acá
mi boca hija de sonrisas adoptivas
acá mi piel de apariciones
mi tiritar de niña desvestida
allá
tu lengua sigue trabando corazones
acá
revientan perlas expansivas
y me desangro en todas direcciones
violentamente florecida
No pares, ¡sigue leyendo!
Nadie sabe querer, porque no hay un método; nadie sabe querer, porque no hay formula; nadie sabe querer, porque no hay guión establecido;…
I Lucio, un joven pescador, es obligado a trabajar como vendedor para la transnacional que lo despojó de su oficio. II En su…
Siendo las 23 horas con 44 minutos y en pleno uso de mis facultades mentales (o al menos hasta que ese aire comience…
Tibias sombras nos rodeaban. Mientras conducías, podía ver por la ventanilla los árboles secos acomodados en filas bajo un cielo atiborrado de nubes…