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Cosquilleos

Malco Razón no sentía como los demás. Cuando le llegaba la ansiedad, la angustia o el amor no le revoloteaban “maripositas en el estómago”, como solía decir su hermana. En su lugar, sentía pedazos de caricaturas descuartizadas que le provocaban vómitos con su cabello despeinado, o punzadas con el roce de un seno cercenado y excitado. Sufría. Sufría bastante cada que alguna emoción acaparaba sin permiso su vientre.

Malco murió de manera inexplicable. Decidieron practicarle una autopsia. La doctora que hizo los cortes encontró en su interior un manojo de ojos llorando y unas cuantas narices llenas de mocos. Sin poder contenerse vomitó sobre el cuerpo inerte un millón de mariposas.

Tras ganar su primer premio en efectivo, cambiarlo por brandy y cerveza y beberlos con sus rivales, descubrió su pasión por las letras y que la sopa en realidad sí es un buen alimento ...

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Proveerá

Confianza

—Dame la mano. Le dio la mano. Avanzaron treinta pasos más, cuando despidió al criado. —Regrese, Eleazar. No entre al pueblo: pronto estaré…

Los Sincara y su paso desterrado por la tierra

Espíritu

Veníamos aquí todos muy contentos sin cara, sabiendo que nadie descubriría nuestra alegría porque no tenemos cara. Hace tiempo que la perdimos, ¿sabes?…

Atonía

Obstáculo

Lo reconocí mucho antes del amanecer. La luna entraba voraz por la ventana, pero no lo iluminaba; lo sentía aunque no pudiera verlo…

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