Ven,
túmbate a mi lado,
cierra tus garras de gasa transparente;
ninguno de mis gritos pedirá que te despiertes
ni que anide tu lengua entre mis pliegues.
No te robaré saliva
ni llanto
ni ganas.
Aún no soy fantasma suficiente.
No pares, ¡sigue leyendo!
Mauricio era un tipo respetable. La gente respetable no se equivoca. ¿Qué hay de respetable en el error? No, no, no. El caso…
Señor de esta tierra herida/ llegamos hasta ti con la mirada sucia de cenizas/ y nublada de tanto desconsuelo/ de no encontrar sino…
Siendo las 23 horas con 44 minutos y en pleno uso de mis facultades mentales (o al menos hasta que ese aire comience…