Skip to content

Bailemos en mis aguas (Yo te salvo)

Vámonos quitando nuestras ganas
como si el después nunca existiera.

Vámonos diciendo palabras lubricadas al oído
y que en algún descuido tu lengua moje la mía.

Ven, enrédate conmigo
sumérgete en mi mar salado,
ahógate despacio
despacito.

Yo te salvo

Ahora flota,
no respires,
apriétame las manos.

Yo te salvo

Gastémonos el tiempo,
bailemos en mis aguas,
sin horarios,
dando vueltas /

bien pegados.

Lleguemos a un acuerdo, tú me lees, yo te escribo.

«Había noches en que todo el mundo estaba como esperando algo y yo me sentía como un nómada fracasado, de esos que van a todas partes sin llegar a ningún lado.»

Escribo «adios» sin acento para que no suene a despedida.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Ante el banquete

Comodidad

Sé mi Salomé. Arrópame. Baila y bebe y susurra mi nombre mientras inscribo tu nombre en el nombre de todas las flores. Te…

La hormiga desterrada

Primero fue el texto

Lissette no tenía cabida en aquél grupo. Siempre fue considerada una hormiga rara entre todas las hormigas. Salía temprano como todas las demás,…

Volver arriba