Ven,
túmbate a mi lado,
cierra tus garras de gasa transparente;
ninguno de mis gritos pedirá que te despiertes
ni que anide tu lengua entre mis pliegues.
No te robaré saliva
ni llanto
ni ganas.
Aún no soy fantasma suficiente.
No pares, ¡sigue leyendo!
Metió la mano al bolsillo de la chamarra, sacó su escuadra Smith & Wesson de cañón recortado, le puso el silenciador y salió…
Una oscuridad húmeda como de tango, de triste y noble cuchillo tramontina y de ropa complicada: negros paños inmemoriales olorosos a aceite viejo…
Pareciera que lo he visto antes. Esta sensación ilusoria de querer girar sin poder moverme. Las convulsiones focales de mi pupila interna se…