Más resultados
En este lugar únicamente se encuentran pedacitos de ramas y piedras en el suelo. Es un claro de tierra que si no fuera por la hierba que crece…
Yunuen Cuenca + Silvana Ávila
Imaginemos por un momento una habitación común y corriente en cuyo centro hay una cuna. Dentro de ella un bebé yace tranquilo, acomodado entre un par de cobijas,…
Ulises Granados + Silvana Ávila
"¿Qué te gusta de ese libro?". Lo primero que pensé fue: “que me dejen leerlo”. Lo miré detenidamente. Me gustó. Le sonreí para detener mis rudezas y le…
Conejo Randy + Silvana Ávila
Desperté de un jalón y con el corazón acelerado. Abrí los ojos y volví a recostarme, escuché el silencio, respiré profundamente y cerré los ojos de nuevo. Me…
Arianna BN + Silvana Ávila
Los ojos amarillos se envuelven en agua, se esquivan alrededor de lunas que acarician con garras de hombres ahorcados que se incendian, se duelen, se clavan, se hacen…
Cristian Celis + Silvana Ávila
Decían que no me asomara mucho… que al llegar allí me rodearía de moho y humedad, que mi boca se sabría a manubrio de bicicleta, que mis piernas…
Érika Anallely + Silvana Ávila
Al recorrer una escondida librería en el centro, me topé con un libro anónimo titulado Breve manual de sobrevivencia para el nihilista social. Pero ¿para qué querría sobrevivir…
Leonora Alonso + Silvana Ávila
Conservo sólo los guantes largos de mi madre. Siempre pensé que eran de raso fino, pero ahora veo que no. Siento que no. Aunque en ella eran espléndidos:…
Oliver Davidson + Silvana Ávila
Ella se ha marchado. Cuando te des cuenta, te habrás quedado solo. No hay nada que puedas hacer, así que no hay prisa, quédate quieto, no reacciones todavía…
María José Barrios + Silvana Ávila
Sin ser costumbre mía, hoy abro los ojos en horas que para mí huelen todavía a madrugada. Aún sin saber que hacer, elijo abrir la ventana de mi…
Álvaro Buenaventura + Silvana Ávila
Yo no lo sabía pero la mujer me dijo que lo hiciera, que el libro de San Cipriano no fallaba nunca. Para obtener tu amor eternamente, alimenté al…
Andrés Márquez + Silvana Ávila
Una oscuridad húmeda como de tango, de triste y noble cuchillo tramontina y de ropa complicada: negros paños inmemoriales olorosos a aceite viejo y la respiración quemándome en…
DelReal + Silvana Ávila
Era nuestra primera cita y quisiste llevarme fuera de la ciudad. Tardamos tres horas en recorrer un trayecto que, de no habernos perdido, nos hubiera tomado la mitad…
Sr. Tomapastillas + Silvana Ávila
Y qué hago si en medio de la oscuridad comienzas a traer a todos tus fantasmas. A todos los conozco, me has presentado adormilado todas sus credenciales. Tus…
Borregata Hipoalergénica + Silvana Ávila
He estado pensando mucho en el amor últimamente. Bueno, sobre todo en las personas enamoradas. Yo ahora no estoy enamorado y me alegro de no estarlo. Cuando veo…
Pepe Casanova + Silvana Ávila
Al final de este cuento el niño muere fusilado y sus padres, impotentes y ciegos por las lágrimas, escuchan el sonido seco del cuerpo encapuchado contra el cemento…
Ajo Kano + Silvana Ávila
Regresé de mis pensamientos justo cuando dijiste: —Siempre estás como en otro lado. Y no sabía a qué te referías. Bueno, sí sabía. Pero confiaba en que nunca…
sgvn + Silvana Ávila
la pared que antes era el muro de carga que sostenía una casa es una cara porosa. es ella miles de rincones. en uno de ellos vive ahora…
Ruth Brenes + Silvana Ávila
Estuvo mal que no cerrara la boca, porque cuando me caí no hubo modo de contener la sangre que escurría a borbotones, como si en vez de un…
Avin + Silvana Ávila
Es el ruido, es la ciudad, son los autos y las personas. Es el miedo al desorden que provoca planes fallidos que provocan caos. Es un círculo vicioso…
Bocanada de tedio. El suspiro se teje, se enreda y se disuelve. Ese blanco vértigo, abismo de sensaciones que atraviesan, sin diques ni represas. Flujo, sólo flujo. Mis…
Sirocco + Silvana Ávila
Tengo tu rostro tan cerca. Tan cerca que tu aliento entra en mi nariz. Yo miro hacia arriba, sólo está tu cara llenando mis ojos. Esta mirada está…
Te escribo esta carta con el pensamiento. Pocas cosas han cambiado desde que te hice a un lado de mi vida. Sigo aquí. La casa de mis sueños…
Yo tenía unos diez u once años; el sordo, como un par menos. Era, sobre todo, carnalillo de mi hermano. Las noches de verano los de la cuadra…
Clara Ce + Silvana Ávila
Ya no recuerdo por qué suspiro, sólo sé que lo hago todo el tiempo, porque me enamoro, porque odio, porque no como o no duermo. Suspiro porque suspiro…
Iocaris se escurre en el aire. No es que flote. ¿A dónde? Se …
…de la Tierra al Cielo. ¡Qué camino, pesado ascenso! Pensaba que el piolet era imprescindible, ahora me doy cuenta de que un paracaídas lo es igualmente. A veces,…
-¿Hola? ¿Hay alguien ahí? -La cuchilla. -¿Alguien menos exagerado? -El cuchillo cebollero. -¿Alguien más rústico? -El machete… -¿Alguien que no implique muerte? -… -¿No? -También tenemos que ver…
Lou Rdz. + Silvana Ávila
acá mi boca hija de sonrisas adoptivas acá mi piel de apariciones mi tiritar de niña desvestida allá tu lengua sigue trabando corazones acá revientan perlas expansivas…
Malco Razón no sentía como los demás. Cuando le llegaba la ansiedad, la angustia o el amor no le revoloteaban “maripositas en el estómago”, como solía decir su…
Esta piel oscura no tiene lunares. La luna no brilla en cualquier noche, la caprichosa. No me visita nunca. No sabe que mi piel de sombras es la…
Inmediatamente pensamos que la sombra es causa de la luz sobre nosotros. Se nos olvida el detalle más importante. Terrible costumbre.
Ven, túmbate a mi lado, cierra tus garras de gasa transparente; ninguno de mis gritos pedirá que te despiertes ni que anide tu lengua entre mis pliegues. No…