–Ya habíamos hablado de que ser mortal era sentir dolor.
–Claro, es lo justo, ¿pero por qué esperar al momento en que más pega?
–Porque también es lo justo. Ya deberías acostumbrarte.
No pares, ¡sigue leyendo!
Los miraba como la primera vez. Había vuelto y con el festejo querían celebrarme, halagar esta estúpida agonía de no estar de la…
Al final de este cuento el niño muere fusilado y sus padres, impotentes y ciegos por las lágrimas, escuchan el sonido seco del…