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Técnicas para dormir bajo tu sombra

Y qué hago si en medio de la oscuridad comienzas a traer a todos tus fantasmas. A todos los conozco, me has presentado adormilado todas sus credenciales. Tus fantasmas, que no son otra cosa que tu yo repetido. A veces son molestos, a veces sólo me atraviesan el alma.

Suelen ir subiendo por las sábanas, se meten bajo mi almohada y la comban del lado derecho.

He tratado de moverte, de llamarte a susurros, a gritos y hasta en señas. Nada ha funcionado.

Últimamente llamas sólo a uno. «¡Pícame los ojos! Es la única forma de sacarme a este chingado chamaco que quiere jugar a ser hombre», me advertiste.

Entonces te dejo ciego y vuelvo a conciliar el sueño.

 

Ilustración de Silvana Ávila

Primero fue La ilustración
Tema: Noche

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