilado todas sus credenciales. Tus fantasmas, que no son otra cosa que tu yo repetido. A veces son molestos, a veces sólo me atraviesan el alma.

Suelen ir subiendo por las sábanas, se meten bajo mi almohada y la comban del lado derecho.

He tratado de moverte, de llamarte a susurros, a gritos y hasta en señas. Nada ha funcionado.

Últimamente llamas sólo a uno. «¡Pícame los ojos! Es la única forma de sacarme a este chingado chamaco que quiere jugar a ser hombre», me advertiste.

Entonces te dejo ciego y vuelvo a conciliar el sueño.

 

Escritora. Historiadora, periodista por cinco años y diletante profesional.

Antes de cumplir los 30 años decidió probar suerte en toda clase de artes, hasta que encontró su verdadera vocación como catadora amateur de café. Actualmente trabaja en una empacadora de carne en Nueva Zelanda, donde encontró la mejor manera de ganar suficiente plata para pagarse oficios venideros, entre ellos soldadura subacuática y diseño de armaduras.

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