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Bailemos en mis aguas (Yo te salvo)

Vámonos quitando nuestras ganas
como si el después nunca existiera.

Vámonos diciendo palabras lubricadas al oído
y que en algún descuido tu lengua moje la mía.

Ven, enrédate conmigo
sumérgete en mi mar salado,
ahógate despacio
despacito.

Yo te salvo

Ahora flota,
no respires,
apriétame las manos.

Yo te salvo

Gastémonos el tiempo,
bailemos en mis aguas,
sin horarios,
dando vueltas /

bien pegados.

Lleguemos a un acuerdo, tú me lees, yo te escribo.

«Había noches en que todo el mundo estaba como esperando algo y yo me sentía como un nómada fracasado, de esos que van a todas partes sin llegar a ningún lado.»

Escribo «adios» sin acento para que no suene a despedida.

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